La Diverticulitis

Divertículos
0Los divertículos son bolsas pequeñas que sobresalen del revestimiento intestinal, tienen la forma de un dedo pulgar y suelen formarse en las áreas débiles del intestino grueso. El término divertículo indica que la bolsa está constituida por todas las capas de la pared abdominal (los divertículos verdaderos son raros), en tanto el divertículo falso carece de una porción de la pared normal del intestino. A medida que se envejece aumentan las probabilidades de que aparezcan divertículos
Causas
Nadie sabe exactamente qué causa la formación de las bolsas o sacos de diverticulosis. Consumir una dieta baja en fibra es una de las causas más probables.
Las personas que comen principalmente alimentos procesados, como muchos estadounidenses, no obtienen la fibra suficiente en su dieta. Los alimentos procesados abarcan arroz blanco, pan blanco, la mayoría de los cereales para el desayuno, galletas y rosquillas.
Como resultado, es más probable que se presenten estreñimiento y heces duras, lo cual lleva a que la gente tenga que hacer esfuerzo con las deposiciones. Esto aumenta la presión en el colon o los intestinos y puede causar la formación de estas bolsas.
La diverticulitis es causada por pequeños pedazos de heces (materia fecal) que quedan atrapados en estas bolsas, ocasionando infección o inflamación.
Síntomas
En general en las etapas iniciales del proceso de diverticulosis las personas no padecen de síntomas pero a medida que la enfermedad progresa empiezan a aparecen algunos síntomas. La constipación o transito lento es un síntoma que aparece en personas con diverticulitis. Calambres en el abdomen también aparecen en personas con diverticulosis. La aparición de pequeñas gotas de sangre en las heces también puede ser indicativo de diverticulosis. Cuando los divertículos se infectan empieza la verdadera enfermedad del la diverticulitis.
Entre los síntomas de la diverticulitis podemos mencionar:
- Dolores severos del abdomen especialmente en la parte baja izquierda del mismo.
- Diarrea o constipación (imposibilidad de defecar).
- En la mayoría d los casos presencia de sangre en las heces
Diagnóstico
Debido a que los síntomas de la enfermedad diverticular pueden ser similares a los de otros padecimientos digestivos, es conveniente consultar a un médico gastroenterólogo para obtener un buen diagnóstico. Además de la historia clínica y un examen físico (que incluye un examen rectal digital para detectar si existe una obstrucción o sangrado), el médico podrá requerir de rayos X y estudios de laboratorio para confirmar el diagnóstico.
También puede ser necesario recurrir a un estudio más específico como puede ser la colonoscopia, que le permite observar directamente las paredes del colon.
Tratamiento
En el manejo ambulatorio, y dado que la alimentación oral incrementa la presión colónica, la dieta ha de ser líquida las primeras 48-72 h. En adelante, y en función de la mejoría de los síntomas, irá regularizándose progresivamente hasta normalizarse pasados 7-10 días. Posteriormente, se debe recomendar una dieta progresivamente más rica en fibra hasta alcanzar los 32 g/día.
El dolor deberá controlarse con analgésicos no narcóticos. Debe evitarse el empleo de antiinflamatorios no esteroides. Tanto el paracetamol como el metamizol son adecuados. La antibioticoerapia va dirigida frente a gérmenes gramnegativos y anaerobios infradiafragmáticos. Existen diferentes pautas basadas más en consensos que en ensayos clínicos.
Se puede emplear el ciprofloxacino (500-750 mg/12 h) asociado a metronidazol (500 mg/6 h). Alternativamente se pueden administrar amoxicilina-clavulámico (875-125 mg/8 h) o trimetroprín-sulfametoxazol (800-160 mg/12 h) unido a metronidazol. La mejoría ha de ser evidente a los 2-3 días. El tratamiento debe mantenerse durante 7-10 días.
Cuando se diagnostica un absceso debe ser drenado por vía percutánea guiado por ecografía o tomografía computada, idealmente dejando un catéter tipo malekot o similar para drenaje continuo porque la incidencia de la reproducción del absceso es alta.
Las Indicaciones para tratamiento quirúrgico, según la sociedad americana de colon y recto son:
- Dos o más ataques de diverticulitis asociados con dolor abdominal, fiebre, masa abdominal y leucocitosis.
- Ataque de diverticulitis con extravasación del medio de contraste, síntomas obstructivos o urinarios.
- Más de dos episodios confirmados de diverticulitis aguda severa que requieran hospitalización.
- Pacientes inmunocomprometidos o consumidores crónicos de corticoides.
- Un solo ataque de diverticulitis en personas menores de 50 años.
La cirugía urgente está indicada en la peritonitis y retroperitonitis difusas, la hemorragia incoercible y la obstrucción colónica completa.
Prevención
Deben evitarse todos aquellos alimentos procesados y azucarados, evitar grasas animales, en especial carnes rojas y la leche de vaca, esta última se pega al revestimiento intestinal formando densos copos difíciles de digerir. La dieta debe ser alta en fibra y enzimas, incluir vegetales frescos, jugos y ensaladas frescas, evitando combinar muchos alimentos en una sola comida y evitando alimentos dulces después de comer. El postre puede tomarse una hora después de haber comido, y de preferencia, el postre debe ser sin azúcar blanca.
• Ejercicio: la actividad física ayuda a fortalecer las funciones intestinales, ayudando al colon a evacuar y a que las toxinas acumuladas fluyan normalmente.
• Terapias alternas: la dieta del agua es uno de los remedios más efectivos para depurar los intestinos y mantenerlos saludables, previniendo un sinfín de padecimientos y la diverticulosis. La reflexología podal y la hidroterapia son muy efectivas, así como los cataplasmas de barro en el vientre para evitar el estancamiento de la materia fecal.
• En caso de presentar inflamación de los divertículos, es esencial seguir una estricta dieta, evitar laxantes químicos en caso de estreñimiento. Lo mejor es incluir fibra natural y, sobre todo, agua.
• Alimentos y suplementos recomendados: la chía, la linaza y la clorofila, son complementos dietéticos que ayudan a mantener la evacuación sana de los intestinos. Los jugos de manzana o ciruela pasa o fresca por la noche son excelentes para sanar los intestinos. Los jugos deben ser frescos sin adicionar endulzantes. También se puede comer ensalada de manzana con ciruelas o la manzana a mordidas. El jugo de limón o la toma de jugo de sábila o bayas de goji en ayunas son alternativas para limpiar cada día al intestino de sustancias tóxicas. La cura con sirope desintoxica al cuerpo a profundidad. El ajo, limpia profundamente y aniquila bacterias acumuladas en el intestino. Las bebidas y alimentos probióticos, como yogures caseros, kéfir o productos lácteos fermentados ayudan a mantener la salud del colón y previenen la diverticulosis. Incluir germinados en las comidas como tomate, berros, apio, brécol y col, ayudan a mantener depurados y en buen funcionamiento a los intestinos. El jugo de zanahoria es un excelente reconstituyente intestinal. Sustituye en tu dieta el arroz refinado por el arroz integral, que además de tener mayor número de nutrientes, es excelente fuente de fibra.
• La papaya en ayunas es excelente desinflamatorio, ideal en casos de diverticulitis se recomienda ponerse dos días de dieta comiendo solamente papaya y tomando dos litros de agua, en ayunas un vaso de agua caliente y en la noche otro. Esto limpiará y fortalecerá las zonas dañadas del intestino.