Archivo de la etiqueta: oxígeno

Arteriosclerosis

Arteriosclerosis

ArteriosclerosisLa arteriosclerosis se produce cuando los vasos sanguíneos que llevan oxígeno y nutrientes desde el corazón hasta el resto del cuerpo (arterias) se vuelven gruesas y rígidas, restringiendo el flujo sanguíneo a los órganos y tejidos. Las arterias sanas son flexibles y elásticas pero con el tiempo las paredes de las arterias pueden endurecerse.
La arteriosclerosis es una forma de enfermedad cardiovascular y se confunde a menudo con otro tipo de enfermedad cardiovascular llamada ateroesclerosis. Los principales factores de riesgo para la arteriosclerosis son la edad, el sexo, la presión arterial alta, colesterol alto, tabaquismo y diabetes.

Causas

Por lo general, este problema no se detecta hasta que no se produce el infarto de miocardio o el ictus cerebral. A la hora de diagnosticar esta enfermedad es importante sospechar su existencia cuando el paciente presenta varios factores de riesgo cardiovascular, por ejemplo si se trata de un fumador con el colesterol elevado y sobrepeso.
En relacion a los problemas circulatorios de los miembros inferiores, el diagnóstico suele basarse en una historia clínica bien detallada. Ante la presencia de dolor con el ejercicio, que se alivia con el reposo y que reaparece al retomarse la actividad, es fácil sospechar que el problema de base es la arteriosclerosis. Una forma sencilla de confirmarlo es medir la presión arterial en un brazo, así como en el tobillo del mismo lado; cuando existe una diferencia entre ambos valores, de forma que la presión en el tobillo es menor que la del brazo, esto suele significar que las arterias a nivel de la pierna se encuentran estrechadas por la arteriosclerosis.

Síntomas

Generalmente aparecen primero a nivel de las piernas o los pies. Cuando las arterias principales se estrechan disminuye el riego sanguíneo en estas zonas, y suele manifestarse característicamente como un dolor en las piernas cuando se camina continuadamente unos 100 o 200 metros. Esto se debe a que al iniciar la actividad física los vasos más pequeños asumen el aporte de sangre, pero posterior inmediato se necesita de un aporte mayor, lo que depende de vasos más importantes que, en este caso, se encuentran afectados por la arteriosclerosis, la necesidad no se satisface y se origina el dolor. Cuando se detiene la actividad el dolor desaparece casi al instante para volver a instaurarse si se continúa la actividad. A este conjunto de síntomas, dolor, reposo, y de nuevo dolor, se le conoce como claudicación intermitente, y es una forma muy típica de manifestación de la arteriosclerosis. También se manifiesta cuando algunos de los vasos sanguíneos quedan totalmente ocluidos. Si esta obstrucción se produce de forma paulatina se pueden formar nuevos circuitos vasculares que rieguen esa zona, aunque de manera más precaria. La circulación arterial deficiente reduce la sensibilidad al calor o al frío, incluso a la presión, por lo que los pies se vuelven más vulnerables a los traumatismos menores e infecciones.

Diagnóstico

Entre las pruebas diagnósticas que pueden realizarse para obtener un diagnóstico de la arteriosclerosis más certero destacan la ecografía, el eco-doppler o la angiografía. Con estas pruebas se puede determinar a qué nivel se encuentra la oclusión arterial, y valorar la necesidad o no de tratamiento quirúrgico.

Tratamiento

Está basado en la modificación del estilo de vida. El uso de fármacos e incluso la cirugía solo cuando sea necesario.
En la actualidad no existe ningún tratamiento médico que haya demostrado su efectividad para curar la arteriosclerosis. Los fármacos que el médico receta a los pacientes suelen ir encaminados al tratamiento de alteraciones específicas, como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, la diabetes.
Si el paciente presenta manifestaciones clínicas a nivel de circulación de las piernas se puede utilizar ácido acetilsalicílico, u otro analgésico con actividad antiinflamatoria similar. Si no se produce ninguna mejora con las modificaciones en el estilo de vida, se pueden prescribir fármacos como la pentoxifilina, que ayudan a mejorar la circulación sanguínea.
Cirugía y otros tratamientos intervencionistas
Cuando una de las arterias principales de la pierna queda ocluida puede ser necesaria la intervención quirúrgica. Entre las técnicas quirúrgicas más empleadas está la denominada angioplastia con balón.
Consiste en la introducción de un catéter que consta de un globo en su extremo, que se hincha una vez localizada la obstrucción, abriéndose de esta forma la luz del vaso ocluido. Otro tipo de técnicas se basa en el uso del láser y otros dispositivos para abrir las arterias obstruidas.
La cirugía propiamente dicha se reserva para aquellos pacientes que tienen dolor, dificultades para caminar, alteraciones en la piel debido a la isquemia o riesgo elevado de amputación. La técnica consiste en abrir la arteria y limpiarla del material ocluyente, o bien realizar un by-pass o puenteo del vaso obstruido al derivar la circulación por un vaso sanguíneo artificial.

