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Cáncer de mama

Cáncer de mama

El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario. Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal—la más frecuente—que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar que comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen la leche materna.

causas

No se sabe con exactitud cuáles son las causas principales del cáncer de pecho. Sin embargo, hay una serie de factores que pueden predisponer a la aparición de estos tumores, aunque en realidad influyen porcentaje muy bajo dado que cerda del 80% de casos diagnosticados no son directamente relacionados  con estos factores de riesgo.
Entre estos factores están:
La edad: el riesgo de desarrollar cáncer de mamas aumenta a medida que la mujer se va haciendo mayor.
La herencia: Las personas con familias que han sufrido esta enfermedad son más propensas a desarrollar el cáncer de mamas. Este parentesco influye cuando es directo, es decir, que la enferma era la madre, la hija o la hermana del paciente.
Ausencia de hijos o de lactancia: las mujeres que no han dado pecho tienen más probabilidades de contraer cáncer de mamas que aquellas que han dado pecho o igualmente aquellas mujeres que no han tenido descendencia a las que la tuvieron por primera vez después de los 30 años también tienen más probabilidades.
La menstruación: Una menstruación avanzada o una menopausia muy tardía son factores que predisponen al desarrollo de cáncer de mamas.
Las anomalías mamarias: Aquellas personas que han tenido un historial de anomalías en el pecho están más propensas a un cáncer de mamas.
Obesidad y alcohol: Existe una relación bastante demostrada entre la obesidad y las probabilidades de desarrollar cáncer de mamas. Los últimos estudios parecen sugerir que hay conexión entre el tipo de grasas ingeridas y esta enfermedad; aunque esta teoría no es aceptada por todos los especialistas. El consumo del alcohol es un factor de riesgo demostrado.
Anticonceptivos y estrógenos: El uso prolongado de anticonceptivos no tiene relación con el desarrollo del cáncer, en cambio, un uso prolongado en las mujeres menopáusicas parece ser un factor de riesgo.

Diagnóstico

Para establecer el diagnóstico de cáncer de mama existen diferentes pruebas:
  • La inspección y palpación de la mama: el médico ha de realizar una inspección rápida de ambos pechos. Con la mujer sentada ha de observar que las mamas se mueven de forma simétrica al levantar los brazos, que ninguna porción de piel queda «hundida» y que no existen zonas de enrojecimiento o abultamiento. Con la palma de la mano plana ha de palpar profundamente, primero por la parte externa-superior (la más cercana a la axila), luego por la porción inmediatamente inferior, la externa-inferior, luego por la zona también inferior pero interna, cerca de la otra mama y luego por la porción también interna pero superior. Por último ha de coger el pecho con la mano y ha de oprimirlo ligeramente para descartar secreción por el pezón. En último lugar ha de palpar el hueco de la axila para descartar la presencia de ganglios.
  • Mamografía: en la actualidad es la prueba más eficaz y más fácil de realizar para conseguir un diagnóstico precoz de la enfermedad. Consiste en realizar una radiografía de la glándula mamaria
  • Ecografía: con una sonda de ultrasonidos se explora el tejido mamario. Aporta información sobre la localización y las características estructurales de la lesión.
  • RNM (resonancia nuclear magnética): se utiliza para delimitar la extensión de la enfermedad y decidir cuál es el tratamiento quirúrgico local más adecuado.
  • Diagnóstico patológico de cáncer de mama: es el diagnóstico de seguridad mediante la obtención de una muestra del posible tumor para estudiar las células al microscopio. Se realiza mediante la punción del tumor o de la zona sospechosa:
  1. PAAF (punción aspirativa con aguja fina): las células que se quiere estudiar entran por la aguja arrastradas por la presión del vacío de la jeringa.
  2. BAG (biopsia con aguja gruesa): la aguja que se usa es más gruesa, y lo que se obtiene es una pequeña porción cilíndrica del tumor.
  3. Biopsia abierta o quirúrgica: se extrae un fragmento de tejido tras realizar una incisión en la mama.

