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Embolia pulmonar (EP)

Embolia pulmonar (EP)

La embolia pulmonar  es un bloqueo de la principal arteria del pulmón o una de sus ramas por una sustancia que ha viajado desde otras partes del cuerpo por el torrente sanguíneo.

Causas

La embolia pulmonar se produce cuando un grupo de materiales, con mayor frecuencia un coágulo de sangre, queda atrapado entre en una arteria en los pulmones. Estos coágulos de sangre con mayor frecuencia se originan en las venas profundas de las piernas, pero también puede venir de otras partes del cuerpo. Esta condición se conoce como trombosis venosa profunda (TVP). No todos los coágulos de sangre de la TVP son resultados de la embolia pulmonar.
En ocasiones, otras sustancias pueden formar obstrucciones en los vasos sanguíneos en sus pulmones. Éstos incluyen:
• La grasa  dentro de la médula de un hueso roto
• Parte de un tumor
• Las burbujas de aire
Es raro experimentar una embolia pulmonar solitaria. En la mayoría de los casos, están implicados varios coágulos. El tejido pulmonar atendido por cada arteria bloqueada es despojado de combustible y puede morir. Esto hace que sea más difícil para los pulmones  suministrar oxígeno al resto de su cuerpo.
Debido a que la embolia pulmonar se produce casi siempre en relación con la trombosis venosa profunda, la mayoría de los médicos se refieren a las dos condiciones juntas como tromboembolismo venoso (TEV).

Diagnóstico

La embolia pulmonar puede ser difícil de diagnosticar, especialmente en personas que padecen  del corazón o enfermedad pulmonar. Por esa razón, el médico probablemente ordenará una serie de pruebas para ayudar a encontrar la causa de sus síntomas, como:
  • La radiografía de tórax. Esta prueba no invasiva muestra imágenes del corazón y los pulmones en la película. Aunque con los rayos X no se puede diagnosticar una embolia pulmonar e incluso puede parecer normal, cuando existe una embolia pulmonar, que puede descartar condiciones que imitan la enfermedad.
  • Gammagrafía pulmonar. Esta prueba, denominada gammagrafía de ventilación-perfusión (V / Q de exploración), utiliza cantidades muy pequeñas de material radiactivo para estudiar el flujo de aire (ventilación) y el flujo sanguíneo en los pulmones. En primer lugar, usted inhala una pequeña cantidad de material radiactivo, mientras que una cámara especial diseñada para detectar sustancias radiactivas registros de movimiento de aire en sus pulmones. A continuación, una pequeña cantidad de material radioactivo que se inyecta en una vena en su brazo. Las imágenes tomadas después de la inyección mostrar si usted tiene un flujo normal o disminuida de la sangre a los pulmones. Esta prueba es menos confiable si usted es un fumador.
  • Espiral (helicoidal) tomografía computarizada (TC).  TC regulares toma rayos X desde diferentes ángulos y luego combina para formar imágenes que muestran en 2-D “rebanadas” de sus estructuras internas. En una espiral o un TAC helicoidal, el escáner gira alrededor de su cuerpo en forma de espiral  (como la banda en un bastón de caramelo) para crear imágenes en 3-D. Este tipo de tomografía computarizada puede detectar anomalías con mucha mayor precisión, y también es mucho más rápido que los escáneres CT convencionales. Para una posible embolia pulmonar, a menudo una inyección intravenosa de material de contraste se da y la tomografía computarizada espiral se hace inmediatamente.
  • Angiografía pulmonar Durante esta prueba, un tubo flexible (catéter) se inserta en una vena grande (por lo general en la ingle) y pasa a través de la aurícula derecha del corazón y el ventrículo y luego en las arterias pulmonares. Un tinte especial se inyecta en el catéter, y los rayos X se toman cuando  el tinte se desplaza a lo largo de las arterias de sus pulmones. La Angiogiografía pulmonar también puede medir la presión en el lado derecho de su corazón. Sería raro tener lecturas normales en presencia de una embolia pulmonar. Esta prueba requiere un alto grado de habilidad para administrar y conlleva riesgos potencialmente graves, por lo que,  por lo general,  se realiza cuando otros exámenes no logran proporcionar un diagnóstico definitivo.
  • D-dímero análisis de sangre. Tener niveles altos de la sustancia que disuelve coágulos dímero D en la sangre puede sugerir una mayor probabilidad de coágulos de sangre a pesar de los niveles de dímero D pueden ser elevados por otros factores, incluyendo una cirugía reciente.
  • Ultrasonido. Una prueba no invasiva conocido como dúplex de la ecografía venosa (a veces llamado dúplex computarizado o ecografía de compresión) de alta frecuencia utiliza ondas sonoras para detectar coágulos de sangre en las venas de sus muslos. En esta prueba, el médico utiliza un dispositivo en forma de tubo llamado transductor para dirigir las ondas sonoras en las venas que se están probando. Estas ondas son luego reflejadas de vuelta al transductor y se tradujo en una imagen en movimiento por un ordenador. Un ecocardiograma del corazón puede estimar la presión sanguínea en el lado derecho del corazón.
  • La resonancia magnética (IRM). Utiliza ondas de radio y un campo magnético poderoso para producir imágenes detalladas de las estructuras internas. Dado que la RM es cara, se suele reservar para las mujeres embarazadas, para reducir al mínimo la exposición de radiación al bebé en desarrollo, y las personas cuyos riñones pueden ser dañados por los medios de contraste usados en la TC y la angiografía pulmonar.

