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El Botulismo

BOTULISMO

Es la intoxicación alimentaria por lo general causada por la ingestión de la neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum de los alimentos mal enlatados o mal conservados; afecta principalmente a los seres humanos, pollos, gallinas de agua, ganado vacuno, ovejas y caballos, que se caracteriza por una parálisis y puede ser fatal. En algunos casos (en los lactantes) el botulismo se puede formar en el tracto gastrointestinal por organismos ingeridos.

Causas

El botulismo es causado por la toxina botulínica, un veneno producido por la bacteria Clostridium botulinum .El organismo es común en el suelo y existe en el agua sin tratar, el cual puede sobrevivir en este medio ambiente como una espora resistente. Clostridium botulinum produce esporas que pueden sobrevivir en alimentos mal conservados o enlatadas, donde producen una toxina. Cuando se consume incluso en muy pequeñas cantidades puede provocar intoxicación grave. Los alimentos más frecuentemente contaminados son los vegetales enlatados en casa, carne de cerdo y jamón, el pescado crudo, pescado ahumado, miel y jarabe de maíz. El organismo también puede entrar en una herida abierta y producir toxinas dentro de la herida. En los casos de botulismo del lactante, las bacterias o sus esporas son consumidos por el bebé y crecen dentro de sus entrañas. Según el Instituto Nacional de Salud de EE.UU., los bebés con mayor frecuencia reciben el botulismo infantil después de comer miel o jarabe de maíz. La bacteria también puede ocurrir de forma natural en las heces de un bebé. La mayoría de los pacientes son niños.

Síntomas

Los primeros síntomas son marcados de fatiga, debilidad y vértigo, por lo general seguido por visión borrosa, boca seca y dificultad en la deglución y el habla. También pueden producirse vómitos, diarrea, estreñimiento e inflamación abdominal. La enfermedad puede progresar a la debilidad en el cuello y los brazos, después de lo cual los músculos respiratorios y los músculos de la parte inferior del cuerpo se ven afectados. La parálisis puede dificultar la respiración. No hay fiebre ni pérdida de conciencia.

Los síntomas no son causados por la propia bacteria, pero sí por la toxina producida por la bacteria. Los síntomas suelen aparecer dentro de 12 a 36 horas, dentro de un rango mínimo y máximo de cuatro horas y ocho días después de la exposición. La incidencia de botulismo es bajo, pero la tasa de mortalidad es alta si no se da un diagnóstico precoz y tratamiento inmediato adecuado. La enfermedad puede ser fatal en 5 a 10% de los casos.

Diagnóstico

El diagnóstico suele basarse en la historia y examen clínico seguido por la confirmación de laboratorio, incluyendo la demostración de la presencia de la toxina botulínica en el suero, en las heces o la comida. Ocurre a veces un diagnóstico erróneo, ya que a menudo se confunde con el ictus, el síndrome de Guillain-Barré o miastenia gravis.

Tratamiento

Antitoxina debe administrarse lo antes posible después de un diagnóstico clínico. La administración precoz es eficaz en la reducción de las tasas de mortalidad. Casos de botulismo graves requieren tratamiento de apoyo, ventilación mecánica especial, que puede ser necesaria durante semanas o incluso meses. No se requieren antibióticos (excepto en el caso de botulismo de herida). Existe una vacuna contra el botulismo, pero rara vez se utiliza ya que su eficacia no ha sido evaluada y ha mostrado efectos secundarios negativos.

Prevención

Se basa en las buenas prácticas en la preparación de alimentos en particular la conservación e higiene. El botulismo puede ser impedido por la inactivación de las esporas bacterianas en-esterilizado de calor de productos enlatados o mediante la inhibición de crecimiento bacteriano en otros productos. Pasteurización por calor puede no ser suficiente para matar todas las esporas y por lo tanto la seguridad de estos productos debe basarse en la prevención del crecimiento bacteriano y la producción de toxinas. Las temperaturas de refrigeración combinados con contenido de sal y / o condiciones ácidas puede prevenir el crecimiento de las bacterias y la formación de la toxina.
Las cinco claves de la OMS para la Inocuidad de Alimentos sirven como base para los programas educativos para formar a los manipuladores de alimentos y educar a los consumidores. Son especialmente importantes en la prevención de la intoxicación alimentaria. Las cinco claves son:

  1. Mantener limpio
  2. Separar los alimentos crudos y cocidos
  3. Cocinar bien los alimentos
  4. Mantener los alimentos a temperaturas seguras
  5. Utilizar agua y materias primas seguras.
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Botulismo

Botulismo

El botulismo es una intoxicación causada por la toxina botulínica, una neurotoxina bacteriana producida por la bacteria Clostridium botulinum. La vía de intoxicación es generalmente alimentaria por ingestión de alimentos mal preparados o conservados de manera inapropiada, o puede ser vía contaminación a través de heridas abiertas o por uso inadecuado de esta toxina con propósitos estéticos o para tratamiento de enfermedades neuromusculares.