Prevención

Evitar todos aquellos factores de riesgo cardiovascular que se pueden controlar, estableciendo un estilo de vida saludable es, además, la mejor forma de prevenir el desarrollo de arteriosclerosis.
Lo mejor es reducir al máximo los factores que puedan suponer un daño a los vasos sanguíneos, para evitar así la aparición de la arteriosclerosis. Para conseguirlo, es importante tener en cuenta:

  • Dieta: Una alimentación saludable, que evite las grasas animales y contribuya a alcanzar y mantener un peso apropiado, es imprescindible para prevenir el depósito de grasas en las paredes vasculares y la consecuente disminución del calibre arterial. Una dieta equilibrada ayudará, además, a combatir la obesidad, que está asociada a otros trastornos como la diabetes, la hipertensión, o la hipercolesterolemia, que son factores de riesgo para desarrollar arteriosclerosis.
  • Actividad física: Es un punto fundamental a la hora de reducir el riesgo cardiovascular y mejorar el estado del sistema circulatorio. Basta con realizar un ejercicio moderado, pero diario, y preferiblemente tipo aeróbico como caminar a paso rápido, nadar o ir en bicicleta.
  • Alcohol y tabaco: Evitar cualquier hábito nocivo como el tabaquismo y el consumo de alcohol. Los fumadores son especialmente propensos a la arteriosclerosis, porque fumar reduce la cantidad de oxígeno que circula por la sangre y favorece el depósito de grasa en las arterias. El abandono de estos hábitos puede frenar e incluso mejorar la circulación en las personas afectadas por este problema.
  • El estrés: Se ha visto que el estrés también influye negativamente en el estado de las arterias. Un estilo de vida sin tensiones y libre de estrés contribuye al buen funcionamiento de los vasos sanguíneos.
  • Hipertensión arterial: Es uno de los factores de riesgo fundamentales que es imprescindible vigilar, ya que la hipertensión arterial produce un daño muy importante en las paredes arteriales que, favorece la aparición de arteriosclerosis. El control estricto de las cifras tensionales es una buena forma de prevenir este trastorno.
  • Cuidado de los pies: En el caso de enfermedad vascular en miembros inferiores hay que tener en cuenta ciertos aspectos en el cuidado diario de los pies. Se usará siempre un calzado del tamaño apropiado, y las pequeñas heridas y rozaduras se tratarán con mucha más atención que en condiciones normales, debido a la lenta cicatrización que tienen estos pacientes y al riesgo aumentado de infección.
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0 (from 0 votes)

Enfisema Pulmonar

Enfisema Pulmonar

El enfisema es una enfermedad de los pulmones, progresiva, de larga duración y se produce cuando las paredes alveolares están destruidas, junto con los vasos sanguíneos capilares que se ejecutan dentro de ellos. Esto disminuye el área total dentro del pulmón donde la sangre y el aire pueden unirse, lo que limita el potencial de oxígeno y la transferencia de dióxido de carbono.
En el enfisema precoz, que se asocia la inflamación de las vías aéreas pequeñas o bronquiolos, que limita la cantidad de aire que puede fluir a los alvéolos. La pérdida de elasticidad del tejido pulmonar hace más difícil que el aire llegue a la periferia o demás partes de los pulmones durante la inhalación y también más difícil para que el aire salga de la parte dañada de los pulmones durante la exhalación
A medida que el pulmón no puede mantener las concentraciones de oxígeno en el torrente sanguíneo, el cuerpo compensa aumentando gradualmente el ritmo de la respiración. Después de un tiempo, incluso hiperventilación no pueden mantener los niveles adecuados de oxígeno y las arterias en los pulmones empiezan a constreñir o estrecharse. El corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre en estos vasos sanguíneos más estrechos, haciendo que la presión sanguínea en las arterias pulmonares aumenten.al paso del tiempo puede causar insuficiencia cardiaca .

Causas

En los países subdesarrollados, una causa común de enfisema es la contaminación del aire en interiores. En estas poblaciones, es muy común tener estufas en el interior de la cocina. El humo causal daño a los pulmones.