Síntomas

Los síntomas pueden variar mucho, dependiendo de la cantidad de su pulmón que está involucrado, el tamaño del coágulo y su salud en general, sobre todo la presencia o ausencia de enfermedad pulmonar o enfermedad subyacente del corazón.
Signos y síntomas comunes incluyen:
  • Dificultad para respirar. Este síntoma suele aparecer de repente, y se produce tanto si está activo o en reposo.
  • Dolor en el pecho. Usted puede sentir que usted está teniendo un ataque al corazón. El dolor puede empeorar al respirar profundamente, toser, comer, doblarse o encorvarse. El dolor empeora con el esfuerzo, pero no va a desaparecer cuando reposa.
  • Tos. La tos puede producir esputo con sangre o con sangre.
Otros síntomas de alerta:
• Respirar con dificultad
• Inflamación de las piernas, por lo general en sólo una pierna
• Piel fría y húmeda o de color azulado
• La sudoración excesiva
• Latidos cardíacos rápidos o irregulares
• Pulso débil
• Mareo o desmayo
La embolia pulmonar puede ser mortal. Busque atención médica inmediata si experimenta falta de aliento inexplicable, dolor de pecho o una tos que produce esputo con sangre.

Tratamiento

El tratamiento oportuno de la embolia pulmonar es esencial para prevenir complicaciones graves o la muerte.
Los medicamentos para tratar la embolia pulmonar incluyen:
Anticoagulantes. Las drogas heparina y la warfarina (Coumadin) previenen formación de nuevos coágulos. La heparina actúa rápidamente y normalmente se suministra con una aguja. La warfarina (Coumadin) se presenta en forma de píldora y no empieza a surtir efectos hasta pocos días después de la primera dosis. Los riesgos incluyen sangrado y moretones con facilidad.
Lixiviación de coágulos (trombolíticos). Aunque por lo general se disuelven los coágulos  con estos medicamentos, algunos pueden disolver los coágulos rápidamente. Debido a que estos medicamentos que disuelven los coágulos pueden causar sangrado repentino y severo, por lo general se reservan para situaciones que amenazan la vida.
Los procedimientos quirúrgicos y de otra índole
En algunos casos, su médico puede recomendar un procedimiento para el tratamiento de la embolia pulmonar, tales como:
La eliminación de coágulos. Si usted tiene un coágulo muy grande en el pulmón y que está en estado de shock, el médico puede enroscar un tubo delgado y flexible (catéter) a través de los vasos sanguíneos y succionar el coágulo. Puede ser difícil de retirar un coágulo de esta manera, y este procedimiento no siempre tiene éxito.
Filtro de la vena. Un catéter también se puede utilizar para colocar un filtro en la vena principal, llamada vena cava inferior, que va desde las piernas hacia el lado derecho de su corazón. Este filtro atrapa y deja de coágulos de sangre que se desplazan por el torrente sanguíneo hacia los pulmones. La inserción del filtro es típicamente reservado para las personas que no pueden tomar medicamentos anticoagulantes o cuando los fármacos anticoagulantes no funcionan lo suficientemente bien.
Cirugía. Si usted está en estado de shock y los medicamentos trombolíticos no están funcionando lo suficientemente rápido, su médico podría realizar una cirugía de emergencia. Esto ocurre con poca frecuencia, y el objetivo es eliminar la mayor formación de coágulos sanguíneos como sea posible, especialmente si hay un coágulo grande en su pulmonar.

