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CONDILOMA ACUMINADO

CONDILOMA ACUMINADO

Condiloma AcuminadoEl condiloma acuminado, también conocido como verruga genital o cresta de gallo, es una enfermedad de transmisión sexual causada por el virus del papiloma humano (VPH). Actualmente, existen más de 100 tipos de VPH, algunos de los cuales pueden causar cáncer, principalmente en el cuello uterino y en el ano. No obstante, la infección por el VPH es muy común y no siempre provoca cáncer.
No se conoce cuánto tiempo el VPH puede permanecer sin síntomas y qué factores son los responsables del desarrollo de lesiones. Por ese motivo, es recomendable acudir a un centro médico para hacerse consultas periódicas.
Se trata de verrugas que no tienen síntomas, pero que de no ser tratadas producen frecuentes rebrotes.
En el hombre se localiza en frenillo, glande, orillas del prepucio y zona perianal; en la mujer, en la vagina, cuello uterino, zona perianal o vulva.
También tiene otras localizaciones, como lengua, labios y paladar.

Causas

Son causadas por el virus del papiloma humano (VPH), que cuenta con más de 100 variedades diferentes. Subtipos número 6 y 11 causan el 90% de las verrugas genitales y son considerados de bajo riesgo, ya que muy rara vez causan cáncer genital o anal. Por otro lado, los subtipos 16 y 18, por ejemplo, se considera de alto riesgo, ya que, a pesar de que rara vez causan verrugas genitales, pueden conducir a lesiones precancerosas y a cáncer cervical o anal. El VPH se transmite por contacto de piel a piel durante la actividad sexual y no necesariamente a través de relaciones sexuales vaginales o anales.

Síntomas

Las verrugas genitales aparecen como protuberancias redondeadas de color carne y de diferentes tamaños. Pueden ser lisas y planas o en forma de coliflor con un pequeño tallo. Se puede ver en los labios genitales, vagina, pene, escroto, ano, en la piel alrededor del ano y la uretra. Las verrugas generalmente no causan síntomas, aunque las verrugas pueden sangrar y llegar a ser doloroso al momento del coito si se encuentran dentro de la vagina.

Diagnóstico

Cualquier médico puede diagnosticar la infección con sólo observarlas en el paciente. Las mujeres con verrugas genitales deben someterse también a un examen para detectar posibles verrugas en el cuello uterino. Hay evidencia de que la infección por el VPH causa cáncer cérvicouterino.
El médico puede identificar verrugas en el tejido genital, que de otro modo serían invisibles, mediante la aplicación de vinagre (ácido acético) sobre áreas en que se sospeche la presencia de infección. Esta medida provoca que las áreas infectadas se tornen blancuzcas, lo que las hace más visibles, más aún si se realiza un procedimiento llamado colposcopia. Durante la colposcopia, el médico usa una lente de aumento para examinar la vagina y cérvix. En algunos casos, es necesario tomar una muestra de tejido del cuello uterino (biopsia) para examinarla microscopiocamente.
Una prueba de Papanicolaou también puede indicar la posible presencia de una infección cervical por VPH. En este examen se examinan células tomadas del cérvix bajo el microscopio para ver si son cancerosas. Si el papanicolau de una mujer arroja resultados anormales, es probable que esta tenga una infección por VPH. De ocurrir esto, deberán llevarse a cabo exámenes posteriores para detectar y tratar cualquier problema cervical.

Tratamiento

No existe cura para las verrugas genitales. El objetivo del tratamiento es eliminar las verrugas visibles y disminuir el riesgo de propagación del virus. Hay muchos tratamientos diferentes que pero ninguno de los cuales son 100% efectivos, aunque la mayoría de los tipos de tratamiento deshacen las verrugas en el 60-90% de los casos.

