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Hemoptisis

Hemoptisis

HemoptisisPuede ser causada por una variedad de condiciones pulmonares. La sangre puede ser de color rojo brillante o rosa y espumoso, o puede ser mezclado con moco. Aunque sea en pequeñas cantidades puede ser alarmante. Está divida por diferentes estados:

La hemoptisis masiva

Se refiere a una forma grave de hemoptisis que se caracteriza por la interrupción de la respiración debido a las altas cantidades de sangre (por lo general alrededor de 1 taza o mL 200-240, en un lapso de 24 horas). Esta es una emergencia médica y puede tener una tasa de mortalidad de hasta el 75%, para los que la sufren. La mayoría de las personas que mueren de esta enfermedad sufren de una deficiencia de oxígeno (asfixia) debido a la presencia de altas cantidades de sangre en los pasajes de aire. Una vez diagnosticada, necesita atención médica inmediata.

La hemoptisis leve

Condición en la que hay solamente un pequeño porcentaje de sangre en el esputo de los pacientes. En los pacientes con 60-70% de este trastorno, la enfermedad subyacente es benigna y desaparece por sí sola sin llevar a daño permanente o problemas serios. Dependiendo de la causa subyacente de la hemorragia, puede causar serios problemas respiratorios. Esta condición tiende a repetirse intermitentemente, debido a esto, es imposible predecir si los pacientes que sufren de hemoptisis leve, están en riesgo de sufrir de hemoptisis masiva. Es importante llevar a cabo un diagnóstico adecuado para evitar una condición más aguda.

La hemoptisis en niños

Aspiración de cuerpos extraños en las vías respiratorias es la principal causa de hemoptisis en los niños. En los niños, la aspiración de cuerpos extraños es la segunda causa más importante de este trastorno. La mayoría de los casos de aspiración se producen en los niños que tienen menos de cuatro años de edad. Las bronquiectasias y fibrosis quística se consideran otras causas importantes. La afección también puede presentarse en niños debido a las lesiones (trauma por objeto contundente) y hemorragia causada por asfixia accidental o deliberada.

Pseudohemoptisis

Pseudohemoptisis se refiere a una condición donde la sangre brota desde fuera del tracto respiratorio. Hematemesis, que es un tipo de Pseudohemoptysis, es el nombre médico para el vómito con sangre.

La hemoptisis en Tuberculosis

La tuberculosis es una infección temida que se transmite por la ingestión o inhalación de tuberclebacilli. Da lugar a fiebre y pequeñas lesiones. Las lesiones generalmente surgen en los pulmones. En las fases agudas, sin embargo, éstas también pueden desarrollar en muchas otras partes del cuerpo humano. La tuberculosis es una causa principal de hemoptisis en todo el mundo. Aproximadamente 2 millones de individuos son reportados a ser infectados con tuberculosis. Alrededor de 5 a 10% de todos los enfermos de tuberculosis son propensos a desarrollar hemoptisis.

Causas

La principal causa de la tos con sangre es la bronquitis crónica o bronquiectasias. Otras posibles causas de tos con sangre incluyen:
• Enfermedad pulmonar obstructiva
• La fibrosis quística
• Consumo de drogas, como la cocaína crack
• Enfisema
• Cuerpo extraño
• Absceso de pulmón
• Cáncer de pulmón
• Estenosis de la válvula mitral
• Infecciones parasitarias
• Neumonía
• embolia pulmonar
• Trauma en el pecho
• Tuberculosis
• granulomatosis de Wegener
Estas causas mencionadas son comúnmente asociadas con este síntoma. Para un diagnóstico preciso se debe tratar con un médico o especialista.