  • El principal factor de riesgo para el enfisema es fumar ya que activa las células inflamatorias en el pulmón. Esto causa inflamación: 1)inflamación en los bronquiolos;  2) la activación de las enzimas llamadas proteasas que atacan y  destruyen el tejido pulmonar (las estructuras de la pared alveolar).Esto lleva a centroacinar el enfisema, que comienza en los bronquiolos y gradualmente se extiende periféricamente a los pulmones. Puede haber una contribución genética que el desarrollo de enfisema ya que no todas las personas que fuman sufren de enfisema.
  • También existe una forma hereditaria de enfisema. La enfermedad relativamente rara conocida como alfa-1-antitripsina es la deficiencia genética de una sustancia química que protege los pulmones de los daños por las proteasas, que destruye los alvéolos en el pulmón de manera uniforme.
  • El enfisema es también un componente de envejecimiento. A medida que los pulmones se hacen mayores, las propiedades elásticas disminuyen y las tensiones que se desarrollan pueden resultar en pequeñas áreas de enfisema.

Otras causas menos comunes de enfisema son:

  • El uso de drogas por vía intravenosa en la que algunos de los aditivos no farmacológicos, como el almidón de maíz puede ser tóxico para el tejido pulmonar.
  • Deficiencias del sistema inmunitario en el que las infecciones como Pneumocystis carinii puede causar cambios inflamatorios en el pulmón.
  • Enfermedades del tejido conectivo ( síndrome de Ehlers-Danlos , el síndrome de Marfan ) en la que el tejido elástico anormal en el cuerpo pueden fallar y causar los alvéolos.

Diagnóstico

Se debe practicar un examen físico haciendo énfasis en la actividad pulmonar.
El diagnóstico definitivo se establece con una prueba llamada espirometría, para medir la capacidad pulmonar y de vaciado de sus pulmones. En ella la persona, debe tomar una profunda bocanada de aire y exhalar rápidamente tanto aire como le sea posible.
Otros estudios complementarios son radiografías, tomografías y centellografias de los pulmones, análisis de sangre para determinar niveles de infección y medir los niveles de oxígeno y bióxido de carbono que llegan a los tejidos del organismo.

Síntomas

El enfisema es una enfermedad progresiva, con síntomas que comienzan en los pacientes después de 50 años de edad. La exposición prolongada al humo causa destrucción de los pulmones lo suficiente como para provocar tos y dificultad para respirar. Las personas afectadas con la alfa-1 antitripsina, tienden a desarrollar síntomas de enfisema a edades más tempranas. El enfisema es un subtipo de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica(EPOC). La mayoría de los pacientes, excepto en aquellos en los que la enfermedad es el resultado de una deficiencia genética (alfa-1 antitripsina), tiene manifestaciones variables de los diferentes componentes de la EPOC que incluyen:
• bronquitis crónica
• asma
• enfisema
• bronquiectasias
Cada uno de los subtipos tiene síntomas característicos, se asocian principalmente con el enfisema la dificultad para respirar y sibilancias.

Tratamiento

El enfisema no es una enfermedad curable, una vez que ha ocurrido el daño pulmonar que no se puede invertir. El objetivo del tratamiento es detener la destrucción pulmonar y preservar la función pulmonar. El paciente debe saber que la atención se centra en la mejora de la calidad de vida y limitar la intrusión de enfisema en las actividades diarias. El enfisema no tiende a ser la principal causa de muerte, pero puede ser un factor que contribuye al fracaso de otros órganos.

Prevención

La prevención comienza por dejar de fumar, evitando que ocurra la EPOC y retardando su progreso. Reduzca su exposición a la contaminación del aire, que puede empeorar los síntomas del enfisema. Preste atención a los informes sobre la calidad del aire. Por supuesto, evite cualquier tipo de contaminación intra-domiciliaria, excluyendo a otros fumadores.

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0 (from 0 votes)

Edema Pulmonar

Edema Pulmonar

El edema, en general, significa inflamación. Esto normalmente ocurre cuando el líquido desde el interior de los vasos sanguíneos se filtra a los tejidos circundantes causando inflamación. Esto puede ocurrir ya sea por demasiada presión en los vasos sanguíneos o porque no hay suficientes proteínas en el torrente sanguíneo para retener el líquido en el plasma (la parte de la sangre que no contiene ninguna células de la sangre).

Causas

El edema pulmonar a menudo es causado por insuficiencia cardíaca congestiva. Cuando el corazón no es capaz de bombear sangre al cuerpo de manera eficiente, ésta se puede represar en las venas que llevan sangre a través de los pulmones hasta el lado izquierdo del corazón.
También puede ser causado por:
• Ciertos medicamentos
• Exposición a grandes alturas
• Insuficiencia renal
• Arterias estrechas que llevan sangre a los riñones
• Daño al pulmón causado por gas tóxico o infección grave
• Lesión mayor

Síntomas

El síntoma más común de un edema pulmonar es la falta de aliento o dificultad para respirar. Esto puede ser gradual al inicio si el proceso se desarrolla lentamente o puede tener una aparición súbita en el caso de edema pulmonar agudo.
Otros síntomas comunes pueden incluir fatiga, falta desarrollo en la respiración (más rápidamente de lo normal) con cualquier actividad habitual (disnea de esfuerzo), respiración rápida (taquipnea), mareos o debilidad.
El bajo nivel de oxígeno en la sangre (hipoxia) puede ser detectada en pacientes con edema pulmonar. Por otra parte, en el examen de los pulmones el médico puede escuchar con un estetoscopio los sonidos pulmonares anormales, como estertores o crepitantes (burbujeo corto, discontinuo que corresponden a las salpicaduras del líquido en los alvéolos durante la respiración).