Tratamiento

Hay diferentes tratamientos disponibles para los pacientes con cáncer de mama. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamientos consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre nuevos tratamientos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un nuevo tratamiento es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.
Se usan cuatro tipos de tratamiento estándar:
1. Cirugía
La mayoría de los pacientes con cáncer de mama se someten a cirugía a fin de extirpar el cáncer de la mama. Generalmente se extirpan algunos de los ganglios linfáticos de abajo del brazo y se observan bajo un microscopio para verificar si contienen células cancerosas.
Cirugía conservadora de la mama, una operación para extirpar el cáncer, pero no la mama misma. Incluye los siguientes procedimientos:
Lumpectomía: cirugía para extirpar el tumor (masa) y una pequeña cantidad de tejido normal alrededor del mismo.
Mastectomía parcial: cirugía para extirpar la parte de la mama que tiene cáncer y algo del tejido normal que la rodea. Este procedimiento también se llama mastectomía segmentaria.
A los pacientes tratados con cirugía conservadora de la mama, también se les puede extirpar algunos de ganglios linfáticos de abajo del brazo para someterlos a biopsia. Este procedimiento se llama disección de ganglio linfático. Se puede realizarse al mismo tiempo que la cirugía conservadora de la mama o después. La disección de ganglio linfático se realiza a través de una incisión separada.
Otros tipos de cirugía incluyen los siguientes procedimientos:
Mastectomía total: cirugía para extirpar toda la mama que contiene cáncer. También se pueden extraer algunos de los ganglios linfáticos de abajo del brazo para observarlos bajo un microscopio y verificar si hay signos de cáncer. Este procedimiento también se llama mastectomía simple. Esto se realiza a través de una incisión separada.
Mastectomía radical modificada: cirugía para extirpar toda la mama que tiene cáncer, la mayoría de los ganglios linfáticos de abajo del brazo, el revestimiento de los músculos pectorales y, a veces, parte de los músculos de la pared del pecho.
Mastectomía radical: cirugía para extirpar la mama que contiene cáncer, los músculos de la pared del pecho de abajo de la mama y todos los ganglios linfáticos de abajo del brazo. Este procedimiento a veces se llama mastectomía radical de Halsted.
Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se puede ver en el momento de la cirugía, algunos pacientes pueden recibir radioterapia, quimioterapia o terapia hormonal después de la cirugía para destruir todas las células cancerosas que queden. El tratamiento administrado después de la cirugía para aumentar las posibilidades de curación se llama terapia adyuvante.
Si el paciente va a tener una mastectomía, se puede considerar la reconstrucción de la mama (cirugía para reconstruir la forma de una mama después de la mastectomía). La reconstrucción de mama puede hacerse en el momento de la mastectomía o después. La reconstrucción puede realizarse con el propio tejido (no de la mama) de la paciente o mediante el uso de implantes rellenos con un gel salino o de silicona.
2. Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan.
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Hay dos tipos de radioterapia:
La radioterapia externa usa una máquina fuera del cuerpo que envía radiación al área donde se encuentra el cáncer.
La radioterapia interna usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente dentro del cáncer o cerca del mismo. La forma en que se administra la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que está siendo tratado.
3. Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento del cáncer en el que se usan medicamentos para interrumpir el crecimiento de las células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan a la corriente sanguínea y afectan a células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administre la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.
4. Terapia hormonal
La terapia hormonal es un tratamiento del cáncer por el que se extraen las hormonas o se bloquea su acción, y se impide el crecimiento de las células cancerosas. Las hormonas son sustancias elaboradas por las glándulas del cuerpo que circulan por la corriente sanguínea. Algunas hormonas pueden hacer crecer ciertos cánceres. Si las pruebas muestran que las células cancerosas ofrecen sitios donde pueden adherirse las hormonas (receptores) se utilizan medicamentos, cirugía o radioterapia para reducir la producción de hormonas o impedir que funcionen. La hormona estrógeno, que hace crecer algunos cánceres de mama, es elaborada en su mayor parte por los ovarios. El tratamiento para impedir que los ovarios elaboren estrógeno se llama ablación ovárica.
La terapia hormonal con tamoxifeno a menudo se suministra a pacientes con estadios tempranos de cáncer de mama y a pacientes con cáncer metastático de mama (cáncer que se ha diseminado hasta otras partes del cuerpo). La terapia hormonal con tamoxifeno o estrógenos puede actuar sobre las células de todo el cuerpo y puede aumentar la posibilidad de padecer cáncer del endometrio. Las mujeres que toman tamoxifeno deben someterse a un examen pélvico todos los años para verificar si hay signos de cáncer. Todo sangrado vaginal que no sea sangrado menstrual debe comunicarse a un médico tan pronto como sea posible.
La terapia hormonal con un inhibidor de la aromatasa se administra a algunas mujeres posmenopáusicas que padecen de cáncer de mama hormonodependiente. El cáncer de mama hormonodependiente necesita de la hormona estrógeno para crecer. Los inhibidores de la aromatasa disminuyen el estrógeno en el cuerpo porque impiden que una enzima llamada aromatasa convierta el andrógeno en estrógeno.
Ciertos inhibidores de la aromatasa pueden usarse para el tratamiento del cáncer de mama en un estadio temprano como terapia adyuvante o después de dos años o más de tamoxifeno. Los inhibidores de la aromatasa se están probando en ensayos clínicos para compararlos con la terapia hormonal con tamoxifeno en el tratamiento del cáncer de mama metastásico.
Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
Biopsia del ganglio linfático centinela seguida de cirugía.
La biopsia del ganglio linfático centinela es un procedimiento para extraer el ganglio linfático centinela durante una cirugía. El ganglio linfático centinela es el primer ganglio que recibe el drenaje linfático de un tumor y es el primer ganglio linfático donde es posible que el cáncer se disemine desde el tumor. Se inyecta una sustancia radioactiva o un tinte azul cerca del tumor. La sustancia o el tinte fluye a través de los conductos linfáticos hasta los ganglios linfáticos. Se extrae el primer ganglio que recibe la sustancia o el tinte. Un patólogo observa el tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas. Cuando no se detectan células cancerosas, puede no ser necesario extraer más ganglios linfáticos. Después de la biopsia del ganglio linfático centinela, el cirujano extirpa el tumor (cirugía conservadora de la mama o mastectomía).
Dosis alta de quimioterapia con trasplante de células madre.
La dosis alta dosis de quimioterapia con trasplante de células madre es una forma de administrar dosis de altas de quimioterapia y reemplazar las células generadoras de sangre destruidas por el tratamiento del cáncer. Las células madre (células sanguíneas inmaduras) se extraen de la sangre o la médula ósea del mismo paciente o un donante, y se congelan y almacenan. Después de finalizar la quimioterapia, las células madre guardadas se descongelan y se reinyectan al paciente mediante una infusión. Estas células madre reinyectadas crecen (y restauran) las células sanguíneas en el cuerpo.
Algunos estudios han mostrado que con las dosis altas de quimioterapia seguidas de un trasplante de células madre no se obtienen mejores resultados que con la quimioterapia estándar en el tratamiento del cáncer de mama. Los médicos han decidido que, por ahora, las dosis altas de quimioterapia solo deben probarse en los ensayos clínicos. Antes de participar en un estudio de este tipo, las mujeres deben consultar con sus médicos sobre los efectos secundarios graves, incluso la muerte, que pueden causar las dosis altas de quimioterapia.
Anticuerpos monoclonales como terapia adyuvante
La terapia con anticuerpos monoclonales es un tratamiento para el cáncer que usa anticuerpos producidos en el laboratorio a partir de un tipo único de células del sistema inmunitario. Estos anticuerpos pueden identificar sustancias en las células cancerosas o sustancias normales del cuerpo que pueden ayudar a crecer las células cancerosas. Los anticuerpos se adhieren a las sustancias y destruyen las células cancerosas, impiden su crecimiento o previenen que se diseminen. Los anticuerpos monoclonales se administran por infusión. Pueden usarse solos o para llevar medicamentos, toxinas o material radiactivo directamente hasta las células cancerosas. Los anticuerpos monoclonales también se pueden usar en combinación con la quimioterapia como terapia adyuvante.
El trastuzumab (Herceptina) es un anticuerpo monoclonal que bloquea los efectos del factor de crecimiento de la proteína HER2, la cual transmite señales de crecimiento a las células cancerosas de la mama. Cerca de un cuarto de los pacientes con cáncer de mama tienen tumores que pueden ser tratados con trastuzumab combinado con quimioterapia.
Inhibidores de la tirosina cinasa como terapia adyuvante
Los inhibidores de la tirosina cinasa son medicamentos de terapia dirigida que bloquean las señales que los tumores necesitan para crecer. Se pueden usar inhibidores de la tirosina cinasa combinados con otros medicamentos como terapia adyuvante.
El lapatinib es un inhibidor de la tirosina cinasa que bloquea los efectos de la proteína HER2 y otras proteínas del interior de las células tumorales. Se puede usar para tratar a las pacientes con cáncer de mama positivo al HER2 que ha empeorado después del tratamiento con trastuzumab.
Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.
Para algunos pacientes, quizás la mejor elección de tratamiento sea participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.
Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.
Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.
Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no ha mejorado. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recurra (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.
Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.
Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer pueden repetirse. Algunas pruebas se repiten para asegurarse de que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento pueden basarse en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.
Algunas de las pruebas seguirán repitiéndose esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si su afección ha cambiado o si el cáncer ha recurrido (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.
Opciones de tratamiento para cáncer de seno (mama) recidivante
El tratamiento del cáncer de mama recidivante (cáncer que volvió después de terminar el tratamiento) en la mama o la pared del pecho puede incluir los siguientes procedimientos:
• Cirugía (mastectomía radical o radical modificada), radioterapia o ambas.
• Quimioterapia sistémica o terapia hormonal.
• Participación en un ensayo clínico de trastuzumab (Herceptina) combinado con quimioterapia sistémica.
Opciones de tratamiento para el cáncer del seno (mama) inflamatorio
El tratamiento del cáncer de mama inflamatorio puede incluir los siguientes procedimientos:
• Quimioterapia sistémica.
• Quimioterapia sistémica seguida de cirugía (cirugía conservadora de la mama o mastectomía total), con disección de ganglio linfático seguida por radioterapia. Puede administrarse terapia sistémica adicional (quimioterapia, terapias hormonales o ambas).
• Participación en ensayos clínicos que evalúan medicamentos nuevos contra el cáncer, combinaciones nuevas de medicamentos y formas nuevas de administrar tratamientos.

