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El Colesterol en la niñez

El Colesterol en la niñez

El colesterol alto elevado, antiguamente era una enfermedad exclusiva de los adultos, hoy en día hace estragos entre los niños Latinos en Estados Unidos.
Con los cambios drásticos que han sufrido el estilo de vida de las familias, la proliferación en el mundo de alimentos artificiales, así como el aumento desproporcionado de la obesidad entre los Latinos, -23% de los niños entre los 6 a los 11 años son obesos- , uno de los grandes retos para los padres modernos es tener que informarse y tomar medidas preventivas para combatir esta nueva epidemia.

Causas

Se pueden establecer dos posibles causas

  • Ambientales: Dentro de las causas ambientales es importante          destacar    enfermedades como la obesidad y síndrome metabólico, como consecuencia de una alimentación excesiva en grasas e hidratos de carbono simples, combinada con la falta de ejercicio físico.
  • Genéticas: Las anomalías lipídicas de origen hereditario, constituyen un riesgo elevado de padecer enfermedades cardiovasculares. Es muy importante la detección de este tipo de enfermedades de origen genético en forma temprana, para reducir riesgos y complicaciones.

Estas causas interactúan entre sí, ya que los niños viven expuestos constantemente a la oferta de alimentos muy sabrosos pero ricos en grasas, carbohidratos simples y sodio, además de fomentar constantemente la vida sedentaria a partir de elementos tecnológicos como las computadoras personales y diversas consolas de juegos.

Diagnóstico

Los profesionales de la salud pueden chequear el colesterol en niños en edad escolar con un simple análisis de sangre. La realización de esta prueba es especialmente importante si hay un fuerte historial familiar de enfermedad cardíaca o si el padre del niño tiene el colesterol alto. Los resultados del análisis de sangre revelarán si el colesterol del niño es demasiado alto.
La detección se aconseja para los niños con antecedentes familiares de colesterol alto o grasas en la sangre, o con una historia familiar de enfermedad cardiaca prematura. También se recomienda para niños que tienen sobrepeso,  diabetes o presión arterial alta.

El primer examen se recomienda después de los 2 años y antes de los 10 años. Los niños menores de 2 años no deben ser examinados. Si el perfil lipídico en ayunas es normal, el niño puede ser examinado de nuevo en tres a cinco años.

Síntomas

Un niño puede tener el colesterol alto por una variedad de razones tales como la obesidad, diabetes, enfermedad hepática, enfermedad renal, o el hipotiroidismo. Si una prueba inicial muestra el colesterol alto, el pediatra comprobará la sangre de su hijo de nuevo por lo menos 2 semanas más tarde para confirmar los resultados. Si todavía es alta, el médico también determinará si su hijo tiene una condición subyacente.
Un reciente informe del gobierno de EE.UU. indica que hay buena evidencia de que los niños con problemas de colesterol se convierten en adultos con colesterol alto. Por lo tanto, es importante controlar el colesterol de los niños que pueden tener un mayor riesgo de niveles elevados de colesterol.

Tratamiento

Todavía existe controversia respecto a cuándo comenzar el tratamiento y que medicación usar. Lo primero es individualizar cada caso: conocer los antecedentes familiares de enfermedad coronaria (infarto, angina, etc.), la edad en que apareció, el nivel de colesterol-LDL que se mantiene después de hacer una dieta adecuada y, sobre todo, si es niño o niña, ya que el sexo masculino tiene más riesgo de desarrollar un infarto.
En los niños a partir de los 3 años el tratamiento inicial es una dieta baja en grasas saturadas y colesterol, y usar el aceite de oliva para mantener el aporte nutricional y calórico necesario. Además, es importante mantener un peso adecuado, realizar actividad física y evitar el tabaco en los adolescentes.

