Archivo de la etiqueta: dedo

Dedo en martillo

Dedo en martillo

Es un problema común en los pies, a menudo se asocia con tacones altos y zapatos puntiagudos. Un dedo en martillo es una condición en la que se convierte el dedo del pie torcido o combado. está enroscado debido a una curva en la articulación media del dedo del pie.

Causas

Las causas pueden ser multifactoriales. Básicamente, cualquier cosa que pueda alterar el delicado equilibrio de los tendones y los músculos que mantienen los dedos de los pies en el suelo puede crear dedos en martillo.
Los zapatos apretados son la causa más común de estos problemas. El uso de zapatos apretados pueden causar que los músculos del dedo del pie se salgan de balance; dos músculos trabajan juntos para enderezar y doblar los dedos de los pies. Si un zapato fuerza un dedo del pie a permanecer en una posición doblada durante demasiado tiempo, los músculos se contraen y los tendones se acortan (contraen). Esto hace más difícil para enderezar el dedo. Con el tiempo, los músculos del dedo del pie no se pueden enderezar el dedo del pie, incluso si usted no está usando los zapatos.
Las causas menos comunes incluyen:

  • Los problemas de estructura de los pies al nacer. Esto puede darse en familias.
  • Enfermedades de las articulaciones, tales como artritis reumatoide .
  • Lesiones de la médula espinal o el nervio (especialmente en el caso de dedo en garra). Los ejemplos incluyen derrame cerebral , parálisis cerebral , y enfermedad degenerativa del disco .
  • No usar el dedo. Tener que permanecer en cama durante un largo período de tiempo puede hacer que los músculos se contraigan y puede conducir a problemas de dedo del pie.
  • Pobre flujo de sangre en los pies ( enfermedad arterial periférica ).
  • Tener poca o ninguna “sensación” en los pies ( neuropatía periférica ). Esto es común en personas con diabetes .
  • Lesiones traumáticas, tales como fractura de dedo del pie.

Diagnóstico

La inspección clínica del dedo afectado es l suficiente para el diagnóstico correcto. Ocasionalmente se recomienda una radiografía, en especial si se sospecha que el tendón en cuestión haya astillado el hueso al que está insertado.

Síntomas

Si tiene dolor y si se ve extraño un dedo del pie son síntomas de pie martillo. dolor o molestia en los dedos y la planta del pie o la parte frontal de la pierna, especialmente cuando los dedos están estirados hacia abajo.
Los síntomas del dedo en martillo incluyen:

  • engrosamiento de la piel arriba o abajo del dedo afectado, acompañado por callos y callosidades
  • dificultad para encontrar calzado que se adapte bien al pie

Tratamiento

Usted puede esta enfermedad en el hogar mediante el uso de calzado desahogado y cómodo. El uso de almohadillas y soportes en el zapato, así como hacer ejercicios ayudan en gran manera a paliar esta anomalía.
Si el dolor es demasiado fuerte o no es fácil hacer actividades diarias, entonces es probable que se efectúe una cirugía. Hable con su médico acerca de los tipos de cirugías y lo mucho que le puede ayudar.
La cirugía no puede ayudar a cómo se ve el pie, y su problema dedo del pie también puede reaparecer después de la cirugía. Esto es más probable si se continúan usando los tipos de zapatos que causan problemas de los pies.

Prevención

La mayoría de los dedos en martillo pueden prevenirse si se usa calzado que se adapte y con espacio suficiente para los dedos. Las recomendaciones incluyen:
• evite calzado puntudo o angosto, demasiado ajustado o corto.
• evite calzado de tacos altos, que pueden empujar los dedos hacia delante
• si el calzado daña su pie, no lo use
• elija calzado ancho o cuadrado en la punta
• elija calzado que media ½ pulgada (1,27 cm) más que su dedo más largo
Si observa los primeros signos de dedo en martillo, podría evitar que se endurezcan sus tendones si usa calzado cómodo para sus dedos, si aplana sus dedos regularmente o si los remoja en agua tibia, luego los estira, al igual que a sus tobillos, y los acomoda.
Los ejercicios para los pies pueden ayudar a mantener o restablecer la flexibilidad de los tendones. Un ejercicio simple es colocar una toalla pequeña en el piso y luego levantarla con los dedos de los pies. También puede agarrar un alfombra con sus dedos de los pies o curvar sus dedos hacia arriba y abajo varias veces.

