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Pie de Atleta

Pie de atleta

El pie de atleta (también conocida como la tiña del pie y la tinea pedis) es una infección fúngica de la piel que produce comezón, descamación y picor de las zonas afectadas. Aunque la condición normalmente afecta a los pies, se puede extender a otras áreas del cuerpo, incluyendo la ingle.

Causas

Los hongos son organismos que son similares a las plantas. Sobreviven alimentándose de tejido descompuesto, incluyendo el tejido humano. A diferencia de las plantas, no pueden producir alimentos utilizando la energía de la luz solar (fotosíntesis).
El pie de atleta es causado por un grupo de hongos llamados dermatofitos. Estos hongos son parásitos, lo que significa que se alimentan de otros organismos para sobrevivir. Tus pies mantienen un ambiente cálido, oscuro y húmedo, que es la condición ideal para que los dermatofitos crezcan.
Los dermatofitos pueden causar infecciones por hongos en áreas tales como las capas externas de la piel, uñas, cuero cabelludo y el cabello. Muchos otros tipos de hongos causan diversas infecciones. Sin embargo, los principales grupos de hongos que causan infecciones por hongos como el pie de atleta son:
• dermatofitos (tiña)
• levaduras (Cándida)

Diagnóstico

El pie de atleta por lo general se puede diagnosticar mediante una inspección visual de la piel, pero cuando el diagnóstico está en duda se manda un examen directo de microscopía (conocido como examen KOH) lo que puede ayudar a descartar otras causas posibles, tales como el eczema o la psoriasis. Un examen de KOH se lleva a cabo en muestras de piel de la zona afectada. El KOH tiene un excelente valor predictivo positivo, pero en ocasiones pueden dar resultados negativos, especialmente si el tratamiento con un medicamento antifúngico ya ha comenzado.
Si los diagnósticos mencionados no son concluyentes o si un régimen de tratamiento ya se ha iniciado, una biopsia de la piel puede determinar el diagnóstico.

Síntomas

El pie de atleta produce comezón, descamación y picazón de la piel afectada. Las ampollas y la piel agrietada también pueden ocurrir, lo que expone el tejido crudo, dolor, hinchazón e inflamación. La infección bacteriana secundaria puede acompañar a la infección por hongos.
La infección se puede diseminar a otras áreas del cuerpo, como la ingle, y por lo general se le llama por un nombre diferente una vez que se propaga, como tinea corporis, en el cuerpo o las extremidades y la tiña crural (tiña inguinal o picazón dhobi) para un infección de la ingle. La tinea pedis con más frecuencia se manifiesta entre los dedos de los pies.
Algunas personas pueden experimentar una reacción alérgica a un hongo llamado “reacción de Identificación” en el que las ampollas o vesículas pueden aparecer en zonas como las manos, el pecho y los brazos

Tratamiento

El pie de atleta se cura con el tratamiento y la medicación antifúngica tópica en la mayoría de los casos.
Medicamentos
El tratamiento convencional por lo general implica la aplicación diaria o dos veces al día de un medicamento tópico y con las medidas de higiene. Mantener los pies secos y practicar una buena higiene es crucial para prevenir la reinfección.
Las infecciones fúngicas graves o prolongadas de la piel pueden requerir tratamiento con medicamentos antimicóticos por vía oral. Óxido de zinc basada en pomada dermatitis del pañal se pueden utilizar; polvos de talco puede ser utilizado para absorber la humedad y para matar la infección.
Tópico
La infección por hongos se puede tratar con tópicos antifúngicos, que pueden ser en presentación en forma de aerosol, en polvo, crema o gel. Existe un gran número de fármacos antifúngicos, incluyendo: nitrato de miconazol, clotrimazol , y nistatina.
Una solución de 1% de permanganato de potasio disuelto en agua caliente puede ser una excelente alternativa a los fármacos antifúngicos.
El tiempo de curación puede ser largo, a menudo 45 días o más. El tratamiento recomendado es el de “seguir utilizando el tratamiento tópico durante cuatro semanas después que los síntomas hayan desaparecido” para asegurar que el hongo ha sido completamente eliminado. Sin embargo, debido a la comezón asociada con la infección desaparece rápidamente, los pacientes no completan el tratamiento prescrito.
Las cremas anti comezón no son recomendables, ya que alivian los síntomas, pero va a exacerbar el hongo.
Si el hongo invasor no es un dermatofito, pero es una levadura, otros medicamentos, tales como fluconazol puede ser utilizado. Típicamente, fluconazol se utiliza para las infecciones vaginales por Cándida (moniliasis), pero ha demostrado ser beneficiosa para las personas con infecciones por hongos cutáneos, también. El más común de estas infecciones se producen los espacios de los dedos de los pies y en la base de la uña (intertriginosas). El sello distintivo de estas infecciones es de un color rojo cereza que rodea la lesión y un pus espeso de color amarillo.
oral
Para los casos severos, el medicamento por vía oral más usado en el Reino Unido es la terbinafina y la más eficaz . Otros antimicóticos orales recetados incluyen itraconazol y el fluconazol.