Diagnóstico

La radiografía de tórax junto con una buena exploración física del paciente, así como preguntas adecuadas sobre las enfermedades anteriores y síntomas que tiene el paciente, llevarán a un diagnóstico en el 70 % de los casos.
Para llegar a saber la causa de la hemoptisis es importante preguntar al paciente sobre las enfermedades que ha tenido a lo largo de su vida y qué pueden influir en el origen de la hemoptisis. El interrogatorio debe incluir lo siguiente:
Si es fumador, dado que es la causa más frecuente de bronquitis crónica.
Si ha presentado pérdida de peso y /o apetito que pueda orientar hacia un problema de pulmón de origen tumoral.
Es importante también preguntar por alteraciones de la coagulación de la sangre bien porque tenga una enfermedad previa o bien porque esté tomando algún medicamento que impida la buena coagulación de la sangre.

Otras preguntas que también se deben hacer y que tienen relación con la profesión del paciente, por ejemplo, si es minero, carpintero y todas aquellas profesiones que debido a la inhalación de sustancias tóxicas pueden llegar a dañar el pulmón.
Después de una buena historia clínica, preguntando al paciente sobre sus síntomas y enfermedades, se suele pedir un análisis de sangre, una radiografía de tórax y una gasometría arterial.
En el análisis de sangre se ve si hay alguna alteración de la coagulación sanguínea y, sobre todo, será importante descartar una anemia como consecuencia del sangrado del pulmón.
La gasometría arterial es un análisis especial de sangre que se hace en la muñeca para saber el nivel de oxígeno en la sangre del paciente y es una medida para saber cómo funciona el pulmón.
En la radiografía de tórax se puede ver si en el pulmón hay alguna imagen extraña que sea la causante del proceso.
Si con las anteriores pruebas no se ha llegado al diagnóstico se envía al paciente al especialista de pulmón, el neumólogo, para realizar una broncoscopia (consiste en meter un tubo por la boca o nariz llegando hasta los bronquios) o bien una tomografía axial computadorizada del tórax (TAC torácica).

Síntomas

Algunos de los principales síntomas de esta condición incluyen:

• Pérdida inexplicable de peso
• La disnea (dificultad respiratoria, incluso sin ejercicio)
• La taquipnea (respiración rápida)
• Náusea
• Vómitos
• Fiebre
• Dolor de pecho

Los pacientes pueden expectorar sangre. La visión de la sangre en el esputo puede ser muy desagradable y atemorizante para los pacientes y hacerlos sufrir de ansiedad. Los individuos que sufren se les aconseja escupir en un tazón limpio parcialmente cerrado o cubrir la boca con un pañuelo al toser. Esto les ayudará a evitar la propagación de la enfermedad a las personas cercanas a ellos.

Tratamiento

El tratamiento para la hemoptisis depende de la causa y la cantidad de sangre. La hemoptisis leve por lo general no requiere tratamiento específico e inmediato, pero siempre debe ser investigado a fondo en caso ya que el trastorno subyacente es potencialmente mortal. No hay manera de predecir si un paciente con hemoptisis leve experimentará hemoptisis masiva, por lo que es muy importante que la causa subyacente se determine y se trate.

La hemoptisis masiva es una emergencia médica. Por lo general puede resultar mortal a causa de asfixia (intercambio de gases con problemas en los pulmones, dando lugar a una falta de oxígeno y exceso de dióxido de carbono en el cuerpo). Algunos métodos para controlar el sangrado incluyen: la embolización de la arteria bronquial , la resección quirúrgica y la terapia con láser broncoscopia .

Para la hemoptisis leve o moderada en pacientes con bronquitis crónica, bronquiectasias o tuberculosis, el tratamiento generalmente incluye antibióticos. Para el carcinoma broncogénico, el tratamiento depende del estadio del cáncer.
En el 20% y el 30% de los casos que no tienen una causa subyacente identificable, el tratamiento debe ser bastante conservador y la hemoptisis monitoreado cuidadosamente durante al menos 2 o 3 años después del diagnóstico inicial. En el 90% de los pacientes que tienen una radiografía de tórax normal y la broncoscopia, la hemoptisis suele desaparecer dentro de los 6 meses.

Para hemoptisis crónica, el tratamiento depende de los síntomas y las causas. A veces todo lo que se necesita es cambiar los antibióticos. En otros casos, puede ser necesario un tratamiento más agresivo.

