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Hipertensión Arterial Alta

Hipertensión Arterial Alta

La presión arterial alta (hipertensión arterial) o la presión alta (tensión), son vasos sanguíneos que transportan sangre desde el corazón, bombeando a todos los tejidos y órganos del cuerpo. La presión arterial alta no significa que la tensión emocional sea excesiva, aunque la tensión emocional y el estrés pueden aumentar temporalmente la presión arterial. La presión arterial normal está por debajo de 120/80, la presión arterial entre 120/80 y 139/89 se llama “pre-hipertensión”, y una presión arterial de 140/90 o más se considera alta.

Causas

Dos formas de hipertensión arterial se han descrito:- esencial o hipertensión arterial primaria y la hipertensión secundaria. La hipertensión esencial es una condición mucho más común y representa el 95% de la hipertensión. La causa de la hipertensión esencial es multifactorial, es decir, hay varios factores cuyos efectos combinados producen hipertensión. En la hipertensión secundaria, que representa el 5% de la hipertensión, la presión arterial alta es secundaria y causada por una anormalidad específica en uno de los órganos o sistemas del cuerpo.
La hipertensión esencial afecta a aproximadamente 72 millones de estadounidenses, sin embargo, sus causas básicas o los defectos subyacentes no siempre se conocen. Sin embargo, algunas asociaciones han sido reconocidas en las personas con hipertensión esencial. Por ejemplo, la hipertensión esencial se desarrolla sólo en grupos o sociedades que tienen un consumo bastante alto de sal, superior a 5,8 gramos al día. El consumo de sal puede ser un factor particularmente importante en relación con la hipertensión esencial en varias situaciones, y el exceso de sal puede estar implicado en la hipertensión que se asocia con la edad avanzada, antecedentes afro-americana, la obesidad, la susceptibilidad hereditaria (genética) y la insuficiencia renal (insuficiencia del riñón).
Los factores genéticos parecen jugar un papel destacado en el desarrollo de la hipertensión esencial. Sin embargo, los genes para la hipertensión aún no han sido identificados. (Los genes son pequeñas porciones de cromosomas que producen las proteínas y determinan las características de los individuos.) La investigación actual en este ámbito se centra en los factores genéticos que afectan al sistema renina-angiotensina-aldosterona. Este sistema ayuda a regular la presión arterial mediante el control de equilibrio de la sal y el tono (estado de elasticidad) de las arterias.
Aproximadamente el 30% de los casos de hipertensión esencial son atribuibles a factores genéticos. Por ejemplo, en los Estados Unidos, la incidencia de la hipertensión arterial es mayor entre los afroamericanos que entre los caucásicos o asiáticos. Además, en individuos que tienen uno o dos padres con hipertensión, la presión arterial alta es dos veces más común que en la población general. En raras ocasiones, algunos trastornos genéticos inusuales que afectan a las hormonas de las glándulas suprarrenales puede conducir a la hipertensión. (Estos trastornos genéticos identificados se consideran hipertensión secundaria.)

Diagnóstico

El médico llevará a cabo un examen físico y revisará su presión arterial. Si la medición es alta, su médico puede pensar que usted tiene presión arterial alta. Las mediciones deben ser repetidas en el tiempo, por lo que el diagnóstico puede ser confirmado.
Si usted controla su presión arterial en el hogar, se le puede pedir las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál fue su lectura de presión arterial más reciente?
  •  ¿Cuál fue la lectura de presión arterial anterior?
  • ¿Cuál es el promedio de presión sistólica (número superior) y diastólica (número inferior)?
  •  Ha incrementado su presión arterial recientemente?