Prevención

Los hongos que causan el pie de atleta pueden vivir en pisos de las duchas, toallas mojadas y el calzado, puede propagarse de persona a persona por contacto compartido con duchas, toallas, etc.
La higiene desempeña un papel importante en el manejo de la infección del pie de un atleta, puesto que los hongos se desarrollan en ambientes húmedos, manteniendo los pies y el calzado lo más seco posible, y evitar compartir toallas, etc.
El pie de atleta es contagioso, pero usted puede tomar medidas para prevenir la propagación de la infección El pie de atleta se puede propagar a través del contacto directo e indirecto.
• El contacto directo implica el contacto de piel a piel. Por ejemplo, se puede desarrollar la infección si tocan la piel afectada y no se lavan las manos después de hacerlo.
• El contacto indirecto. Por ejemplo, los hongos pueden ser transmitidos a través de toallas, sábanas contaminadas y ropa.
• Duchas, piscinas y vestuarios son lugares comunes donde la infección puede transmitirse. Esto lugares son por lo general cálidos y húmedos, lo que alienta a las bacterias y los hongos a multiplicarse.

 

 

 

 

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Unimicosis

Unimicosis

La onicomicosis se define como la infección fúngica de la uña que produce su decoloración, engrosamiento y deformidad. Según el compromiso ungueal existen 4 subtipos de onicomicosis: distal subungueal, proximal subungueal, blanco superficial y por Cándida.
Solo la mitad de las uñas distróficas son producidas por hongos, por lo que la determinación micológica es fundamental para el diagnóstico diferencial y selección de un agente terapéutico efectivo.
La onicomicosis, una enfermedad sin aparente importancia clínica, debe alertar al médico de posibles enfermedades subyacentes o enfermedades conocidas mal controladas, corregir en lo posible los factores de riesgo, realizar el tratamiento más efectivo y con ello eliminar las posibles complicaciones tanto psicológicas como orgánicas. Afecta marcadamente la calidad de vida y el bienestar psico-social, ya que al afectar su función de protección, compromete la actividad diaria tanto laboral como social. En ciertos pacientes pueden afectarse psicológicamente, ya que la sociedad moderna valora en exceso la apariencia cosmética, además afecta las relaciones interpersonales por ser juzgados como de pobre higiene y miedo al contagio. Produce en el paciente vergüenza, trastornos de la personalidad, ansiedad y depresión.

Causas

En la mayoría de los casos son causados por dermatofitos, pero en pacientes inmunocomprometidos (como por ej. pacientes con SIDA) se pueden aislar otros agentes patógenos. Además, es frecuente encontrar asociado otras infecciones por dermatofitos como ser tinea pedis, tinea cruris y tinea corporis.
El hongo que causa la onicomicosis prospera en los ambientes cálidos y húmedos. Los factores que contribuyen a la onicomicosis incluyen:
● Lesión en la uña
● Exposición a ambientes cálidos y húmedos, como vestidores
● Medias húmedas
● Zapatos que quedan ajustados
● Mal cuidado de las uñas

Diagnóstico

Es necesario establecer el diagnóstico diferencial con otro tipo de procesos causantes de distrofi a ungueal como psoriasis, traumatismos, liquen plano, onicocriptosis, atrofi a ungueal y traquioniquia o distrofi a de las 20 uñas.
Es importante conocer también el género y especie de hongo aislado, ya que la orientación terapéutica es diferente en cada caso. sobre la existencia de enfermedades de base como la diabetes y otras causas de inmunosupresión, hábitos del paciente (contacto con agua, asistencia a lugares donde se anda descalzo y en ambiente húmedo como piscinas, vestuarios, duchas compartidas, etc.) y profesión, por la exposición a traumatismos o a productos irritantes (deportista, albañil, pintor, etc.). La historia y exploración del paciente debe incluir, además de la lesión motivo de la consulta, el resto de la superfi cie corporal, buscando lesiones satélites a distancia. En pacientes con lesiones cutáneas crónicas o recurrentes sugerentes de dermatofitosis se deben explorar siempre los pies buscando signos de micosis La recogida de la muestra debe realizarse antes de comenzar el tratamiento antifúngico. Si el paciente ha recibido un tratamiento previo se debe esperar un tiempo después de la suspensión del mismo antes de la toma de muestras: 15 días si se han utilizado cremas antifúngicas, 1 mes para las lacas y de 1-3 meses para los antifúngicos sistémicos (1 mes para la griseofulvina y 3 para la terbinafina). Para recoger la muestra se utilizan cortauñas, tijeras, pinzas, hojas de bisturí o tenazas. La muestra ha de ser abundante recortando la uña hasta zona sana, si la hubiera, y recogiendo trozos de uña y detritus de la parte inferior de la placa ungueal. la onicomicosis por dermatofitos más frecuente, es inicialmente una infección del lecho de la uña más que de la propia uña, los restos subungueales de la parte más proximal de la lesión son los que proporcionan mejores resultados en el diagnóstico. El diagnóstico microbiológico consiste en la visualización del hongo en la muestra y el cultivo de la misma para identificar el género y especie de hongo causal. El éxito del diagnóstico depende mucho de la calidad de la muestra recogida, de la experiencia del microbiólogo en la visualización microscópica y la discriminación entre hongos que están ejerciendo una acción patógena, hongos saprofitos de la uña y hongos contaminantes de los medios de cultivo.