La embolización de arterias bronquiales implica la inyección de sustancias en el torrente sanguíneo para detener el flujo de sangre. Es una técnica probada para detener hemoptisis masiva que amenaza la vida y puede tener efectos beneficiosos a largo plazo, a pesar de que no siempre es exitosa y no está exenta de complicaciones.

La resección quirúrgica es la extirpación quirúrgica del tejido anormal provocado por la hemoptisis. A menudo se recomienda como un tratamiento temprano para la hemoptisis causada por aspergiloma.

La terapia con láser mediante broncoscopia implica el uso para eliminar tumores y lesiones o ampliar las vías respiratorias.
Todas estas técnicas han demostrado ser beneficiosos en el control o cura de la hemoptisis debido a bronquiectasias u otros trastornos inflamatorios. Los pros y los contras de las distintas técnicas dependen de la habilidad del médico que realiza el procedimiento y la disponibilidad de los equipos necesarios. El paciente debe discutir los diversos procedimientos a fondo con su médico de cabecera, cirujano torácico y el radiólogo.

Prevención

El tratamiento oportuno puede prevenir complicaciones, incluso mortales, y salvaguardar la salud de la víctima.

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Atelectasia

Atelectasia

AtelectasisEs un colapso total o parcial de un pulmón o lóbulo de un pulmón. Se desarrolla cuando los pequeños sacos de aire (alvéolos) en los pulmones se vuelven desinflan. Es una de las complicaciones de respiración más comunes después de una cirugía. La atelectasia es también una posible complicación de otros problemas respiratorios, como la fibrosis quística, cuerpos extraños inhalados, los tumores de pulmón, líquido en los pulmones, asma severa y lesiones en el pecho.
La cantidad de tejido pulmonar involucrado en atelectasia es variable, depende de la causa. La atelectasia puede ser grave, ya que reduce la cantidad de oxígeno disponible para su cuerpo.

Causas

La atelectasia puede ser el resultado de una obstrucción respiratoria o de la presión desde fuera del pulmón.
Una obstrucción en las vías aéreas (bronquios) puede causar atelectasia obstructiva. Las posibles causas de la obstrucción se incluyen:

  • Moco. acumulación de moco en las vías respiratorias, que se producen con frecuencia durante y después de la cirugía, ya que no puede toser, es la causa más común de la atelectasia. Los fármacos administrados durante la cirugía hacen que los pulmones se inflen totalmente fuera de lo habitual, por lo que las secreciones normales se acumulan en las vías respiratorias. La aspiración a los pulmones durante la cirugía ayuda a remover estas secreciones, aunque puede seguir formando secreciones. Esto es por la necesidad de respirar y toser fuerte durante su recuperación.
  •  Cuerpo extraño. Los niños son más propensos a inhalar o tragar objetos, como maní o pequeña parte de un juguete y obstruir sus pulmones.
  • El estrechamiento de las vías respiratorias principales. Las infecciones crónicas, incluyendo infecciones por hongos, tuberculosis y otras enfermedades, pueden cicatrizar y constreñir las vías respiratorias.
  • Tumor en la vía aérea principal. Un crecimiento anormal puede estrechar las vías respiratorias.
  • Coágulo de sangre. Esto ocurre sólo si hay hemorragia significativa en los pulmones que no pueden ser expulsados al toser.

Las posibles causas de la atelectasia obstructiva incluyen:

  • Lesión. Trauma en el pecho – por una caída o un accidente automovilístico, por ejemplo – puede impedir tomar respiraciones profundas (debido al dolor), lo cual puede resultar en la compresión de los pulmones.
  • El derrame pleural. Esto es una acumulación de líquido entre los tejidos (pleura) que recubren los pulmones y el interior de la pared torácica.
  • Neumonía. Diferentes tipos de neumonía, inflamación en los pulmones, de manera temporal puede causar atelectasia. Un pulmón que permanece inflamado durante unas pocas semanas o más puede resultar en la bronquiectasia, una condición en la que el daño a las vías respiratorias hace que se ensanchen y se vuelvan flácidos y lleno de cicatrices.
  • Neumotórax. Escapes de aire en el espacio entre los pulmones y la pared torácica, provocando indirectamente que el pulmón se colapse.
  • Cicatrización del tejido pulmonar. Podría ser causada por una lesión, una enfermedad pulmonar o cirugía. En estos casos raros, la atelectasia es menor en comparación con el daño al tejido pulmonar de la cicatrización.
  • Tumor. Un tumor grande puede presionar y desinflar el pulmón y bloquear el pase de aire.