Causas

  • Ingesta de conservas caseras de hortalizas, frutas, embutidos y mariscos (almejas, mejillones), en la mayor parte de los casos. Las latas envasadas comercialmente rara vez están implicadas.
  • Ingesta de verduras frescas crecidas en suelos contaminados con las esporas ubicuas del C. botulinum.

Diagnóstico

El botulismo puede confundirse con el síndrome de Guillain-Barré, la poliomielitis, el ictus, la miastenia grave, la parálisis transmitida por las garrapatas y la intoxicación por curare o alcaloides de la belladona. La electromiografía es útil para el diagnóstico porque se produce un aumento característico de la respuesta a la estimulación rápida repetitiva en la mayoría de los casos.
En el botulismo transmitido por alimentos, el patrón de alteraciones neuromusculares y la ingestión de alimento de una fuente probable son indicios diagnósticos importantes. La presentación simultánea de al menos dos pacientes que comieron el mismo alimento simplifica el diagnóstico, que se confirma por la demostración de la toxina de C. botulinum en el suero o las heces o mediante el aislamiento del microorganismo a partir de las heces. Hallar toxina de C. botulinum en el alimento sospechoso identifica la fuente. Los animales de compañía pueden desarrollar botulismo por comer del mismo alimento contaminado.
En el botulismo de las heridas, el hallazgo de la toxina en el suero o el aislamiento del microorganismo C. botulinum en un cultivo anaerobio de la herida confirma el diagnóstico.
El botulismo del lactante puede confundirse con sepsis, distrofia muscular congénita, atrofia muscular espinal, hipotiroidismo e hipotonía congénita benigna. Hallar toxinas de C. botulinum o el microorganismo en las heces confirma el diagnóstico.

Síntomas

Los síntomas pueden aparecer en 6 horas, o pueden tardar hasta 6 días. El período de incubación más común es de 18 a 36 horas. Cuanto antes comienzan los síntomas, más grave suele ser la intoxicación. La evolución de la enfermedad va a depender de la rapidez en la atención médica y en el establecimiento de un respirador artificial.
Los síntomas más frecuentes son boca seca, visión doble, dificultad para tragar y para pronunciar las palabras, parálisis de las extremidades, tórax inmóvil, con dificultades para respirar. Suele haber náuseas, vómitos, retorcijones y diarrea, pero no fiebre.

Tratamiento

Abarca medidas que buscan eliminar el microorganismo y su toxina y mantener las funciones del huésped. En la intoxicación alimentaria, la toxina se puede neutralizar mediante el uso, en forma precoz de antitoxina trivalente (A, B y E) de origen equino. Esta puede provocar reacciones de hipersensibilidad de tipo I y II. Estudios en animales muestran que, salvo que se utilice antes del establecimiento del cuadro clínico, su efecto protector es cuestionable. La antitoxina neutraliza la toxina sérica que pueda estar libre.
Las medidas de sostén son esenciales, destacando el apoyo respiratorio mediante ventilación asistida. Esto ha permitido disminuir la mortalidad de un 70% en 1901 a cerca del 12% en los últimos años.
En el botulismo de herida, además de lo comentado, se debe debridar y drenar la herida, así como se administran antibióticos (penicilina).
En el botulismo del lactante no deben administrarse antimicrobianos ya que la destrucción de las formas vegetativas a nivel intestinal provocan una liberación de toxina y empeora el cuadro. Además se debe evitar el uso de antitoxina ya que el cuadro tiene generalmente buena evolución y los niveles séricos de toxina son bajos. Actualmente se está evaluando una antitoxina de origen humano para su uso en el botulismo del lactante.

Prevención

• Lavarse las manos antes de servir y comer alimentos.
• Cocine los alimentos completamente.
• Mantenga separados los alimentos crudos de los ya cocinados.
• Refrigerar pronto los alimentos preparados.
• Los envases que se bombean no deben ser abiertos y las mercancías con malos olores no deben ser comidas o aún ser probadas. Las latas comerciales con las tapas que se bombean se deben devolver cerradas al lugar de la compra.
• La presencia de toxina botulínica no siempre se acompaña de alteraciones en el aspecto, olor o sabor de los alimentos aunque cuando los niveles de contaminación son altos se puede ver hinchazón de latas, gas y sentir mal sabor.
• El tratamiento térmico debe ser el correcto, la bacteria se muere a los 100 ºC. Y la espora del clostridium muere al calentar 3 veces a 100 ºC. El bajo pH y el agregado de NaCl o nitritos son factores que, sumados, multiplican su acción protectora.
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