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0 (from 0 votes)

Juanetes

Juanetes

Los JuanetesLos juanetes son agrandamientos anormales de la articulación de la base del dedo gordo del pie. Este agrandamiento se produce al desplazarse el hueso o el tejido de la articulación del dedo, haciendo que éste apunte hacia los demás, creando un bulto en el hueso. Este abultamiento se vuelve muy doloroso, ya que es el dedo gordo el que soporta la mayor parte del peso del cuerpo al caminar o estar de pie.

CAUSAS

Los juanetes, así como los callos,  se forman para proteger una determinada zona dérmica del daño producido por la irritación repetida (roce o estrujamiento).
La presión hace que las células de la zona irritada crezcan más deprisa llegando al supercrecimiento.
En el caso de los juanetes, existe una deformación de la articulación del dedo gordo, que hace que el hueso se deforme  hacia el exterior, al doblarse el dedo sobre los otros, lo que provoca la aparición del callo sobre el mismo, que en este caso denominamos juanete.

SÍNTOMAS

Los más característicos son:
•    Juanete: Pequeño abultamiento, blando y doloroso que nace al lado o sobre la articulación del dedo gordo del pie. Los juanetes miden normalmente de 4 a 10mm de diámetro y tienen un núcleo duro.
•    Callo: Zona áspera y endurecida de la piel que aparece tras la presión repetida o la irritación.
Las zonas más comúnmente afectadas son los pies, las manos y las rodillas.
Los callos en las plantas de los pies son los más problemáticos.
No hay que confundirlos con las verrugas plantares, induraciones dolorosas en la planta del pie con un “ojo” central más obscuro, debidas a un virus.

Cómo descubrirlos

Puede notarse algo de enrojecimiento e hinchazón que viene y se va en la zona de los dedos, además de callosidades y/o ampollas que aparecen al rozar un dedo con otro por la presión.

Quiénes sufren lo sufren

Los juanetes como tal no se heredan, lo que sí se hereda es un tipo específico de pie que es más propenso a sufrir de juanetes. Además, las personas que tienen “pie plano”, enfermedades artríticas o inflamatorias, también pueden sufrir de juanetes con mayor facilidad.

Por otro lado están las personas que practican ciertos deportes o disciplinas como los bailarines de ballet o quienes deban usar zapatos demasiado puntudos o apretados.

Cómo evitarlos

•    En el mercado se consiguen protectores de juanetes, que son simplemente aros delgados que se sitúan alrededor del juanete, acolchándolo y evitando que se roce con el zapato.
•    Si el juanete se presenta muy doloroso, se debe  aplicar hielo tantas veces al día como sea necesario para desinflamar.
•    Terapia de ultrasonido: Es muy efectiva cuando se trata de juanetes con mucho tejido blando asociado.
•    Utiliza zapatos amplios o sandalias cómodas que no aprieten el pie pero que tengan poca altura, pues el exceso de presión en la planta tiende a empeorar el problema.
•    Utilización de medicamentos: Los remedios antiinflamatorios o inyecciones de cortisona pueden aliviar los dolores agudos y la inflamación.
•    Los tratamientos varían dependiendo del tipo de juanete, su localización y la causa específica. Sin embargo, entre más rápido acudas al podólogo, médico especialista en pies, para un pronto diagnóstico, mayores serán las posibilidades de cura, ya que entre más grandes sean los juanetes más complicada será la cirugía, en caso de ser requerida.
•    La cirugía consiste en que se elimina el agrandamiento del hueso y lo retorna a su alineación normal.