Prevención

La atención hospitalaria implica a menudo la prevención de la TVP. Hay también las precauciones que usted puede tomar.
Medidas preventivas en el hospital
las estrategias de prevención de coágulos en el hospital pueden incluir:
  • La terapia anticoagulante Un anticoagulante, como una inyección de heparina, se le da a cualquier persona en riesgo de coágulos antes y después de una operación, así como a las personas admitidas en el hospital con un ataque al corazón, derrame cerebral, las complicaciones del cáncer o quemaduras. Usted puede tomar warfarina por vía oral durante algunos días antes de la cirugía mayor electiva para reducir su riesgo de coágulos.
  • Medias de compresión graduada. Las medias de compresión cada vez aprieta las piernas, ayudando a las venas y los músculos de las piernas a que la sangre circule de manera  eficiente. Ofrecen una manera segura, sencilla y  evita que la sangre se estanque después de la cirugía general.
  • El uso de compresión neumática. Este tratamiento utiliza los puños hasta el muslo o la pantorrilla alta que automáticamente se inflan con aire cada pocos minutos para masajear y apretar las venas en las piernas y mejorar el flujo sanguíneo.
  • La actividad física. Moverse tan pronto como sea posible después de la cirugía puede ayudar a prevenir la embolia pulmonar y acelerar su recuperación total.
Las medidas preventivas en casa:
Sentado durante mucho tiempo aumentan su riesgo de desarrollar coágulos de sangre en las venas de las piernas. Para ayudar a prevenir un coágulo de sangre que se formen, tome estas precauciones:
Tome un paseo. Camine un poco entre horas del día para evitar la formación de coágulos.
Haga ejercicio mientras está sentado. Flexionar, estirar y rotar los tobillos o presionar sus pies contra el asiento que está delante suyo, practique mover hacia arriba y abajo los dedos de los pies. Y no se siente con las piernas cruzadas durante largos periodos de tiempo.
Use medias de soporte. La presión firme y uniforme de las medias ejercen ayuda a mantener y evitar quela sangre se estanque en las venas profundas.
Administrar una dosis de heparina, si se lo recomienda su médico. Si usted tiene una historia de trombosis venosa profunda o tromboembolismo venoso, hable con su médico antes de un viaje largo. Su médico le puede decir que se inyecte una dosis de acción prolongada de heparina poco antes de viajar. Su médico también le dirá si es necesario repetir la dosis para su viaje de regreso.
Beba líquidos en abundancia. El agua es el mejor líquido para prevenir la deshidratación, que puede contribuir al desarrollo de coágulos de sangre. Evite el alcohol y la cafeína, que contribuyen a la pérdida de líquidos.
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Apoplejía o Derrame cerebral

Apoplejía o Derrame cerebral

Apoplejía o derrame cerebralUna apoplejía (comúnmente conocida como “derrame cerebral” o “ataque cerebral”) ocurre cuando uno de los vasos sanguíneos que lleva el oxígeno al cerebro se tapa o revientan.
Cuando esto sucede, las células nerviosas de la parte afectada del cerebro no pueden funcionar. Es por ello que la apoplejía afecta a diferentes personas de diferentes maneras, algunas veces causando problemas en el habla, por ejemplo, algunas veces problemas en el movimiento, en la memoria o a veces  varios de estos problemas a la vez.