Diagnóstico

El edema pulmonar se diagnostica por una radiografía de tórax.
Un torácico típico de rayos X con edema pulmonar puede mostrar un aspecto más blanco que de costumbre sobre ambos campos pulmonares. Los casos más graves de edema pulmonar pueden demostrar opacidad significativa (blanqueamiento) a través de los pulmones con una visualización mínima de los campos pulmonares normales. Este blanqueamiento representa el llenado de los alvéolos como resultado de edema pulmonar, pero puede dar una información mínima sobre la causa subyacente posible.
Para identificar la causa de un edema pulmonar, una evaluación completa del cuadro clínico del paciente es esencial. Una cuidadosa historia clínica y examen físico a menudo proporcionan una valiosa información sobre la causa.
Otras herramientas de diagnóstico utilizados en la evaluación de la causa subyacente del edema pulmonar incluyen la medición de plasma de péptido natriurético tipo B (BNP) o N-terminal pro-BNP. Este es un marcador de la proteína (una hormona) que se levantará en la sangre debido a la extensión de las cámaras del corazón. La elevación del BNP nanogramos (mil millonésima de un gramo) por litro más que unos pocos cientos (300 o más) es altamente sugestivo de edema pulmonar cardíaca. Por otro lado, los valores inferiores a 100 esencialmente descartar la insuficiencia cardíaca como la causa.

Métodos más invasivos son, en ocasiones, necesarios distinguir entre edema pulmonar cardíaca y no cardíaca en situaciones más complicadas y críticas. Un catéter de arteria pulmonar (Swan-Ganz) se inserta en las venas grandes del pecho o el cuello y avanza a través de las cámaras del lado derecho del corazón y se aloja en los capilares pulmonares (pequeñas ramas de los vasos sanguíneos de los pulmones). Este dispositivo tiene la capacidad de medir directamente la presión en los vasos pulmonares, llamada la presión de la arteria pulmonar.

Tratamiento

La atención médica debe ser buscada para cualquier persona que es diagnosticada con edema pulmonar de cualquier causa. Muchas causas de edema pulmonar requieren hospitalización, especialmente si se producen de forma aguda. En algunos casos de enfermedades crónicas (largo plazo), edema pulmonar, por ejemplo, con insuficiencia cardíaca congestiva, rutinarias visitas de seguimiento con el médico tratante puede ser recomendada.
La mayoría de los casos de edema pulmonar son tratados por médicos de medicina interna (internistas), los especialistas del corazón (cardiólogos), o los médicos de pulmón (neumólogo).
El edema pulmonar casi siempre se trata en una sala de urgencias o en la unidad de cuidados intensivos de un hospital (UCI).

  • El oxígeno se administra por medio de una mascarilla o de diminutos tubos plásticos (cánulas) colocados en la nariz.
  • Se puede poner un tubo de respiración en la tráquea.
  • Es posible que se necesite un respirador (ventilador).

Se debe identificar y tratar rápidamente la causa del edema. Por ejemplo, si un ataque cardíaco ha causado la afección, se debe tratar y estabilizar el corazón.
Los medicamentos que se pueden recetar abarcan:

  • Diuréticos, los cuales eliminan el exceso de líquido del cuerpo.
  • Medicamentos para fortalecer el miocardio, controlar el ritmo cardíaco o aliviar la presión sobre el corazón.

Prevención

Si usted padece una enfermedad que puede llevar a un edema pulmonar o a debilidad del miocardio, tome todos los medicamentos recetados de acuerdo con las instrucciones. El hecho de seguir una dieta saludable, baja en sal y grasa, puede disminuir significativamente el riesgo de desarrollar esta afección.