Algunos tratamientos que se aplican al paciente incluyen los siguientes:

  • El imiquimod 3,75% en crema. Se indica para fortalecer el sistema inmune, para matar el virus. Se aplica una vez al día durante un máximo de 8 semanas. Este medicamento puede debilitar los condones y se debe evitar la actividad sexual mientras la crema esté en la piel. No use imiquimod durante el embarazo.
  • El imiquimod crema al 5%. Aplicar una vez al día (al acostarse) 3 veces a la semana durante un máximo de 16 semanas.
  • Podofilox 0,5% en gel o solución.- Esto no debe usarse durante el embarazo.

Los tratamientos aplicados por un médico:

Resina de podofilina, solución de 15-25% – Esto no deberá ser usado durante el embarazo.
El ácido tricloroacético
Crioterapia – Se utiliza nitrógeno líquido para congelar las verrugas.
La extirpación quirúrgica. Solo puede realizarse por un especialista con anestesia local; por lo general para grandes cantidades de verrugas.
El tratamiento con láser. Tratamiento láser de dióxido de carbono es útil para una gran cantidad verrugas vaginales o de uretral.

La mayoría de estos tratamientos requieren múltiples aplicaciones. Si no hay mejoría después de 3 ciclos de tratamiento o si las verrugas no desaparecen después de 6 ciclos de tratamiento, el médico generalmente cambia a un medicamento diferente. Los efectos secundarios comunes de todos los tratamientos incluyen irritación de la piel y enrojecimiento. Algunas personas también pueden desarrollar cicatrices en el sitio de las verrugas.

Prevención

Como con todas las enfermedades de transmisión sexual, la abstinencia total es la única manera segura de evitar verrugas venéreas. Una relación monógama sexual con una persona sana conocida (libre de enfermedad) es la manera más práctica de evitar enfermedades de transmisión sexual.
El preservativo previene de la infección por VPH, y cuando se usa correcta y coherentemente, proporciona una buena protección no solamente contra el VPH sino también contra otras ETS.
El examen preventivo del cáncer ginecológico y el papanicolau, puede detectar alteraciones precoces en el cuello uterino y debe hacerse sistemáticamente en todas las mujeres.

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El sangrado vaginal o sangrado uterino

El sangrado vaginal o  sangrado uterino

Sangrado Vaginal o sangrado uterino
Sangrado Vaginal o sangrado uterino

La menstruación o período es el sangrado menstrual de la mujer. Sangrado vaginal anormal es diferente de los períodos menstruales normales. Podría ser un sangrado que es entre  períodos, dura varias semanas, o sucede antes de la pubertad o después de la menopausia. Las causas pueden incluir Los fibromas uterinos o pólipos.
•    Problemas hormonales
•    Hormona de pastillas, como las píldoras anticonceptivas y terapia de reemplazo hormonal
•    El cáncer de cuello uterino , ovarios , útero o vagina
•    Problemas de la tiroides
El sangrado durante el embarazo puede tener varias causas diferentes, no siempre es un problema serio, pero para estar seguro  siempre debe consultar a su  médico.
Los exámenes pélvicos, exámenes de sangre y otros procedimientos pueden ayudar a su  médico a diagnosticar el problema. El tratamiento depende de la causa.
El sangrado uterino anormal es una de las razonas por las cuales las mujeres acuden comúnmente al médico. Este sangrado puede ocurrir a cualquier edad y debido a muchas causas. A veces es posible tratarlo fácilmente, mientras que en otras ocasiones, el sangrado es más grave. El primer paso del tratamiento consiste en determinar la causa.
•    las causas del sangrado anormal
•    cómo se diagnostica
•    cómo se trata.