Síntomas

No siempre hay síntomas pero éstos pueden incluir:
• Dificultad para respirar (disnea)
• Respiración superficial y rápida
• Tos
• Fiebre
Es probable que ocurra cuando ya está en un hospital. Sin embargo, consulte al médico de inmediato si tiene dificultad para respirar. Otras enfermedades, además de la atelectasia pueden causar dificultades para respirar y requieren un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno. Si su respiración se hace cada vez más difícil, busque atención médica de emergencia.

Diagnóstico

Una radiografía de tórax puede diagnosticar atelectasia. Los síntomas de una infección respiratoria, especialmente la neumonía, en la radiografía de tórax de un niño pueden indicar un cuerpo extraño, siendo la causa más común de la atelectasia obstructiva en niños.
Para determinar la causa subyacente, el médico puede ordenar otras pruebas, incluyendo:

  • Tomografía computarizada. (CT) es más sensible que la radiografía simple en la detección de atelectasia debido a que puede medir los volúmenes pulmonares en todo o en una parte del pulmón. También puede ayudar a determinar si un tumor puede haber causado el colapso del pulmón (algo que puede no aparecer en una radiografía regular).
  • Ultrasonido. Puede usarse para verificar si hay o no acumulación de líquido fuera de los pulmones que podría comprimiendo el tejido pulmonar. También puede ayudar a guiar la extracción del fluido.
  • Oximetría. Esta sencilla prueba utiliza un pequeño dispositivo que se coloca en uno de los dedos para medir la saturación de oxígeno en la sangre.
  • La broncoscopia. Un tubo iluminado flexible insertado en la garganta permite al médico ver y posiblemente eliminar, al menos parcialmente, las obstrucciones en las vías respiratorias, tales como un tapón de moco, tumor o cuerpo extraño.

Tratamiento

El tratamiento de la atelectasia depende de la causa. La telectasia de una pequeña área del pulmón puede desaparecer sin tratamiento. Si hay una enfermedad subyacente, tal como un tumor, el tratamiento puede implicar la eliminación o reducción del tumor con cirugía, quimioterapia o radiación.

La fisioterapia respiratoria
Las técnicas que ayudan a las personas a respirar profundamente después de la cirugía para volver a expandir el tejido pulmonar colapsado son muy importantes. Estas técnicas se aprenden mejor antes de la cirugía. Ellos incluyen:

  • Tos.
  • Aplaudir (percusión) en su pecho sobre el área colapsada a aflojar la mucosidad. También puede utilizar dispositivos para extraer el moco de manera mecánicas tales como un vibrador, chaleco de aire, de pulso o un instrumento de mano.
  • Ejercicios de respiración profunda (espirometría incentiva).
  • Colocación de su cuerpo para que su cabeza quede más baja que el pecho (llamado drenaje postural). Esto permite que el moco drene mejor desde el fondo de sus pulmones.
  • El oxígeno suplementario puede ayudar a aliviar la falta de aliento.

Medicamentos
En algunos casos, se pueden usar medicamentos. Ellos incluyen:

  • Los broncodilatadores inhalados (Foradil, Serevent, otras), que abren los bronquios de los pulmones, haciendo más fácil la respiración.
  • Acetilcisteína (Acetadote) puede ayudar a diluir el moco y facilitar la expectoración.
  • Dornasa Alfa (Pulmozyme) es usado para limpiar la obstrucción de moco en los niños con fibrosis quística. Su papel en el tratamiento de la atelectasia para las personas sin fibrosis quística no está totalmente definido.