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0 (from 0 votes)

Apoplejía

Apoplejía

Es una hemorragia incontrolable en el cerebro debido a un accidente cerebrovascular (ACV), resultando  pérdida súbita de conciencia y parálisis en varias partes del cuerpo. También conocido como un accidente cerebrovascular, la apoplejía ocurre cuando una arteria o vaso sanguíneo en el cerebro se bloquea o se rompe, reduciendo severamente el suministro de sangre que transporta oxígeno y nutrientes al cerebro. Sin oxígeno y nutrientes, las células cerebrales empiezan a morir en pocos minutos. Un delicado equilibrio en la cantidad de suministro de sangre al cerebro es esencial para evitar la apoplejía.
La apoplejía es la principal causa de discapacidad y la tercera causa de muerte en los Estados Unidos. Esta condición es, por lo tanto,  considerada una emergencia médica y requiere tratamiento inmediato para evitar o reducir al mínimo los daños graves. Dependiendo del tipo de accidente cerebrovascular y la parte del cerebro que está involucrada, esta condición puede causar daños irreversibles en el cerebro y  discapacidades posteriores. Ataques graves pueden causar parálisis permanente en un lado del cuerpo o afectar las habilidades como el habla, el movimiento y la memoria. Mientras que algunos pacientes se recuperan por completo, las dos terceras partes de los supervivientes de apoplejía sufren  algún tipo de discapacidad.

Causas

La apoplejía puede ocurrir si hay demasiada sangre en el cerebro. Esto se denomina accidente cerebrovascular hemorrágico. Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos ocurren cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se rompe o fugas debido a la aparición de otras enfermedades, tales como alta presión arterial y aneurisma. Hemorragias intracerebrales y subaracnoidea son dos ejemplos de este tipo de accidente cerebrovascular.
La apoplejía también puede ocurrir si hay muy poca sangre en el cerebro. Se trata de un accidente cerebrovascular isquémico y resulta en la muerte de las células cerebrales irreparables. El ochenta por ciento de los casos de apoplejía caen dentro de este grupo. Los dos tipos más comunes de los accidentes cerebrovasculares isquémicos son los derrames cerebrales trombóticos y embólicos.

Diagnóstico

El médico tomará en cuenta  sus síntomas e historial médico y le realizará un examen físico. Las pruebas pueden incluir lo siguiente:

  • Los análisis de sangre
  • Los análisis de orina.
  • La tomografía computarizada (TC): un tipo de rayos X que usa una computadora para tomar imágenes de estructuras internas del cuerp.
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM)-un examen que utiliza ondas magnéticas para tomar imágenes de estructuras internas del cuerpo.
  • Ultrasonido: un examen que utiliza radiación para tomar una imagen de estructuras internas del cuerpo

Síntomas

Los síntomas más de uno de estos síntomas pueden aparecer de repente y rápidamente.
• Cefalea:  dolor de cabeza inusualmente doloroso, seguido por un cuello rígido y dolor en la cara y entre los ojos
• Visión: Disminución de la capacidad de ver, lo que resulta en una visión borrosa o doble
• Afasia: dificultad para hablar o para entender el habla
• Parálisis: entumecimiento, debilidad o inmovilidad en un lado del cuerpo
• Control del motor: Pérdida de la coordinación y el equilibrio
• Náuseas: mareos seguidos de vómitos

• Efectos mentales: Confusión y problemas con la percepción, la memoria y la orientación espacial.
A pesar de que la apoplejía por lo general no da ninguna advertencia, hay una posible indicación de que precipita esta condición – el ataque isquémico transitorio (AIT). TIA es muy parecido a un ataque de apoplejía, según el cual se interrumpe el flujo sanguíneo a ciertas partes del cerebro. Sin embargo, la TIA es una condición temporal, durando entre varios minutos a las 24 horas y no deja secuelas permanentes. Los síntomas de TIA son similares a los de la apoplejía y son una seria advertencia de que un ataque puede sobrevenir en breve.

Tratamiento

El tratamiento de apoplejía puede variar, dependiendo de la gravedad y los síntomas asociados. Algunos médicos prefieren tratar a los pacientes de apoplejía con medicamentos. Los corticosteroides u otros fármacos esteroides se pueden utilizar para reducir la inflamación asociada. También hay formas de terapia de hormona. En algunos casos, la mejor opción sería la cirugía para extirpar una masa.
A diferencia de los métodos tradicionales para el tratamiento de varios tipos de apoplejía, los tratamientos homeopáticos pueden ser una opción para algunas personas. Algunos médicos homeópatas utilizan el opio,  medicamento para tratar  ataques de apoplejía, ya que ha habido incidencia de que este medicamento ayuda a controlar el sangrado dentro del cerebro. Otro remedio homeopático para el tratamiento de la hemorragia asociada es el uso de ipecacuana. Hay que señalar, sin embargo, que estas formas no convencionales de tratamiento deben hacerse estrictamente bajo supervisión médica.

Prevención

No hay manera conocida para prevenir la apoplejía

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0 (from 0 votes)

La Anemia

Anemia

La anemia es una enfermedad  o  manifestación que se puede encontrar en varios padecimientos.  La anemia (del griego, ‘sin sangre’), es una enfermedad de la sangre caracterizada por una disminución anormal en el número de glóbulos rojos o en su contenido de hemoglobina. Los glóbulos rojos son los encargados de transportar el oxígeno al resto del organismo y recogen bióxido de carbono de cada una de las demás células que conforman nuestro cuerpo, por esto los pacientes anémicos presentan un cuadro clínico causado por el déficit de oxígeno en los tejidos periféricos.
La anemia puede deberse a:
1) defecto en la formación de glóbulos rojos, ocasionado por déficit de nutrientes u hormonas.
2) excesiva destrucción de glóbulos rojos, habitualmente por determinadas enfermedades hereditarias.
3) sangrado excesivo debido a cualquier tipo de trauma.