El ciclo menstrual normal

Durante el ciclo menstrual, los ovarios producen dos hormonas, denominadas estrógeno y progesterona. Cada mes, estas hormonas estimulan el desarrollo del endometrio en preparación para un posible embarazo. Aproximadamente a los 12 ó 14 días antes del comienzo del periodo, uno de los ovarios libera un óvulo. Esto se llama ovulación. El óvulo posteriormente se traslada a una de las trompas de Falopio. Allí puede fertilizarlo un espermatozoide. Si no se fertiliza, no ocurre un embarazo. Entonces, se reducen los niveles hormonales. Esta reducción hormonal es una señal para que se desprenda el revestimiento del útero. Este desprendimiento es el periodo menstrual.
El ciclo comienza el primer día de sangrado de un periodo y termina el primer día del siguiente periodo. En la mayoría de las mujeres, el ciclo dura aproximadamente 28 días. Los ciclos que duran menos de 7 días o se prolongan un máximo de 7 días adicionales se consideran normales.

Sangrado anormal

El sangrado se considera anormal cuando éste ocurre en las siguientes situaciones:
•    Sangrado entre periodos
•    Sangrado después de tener relaciones sexuales
•    Manchas de sangre en cualquier momento del ciclo menstrual
•    Sangrado más intenso o durante más días de lo normal
•    Sangrado después la menopausia

Cuando los ciclos menstruales duran más de 35 días o menos de 21 días se consideran anormales. La ausencia de periodos durante 3 a 6 meses (amenorrea) también es anormal.
Es posible tener sangrado anormal a cualquier edad. En ciertas etapas de la vida de una mujer comúnmente los periodos son algo irregulares. Es posible que no ocurran regularmente en una niña durante unos años después de que comienza a tenerlos (entre los 9 y 16 años). El ciclo puede ser más corto cerca de los 35 años. También es más breve a medida que la mujer se aproxima a la menopausia (cerca de los 50 años). Es normal también en esa etapa no tener algunos periodos o sangrar con menos o más intensidad.

Causas

Hay varias causas que pueden producir sangrado anormal. La primera evaluación del médico puede consistir en la determinación de si existen problemas que surgen con más frecuencia en mujeres de su edad. Algunos de estos problemas no son graves y se tratan con facilidad. Otros pueden ser más graves. Sin embargo, todos se deben evaluar.
En algunas mujeres, niveles elevados o deficientes de ciertas hormonas pueden hacer que los sangrados sean anormales o aumenten de intensidad. Este desequilibrio puede producirse por muchos motivos, por ejemplo, debido a problemas con la tiroides o con ciertos medicamentos.

Diagnóstico

Para encontrar la causa, su médico le preguntará su historial personal y familiar. Es posible que le pregunten sobre lo siguiente:
•    Enfermedades en el pasado o presente
•    Uso de medicamentos
•    Uso de anticonceptivos
•    Peso, hábitos de alimentación y de ejercicios, y niveles de tensión
Su médico también le preguntará sobre su ciclo menstrual. Usted puede ayudar llevando un registro de sus periodos antes de la visita. Anote las fechas, la duración y el tipo de sangrado (leve, intermedio, intenso o manchas) en un calendario (consulte el “Diario de flujo menstrual”) El médico puede usar sus notas para ayudarle a determinar el problema.
Le harán un examen físico. También podría necesitar análisis de sangre. Estos análisis miden su recuento sanguíneo y niveles hormonales y descartan otras enfermedades de la sangre. Es posible que le hagan una prueba para determinar si está embarazada. Sus síntomas determinarán la necesidad de otros exámenes, por ejemplo:
•    Ecografía: examen que emplea ondas sonoras para crear una imagen de los órganos pélvicos.
•    Biopsia del endometrio: extracción de tejido del revestimiento del útero por medio de un pequeño y delgado catéter (sonda). Este tejido se examina bajo un microscopio.
•    Ecohisterografía: infusión de líquido en el útero por medio de una sonda delgada para crear imágenes ecográficas del útero.
•    Histeroscopia: introducción de un dispositivo delgado por la vagina y la abertura del cuello uterino que le permite al médico ver el interior del útero.
•    Histerosalpingografía: inyección de un medio de contraste en el útero y las trompas de Falopio para tomar una radiografía
•    Dilatación y raspado: dilatación de la abertura del cuello uterino para permitir raspar o succionar levemente el revestimiento del útero para su análisis posterior bajo un microscopio.
•    Laparoscopia: introducción de un dispositivo delgado semejante a un telescopio por una incisión pequeña justamente debajo del ombligo o a través de éste para permitirle al médico ver dentro del abdomen.

