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El Bocio

El Bocio

El bocio es el crecimiento anormal de la glándula tiroides que se localiza en la cara anterior del cuello. Este padecimiento suele manifestarse cuando la tiroides, no produce suficiente cantidad de la hormona tiroidea para satisfacer las demandas corporales. En ese caso, la glándula se agranda para compensar esta situación, con lo cual generalmente se corrigen las deficiencias leves de la hormona. Sin embargo, también puede aparecer bocio cuando la glándula tiroides es hiperactiva, es decir, cuando produce un exceso de hormonas tiroideas.

Causas

Un porcentaje muy elevado de bocios cursan sin alteraciones en las hormonas tiroideas. Muchas veces se deben a formación de quistes o a un aumento de la formación de un líquido llamado coloide que se encuentra entre las células tiroideas que se agrupan formando folículos. En otras ocasiones, se desarrollan nódulos quísticos, hemorrágicos o sólidos debidos a proliferaciones focales del tejido tiroideo. Cuando existen deficiencias enzimáticas en la síntesis de hormonas tiroideas (bocios disenzimáticos) o una falta mantenida del aporte alimentario de iodo (bocio endémico), la disminución de la función tiroidea induce un aumento de TSH que da lugar a un aumento del tamaño glandular con el fin de restablecer la función tiroidea, aspecto que no siempre se consigue. En la gran mayoría de casos de hipertiroidismo existe bocio, pues para que se produzca una producción aumentada de hormonas tiroideas es necesario que la glándula sea de mayor tamaño y posea mayor capacidad sintética.

Síntomas

Muchas veces el único síntoma que produce el bocio es la aparición de un bulto en la región anterior del cuello. La tendencia natural es hacia el crecimiento lento. Cuando el crecimiento es importante puede dar lugar a síntomas compresivos por desplazamiento y presión sobre estructuras vecinas como la tráquea, el esófago o el nervio recurrente, lo que producirá dificultad respiratoria, para la deglución o afonía respectivamente. Aparte de los síntomas compresivos, las manifestaciones que puede originar tienen relación con las posibles alteraciones acompañantes de la función tiroidea como es el hipertiroidismo (nerviosismo, palpitaciones, cansancio, pérdida de peso, entre otras) o el hipotiroidismo (intolerancia al frío cansancio, somnolencia, sequedad de piel…).

Diagnóstico

Un GP (médico clínico, médico de atención primaria) puede detectar una glándula tiroides inflamada por el sentimiento del cuello del paciente y pidiéndole que tragar durante un examen físico de rutina. A veces los nódulos también se pueden detectar con sólo tocarlo. Un examen físico del cuello también puede permitir al médico evaluar el tamaño de la glándula tiroides y la extensión de la inflamación.
El médico puede ordenar más pruebas para averiguar cuál es la causa subyacente puede ser. Ejemplos de posibles pruebas incluyen:
Una prueba de la hormona – esto se hará un análisis de sangre que puede mostrar niveles de hormonas producidas por la tiroides, así como las glándulas pituitarias. Los bajos niveles sanguíneos de la hormona tiroidea significarán que la tiroides del paciente es de baja actividad. TSH (hormona estimulante del tiroides) los niveles serán altos si los niveles de la hormona tiroidea son bajos. Esta hormona es producida por la glándula pituitaria en un intento por estimular la glándula tiroides para que produzca más hormona. Inversamente, una tiroides hiperactiva se muestra los niveles más altos de lo normal de la hormona tiroidea y los niveles sanguíneos más bajos de lo normal de TSH.
Una prueba de anticuerpos – si el examen de sangre confirma la presencia de anticuerpos podría significar que la causa subyacente se relaciona con este.
Ultrasonido – un transductor se coloca sobre el cuello del paciente. El dispositivo de ultrasonido produce ondas sonoras que rebotan en el cuello y el retorno, como un eco. Las variaciones en el eco de los tiempos de transformación y de una imagen de la parte interior del cuello puede ser visto por el médico en una pantalla. Este procedimiento permite al médico ver el tamaño de la glándula tiroides es y si tiene nódulos.
Un escáner de la tiroides (yodo radiactivo exploración) – al paciente se le inyecta una pequeña cantidad de yodo radiactivo, generalmente en una vena en la parte interior del codo. Él / ella se acuesta en una mesa con la cabeza estirada hacia atrás mientras una cámara genera una imagen de la tiroides en un monitor.
El yodo radiactivo se acumula en la glándula tiroides y se presenta en la exploración.
Este análisis ayuda al médico a determinar el tamaño, estructura y función de la glándula tiroides.
La cantidad de radiación no es peligrosa para la salud del paciente. Tal vez no sea conveniente para las mujeres embarazadas.