Causas

Aunque muchas partes del cuerpo ayudan a producir glóbulos rojos, la mayor parte del trabajo se hace en la médula ósea, el tejido blando en el centro de los huesos que ayuda a la formación de las células sanguíneas.
Los glóbulos rojos sanos duran entre 90 y 120 días. Partes del cuerpo eliminan luego las células sanguíneas viejas. Una hormona llamada eritropoyetina producida en los riñones le da la señal a la médula ósea para producir más glóbulos rojos.
La hemoglobina es la proteína que transporta el oxígeno dentro de los glóbulos rojos y les da su color rojo. Las personas con anemia no tienen suficiente hemoglobina.
Las posibles causas de anemia abarcan:
•    Ciertos medicamentos.
•    Enfermedades crónicas como cáncer, colitis ulcerativa o artritis reumatoidea.
•    Genéticas. Algunas formas de anemia, como la talasemia, pueden ser hereditarias.
•    Insuficiencia renal.
•    Pérdida de sangre (por ejemplo, por períodos menstruales abundantes o úlceras estomacales).
•    Dieta deficiente.
•    Embarazo.
•    Problemas con la médula ósea, como el linfoma, la leucemia o el mieloma múltiple.
•    Problemas con el sistema inmunitario que causa destrucción de células sanguíneas (anemia hemolítica).
•    Cirugía del estómago o los intestinos que reduce la absorción del hierro, la vitamina B12 o el ácido fólico.
•    Muy poca hormona tiroidea (tiroides hipoactiva o hipotiroidismo).
•    Deficiencia de testosterona.

Diagnóstico

Es fácil diagnosticar un estado de anemia, pero la labor médica debe orientarse a caracterizarla, para así establecer su causa (etiología). Para ello se deben estudiar a fondo las características de los glóbulos rojos, de los reticulocitos, leucocitos y plaquetas que circulan en la sangre mediante un hemograma o citometría hemática, verificando el hematocrito, y las características de las series hematopoyéticas mediante un mielograma. Generalmente salen moretones en la cadera, también conocida como peltre.

Tratamiento

El tratamiento médico de la anemia es muy variable y depende de la causa y la gravedad de la anemia. Si la anemia es leve y se asocia con ningún síntoma o síntomas mínimos, una investigación exhaustiva por un médico especialista se llevará a cabo en el ámbito ambulatorio (consultorio médico).
También se puede sobrellevar la anemia con remedios caseros recetados por el doctor. Si por cualquier causa se encuentra un síntoma de mayor atención entonces un tratamiento adecuado se pondrá en marcha.
Por ejemplo, si la anemia es leve y se encuentra relacionada con niveles muy bajos de hierro, a continuación, se administrarán los suplementos de hierro correspondientes puede administrarse al mismo tiempo una mayor investigación para determinar la causa de la deficiencia de hierro se lleva a cabo.
Por otro lado, si la anemia se relaciona con la pérdida de sangre repentina de una herida o de una úlcera de estómago donde se produzca rápidamente el sangrado, a continuación se realizará una hospitalización y transfusión de glóbulos rojos, este procedimiento es necesario para aliviar los síntomas y reemplazar la sangre perdida. Nuevas medidas para controlar el sangrado pueden efectuarse al mismo tiempo para detener la pérdida de sangre.
La transfusión de sangre puede ser necesaria en otras circunstancias menos críticas también. Por ejemplo, un individuo que está recibiendo quimioterapia para un cáncer puede ser previsto por el médico respectivo al tener problemas de médula ósea relacionada con la quimioterapia.
Por lo tanto, el médico puede comprobar síntomas de la anemia y los recuentos sanguíneos de rutina, y si los niveles de llegar a un nivel lo suficientemente bajo, él o ella puede ordenar una transfusión de glóbulos rojos para ayudar con los síntomas de la anemia.

Tratamiento natural

Infusión de ortigas, anís verde y pieles de manzana.
Comer berros, alcachofas, manzanas.
Tomar diariamente licuados en ayunas, por la mañana, de una remolacha roja cruda con media manzana, medio limón, una zanahoria y una cucharada sopera de levadura seca de cerveza.