Algunos de estos exámenes pueden hacerse en el consultorio de su médico. Otros se hacen en un hospital o centro quirúrgico.

Tratamiento

El tratamiento depende de muchos factores, entre otros, la causa del sangrado. Su edad y si desea tener hijos también son consideraciones importantes. El tratamiento se clasifica en tres tipos. Puede recibir medicamentos, como hormonas. Puede necesitar someterse a una cirugía. O bien, puede tomar la decisión, junto con su médico, de “observar y esperar” antes de probar los otros dos tratamientos. Es posible tratar a la mayoría de las mujeres con medicamentos.
Para determinar la eficacia del tratamiento puede que sea necesario repetir los exámenes. Si cree que está embarazada, dígaselo a su médico antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento.

Hormonas

Las hormonas pueden controlar ciertos tipos de sangrado anormal. Sus efectos se comienzan a observar en unos meses. Aunque la intensidad del sangrado es mayor al principio, se vuelven menos intensos gradualmente. Si esto no ocurre, infórmeselo a su médico. El tipo de hormonas que use dependerá de si desea quedar embarazada así como de su edad.
Las hormonas se administran de varias maneras. El médico puede recetar píldoras anticonceptivas para que los periodos sean más regulares. Las hormonas pueden también administrarse por inyección, mediante crema vaginal o por un dispositivo intrauterino (IUD por sus siglas en inglés) que libera hormonas. El IUD es un tipo de anticonceptivo que se introduce en el útero. Las hormonas en el IUD se liberan lentamente y pueden normalizar el sangrado.
Este sangrado puede producirse debido a una enfermedad denominada hiperplasia endometrial. Esta enfermedad ocurre cuando el revestimiento del útero se vuelve demasiado grueso. La progesterona puede ser útil para tratar y prevenir la hiperplasia endometrial.

Otros medicamentos

Los antinflamatorios sin esteriodes son medicamentos que pueden ayudar a controlar la intensidad del sangrado. Uno de ellos es el ibuprofeno. Estos medicamentos también se usan para aliviar los dolores menstruales. Si tiene una infección, le darán antibióticos.

Cirugía

Algunas mujeres necesitan un procedimiento quirúrgico para extraer los tumores (como pólipos o fibromas) que ocasionan el sangrado. A menudo esto se logra con una histeroscopia, aunque a veces se emplean otras técnicas.
La ablación endometrial es una técnica que se usa para controlar el sangrado. Este tratamiento usa electricidad, rayos láser, calor o congelamiento para destruir el revestimiento del útero. Su finalidad es detener o reducir el sangrado permanentemente. Las mujeres que se someten a este tratamiento pueden perder la capacidad de quedar embarazadas. Antes de considerar la técnica de ablación, es necesario realizar una biopsia del endometrio.
La histerectomía es un procedimiento que se realiza cuando han fracasado otros tratamientos o éstos no son buenas opciones. Este procedimiento se considera una cirugía mayor. Después del mismo, la mujer dejará de tener periodos menstruales y no podrá quedar embarazada. Hable sobre todas sus opciones con su médico antes de elegir un tratamiento.
Si padece sangrado anormal, acuda a su médico. Hay varias causas que producen sangrado anormal. No es posible determinar por qué el sangrado es anormal hasta que su médico la examine. Una vez que se determina la causa a menudo puede tratarse eficazmente. Si el problema persiste o vuelve a ocurrir, acuda a su médico otra vez.

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