Tratamiento

No se ha consensuado un tratamiento ideal para el bocio simple. Como primera posibilidad se planteó la suplementación con yodo dada la gran cantidad de bocios yodo-dependientes. Tras varios estudios se observó cómo la formación de múltiples nódulos que conlleva la historia natural de la enfermedad podía producir la inducción de tirotoxicosis por hiperfunción de alguno de ellos en individuos predispuestos.
Terapia con tiroxina
La eficacia de este tratamiento está en relación con la inhibición de la TSH, que pierde su capacidad de estimulación de las células tirotropas. Está altamente cuestionado el beneficio que aporta este tratamiento sobre bocios eutiroideos. La supresión con T4 provoca un hipertiroidismo subclínico iatrogénico que es perjudicial para el aparato locomotor, con disminución de la densidad mineral ósea y, según publican algunos estudios, aumento de la mortalidad de origen cardiovascular.
Cirugía
Las principales indicaciones de cirugía en el bocio son el crecimiento exagerado, con clínica compresiva o sospecha de malignidad.
Yodo radioactivo
El tratamiento se limita a las situaciones de hiperfunción tiroidea. Su uso no está indicado en bocios eutiroideos.

Prevención

Siempre que se aporte yodo se  estará previniendo. Por eso por ley nacional la sal de mesa viene iodada. El  yodo se encuentra en cantidades importantes en productos de mar y pescados de mar.
Favorecen el bocio los coles (repollo, coliflor) obvio
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BOCIO

BOCIO

El bocio es una glándula tiroides aumentada de tamaño. Puede regresar a sus dimensiones normales por sí sola, aunque el bocio es signo evidente de un trastorno de la tiroides, no siempre se necesita tratamiento.
Existen varios tipos desde el punto de vista morfológico:
– Bocio Difuso,
– Bocio Uninodular
– Bocio Multinodular.
Según su tamaño se divide en los siguientes estados:
•    Estado 1: detectable a la palpación.
•    Estado 2: bocio palpable y visible con el cuello en hiperextensión.
•    Estado 3: visible con el cuello en posición normal.
•    Estado 4: bocio visible a distancia.

Causas

La causa más común del bocio es la falta de yodo en la dieta. El yodo es un elemento esencial en la producción de la hormona tiroidea. La tiroides aumenta de tamaño cuando la hormona estimulante de la tiroides (TSH), secretada por la glándula pituitaria la estimula a producir más hormona tiroidea. Si la tiroides no puede producir suficiente hormona tiroidea, ésta aumenta de tamaño con el tiempo.

Cuando existen deficiencias enzimáticas en la síntesis de hormonas tiroideas (bocios disenzimáticos) o una falta mantenida del aporte alimentario de yodo (bocio endémico), la disminución de la función tiroidea induce un aumento de TSH que da lugar a un aumento del tamaño glandular con el fin de restablecer la función tiroidea, aspecto que no siempre se consigue. En la gran mayoría de casos de hipertiroidismo existe bocio, pues para que se produzca una producción aumentada de hormonas tiroideas es necesario que la glándula sea de mayor tamaño y posea mayor capacidad sintética. En la enfermedad de Graves-Basedow (hipertiroidismo de causa autoinmune), el bocio es clásicamente difuso. Cuando se desarrolla un cáncer de tiroides la forma más habitual de presentación es la de un nódulo de consistencia dura y crecimiento rápido.

Síntomas

Al desarrollar el bocio, el cuello de la persona se ensancha y puede presentarse mayor hinchazón en un lado del cuello.
Otros síntomas del bocio incluyen aumento de tamaño visible, dolor de garganta con o sin hinchazón, ronquera y dificultad o malestar al tragar.
Si el bocio es causado por un trastorno tiroideo subyacente, la persona podría presentar síntomas de tal trastorno.

Diagnóstico

Inicialmente, el  médico realizará un examen de rutina. Posteriormente  pedirá que se realice una prueba de sangre para determinar si una cantidad suficiente de hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés) circula en su sangre. Con base en este resultado, es posible determinar si la tiroides está funcionando normalmente. Mediante ecografía (prueba de ultrasonido) se determina el tamaño exacto de la tiroides y los nódulos. Esta prueba no es dolorosa y de ningún modo está asociada con una exposición a la radiación. Algunos otros métodos de examen para el reconocimiento de nódulos son:
Gammagrafía de la tiroides: Es un examen realizado para todo tipo de nódulos que tengan un diámetro mínimo aparente de 1 cm, el cual consiste en la administración mediante una inyección al paciente de una sustancia radioactiva que se acumula en la tiroides.
Punción con aguja fina (biopsia): Para excluir la posibilidad o confirmar si los nódulos son malignos se debe extraer una muestra de tejido con la ayuda de una aguja pequeña.