Tipos de apoplejía

Derrame isquémico: Ocasionado por una obstrucción arterial, es responsable de alrededor del 85% de los derrames cerebrales. Pese a la evaluación exhaustiva de cada caso, aún se desconoce la etiología de muchos derrames de este tipo. Por fortuna, los tratamientos preventivos son eficaces para todo tipo de derrame isquémico. Los subtipos más comunes son los siguientes:

  • Trombótico: Se forma un trombo  coágulo de sangre en una arteria del cuello o del cerebro, posiblemente debido a una acumulación en arterias de materias grasas llamadas placas.
  • Embólico: Se produce una obstrucción a causa de coágulos sanguíneos que se forman en otras partes del cuerpo (generalmente en el corazón) y se desplazan hacia el cerebro. El problema suele originarse cuando las dos cámaras superiores del corazón (aurículas) laten a un ritmo anormal (fibrilación auricular), lo cual puede ocasionar que se formen coágulos.

Derrame hemorrágico: Este tipo de derrame cerebral se produce por la ruptura de una arteria en el cerebro o en su superficie. Dichas rupturas pueden ser causadas por un aneurisma (presencia de una zona delgada o débil en una pared arterial) o por una malformación del sistema vascular del cerebro. Las hemorragias pueden ocurrir en el cerebro propiamente dicho, o bien en el espacio existente entre éste y su capa protectora externa. Alrededor del 15% de los derrames cerebrales son causados por hemorragias.
Accidente isquémico transitorio (TIA, por sus siglas en inglés): Los TIA, con frecuencia llamados “mini derrames”, son en realidad breves episodios (suelen durar unos pocos minutos) de síntomas similares a los de un derrame cerebral. Su causa es una disminución temporaria de la irrigación sanguínea en una parte del cerebro, y no dejan secuelas duraderas evidentes. No obstante, los TIA se consideran una advertencia de que existe un mayor riesgo de sufrir un derrame cerebral, de modo que deben ser evaluados de inmediato por un médico.

Causas

A como se dijo anteriormente, la mayoría de los casos de apoplejías se debe a una obstrucción arterial producida por una trombosis o embolismo. La trombosis implica la formación progresiva de sustancias grasas, o placa aterosclerótica, en el interior de una o más de las cuatro arterias principales que irrigan el cerebro. Según se produce el estrechamiento de estas arterias el paciente experimenta a menudo episodios recidivantes de parálisis transitoria, de un brazo o de una pierna, o de un lado de la cara, o presenta alteraciones en el lenguaje, visión, u otras funciones motoras. En esta fase, los depósitos endoteliales en las arterias cerebrales pueden tratarse mediante cirugía, incluyendo cirugía con láser y bypass de la obstrucción mediante microcirugía. También se utilizan fármacos anticoagulantes, cambios en la dieta, e incluso dosis diarias de aspirina. La trombosis se origina cuando una arteria se ha ocluido dando lugar a una lesión cerebral permanente.

Los embolismos se producen cuando una arteria se ve bloqueada de forma brusca por un material que procede de otra parte del torrente sanguíneo. Estas masas sólidas, o émbolos, tienen su origen en los coágulos formados en enfermedades o alteraciones del funcionamiento del corazón, aunque también pueden proceder de fragmentos de placas ateroscleróticas o incluso de burbujas de aire. El tratamiento es sobre todo preventivo, y consiste en el control de la dieta, y si es posible, el empleo de anticoagulantes.

La hemorragia de los vasos cerebrales es una causa menos frecuente de apoplejía, y suele asentar en zonas donde aparecen aneurismas (dilatación de la pared de un vaso) en los lugares de bifurcación de las grandes arterias de la superficie cerebral. La ruptura de los aneurismas produce lesión cerebral debida a la infiltración de los tejidos cerebrales por sangre o a la reducción del aporte sanguíneo a la zona del cerebro más allá del punto de ruptura del vaso.

