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Colesteatoma

Colesteatoma

Es un crecimiento destructivo, el tejido anormal que se produce comúnmente en el oído medio. Si no se trata, puede afectar los huesos cercanos, lo que resulta deterioro del nervio, sordera, desequilibrio y vértigo. Debido a su potencial para causar complicaciones centrales del sistema nervioso al dañar el cerebro y/o la médula espinal, es una enfermedad potencialmente fatal.

Causas

Hay dos tipos: congénitas y adquiridas.

Colesteatoma adquirido. Son más comunes, puede ser causado por un desgarro o retiro de la membrana del tímpano.

Congénita. Con menor frecuencia la enfermedad puede y se determina cuando crece desde el nacimiento detrás del tímpano. Esta se encuentra más a menudo en la cara anterior de la membrana del tímpano, en contraste con colesteatomas adquirido que suele surgir de la región de la parte fláccida del tímpano en el aspecto posterior-superior de la membrana del tímpano.

Diagnóstico

El Colesteatoma es difícil de diagnosticar sin un examen médico completo y la atención especializada de un otólogo, que es un otorrinolaringólogo (ENT), que ha sido objeto de dos años adicionales de formación y se especializa en la audición solamente.
Colesteatomas generalmente se diagnostica mediante un examen directo de la oreja utilizando un microscopio de alta potencia. Cirujanos del oído (otólogos) puede examinar el oído con un microscopio y ver el borde del Colesteatoma del oído. Estudios especializados, entre ellos la TC y la RM, se puede utilizar para examinar colesteatomas más extensos para determinar un plan de tratamiento, pero no son necesarios para diagnosticar el problema en la mayoría de los casos.

Síntomas

Colesteatomas pueden crecer durante largos periodos de tiempo sin ningún tipo de síntomas externos visibles. Cuando los síntomas se presentan, comúnmente incluyen pérdida de la audición, intermitente o continuo drenaje del oído, la acumulación de costras secas en el oído, infecciones agudas y crónicas, y el dolor. En casos extremos, los síntomas tales como debilidad facial / parálisis, mareos, sordera completa y síntomas neurológicos.

Tratamiento

Tratamiento Colesteatoma, como mínimo requiere cirugía para extirpar el crecimiento. Los antibióticos pueden disminuir las infecciones asociadas, pero no existe ningún medicamento que cure colesteatomas. Resultados de la cirugía en un oído seguro y saludable, libre de enfermedades, y también puede dar un beneficio secundario de la restauración de la pérdida de audición debido a la Colesteatoma. El procedimiento más comúnmente utilizado para eliminar un crecimiento del Colesteatoma se llama tympanomastoidectomy. Esta cirugía ambulatoria se completa en 1.5 a 2 horas con el paciente va a casa el mismo día. Para los pacientes con moderada a colesteatomas grandes, una serie de dos etapas de cirugías se recomienda. El primer procedimiento se completa para eliminar el crecimiento del Colesteatoma y limpiar las infecciones crónicas asociadas. La segunda cirugía, completó 6-12 meses después de la primera, es un nuevo examen para asegurarse de que no hay células de la piel han vuelto a crecer. Durante la segunda cirugía, dañados huesos del oído medio (huesecillos) se puede reparar, o si está demasiado dañado para reparar, se puede reemplazar con prótesis de titanio conocidos como torpedos.
La cirugía se realiza para extirpar el saco de escombros escamosos y una mastoidectomía realiza. Colesteatomas del oído medio puede ser congénita y en algunos casos puede ser removido a través del canal auditivo. La mayoría de los colesteatomas requieren que se haga una incisión detrás de la oreja para exponer el área afectada adecuadamente.

Prevención

El Colesteatomas causado por defectos congénitos no se puede prevenir. Sin embargo, las tareas de prevención del Colesteatoma adquirido pueden ser:
• Consulta temprana al especialista en oído
• Colocación de diábolos (tubos de ventilación) cuando son necesarios
• Tratamiento de la respiración bucal

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Vértigo

Vértigo

El vértigo es una sensación de falta de estabilidad o de desconocer cuál es nuestra situación en el espacio, rotatoria, que suele ir acompañada de nauseas, vómitos, y falta de estabilidad para andar. Es como si las cosas del entorno, el suelo y todo lo situado alrededor dieran vueltas o no estuvieran quietos.

Causas

El vértigo puede deberse a enfermedad del tallo encefálico y del cerebelo en lugar de ser un trastorno periférico. Por lo común en esos casos el vértigo no es la manifestación dominante. La circulación del núcleo vestibular proviene del sistema vertebrobasilar. Cuando la isquemia del tallo encefálico es la causa del vértigo, por lo general se relaciona con otros signos del tallo, como diplopía, ataxia, disartria o debilidad facial. A menudo este diagnóstico se establece en la valoración de ancianos con episodios aislados de vértigo y debe considerarse a no ser que aparezcan otros síntomas relacionados.