Prevención:

•    Seguir una dieta rica en vegetales verdes y sus zumos.
•    Comer alimentos ricos en hierro como las judías, melaza de caña, orejones de albaricoque, pasas, almendras y marisco. La vitamina C potencia la absorción del hierro.
•    No comer hígado pues es el órgano donde se almacenan las toxinas.
•    Evitar el té pues contiene taninos que pueden reducir la absorción de hierro hasta un 50 % si se toma en las comidas.
•    Tomar la vitamina B12 siempre junto con ácido fólico. El ácido fólico se encuentra en judías de careta, germen de trigo, carne magra, salvado, espárragos, lentejas, nueces, espinacas y berza. La vitamina B12 se encuentra en alga spirulina, almejas. ostras, sardinas, yemas de huevo, truchas, salmón, bonito y carne magra.

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: +1 (from 1 vote)

Apoplejía o Derrame cerebral

Apoplejía o Derrame cerebral

Apoplejía o derrame cerebralUna apoplejía (comúnmente conocida como “derrame cerebral” o “ataque cerebral”) ocurre cuando uno de los vasos sanguíneos que lleva el oxígeno al cerebro se tapa o revientan.
Cuando esto sucede, las células nerviosas de la parte afectada del cerebro no pueden funcionar. Es por ello que la apoplejía afecta a diferentes personas de diferentes maneras, algunas veces causando problemas en el habla, por ejemplo, algunas veces problemas en el movimiento, en la memoria o a veces  varios de estos problemas a la vez.

Tipos de apoplejía

Derrame isquémico: Ocasionado por una obstrucción arterial, es responsable de alrededor del 85% de los derrames cerebrales. Pese a la evaluación exhaustiva de cada caso, aún se desconoce la etiología de muchos derrames de este tipo. Por fortuna, los tratamientos preventivos son eficaces para todo tipo de derrame isquémico. Los subtipos más comunes son los siguientes:

  • Trombótico: Se forma un trombo  coágulo de sangre en una arteria del cuello o del cerebro, posiblemente debido a una acumulación en arterias de materias grasas llamadas placas.
  • Embólico: Se produce una obstrucción a causa de coágulos sanguíneos que se forman en otras partes del cuerpo (generalmente en el corazón) y se desplazan hacia el cerebro. El problema suele originarse cuando las dos cámaras superiores del corazón (aurículas) laten a un ritmo anormal (fibrilación auricular), lo cual puede ocasionar que se formen coágulos.

Derrame hemorrágico: Este tipo de derrame cerebral se produce por la ruptura de una arteria en el cerebro o en su superficie. Dichas rupturas pueden ser causadas por un aneurisma (presencia de una zona delgada o débil en una pared arterial) o por una malformación del sistema vascular del cerebro. Las hemorragias pueden ocurrir en el cerebro propiamente dicho, o bien en el espacio existente entre éste y su capa protectora externa. Alrededor del 15% de los derrames cerebrales son causados por hemorragias.
Accidente isquémico transitorio (TIA, por sus siglas en inglés): Los TIA, con frecuencia llamados “mini derrames”, son en realidad breves episodios (suelen durar unos pocos minutos) de síntomas similares a los de un derrame cerebral. Su causa es una disminución temporaria de la irrigación sanguínea en una parte del cerebro, y no dejan secuelas duraderas evidentes. No obstante, los TIA se consideran una advertencia de que existe un mayor riesgo de sufrir un derrame cerebral, de modo que deben ser evaluados de inmediato por un médico.

Causas

A como se dijo anteriormente, la mayoría de los casos de apoplejías se debe a una obstrucción arterial producida por una trombosis o embolismo. La trombosis implica la formación progresiva de sustancias grasas, o placa aterosclerótica, en el interior de una o más de las cuatro arterias principales que irrigan el cerebro. Según se produce el estrechamiento de estas arterias el paciente experimenta a menudo episodios recidivantes de parálisis transitoria, de un brazo o de una pierna, o de un lado de la cara, o presenta alteraciones en el lenguaje, visión, u otras funciones motoras. En esta fase, los depósitos endoteliales en las arterias cerebrales pueden tratarse mediante cirugía, incluyendo cirugía con láser y bypass de la obstrucción mediante microcirugía. También se utilizan fármacos anticoagulantes, cambios en la dieta, e incluso dosis diarias de aspirina. La trombosis se origina cuando una arteria se ha ocluido dando lugar a una lesión cerebral permanente.

Los embolismos se producen cuando una arteria se ve bloqueada de forma brusca por un material que procede de otra parte del torrente sanguíneo. Estas masas sólidas, o émbolos, tienen su origen en los coágulos formados en enfermedades o alteraciones del funcionamiento del corazón, aunque también pueden proceder de fragmentos de placas ateroscleróticas o incluso de burbujas de aire. El tratamiento es sobre todo preventivo, y consiste en el control de la dieta, y si es posible, el empleo de anticoagulantes.