Síntomas

La placa de la uña puede tener un aspecto engrosado, amarillo o nublado.
Las uñas pueden llegar a ser áspero y quebradizo, o puede separarse de la uña.
Usualmente no hay dolor u otros síntomas corporales, a menos que la enfermedad es grave.
Dermatophytids son hongos sin lesiones en la piel que a veces se forman como resultado de una infección por hongos en otras partes del cuerpo. Puede ser considerado como una reacción alérgica a los hongos.
Esto podría tomar la forma de una erupción cutánea o comezón en un área del cuerpo que no está infectada con el hongo.
Dermatophytids Los pacientes con onicomicosis pueden experimentar problemas psicosociales significativos debido a la aparición de la uña.
Esto es particularmente mayor cuando las uñas se ven afectadas.

Tratamiento

El tratamiento debe ser costo/efectivo y siempre sistémico. La monoterapia con griseofulvina o con ketoconazol es poco efectiva, con elevada tasa de recurrencias y con significativos efectos colaterales. Los nuevos agentes antimicóticos (triazoles) como el itraconazol, fluconazol y terbinafina, penetran en la matriz ungueal rápidamente y presentan efecto terapéutico prolongado (hasta 6-7 meses), La forma de administración es la siguiente:
1.    Itraconazol, en pulsos de 400 mg/día en 1 semana cada mes (3 pulsos para las uñas del pie, y 2 pulsos para las uñas de los dedos de la mano). Produce cura micológica en el 80% de los casos, y 10,4% de recaídas. Presenta interacciones con drogas por lo que se contraindica absolutamente su uso asociado con simvastatina, lovastatina, terfenadina, astemizol, cisapride, midazolam, triazolam, quinidina y pimozida.
2.    Fluconazol (150-300 mg) administrado intermitentemente, una dosis semanal por 6-12 meses para las uñas del pie, y 3-6 meses para las uñas de los dedos de la mano. Produce cura micológica en el 90%.
3.    Terbinafina 250 mg/día durante 12 semanas para las uñas del pie, y 6 semanas para las uñas de los dedos de la mano. Produce cura micológica en el 70-81%.

Prevención

Ante todo mantener una higiene rigurosa con la finalidad de evitar la proliferación de hongos y bacterias. Lavarse las manos y los pies como mínimo 2 veces al día y secarlos adecuadamente. Es conveniente utilizar calzados y calcetines apropiados que faciliten la transpiración y ventilación adecuadas y cambiarlos a menudo evitando así excesos de sudoración y humedad de los pies. Realizar una manicura al menos una vez a la semana, esta, proporcionará una vigilancia adecuada de las uñas permitiendo corregir deformidades y mejorar su apariencia.
Para ayudar a reducir su probabilidad de desarrollar onicomicosis, siga los siguientes pasos:
■ Mantenga sus pies limpios y séquelos completamente después de lavarlos.
■ Mantenga sus manos secas y use guantes de goma cuando las limpie.
■ Mantenga las uñas cortas y secas, manteniéndolas en buen estado.
■ No recorte ni corte la piel cerca de sus uñas.
■ Tenga cuidado de evitar lesionar las uñas de sus pies.
■ Evite los zapatos que sean demasiado ajustados.
■ Use calcetines absorbentes de algodón y cámbielos antes de que se humedezcan.
■ Evite caminar descalzo alrededor de albercas, vestidores y otros lugares públicos.
■ Elija un salón acreditado para realizarse manicuras y pedicuras.
■ Evite las uñas artificiales, las cuales pueden atrapar la humedad.
■ Deje de fumar.
■ Si tiene diabetes, consulte a su médico acerca de los pasos que puede seguir para controlar mejor su azúcar en la sangre.

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