Prevención

Como no se conocen las causas que producen la enfermedad, no es posible por el momento llevar a cabo una prevención de la misma (prevención primaria); sin embargo, sí estamos preparados para, si se presenta, detectarla a tiempo de poder ser curada (prevención secundaria). Existe una serie de aspectos, en este sentido, que es conveniente tener presente:
El autoexámen mamario
La autoexploración mamaria mensual ha sido una constante en los programas de prevención del cáncer de mama; sin embargo ha ido perdiendo importancia con el acceso de la mujer a los controles ginecológicos y mamarios periódicos y a los programas de detección temprana. Hoy es exigible el diagnóstico de cánceres de mama no palpables y eso solamente se consigue con un estudio instrumental de calidad. En las campañas de prevención, estos casos ocupan ya cerca del 40% de los diagnósticos; la mayoría de las veces se trata de tumores aun no invasores, con curaciones en cerca del 100% de las ocasiones.
Revisiones Periódicas
A partir de los 35 años, la mujer debe comenzar a realizar anualmente sus controles mamarios. Es a esta edad, aunque algunos piensan que es preferible a los 40 años, cuando debe efectuarse el primer estudio mamográfico, que servirá de base comparativa con los siguientes controles. Hasta los 40-45 años la mamografía se repetirá cada 2 años y después anualmente. La revisión incluirá un interrogatorio pormenorizado y una inspección y palpación cuidadosas. La ecografía, sobre todo en mujeres jóvenes, será muy útil para completar el estudio radiológico.
Los programas de screening
El screening, tamizado o selección, es un método para detectar una enfermedad no diagnosticada ni sospechada. Según la Organización Mundial de la Salud se trata de la identificación presuntiva de un defecto o enfermedad no reconocida mediante pruebas, exámenes u otros medios que puedan ser aplicados rápida y fácilmente. Con estas pruebas no se pretende hacer un diagnóstico. Las personas con hallazgos positivos o sospechosos son remitidas a sus especialistas para diagnóstico y tratamiento si procede. El estudio debe repetirse cada año o dos años en función de las características de las pacientes, fundamentalmente de sus factores de riesgo. Diferentes estudios llevados a cabo en todo el mundo en los últimos 40 años, han demostrado que estos programas consiguen una reducción de la mortalidad del cáncer de mama entre el 30 y 40%. Esta reducción es más significativa en mujeres por encima de los 45 años; sin embargo el no incluir para estudio a mujeres entre 35 y 45 años supondría el retraso diagnóstico de más de un tercio de todos los cánceres de mama, riesgo éste que no puede ser aceptado.
La peligrosidad de la mamografía
Lamentablemente está muy arraigada, incluso entre profesionales de la medicina, la idea de que la mamografía es una exploración peligrosa. Efectivamente, la mamografía comporta la utilización de rayos X y estos no son inocuos. Se estima que, con las actuales películas ultrarrápidas incluidas en cassettes al vacío y equipos de mamografía auto protegidos, la dosis de radiación para un estudio de ambas mamas en 2 proyecciones no alcanza la cifra de 0,03 rad. Conviene recordar que la dosis de radioterapia que recibe una mama conservada después de la extirpación de un cáncer es de unos 5.000 rad. Es muy conocida una relación de algunas actividades de la vida diaria que se comparan con el hecho de hacerse un estudio monográfico completo: el riesgo es el mismo que tener 60 años de edad durante 10 minutos, fumar tres cuartas partes de un cigarrillo, viajar 1.000 Km. en avión o 150 en automóvil. El riesgo es tan remoto, que se necesitarían 50 millones de mujeres controladas durante 20 años para poder demostrar el peligro, si es que existiera, después de la dosis de 1 rad.
Herencia y cáncer de mama
Se estima que la mayor parte de los cánceres de mama son esporádicos; el cáncer aparece en un miembro de una familia sin que se repita en esa generación. Pero alrededor del 10% puede depender de algún tipo de factor genético hereditario. Se conocen 2 genes, denominados BRCA1 y BRCA2, que se relacionan con una predisposición aumentada del 45 y 35 %, respectivamente , de padecer la enfermedad. Alteraciones en algún otro gen relacionado con los cromosomas 11 y 17, son mucho menos frecuentes. Al no existir medidas preventivas razonables para individuos que presenten estas alteraciones genéticas, el estudio de las mismas en familiares de pacientes que son diagnosticados de cáncer de mama, no parece estar indicado por el momento, al menos de forma sistemática.
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