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Aneurisma Cerebral

Aneurisma Cerebral

Un aneurisma cerebral es una deformación en una zona de debilidad en una arteria cerebral. A menudo se lo describe como un “globo” que sobresale de la pared del vaso y que, por lo general, con el pasaje del tiempo aumenta de tamaño. Los aneurismas cerebrales tienen tamaños, formas y localizaciones diferentes. La forma más común es la sacular o con forma de cereza. El saco de un aneurisma puede medir apenas 1-2 mm, pero también puede crecer y llegar a medir más de 25 mm de diámetro. Los aneurismas se producen con mayor frecuencia en los puntos de ramificación de los vasos cerebrales.

Causas

La mayoría de los aneurismas cerebrales es congénita, debido a una anormalidad innata de una pared arterial.  Los aneurismas cerebrales son más comunes en las personas con ciertas enfermedades genéticas, como trastornos del tejido conjuntivo y enfermedad del riñón poliquístico, y ciertos trastornos circulatorios, como malformaciones arteriovenosas (Una malformación congénita donde una maraña de arterias y venas cerebrales interrumpe el flujo sanguíneo).
Otras causas pueden ser trauma o lesión craneana, alta presión arterial, infección, tumores, aterosclerosis (una enfermedad de los vasos sanguíneos donde las grasas se acumulan dentro de las paredes arteriales) y otras enfermedades del sistema vascular, fumar cigarrillos y el abuso de drogas.  Algunos investigadores han especulado que los anticonceptivos orales pueden aumentar el riesgo de desarrollar aneurismas.
Los aneurismas que son consecuencia de una infección en la pared arterial se llaman aneurismas micóticos.  Los aneurismas relacionados con el cáncer a menudo se asocian con tumores primarios o metastáticos de la cabeza y el cuello.  El abuso de drogas, particularmente el consumo habitual de cocaína, puede inflamar los vasos sanguíneos y llevar al desarrollo de aneurismas cerebrales.

Síntomas

Una persona puede tener un aneurisma sin presentar ningún síntoma. Este tipo de aneurisma se puede encontrar cuando se hace una resonancia magnética o una tomografía computarizada del cerebro por otra razón.
Un aneurisma cerebral puede empezar a “dejar escapar” una pequeña cantidad de sangre, lo cual puede causar un dolor de cabeza muy fuerte que un paciente puede describir como “el peor dolor de cabeza de su vida”. Otra frase usada para describir esto es cefalea centinela. Esto significa que el dolor de cabeza podría ser un signo de advertencia de una ruptura días o semanas después de que el dolor de cabeza sucede por primera vez.
Los síntomas también pueden ocurrir si el aneurisma ejerce presión sobre estructuras cercanas en el cerebro o se abre (se rompe) y causa sangrado intracerebral.
Los síntomas dependen de la localización del aneurisma, si se rompe o no y sobre qué parte del cerebro está ejerciendo presión, pero pueden abarcar:
  • Visión doble
  • Pérdida de la visión
  • Dolores de cabeza
  • Dolor en el ojo
  • Dolor en el cuello
  • Cuello rígido
Un dolor de cabeza intenso y repentino es un síntoma de que un aneurisma se ha roto. Otros síntomas de la ruptura de un aneurisma pueden abarcar:
• Confusión, letargo, somnolencia o estupor
• Párpado caído
• Dolores de cabeza con náuseas o vómitos
• Debilidad muscular o dificultad para mover cualquier parte del cuerpo
• Entumecimiento o disminución de la sensibilidad en cualquier parte del              cuerpo
• Crisis epiléptica
• Problemas del habla
• Cuello rígido (ocasionalmente)
• Cambios en la visión (visión doble o pérdida de la misma)
Un aneurisma que presente ruptura es una emergencia médica. Busque ayuda médica de inmediato.

Diagnóstico

Un aneurisma cerebral a menudo se descubre después de su ruptura o por azar durante exámenes de diagnóstico como una tomografía computarizada (CT), imágenes por resonancia magnética (MRI) o una angiografía, que se realizan debido a otros trastornos.
Además del examen y la historia clínica completa, los procedimientos para diagnosticar un aneurisma cerebral pueden incluir:
  • Angiografía digital de substracción (DSA) – ofrece una imagen de los vasos sanguíneos del encéfalo para determinar si existe algún problema con el flujo de sangre. Durante el procedimiento se introduce un catéter (un tubo pequeño y delgado) en una arteria de la pierna y se lleva hasta los vasos sanguíneos del encéfalo. Se inyecta un contraste a través del catéter y se toman imágenes de rayos X de los vasos sanguíneos.
  • Tomografía computarizada (CT o CAT) – procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de radiografías y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas “rebanadas”) del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Este procedimiento muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X estándar; y se utiliza para detectar anormalidades y para ayudar a identificar la ubicación y el tipo de derrame cerebral.
  • Imágenes por resonancia magnética (MRI) – procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de órganos y estructuras dentro del cuerpo. Una MRI utiliza campos magnéticos para detectar cambios pequeños en el tejido cerebral a fin de ayudar a localizar y diagnosticar un derrame cerebral.
  • Angiografía por resonancia magnética (MRA) –  procedimiento de diagnóstico no invasivo que utiliza la combinación de tecnología de resonancia magnética (MRI) y una solución de contraste intravenosa (IV) para visualizar los vasos sanguíneos. La solución de contraste hace que los vasos sanguíneos aparezcan opacos en la imagen de MRI , lo que permite que el médico visualice los vasos sanguíneos que se están evaluando.