La hemorragia de los vasos cerebrales es una causa menos frecuente de apoplejía, y suele asentar en zonas donde aparecen aneurismas (dilatación de la pared de un vaso) en los lugares de bifurcación de las grandes arterias de la superficie cerebral. La ruptura de los aneurismas produce lesión cerebral debida a la infiltración de los tejidos cerebrales por sangre o a la reducción del aporte sanguíneo a la zona del cerebro más allá del punto de ruptura del vaso.

Diagnóstico

Cuando la persona esté experimentando los síntomas de una apoplejía, se debe hacer un diagnóstico de emergencia lo más pronto posible. El tiempo es crucial para prevenir daño adicional a su cerebro y revertir el daño que ya está hecho. Por esta razón, se deberé acudir a una sala de emergencias lo más rápido posible.
Después de la revisión inicial de sus síntomas e historial médico, una exanimación física se enfocará en identificar el área de su cerebro que está siendo dañada. Su condición se estabilizará con respecto a su presión arterial y cualquier otro problema médico que pudiera tener. Se empezará una línea intravenosa (IV); se recolectarán exámenes de sangre y de orina; y es muy probable que  se someta a una exanimación de su cabeza mediante imagen computarizada; ya sea una  imagen de resonancia magnética (MRI) o una  tomografía computarizada (CT) .

Factores de riesgo

Factores de riesgo que pueden provocar apoplejía como son:
•    Hipertensión arterial.
•    Diabetes.
•    Sedentarismo.
•    Varices.
•    Colesterol.
•    Tabaquismo.
•    Algunas medicaciones (consultar al médico o farmacéutico)
Estos factores de riesgo son los que tienen que ver con que la densidad de la sangre sea más espesa (más posibilidades de trombo) o haya más fragilidad capilar (riesgo de hemorragia).

Prevención

Los expertos médicos están avanzando poco a poco  pero determinadamente en el campo de la prevención de la apoplejía Aunque el número total de muertes por apoplejía continúa elevándose, su índice de mortalidad (muertes por cada 100,000 personas) ha caído por aproximadamente 12.3%. Este éxito parcial se puede atribuir a estilos de vida más sanos y la asistencia médica mejorada. Aquí está un resumen de los progresos recientes que están ayudando a prevenir apoplejías en aquellos que están en mayor riesgo. Los expertos médicos están avanzando tranquila pero determinadamente en el campo de la prevención de la apoplejía Aunque el número total de muertes por apoplejía continúa elevándose, su índice de mortalidad (muertes por cada 100,000 personas) ha caído por aproximadamente 12.3%. Este éxito parcial se puede atribuir a estilos de vida más sanos y la asistencia médica mejorada. Aquí está un resumen de los progresos recientes que están ayudando a prevenir apoplejías en aquellos que están en mayor riesgo.

Tratamiento

Una de las razones por las que es imperioso evaluar cualquier señal de alerta de un derrame cerebral es que los investigadores han descubierto que el daño cerebral que ocasiona puede extenderse más allá de la región afectada y empeorar durante las primeras 24 horas. Si la situación así lo requiere, el personal médico hará lo posible por limitar o prevenir este daño secundario administrándole al paciente medicamentos específicos en las primeras horas posteriores al derrame.
Cuando una persona tiene un derrame cerebral, es preciso hospitalizarla para determinar la causa y el tipo de derrame sufrido, tratarlo y prevenir posibles complicaciones. Es posible que, además de administrarle medicamentos, haya que operar al paciente.
Una vez que el sobreviviente de un derrame cerebral se encuentra estable y el avance de las deficiencias neurológicas se detiene, comienza el proceso de rehabilitación.
La rehabilitación no es una cura, sino que apunta a minimizar el daño permanente y a mejorar la adaptación del paciente. Puede requerir que éste tenga que volver a capacitarse, de manera intensiva, en lo que respecta a la movilidad, el equilibrio, la percepción espacial y corporal, el control de esfínteres, el lenguaje y los nuevos métodos de adaptación psicológica y emocional. Los programas de rehabilitación para personas que sufrieron derrames cerebrales exigen los esfuerzos coordinados de muchos profesionales de la salud.
Alrededor del 80% de los sobrevivientes de derrames cerebrales padecen deficiencias físicas, perceptivas y de lenguaje que se pueden mejorar mediante rehabilitación. En ocasiones, la gente no recibe la atención necesaria porque no se la deriva a los servicios adecuados o porque los seguros de salud no cubren los costos. Es posible que usted deba hacer muchas preguntas y actuar en forma decidida para conseguir la ayuda necesaria. La persona que da de alta a los pacientes en el hospital debe ayudar a derivarlos a centros de rehabilitación. También puede ser necesaria la participación de asistentes sociales en la planificación especial para los cuidados a largo plazo y las derivaciones a centros comunitarios.

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0 (from 0 votes)