Diagnóstico

Para el diagnóstico del vértigo se practican pruebas vestibulares y audiometría. Aparte de la exploración física directa o armada de los movimientos oculares (electronistagmografía).
En esta prueba se recogen mediante unos electrodos los movimientos de los ojos, ante diferentes estímulos, y quedan registrados en un gráfico para su análisis.
El estudio anterior es para diferenciar ambos tipos de vértigo (periférico o central), así como de la intensidad del mismo y los desencadenantes.
1. Vértigo Periférico: Nistagmos transitorio, Nistagmos dirección fija,                Vértigo intenso y Posicional.
2. Vértigo Central: Nistagmos persistente. Nistagmos variables, vértigo             leve y no posicional.
El equilibrio se mide en una plataforma que registra los movimientos posturales al ponerse de pies encima de ella (posturografía de plataforma móvil).

Síntomas

Los síntomas del vértigo pasan por la sensación de inestabilidad, una sensación de  estarse moviendo o de que se está moviendo el espacio que está a su alrededor. Es una sensación desagradable para la persona que la sufre. Uno de los peores elementos del vértigo es que puede durar desde unos minutos hasta unas cuantas horas (más de ocho, incluso).
Es interesante remarcar que el vértigo es más bien un síntoma en sí más que una enfermedad. Pero claro, cuando uno tiene estos mareos acude al médico. Una otitis o el Síndrome de Meniére pueden ser los responsables de estos mareos, pero para no complicar mucho las cosas, se descarta la opción de un vértigo asociado a alguno de estas dos enfermedades.

Tratamiento

Para combatir el vértigo hay muchas terapias, algunas de ellas naturales, como la naturopatía, la homeopatía o la acupuntura. También puede ser tratado con un tratamiento alopático, entre otras medidas. Todo vale con tal de paliar los efectos desagradables del vértigo.
Ante la situación a enfrentar de un paciente con vértigo, lo más importante es tratar de clasificarlo dentro de los cuadros sindromáticos. Una vez establecido este aspecto del cuadro clínico, podemos enfrentar el problema de la terapia.
Es obligatorio el tratamiento sintomático de cualquier clase de vértigo. Los fármacos que se emplean tienen como mecanismo de acción, la acción depresora sobre el SNC. Deben utilizarse en la fase aguda, su uso prolongado no se aconseja, pues retardan las acciones compensadoras de origen central. El más utilizado es el dimenhidrinato en tabletas de 50 miligramos y ampollas de 5 ml por 250 mg. Se recomiendan 50 mg. VO ó IM cada 8 horas en el adulto. Entre los 2 y 5 años 12,5 a 25 mg. VO cada 8 horas sin pasar de 75 mg. al día. En el paciente de seis a doce años 25 a 50 mg al día sin sobrepasar los 150 mg. en 24 horas. A partir de los 12 años puede administrarse el medicamento como a un adulto. Tiene efecto aditivo con el alcohol y puede enmascarar los efectos tóxicos de otros medicamentos sobre el oído. No se recomienda su uso en el embarazo.
La meclizina disminuye la excitabilidad del oído medio y el laberinto, además, bloquea las vías vestíbulo cerebelosas. Viene en tabletas de 25 mg. se recomiendan 25 mg VO cada 4 a 6 horas. NO se recomienda el uso de este medicamento en menores de 12 años.
Los efectos tóxicos de los antieméticos incluyen rash cutáneo (por su contenido de sulfitos o tartrazina). Pueden enmascarar los signos clínicos de trastornos abdominales agudos.
Pueden utilizarse también los anticolinérgicos como la escopolamina que bloquea la acción de la acetilcolina en el músculo liso, glándulas secretoras y SNC. Se utiliza en forma oral 0.6 mg VO cada 6 horas ó por vía transdérmica un parche de 0.5 mg. cada tres días. Se recomienda la revisión exhaustiva de la literatura del producto antes de su prescripción. Su uso en el embarazo debe estar claramente justificado. Se han descrito alteraciones fetales en animales con su administración. No debemos olvidar su contraindicación en el glaucoma, en los procesos intestinales agudos y crónicos así como en el síndrome prostático. Se debe  recordar que su acción sobre las glándulas secretoras puede aumentar la densidad del esputo, con la consecuente dificultad para el manejo de las secreciones y la eventual formación de verdaderos tapones de moco en las vías aéreas.
Las benzodiazepinas al aumentar los efectos del GABA, potenciando la inhibición de este y otros neurotrasmisores, pueden disminuir el vértigo y la emesis. Se utiliza el Diazepam.
Las fenotiazinas como la prometazina y la proclorperazina se utilizan por su acción depresora sobre el sistema reticular activador.
Sustancias alfa y beta adrenérgicas han sido utilizadas como estrategia en el manejo del vértigo al modular la respuesta simpática.
La flunarizina como bloqueador de los canales de calcio, actúa mejorando la microcirculación a nivel del oído y tiene efecto antimigrañoso. La dosis usual es de 5 a 10 mg. en la noche. (Produce somnolencia).
No debemos olvidar que, cuando el vómito es de difícil manejo la pérdida de líquidos y electrolitos, puede conducir a alcalosis hipoclorémica. Algunos pacientes deben ser hospitalizados para reposición de líquidos y monitoreo electrolítico.
El manejo de los mecanismos fisiopatológico del vértigo tiene dos aspectos, el primero el manejo del hidrops endolinfático y el manejo con vasodilatadores del posible espasmo muscular presente. Estos manejos deben ser sujetos a valoración especializada.
El Médico de Atención Primaria no debe dudar en solicitar una opinión al Otorrinolaringólogo ante cualquier duda razonable ó sospecha de la existencia de una causa estructural ó funcional de difícil manejo. Existen varios ejercicios y medidas de rehabilitación que ayudan en la recuperación temprana de los pacientes.