Los procedimientos quirúrgicos u otros
El médico puede sugerir la eliminación de las obstrucciones de las vías respiratorias, que se podrá hacer por succión de moco o mediante broncoscopia. La broncoscopia utiliza un tubo flexible con rosca en la garganta para despejar sus vías respiratorias.
El uso de presión positiva continua puede ser útil para algunas personas con bajos niveles de oxígeno (hipoxemia) después de la cirugía.

Prevención

Para disminuir el riesgo de la atelectasia:

  • Tenga cuidado con objetos pequeños. No dar a los niños objetos que puedan fácilmente introducirse a la boca, especialmente en niños de alrededor de 3 años de edad, cuando tienen molares y tengan necesidad de masticar. Tener cuidado con permitir que los niños pequeños jueguen con juguetes que tengan piezas pequeñas sueltas.
  • Deje de fumar. Fumar aumenta la producción y causa daño a los pequeños pelos que recubren los tubos bronquiales (cilios). Su movimiento ondulatorio ayuda a transportar la mucosidad en las vías respiratorias.
  • Haga ejercicios de respiración profunda. Después de la cirugía, siga las instrucciones del médico para la tos frecuente y ejercicios de respiración profunda.
  • Si tienes que estar en la cama, cambie de posición con frecuencia. Levántese y camine tan pronto como le sea capaz.

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NEUMONÍA, PNEUMONÍA O PULMONÍA

NEUMONÍA, PNEUMONÍA O PULMONÍA

Es una enfermedad infecciosa e inflamatoria que consiste en la infección de los espacios alveolares de los pulmones. La neumonía puede afectar a un lóbulo pulmonar completo (neumonía lobular), a un segmento de lóbulo, a los alvéolos próximos a los bronquios (bronconeumonía) o al tejido intersticial (neumonía intersticial). La neumonía hace que el tejido que forma los pulmones se vea enrojecido, hinchado y se torne doloroso. Muchos pacientes con neumonía son tratados por médicos de cabecera y no ingresan en los hospitales. La Neumonía adquirida en la comunidad (NAC) o Extrahospitalaria es la que se adquiere fuera de los hospitales, mientras que la Neumonía nosocomial (NN) es la que se adquiere durante la estancia hospitalaria después de las 48 horas del ingreso del paciente por otra causa.
La neumonía puede ser una enfermedad grave si no se detecta a tiempo y puede llegar a ser mortal, especialmente entre personas de edad avanzada y entre los inmunodeprimidos. En particular los pacientes de sida contraen frecuentemente la neumonía por Pneumocystis. Las personas con fibrosis quística tienen también un alto riesgo de padecer neumonía debido a que continuamente se acumula fluido en sus pulmones.

Causas

Las principales son:
•    Neumonía bacteriana: causada por una bacteria, más frecuentemente Streptococcus pneumoniae
•   Neumonía viral: causada por un virus (provoca la mitad de todos los casos de neumonía).
•   Neumonía bacteriana at: a menudo se la llama “neumonía migratoria”, pero puede provocar un tipo de neumonía más grave o potencialmente mortal, causada por:
o    Micoplasmas
o    Clamidias
o    Otros agentes infecciosos diminutos que presentan características de bacterias y virus
Otras causas de neumonía incluyen:
•    Infecciones fúngicas, como (PCP, por sus siglas en inglés): una infección fúngica habitual en las personas que tienen SIDA
A veces, las neumonías se describen según el lugar de contagio y la forma en que se estuvo expuesto:
•    Neumonía extrahospitalaria: se contrae fuera del hospital (p. ej., en la escuela, el trabajo, el gimnasio)
•   Neumonía intrahospitalaria: se contrae durante una hospitalización
o    Puede ser muy peligrosa, especialmente para los pacientes que usan un respirador
•    Neumonía por aspiración: ocurre al inhalar partículas extrañas (a menudo, provenientes del estómago)
Síntomas
La neumonía suele ir precedida por la gripe o el catarro común, de ahí los posibles errores de diagnóstico. Sin embargo, lo característico de la neumonía es que la fiebre alta persiste pasados tres o cuatro días, y empieza a combinarse con dolores en el pecho, respiración agitada acompañada de quejido asmático, hundimiento o retracción de las costillas y tos seca con expectoración mucosa.
En la neumonía son frecuentes las taquicardias y el descenso de la presión arterial. Se trata de síntomas muy específicos, por lo que los errores de diagnóstico son poco frecuentes: solo algunas neumonías muy atípicas podrían confundirse con infecciones respiratorias de las vías