Otras pruebas se pueden hacer para buscar sangre en la orina o insuficiencia cardíaca. Su médico buscará signos de complicaciones en su corazón, riñones, ojos y otros órganos en su cuerpo.
Estas pruebas pueden incluir:
• Los análisis de sangre
• Ecocardiograma
• Electrocardiograma
• Un análisis de orina
• Ecografía de los riñones

Síntomas

La presión arterial alta sin complicaciones a menudo ocurre sin ningún síntoma (en silencio), por lo que se ha denominado “el asesino silencioso.” Se llama así porque la hipertensión no complicada puede estar presente, pasando desapercibida por muchos años o incluso décadas pudiendo progresar y desarrollar finalmente una o más de las varias complicaciones potencialmente mortales, como ataques cardíacos o derrames cerebrales. Esto sucede porque no hay síntomas y los afectados no pueden someterse a una revisión periódica su presión arterial.
Si hubiere síntomas, pueden ocurrir incluyen:
• Confusión
• Oído el ruido o zumbido
• Fatiga
• Dolor de cabeza
• Latido del corazón irregular
• Hemorragia nasal
• Cambios en la visión
Si usted tiene dolor de cabeza fuerte o cualquiera de los síntomas mencionados, consulte a su médico de inmediato. Estos pueden ser signos de La una complicación o presión arterial peligrosamente alta, llamada hipertensión maligna.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es reducir la presión arterial para que tenga un menor riesgo de complicaciones. Usted y su médico deben establecer un objetivo de presión arterial para usted.
Existen muchos medicamentos diferentes que se pueden utilizar para tratar la presión arterial alta, incluyendo:
• Los bloqueadores alfa
• Enzima convertidor de angiotensina (IECA)
• Bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARA II)
• Los bloqueadores beta
• Los antagonistas del calcio
• Los agonistas alfa centrales
• Los diuréticos
• Inhibidores de la renina, incluyendo Aliskiren (Tekturna)
• Vasodilatadores
El médico también puede recomendar hacer ejercicio, perder peso y seguir una dieta más saludable. Si usted tiene pre-hipertensión, el médico le recomendará los cambios de estilo de vida misma para bajar la presión arterial a un rango normal.
A menudo, una droga de la presión arterial sola puede no ser suficiente para controlar su presión arterial, y puede que tenga que tomar dos o más drogas. Es muy importante que tome los medicamentos que le receten. Si usted tiene efectos secundarios, su médico puede sustituir un medicamento diferente.

Prevención

Los adultos mayores de 18 años deben hacerse revisar su presión arterial de forma rutinaria.
Cambios en la dieta pueden ayudar a controlar la presión arterial:

  • Evite fumar. No consumir más de 1 bebida al día para las mujeres, 2 al día para los hombres.
  •  Coma una dieta rica en frutas, verduras y baja en grasa los productos lácteos, mientras que la reducción de la ingesta de grasa total y saturada (la dieta DASH es una forma de lograr este tipo de plan dietario).
  •  Haga ejercicio con regularidad. Si es posible, hacer ejercicio durante 30 minutos casi todos los días.
  • Si usted tiene diabetes, mantenga su nivel de azúcar en la sangre bajo control.
  • Baje de peso si tiene sobrepeso. El exceso de peso le agrega tensión al corazón. En algunos casos, la pérdida de peso puede ser el único tratamiento necesario.
  • Trate de manejar su estrés.

Siga las recomendaciones de médic para modificar, tratar o controlar las posibles causas de hipertensión secundaria.

Su médico puede pedirle que lleve un registro de su presión arterial en casa. Asegúrese de obtener dispositivo doméstico buena calidad, bien ajustado. Es probable que tenga un manguito con un estetoscopio o un lector digital. Practique con su proveedor de atención médica o la enfermera para asegurarse de que está tomando la presión arterial correctamente.

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Aneurisma cerebral o aneurisma del cerebro

Aneurisma cerebral o aneurisma del cerebro

Un aneurisma cerebral o aneurisma del cerebro es una enfermedad cerebrovascular en la cual una “debilidad” en la pared de una arteria o vena ocasiona una dilatación o “abalonamiento” de un segmento localizado en la pared del vaso sanguíneo.

Causas

Los aneurismas cerebrales se producen por una debilidad de la pared de las arterias. Esa debilidad puede deberse a defectos de nacimiento de la pared de la arteria, a defectos producidos por variedades anatómicas de las arterias que hacen que haya un flujo anormalmente alto de sangre por un punto determinado (habitualmente los aneurismas se producen en las bifurcaciones o donde salen ramas del tronco principal) y por algunos tóxicos, entre los cuales destaca el tabaco. Ocasionalmente, pueden deberse a un problema hereditario con trastorno de los tejidos conjuntivos (por ejemplo en la poliquistosis renal o en el síndrome de Ellen-Danlos), a una infección o incluso a un traumatismo (por ejemplo, una herida penetrante en el cerebro que lesiona la pared de una arteria).