Tratamiento

El bocio sólo es necesario tratarlo si está causando síntomas.
Los tratamientos para un agrandamiento de la tiroides abarcan:
•    Yodo radiactivo para encoger la glándula, particularmente si la tiroides está produciendo demasiada hormona tiroidea
•    Cirugía (tiroidectomía) para extirpar toda o parte de la glándula
•    Dosis pequeñas de solución de yodo de Lugol o de yoduro de potasio si el bocio se debe a una deficiencia de yodo
•    Tratamiento con suplementos de hormona tiroidea si el bocio se debe a una tiroides hipoactiva
El objetivo del tratamiento en el bocio tóxico difuso (BTD) es lograr la disminución en la producción de hormonas tiroideas y consecuentemente una mejoría clínica rápida.

Medidas generales:
1.    Reposo físico y mental.
2.    Dieta hipercalórica.
3.    Vitaminas del complejo B.
4.    Psicoterapia. Se puede utilizar fenobarbital 100 mg/c 8-12 h por vía oral, diazepam o nitrazepam 10-15 mg/día.
Antitiroideos de síntesis
Estos medicamentos pueden emplearse con 3 objetivos:
1.    Como único tratamiento médico.
2.    En la preparación quirúrgica.
3.    Como coadyuvante del tratamiento con 131I
Indicaciones del tratamiento con ATS
•    Niños.
•    Embarazo.
•    Hipertiroidismo intenso.
•    Recidiva de la cirugía.
•    En la crisis tirotóxica.
•    Antes y después de la administración del 131I.
•    Preparación cirugía.
Se deben realizar estudios hepáticos y leucograma cada 6 meses de tratamiento, así como TSH y T4; este se debe mantener por 12-18 meses. Si no se obtiene el control del hipertiroidismo se debe indicar 131I o decidir cirugía.
Yoduros: En forma de solución saturada de Lugol se emplea en la preparación preoperatorio, comenzando por 1 gota cada 8 h. En esta dosis se aumentará una gota cada 3 días y se puede llegar a 5 gotas 3 veces al día.
Cirugía (indicaciones):
•    Fracaso o contraindicaciones al tratamiento médico.
•    Sospecha de la coexistencia de proceso maligno.
•    Presencia de bocio muy grande con manifestaciones compresivas o endotoráxico.
•    No lograrse el control con 131I.
•    Sujetos que rechacen otra terapéutica.
En el presente constituye una indicación excepcional limitada a los pacientes que van a ser operados, quienes deberán controlarse previamente, y para lograrlo se administrará ATS. Una vez decidida la operación, se suspenderá el ATS y se administrará solución de Lugol. La operación a realizar será la tiroidectomía subtotal, la cual estará indicada cuando se sospeche la presencia de carcinoma tiroideo o cuando el BTD se presente en pacientes con bocio endotoráxico.
Complicaciones
•    Crisis tirotóxica (si el paciente no se preparó adecuadamente).
•    Hipotiroidismo.
•    Hipoparatiroidismo agudo o crónico.
•    Lesión del nervio recurrente.
•    Infección de la herida.
•    Sangramiento.
Yodo radioactivo: Está indicado en pacientes mayores de 20 años, con bocio difuso de peso estimado menor de 60 g, en enfermos con contraindicación quirúrgica o que rechacen la cirugía, en las recidivas postiroidectomía y en las relaciones no deseables a los ATS. Está contraindicado en las mujeres embarazadas o en las que estén lactando y en pacientes con nefropatía o hemopatía severa.
Cómo bloquear la acción periférica de las hormonas tiroideas
Se emplea el beta bloqueador propranolol. Se encuentra contraindicado en el asma bronquial, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, bradicardia sinusal, bloqueo cardíaco, insuficiencia cardíaca (en ausencia de la ingestión de digitálico), y si se ingieren inhibidores de la monoaminooxidasa, se deben utilizar con precaución en el embarazo, diabetes mellitus, trastornos renales y hepáticos.

Grupos especiales de tratamiento

Mujer embarazada
Tratamiento con ATS (propiltiuracilo es el de elección).
Dosis: la mínima para controlar el hipertiroidismo y mantener a la paciente eutiroidea.
Tiempo: primer y segundo trimestres. En el tercer trimestre generalmente se puede suspender. Si fracasa el tratamiento médico, se recomienda tratamiento quirúrgico en el segundo trimestre.
Ancianos
Tratamiento con 131I.
Dosis: 5 a 10 milicuríes.
Repetir dosis cada 3 o 6 meses si es necesario. Asociar betas bloqueadores si no hay contraindicaciones, y según criterio médico asociar ATS.