Diagnóstico

Si usted acude a su médico con síntomas de neumonía, le preguntará acerca de su historial médico, antecedentes de viajes y otras exposiciones que pudieran sugerir qué tipo de neumonía tiene. Generalmente, una examinación física detallada incluye unos golpecitos en su pecho y en la espalda (para identificar la presencia de líquido o de aire atrapado en sus pulmones) y de escuchar cuidadosamente su pecho y espalda con un estetoscopio.
Su médico podría elegir prescribirle una variedad de pruebas, como:
Pruebas de Sangre: El conteo sanguíneo completo incluyendo la cantidad y tipos de glóbulos blancos puede ayudar a determinar si usted tiene o no una infección viral, bacteriana o micótica.
Cultivo Sanguíneo: Esto involucra enviar una muestra de sangre a un laboratorio donde puede ser procesada para ver si algún organismo está creciendo. Si existen organismos, con frecuencia éstos pueden identificarse y se pueden realizar pruebas para determinar qué tipo de antibiótico puede ser el mejor para eliminarlos.
Oximetría de Pulso: Esta prueba mide la cantidad de oxígeno en su sangre para tener una idea de qué tan enfermo está usted.
Gasometría Arterial: Esta prueba de sangre mide la concentración de ciertas sustancias en su sangre, incluyendo oxígeno, dióxido de carbono y pH. Esta prueba podría realizarse para determinar si usted es o no capaz de continuar respirando por sí solo o si necesita tratamiento con oxígeno adicional o con un mecanismo de ventilación.
Cultivo de Esputo: Si usted es capaz de toser una muestra de esputo, ésta puede enviarse a un laboratorio para examinarla y detectar la presencia de organismos específicos. Si existen organismos en el esputo, con frecuencia pueden identificarse y se le puede ordenar un antibiótico específico.
Radiografía torácica: Una radiografía torácica puede revelar señales de neumonía. Sin embargo, a veces un paciente tendrá síntomas y señales claros de neumonía en un examen físico; con una radiografía clara durante los primeros días. Con frecuencia, éste es el caso para un paciente que está deshidratado. Las radiografías de tórax permiten diagnosticar la enfermedad con un margen de error mínimo.

  • Escaneo CT: Este procedimiento de imagen se reserva para aquellos pacientes en quienes se sospecha de cáncer pulmonar.

En este procedimiento, un instrumento iluminado y angosto se pasa a través de la boca o de la nariz, baja hacia los tubos bronquiales y llega a sus pulmones. Su médico puede examinar todo su tracto respiratorio para buscar señales de neumonía. Se pueden tomar muestras de líquido y biopsias del tejido a través del broncoscopio. Estas muestras pueden procesarse y examinarse en el laboratorio para tratar e identificar organismos que puedan ocasionar su neumonía.
Toracentesis (Aspiración de Líquido Pleural): Este procedimiento invasivo se realiza si la neumonía está complicándose por la acumulación de líquido en el pulmón (efusión pleural). Una aguja puede pasarse a través del pecho, la espalda o entre las costillas para extraer el exceso de líquido de la cavidad torácica. Este líquido puede examinarse en el laboratorio para identificar los organismos responsables de la neumonía.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan la probabilidad de contraer neumonía son:
•    Edad: 65 años o más
•    Gripe u otras enfermedades respiratorias
•    Las enfermedades crónicas, como una enfermedad cardíaca o pulmonar
•    Un accidente cerebrovascular (neumonía por aspiración debido a la dificultad para tragar)
•    Tener un sistema inmunitario debilitado a causa del SIDA o de un tratamiento de quimioterapia
•    Bronquitis crónica
•    Desnutrición
•    Embarazo
•    Lactantes y niños muy pequeños
•    Consumo excesivo de alcohol o drogas
•    Tabaquismo
•    Exposición crónica a ciertas sustancias químicas (p. ej., al trabajar en la construcción o la agricultura)