Diagnóstico

Cuando la persona esté experimentando los síntomas de una apoplejía, se debe hacer un diagnóstico de emergencia lo más pronto posible. El tiempo es crucial para prevenir daño adicional a su cerebro y revertir el daño que ya está hecho. Por esta razón, se deberé acudir a una sala de emergencias lo más rápido posible.
Después de la revisión inicial de sus síntomas e historial médico, una exanimación física se enfocará en identificar el área de su cerebro que está siendo dañada. Su condición se estabilizará con respecto a su presión arterial y cualquier otro problema médico que pudiera tener. Se empezará una línea intravenosa (IV); se recolectarán exámenes de sangre y de orina; y es muy probable que  se someta a una exanimación de su cabeza mediante imagen computarizada; ya sea una  imagen de resonancia magnética (MRI) o una  tomografía computarizada (CT) .

Factores de riesgo

Factores de riesgo que pueden provocar apoplejía como son:
•    Hipertensión arterial.
•    Diabetes.
•    Sedentarismo.
•    Varices.
•    Colesterol.
•    Tabaquismo.
•    Algunas medicaciones (consultar al médico o farmacéutico)
Estos factores de riesgo son los que tienen que ver con que la densidad de la sangre sea más espesa (más posibilidades de trombo) o haya más fragilidad capilar (riesgo de hemorragia).

Prevención

Los expertos médicos están avanzando poco a poco  pero determinadamente en el campo de la prevención de la apoplejía Aunque el número total de muertes por apoplejía continúa elevándose, su índice de mortalidad (muertes por cada 100,000 personas) ha caído por aproximadamente 12.3%. Este éxito parcial se puede atribuir a estilos de vida más sanos y la asistencia médica mejorada. Aquí está un resumen de los progresos recientes que están ayudando a prevenir apoplejías en aquellos que están en mayor riesgo. Los expertos médicos están avanzando tranquila pero determinadamente en el campo de la prevención de la apoplejía Aunque el número total de muertes por apoplejía continúa elevándose, su índice de mortalidad (muertes por cada 100,000 personas) ha caído por aproximadamente 12.3%. Este éxito parcial se puede atribuir a estilos de vida más sanos y la asistencia médica mejorada. Aquí está un resumen de los progresos recientes que están ayudando a prevenir apoplejías en aquellos que están en mayor riesgo.

Tratamiento

Una de las razones por las que es imperioso evaluar cualquier señal de alerta de un derrame cerebral es que los investigadores han descubierto que el daño cerebral que ocasiona puede extenderse más allá de la región afectada y empeorar durante las primeras 24 horas. Si la situación así lo requiere, el personal médico hará lo posible por limitar o prevenir este daño secundario administrándole al paciente medicamentos específicos en las primeras horas posteriores al derrame.
Cuando una persona tiene un derrame cerebral, es preciso hospitalizarla para determinar la causa y el tipo de derrame sufrido, tratarlo y prevenir posibles complicaciones. Es posible que, además de administrarle medicamentos, haya que operar al paciente.
Una vez que el sobreviviente de un derrame cerebral se encuentra estable y el avance de las deficiencias neurológicas se detiene, comienza el proceso de rehabilitación.
La rehabilitación no es una cura, sino que apunta a minimizar el daño permanente y a mejorar la adaptación del paciente. Puede requerir que éste tenga que volver a capacitarse, de manera intensiva, en lo que respecta a la movilidad, el equilibrio, la percepción espacial y corporal, el control de esfínteres, el lenguaje y los nuevos métodos de adaptación psicológica y emocional. Los programas de rehabilitación para personas que sufrieron derrames cerebrales exigen los esfuerzos coordinados de muchos profesionales de la salud.
Alrededor del 80% de los sobrevivientes de derrames cerebrales padecen deficiencias físicas, perceptivas y de lenguaje que se pueden mejorar mediante rehabilitación. En ocasiones, la gente no recibe la atención necesaria porque no se la deriva a los servicios adecuados o porque los seguros de salud no cubren los costos. Es posible que usted deba hacer muchas preguntas y actuar en forma decidida para conseguir la ayuda necesaria. La persona que da de alta a los pacientes en el hospital debe ayudar a derivarlos a centros de rehabilitación. También puede ser necesaria la participación de asistentes sociales en la planificación especial para los cuidados a largo plazo y las derivaciones a centros comunitarios.

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