Prevención

Las siguientes son medidas generales para prevenir la aparición de vértigo:
  1. Evitar los cambios rápidos de posición, especialmente al reincorporarse cuando se está estirado o al girarse.
  2. Evitar posiciones extremas de la cabeza (especialmente, mirar hacia arriba), o movimientos rápidos de la misma (particularmente, giros).
  3. Eliminar o disminuir el uso de sustancias que empeoren la circulación sanguínea como la nicotina, la cafeína o la sal interno (el oído ante una disminución del riego sanguíneo responde con la aparición de vértigo).
  4. Minimizar la propia exposición a circunstancias que precipitan el vértigo como el estrés, la ansiedad o sustancias a las que se es alérgico.
  5. Tratar con prontitud las infecciones respiratorias o del oído.
No obstante, si se presenta un ataque de vértigo deben seguirse los siguientes pasos:
  • Estirarse sobre una superficie inmóvil como el suelo;
  • mantener los ojos enfocados en un objeto que no se mueva;
  • durante el ataque es mejor no ingerir alimentos ni bebidas para disminuir las probabilidades de vomitar.
  • una vez desaparezcan los síntomas, debe reincorporarse  lentamente.
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Causas de Vertigo o mareos

Vértigo o mareos, por lo general el resultado de un trastorno en el sistema vestibular periférico (es decir, las estructuras del oído interno). Mareo también puede ocurrir como resultado de un trastorno en el sistema vestibular central (es decir, el nervio vestibular, tronco encefálico y el cerebelo). En algunos casos, la causa de vértigo es desconocida.

Trastornos vestibulares periféricos son las siguientes:

* Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB, trastorno periféricos más comunes, puede ir acompañada de pérdida de audición, disminución de la función cognitiva y la debilidad de los músculos faciales)
* El síndrome de Cogan (inflamación del tejido conectivo en la córnea, los resultados en el vértigo, zumbido en los oídos [] tinnitus y pérdida de la audición)
* La enfermedad de Ménière (presión fluctuante de oído interno [líquido] endolinfa; resultados de vértigo severo, zumbido en los oídos [] tinnitus y pérdida progresiva de la audición)
* La ototoxicidad (es decir, el envenenamiento del oído)
* Neuritis vestibular (inflamación de las células del nervio vestibular, puede ser causada por una infección viral)

Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) por lo general afecta a uno de los tubos de detección en el oído interno que se llama el canal semicircular posterior. VPPB se produce cuando los desechos formado por carbonato de calcio y proteínas (otolitos llamado o cristales en el oído) se acumula y se mueve en el canal semicircular posterior. El VPPB puede también afectar el canal anterior o el canal horizontal.

Cuando la cabeza se mueve de cierta manera (por ejemplo, dando vuelta en la cama, mirando hacia arriba, doblando en adelante), los cristales de calcio desplazarse y activar los sensores del oído interno, provocando una breve sensación de girar. la degeneración del oído interno (por lo general se presenta en pacientes de edad avanzada), traumatismo craneal, y la infección del oído interno (por ejemplo, otitis media, laberintitis) puede causar VPPB.

Algunos medicamentos y productos químicos ambientales (por ejemplo, plomo, mercurio, estaño) puede causar ototoxicidad (es decir, el envenenamiento del oído), lo que puede provocar daños en el oído interno o del nervio craneal octavo (nervio acústico) y causar vértigo. El daño puede ser permanente o temporal.
El uso a largo plazo o dosis altas de ciertos antibióticos (por ejemplo, aminoglucósidos estreptomicina [, gentamicina]) y antineoplásicos (por ejemplo, cisplatino, carboplatino) puede causar ototoxicidad permanente.

Medicamentos que pueden causar ototoxicidad temporal son las siguientes:

* Los anticonvulsivos (por ejemplo, fenitoína, carbamazepina)
* Los antidepresivos (por ejemplo, clomipramina, amoxapina)
* Antihipertensivos (por ejemplo, labetalol, enalapril)
* Diuréticos del asa (por ejemplo, bumetanida, furosemida)
* Medicamentos para el dolor (por ejemplo, aspirina)
* La prescripción y medicamentos para el resfriado de venta libre-
* La quinina (por ejemplo, la cloroquina, quinidina)

El alcohol, incluso en pequeñas cantidades, puede causar vértigo temporal en algunas personas.

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