Diagnóstico

Para detectar los aneurismas, se utilizan varias pruebas de imagenología, como la angiografía de rayos X, las imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés), o la tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés). Los síntomas de un aneurisma dependen de la localización de la anormalidad. Un aneurisma en el cerebro puede causar dolor de cabeza y visión borrosa. Cuanto mayor sea el tamaño del aneurisma, mayor será la probabilidad de ruptura.

Síntomas

Los síntomas asociados al aneurisma cerebral no suelen presentarse hasta que este es muy grande o estalla. Al crecer pueden llegar a comprimir nervios y tejidos, provocando en este caso síntomas como la visión doble u otras alteraciones de la visión, como sensibilidad a la luz, el párpado caído, pupila dilatada, dolor encima o detrás del ojo o adormecimiento en un lado de la cara o el cuerpo.
Cuando se produce la ruptura, los síntomas van desde una cefalea intensa y súbita, la pérdida de conocimiento, náuseas o vómitos. En algunos casos menos frecuentes la persona puede padecer convulsiones o entrar en coma. En cualquiera de estos supuestos es necesario acudir de inmediato al médico, fundamentalmente en el caso de la cefalea, que no se parece en intensidad y gravedad a otro tipo de cefaleas.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo adquiridos,  asociados con la formación del aneurisma incluyen, aunque no de forma excluyente:
1. La edad mayor de 40 añoS
2. El consumo de alcohol (especialmente borracheras)
3. Aterosclerosis: acumulación de placa compuesta de depósitos de                          sustancias grasas, colesterol, productos de desecho de las células, calcio y        fibrina en la pared interna de una arteria.
4. Ser fumador.
5. Consumir drogas ilícitas como cocaína o anfetamina.
6. Hipertensión presión sanguínea alta.
7. Traumatismo lesión en la cabeza.
8. Infección.

Tratamiento

El tratamiento habitual, admite dos fases primordiales: la primera se implementa cuando el paciente es aceptado en un servicio de internación, preferentemente en un servicio de cuidados intensivos, donde se cuidará su estado general y se le administrará medicación específica, a los fines de controlar la hipertensión arterial, evitar el vasoespasmo, la hipoxia etc., con la intención de mitigar el daño provocado por la hemorragia y prevenir la repetición de un nuevo sangrado, además de preparar al paciente para el tratamiento quirúrgico o endovascular.
Una vez efectuado el diagnóstico y compensado el enfermo, toma partido el Neurocirujano, quien decidirá la cirugía convencional a cielo abierto y la colocación de un clip–pequeño brochecito metálico– que cerrará el aneurisma roto para que no vuelva a sangrar, o bien el procedimiento endovascular.
El procedimiento endovascular es un gran avance de los últimos veinte años, que implica el rellenado del aneurisma con partículas metálicas (“coil”) en forma de micro resortes, que provocarán la formación de un coagulo y la oclusión consiguiente de la malformación, mediante la introducción de un catéter hasta el saco aneurismático, evitando la cirugía a cielo abierto.

Prevención

Lamentablemente es hereditario, anormalidades genéticas promueven este evento y en empeoran por cada generación aunque la escala de probabilidades de heredar esa enfermedad ronda dentro de un 10%
Averigüe si sufre de un tipo de trastorno del ritmo cardíaco denominado fibrilación auricular.
  • Si fuma, deje de hacerlo.
  • Si bebe alcohol, hágalo con moderación.
  • Averigüe si tiene elevado el colesterol.
  • Si sufre de diabetes, siga los consejos del médico para controlarla.
  • Incluya ejercicios físicos en sus actividades diarias.
  • Limite su consumo de sodio (sal) y grasa.
  • Pregúntele al médico si tiene problemas circulatorios que pudieran aumentar su riesgo de sufrir un ataque cerebral.
  • Si tiene alguno de los síntomas de un accidente cerebrovascular, consulte inmediatamente al médico
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