Prevención

Tomando alimentos que contengan Yodo, como son:
Ajo, remolacha, acelgas, judías verdes, cebolla, champiñón, Habas, soja en grano, Moras, piña, Nueces. Lácteos y derivados, Pescados, mariscos y crustáceos Arenque, gambas, langostinos, bacalao, mero, mejillones, salmón, lenguado. Huevo entero. También ayuda ir a la playa dos o tres veces por semana a respirar el aire de mar que es ric

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Nueva droga prometedora para el cáncer de tiroides avanzado

Una droga llamada dirigida Pazopanib podría resultar eficaz contra difíciles de tratar los casos de los casos de cáncer de tiroides, dicen los investigadores.

La mayoría de los cánceres de tiroides pueden tratarse con cirugía o con yodo radiactivo, pero un 5 por ciento de los pacientes desarrollarán una forma agresiva y potencialmente mortal de la enfermedad.

Pazopanib (Votrient), ya aprobado por los EE.UU. Food and Drug Administration para el tratamiento del cáncer renal avanzado, funciona al inhibir el crecimiento de los vasos sanguíneos esenciales para el crecimiento tumoral y la supervivencia.

“El cáncer de tiroides, cuando crecen, tienen que formar una gran cantidad de vasos sanguíneos”, explicó el investigador, el Dr. Julián Molina, profesor asistente de oncología en la Clínica Mayo y co-autor del estudio. “Para los vasos sanguíneos para crecer, el factor de crecimiento VEGF es necesario, y la droga objetivos de esta proteína”, dijo.

No sólo la producción de bloques de drogas de nuevos vasos sanguíneos, sino que también interfiere con la capacidad de las células tumorales para seguir creciendo, dijo Molina.

Pazopanib, una píldora que se toma diariamente, no tiene los graves efectos secundarios de la quimioterapia estándar, dijo Molina. Pero es caro. De acuerdo con los EE.UU. Departamento de Salud y Servicios Humanos, el precio medio al por mayor, que se utiliza para establecer los reembolsos de drogas, es 6.595 dólares al mes.

Para esta fase 2 del estudio, publicado en la edición en línea 17 de septiembre de The Lancet Oncology, Molina y sus colegas evaluaron la eficacia y seguridad de Pazopanib en 37 pacientes con enfermedad avanzada, propagación rápida de cáncer de tiroides.

Alrededor de la mitad de los pacientes – 18 – tuvieron una respuesta parcial a la droga, es decir, su tumor se redujo 30 por ciento o más, dijo Molina. Ninguno de ellos tenía una respuesta completa, en la cual el tumor desaparece por completo, agregó.

Doce pacientes siguen respondiendo a la droga un año después. “Los pacientes toman el medicamento hasta que la droga ya no es efectivo”, dijo Molina, tomando nota de estos pacientes todavía tienen Pazopanib todos los días.

Los efectos secundarios fueron leves común, pero generalmente. El más habitual fueron la diarrea, la hipertensión y el aumento de una enzima hepática llamada alanina. Sin embargo, 15 pacientes tenían que tener su dosis baja debido a efectos secundarios, los investigadores.

Los EE.UU. Instituto Nacional del Cáncer financió el estudio.

Molina señaló que los grandes ensayos en fase 3 comenzará en breve, y que espera que el fármaco, fabricado por GlaxoSmithKline, será aprobado para el tratamiento de cáncer de tiroides avanzado.

“Uno de los objetivos en el tratamiento del cáncer es que el cáncer sea una enfermedad crónica”, dijo Molina. “Si podemos hacer algo como el cáncer que, cuando las pastillas mantener su enfermedad bajo control, eso es una buena meta”, dijo.

Un experto dijo que ninguna terapia eficaz sería bienvenida.

“No hay muchas opciones de tratamiento disponibles para las personas con cáncer de tiroides avanzado”, dijo el Dr. Leonard Lichtenfeld, subdirector médico de la Sociedad Americana del Cáncer.

Si bien los resultados del estudio se necesita que se realicen y se verifica a otras opciones de tratamiento antes de Pazopanib puede ser aprobado como tratamiento para el cáncer de tiroides, que está de acuerdo que la droga promete.

“Las terapias dirigidas se proporcionan algunas opciones de tratamiento eficaz para los pacientes con enfermedades que tradicionalmente han sido difíciles de tratar”, dijo. “Lo encuentro muy útil y muy emocionante.”

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