También durante la adolescencia fluctúan los niveles de colesterol, tendiendo a disminuir. Una niña con un colesterol igual o superior a 280 y sin antecedentes de ECP en la familia, tiene bajo riesgo; mientras que la misma niña con igual colesterol, y con antecedentes de ECP en la familia tiene alto riesgo.

Un niño con colesterol igual o superior a 270-280 y sin antecedentes de ECP tiene un riesgo moderado. Sin embargo la presencia de enfermedad cardiovascular en la familia condiciona un alto riesgo.

Así, un niño varón con colesterol superior a los 270-280 mg/dl y que tenga un padre/madre con una enfermedad coronaria a los 35 años es un candidato claro a un tratamiento precoz. Sin embargo, en una niña con un ligero aumento del colesterol y sin familiares con enfermedad coronaria antes de los 65 años, se puede demorar el tratamiento hasta después de los 18 años. La mayoría de los medicamentos hipolipemiantes no han sido evaluados en su seguridad a largo plazo con niños, por lo que deben usarse con precaución.
Tratamiento con fármacos
El tratamiento con fármacos debe considerarse en aquellos niños en quienes las medidas dietéticas no han sido eficaces para reducir el colesterol, y dependiendo del riesgo cardiovascular que presenten.

El tratamiento de elección hasta el momento son las resinas secuestradoras de ácidos biliares en el intestino. Las resinas no se absorben y son seguras a largo plazo. En general, los niños toleran mejor las resinas que los adultos, y los efectos adversos están limitados al tracto gastrointestinal (mal sabor de boca, flatulencia y estreñimiento).

Si un niño tiene una alimentación variada, no sería necesario dar suplementos de vitaminas liposolubles. No existen evidencias de que el crecimiento y desarrollo del niño se afecten por el tratamiento crónico con dieta y resinas. Las resinas suelen ser seguras y se pueden empezar a tomar a los 6 años en los niños y a partir de los 10-12 años en las niñas.

El uso de las estatinas en niños, es un tema controvertido. Se han realizado estudios a corto y medio plazo con estatinas en niños entre 10 y 17 años, observándose una reducción considerable del colesterol, sin evidencia de efectos adversos graves, ni alteraciones en el crecimiento y en la maduración sexual.

Por eso, parece recomendable tratar con estatinas solo a los niños mayores de 10 años y en las niñas, a partir de los 17 años, cuando los niveles de colesterol son muy elevados y cuando existe enfermedad cardiovascular prematura en los familiares de primer grado.

En todos los casos, es fundamental la colaboración activa de los niños y sus padres, ya que estos medicamentos hay que tomarlos de por vida.

La Agencia Nacional del Medicamento de Estados Unidos, ha aprobado recientemente el uso de lovastatina en niños con HF que, a pesar de un tratamiento dietético adecuado, continúen con concentraciones elevadas de colesterol total y colesterol LDL; o bien, cuando existen antecedentes de cardiopatía isquémica prematura en uno de los padres, generalmente antes de los 40 años.

La indicación sería en niños varones a partir de los 10 años de edad, y en las niñas un año después de la menarquía (primera menstruación). En los estudios realizados con lovastatina durante un año, no se han observado alteraciones en el desarrollo ni en la maduración sexual de los niños.

Prevención

Las recomendaciones indican que el colesterol no debe superar los 200 mg. aunque lo normal es que no supere los 180 mg. y nos referimos al colesterol total, ya que hay dos tipos de colesterol, el bueno y el malo (Ldl), el nivel de este último debería situarse por debajo de los 110 mg. El resto debería ser colesterol bueno y siempre debería superar los 45 mg.

Es posible que un pequeño sufra de hipercolesterolemia familiar, es decir, que sea hereditario. Con esta enfermedad, aunque se realice una dieta baja en grasas prácticamente no descienden los niveles y es necesario administrar una medicación suplementaria.
En este caso es importante excluir los alimentos grasos que suministran grandes dosis de colesterol como pueden ser los huevos, la mantequilla o los embutidos entre otros.

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