Medidas generales

Elimine la causa de la presión si es posible.
•    Deseche el calzado que no le sirva.
•    Utilice plantillas para juanetes o callos para reducir la presión sobre las zonas irritadas.
•    Pele o frote la zona endurecida con piedra pómez para quitar el callo. No lo corte con una cuchilla, deje que sea su médico o su podólogo quien lo haga.
•    Empape la zona en agua templada para ablandarla antes de pelarla.
•    Pídale a su zapatero que le cosa una barra metatarsal sobre el zapato mientras se le cura el juanete.
•    La cirugía mayor del Hallux Valgus se reserva para los casos en que el dedo gordo llega a montarse sobre los demás dedos del pié, o cuando es especialmente doloroso. Es una intervención dolorosa y poco funcional, por lo que debe recurrirse a ella en última instancia.
•    En el caso de las verrugas plantares, para su eliminación puede ser necesaria la inyección de medicamentos en su base.

CURACIÓN

•    Como solución para este problema la ciencia brinda varias alternativas: Sufrir por un juanete no vale la pena, los métodos están al alcance de todos y únicamente si se siguen los pasos reglamentados y supervisados profesionalmente de cerca, se tendrá la oportunidad de caminar sobre pies sanos.
•    Primero se recurre al clásico y antiguo pedicura, que con habilidad y pericia manuales va librando al paciente de esta molesta afección.
•    La fisioterapia hace lo suyo, esta es una terapéutica que va dirigida a disminuir el dolor pero no a corregir la deformidad, para tal fin se utiliza el rayo láser, pero solo son efectivos los de alta potencia. De nada vale hacer 10 sesiones de un equipo ineficaz con el que solo perderá su valioso tiempo; por otra parte son de gran ayuda las manipulaciones articulares, maniobras que tienden a mantener móvil la articulación, evitando la anquilosis.
•     Para el dolor y si es que no le importa la estética, se logra mejorar con antiinflamatorios locales, esto se realiza con parches conteniendo medicación tópica o con infiltraciones aplicadas con agujas mosquito, pequeñas, que son prácticamente indoloras.
•    En etapas tardías, con deformidades importantes del pie, es necesario modificar las estructuras y formas de pisar, para tal fin la ortopedia cuenta con una batería de elementos entre los que se cuentan: plantillas de siliconas, separadores diurnos y nocturnos, zapatos correctivos, olivas, barras, cuñas y un sinfín de correcciones que ilustra perfectamente la forma de modificar los apoyos y roces sobre zonas sensibles.
•    Cuando todo esto no da resultado, se impone la cirugía, que tiende a eliminar el hueso con su saliente y la selección de los casos se hace teniendo en cuenta la significación dolorosa y estética, hay que aceptar que un juanete no es una gran enfermedad, pero si una gran molestia y que en ocasiones convivir con él se torna bastante dificultosa, a su vez, muchas son las consecuencias que se pueden producir de caminar mal por dolor, o sea que solucionarlo, es imprescindible. Las cirugías de hoy ya no son las de antes en la que el paciente sufría cruelmente, se trata de evitar usar clavos o yesos para que la rehabilitación sea rápida e indolora, hoy se opera con anestesias regionales, o sea un pinchazo cercano al tobillo que logra dormir todo el pie, el tiempo de cirugía también varió, hoy es mucho más corto que las intervenciones de antaño y las recuperaciones son más ágiles, el paciente está de nuevo “en carrera” antes del mes, pero se puede trasladar por sus propios medios desde el primer día.
En definitiva, un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado harán la felicidad de los adultos con los horrendos dolores de pie. Un juanete no es una afección grave pero sí molesta y dolorosa y cuando se cura, lo hace bien y sin secuelas, garantizando la participación plena en la vida cotidiana, ya que una articulación sana cumple el rol más importante: caminar!!

POSIBLES COMPLICACIONES

Dolor de espalda, caderas, rodillas o tobillos causado por un cambio en la forma de andar debido a la grave incomodidad.

PRONÓSTICO

Normalmente curable si la causa subyacente puede ser eliminada.

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: +1 (from 1 vote)