Tratamiento

El médico debe decidir primero si usted necesita o no estar en el hospital. Si usted recibe tratamiento en el hospital, recibirá líquidos y antibióticos por vía intravenosa, oxigenoterapia y posiblemente tratamientos respiratorios. Es muy importante que los antibióticos se empiecen poco después de ingresar al hospital.
Usted tiene mayor probabilidad de ser hospitalizado si:
•    Tiene otro problema médico serio
•    Tiene síntomas severos
•    Es incapaz de cuidar de sí mismo en casa o es incapaz de comer o beber
•    Es un niño pequeño o tiene más de 65 años
•    Ha estado tomando antibióticos en casa y no está mejorando
Sin embargo, muchas personas pueden tratarse en casa. Si las bacterias están causando la neumonía, el médico intentará curar la infección con antibióticos. Puede ser difícil para el médico saber si usted tiene una neumonía viral o bacteriana, de manera que puede recibir antibióticos.
Algunas veces, a los pacientes con neumonía leve que por lo demás son sanos se les trata con antibióticos macrólidos orales (azitromicina, claritromicina o eritromicina).
A los pacientes con otras enfermedades serias, como cardiopatía, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o enfisema, nefropatía o diabetes con frecuencia se les administran uno de los siguientes medicamentos:
•    Fluoroquinolona (levofloxacina (Levaquin), esparfloxacina (Zagam), gemifloxacina (Factive) o moxifloxacina (Avelox).
•    Amoxicilina o amoxicilina-clavulanato en dosis altas más un antibiótico macrólido (azitromicina, claritromicina o eritromicina).
•    Antibióticos de cefalosporina (por ejemplo, cefuroxima o cefpodoxima) más un macrólido (azitromicina, claritromicina o eritromicina)
Si la causa es un virus, los antibióticos típicos no serán eficaces. Algunas veces, sin embargo, el médico puede usar medicamentos antivirales.
Usted puede tomar estas medidas en el hogar:
•    Beber mucho líquido para ayudar a aflojar las secreciones y sacar la flema.
•    Descansar mucho. Procure que alguien más realice las tareas domésticas.
•    No tomar antitusígenos sin hablar primero con el médico, ya que éstos pueden dificultarle al cuerpo la expectoración del esputo extra.
•    Controlar la fiebre con ácido acetilsalicílico (aspirina), antinflamatorios no esteroides (AINES, tales como ibuprofeno o naproxeno) o paracetamol. No le dé ácido acetilsalicílico a los niños.

Prevención

Algunos consejos que  pueden ayudar a prevenir una neumonía:

  • Practique buenos hábitos de higiene. Use agua tibia y jabón durante por lo menos 20 segundos. Si no hay agua y jabón disponibles un limpiador de manos con base en alcohol es la mejor opción.
  • Póngase la vacuna contra la gripe cada año. La vacuna contra la gripe no lo protege contra todas las cepas del virus de la gripe; únicamente contra las tres o cuatro cepas que los científicos predicen que van a ser las más peligrosas o más prevalentes durante el próximo año.
  • Lleve un estilo de vida sano. Coma una dieta balanceada con frutas y verduras en abundancia. Haga ejercicio regularmente. Duerma bastante. Estas cosas ayudan a su sistema inmunitario a mantenerse fuerte.
  • No fume. Fumar destruye la capacidad que sus pulmones tienen para defenderse contra los gérmenes que causan neumonía y otras infecciones.
  • Evite estar alrededor de gente que esté enferma. Estar alrededor de gente que esté enferma aumenta su riesgo de contraer la enfermedad que ellos tienen.
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