Tratamiento

Antes de la rotura, el tratamiento se enfoca en disminuir el riesgo de rotura. Normalmente un aneurisma cerebral no genera síntomas sino hasta que ha empezado a sangrar (hemorragia), y en ese momento es una urgencia médica. El tratamiento se enfoca entonces en controlar los síntomas para prevenir más sangrado, o la aparición de complicaciones en potencia graves.
El tratamiento primario para aneurisma cerebral es un procedimiento quirúrgico conocido como colocación de clip. Se abre el cráneo, y el área que está entre el vaso sanguíneo normal y el aneurisma (cuello del aneurisma) se identifica. Una vez que se localiza esta área debilitada, el cirujano coloca un clip (o una pinza o un punto de sutura) a través de él para evitar el flujo de sangre por del aneurisma.
Si el individuo no es idóneo para intervención quirúrgica para colocación de clip, puede efectuarse intervención quirúrgica endovascular o de embolización. El cirujano insertará un catéter en la arteria cerebral a través de una arteria en la parte superior del muslo (arteria femoral). Mientras se ve en radiografías, el catéter se introduce hasta el aneurisma. Después se inyecta una sustancia parecida a silicona o endoprótesis pequeñas para llenar el aneurisma, y sellarlo. El revestimiento del vaso sanguíneo a la postre crecerá sobre el cuello del aneurisma. Si la intervención quirúrgica no es factible debido a la localización del aneurisma o el tamaño del mismo, o al padecimiento médico del individuo, el tratamiento consta de medidas conservadoras. Esto incluye reposo completo en cama en una habitación tranquila y oscurecida, con visitas limitadas. Quizá se prescriban un sedante para minimizar el estrés, un analgésico narcótico para alivio del dolor y, si es necesario, un medicamento para prevenir crisis convulsivas (antiepiléptico). Se recomienda al individuo que evite tomar aspirina, café y estimulantes.
En caso de hipertensión, el paciente recibirá un antihipertensivo para disminuir la presión arterial. El prestador de cuidado de la salud puede ordenar un bloqueador de los canales del calcio para controlar espasmos de vasos sanguíneos que podrían precipitar una rotura. Además, se administran corticosteroides, y la ingestión de líquido se restringe para disminuir la hinchazón (edema). Se colocará al individuo a un ángulo de 45 grados, y puede aplicarse una bolsa de hielo para aliviar dolores de cabeza. También pueden instituirse medidas de enfriamiento para disminuir el flujo sanguíneo hacia el cerebro y aminorar el riesgo de rotura del aneurisma.
Las controversias respecto al manejo neuroquirúrgico de aneurisma cerebral comprenden la disputa en lo que se refiere a tratamiento temprano en contraposición con tardío, y el uso del bloqueador de los canales del calcio nimodipina.

Prevención

No hay forma conocida de prevenir la formación de un aneurisma cerebral saculado. El tratamiento de la hipertensión arterial puede reducir la posibilidad de ruptura de un aneurisma existente. Igualmente, el control de factores de riesgo para la ateroesclerosis puede disminuir la probabilidad de algunos tipos de aneurismas.
Si se descubren a tiempo, los aneurismas que no han presentado ruptura se pueden tratar antes de que causen problemas.
La decisión de reparar un aneurisma cerebral que no ha presentado ruptura se basa en el tamaño, el lugar donde se localiza, la edad del paciente y en su estado general de salud. Se deben considerar cuidadosamente los riesgos inherentes tanto de la operación como de la espera atenta.
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Aneurisma cerebral o aneurisma del cerebro

Aneurisma cerebral o aneurisma del cerebro

Un aneurisma cerebral o aneurisma del cerebro es una enfermedad cerebrovascular en la cual una “debilidad” en la pared de una arteria o vena ocasiona una dilatación o “abalonamiento” de un segmento localizado en la pared del vaso sanguíneo.

Causas

Los aneurismas cerebrales se producen por una debilidad de la pared de las arterias. Esa debilidad puede deberse a defectos de nacimiento de la pared de la arteria, a defectos producidos por variedades anatómicas de las arterias que hacen que haya un flujo anormalmente alto de sangre por un punto determinado (habitualmente los aneurismas se producen en las bifurcaciones o donde salen ramas del tronco principal) y por algunos tóxicos, entre los cuales destaca el tabaco. Ocasionalmente, pueden deberse a un problema hereditario con trastorno de los tejidos conjuntivos (por ejemplo en la poliquistosis renal o en el síndrome de Ellen-Danlos), a una infección o incluso a un traumatismo (por ejemplo, una herida penetrante en el cerebro que lesiona la pared de una arteria).

Diagnóstico

Para detectar los aneurismas, se utilizan varias pruebas de imagenología, como la angiografía de rayos X, las imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés), o la tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés). Los síntomas de un aneurisma dependen de la localización de la anormalidad. Un aneurisma en el cerebro puede causar dolor de cabeza y visión borrosa. Cuanto mayor sea el tamaño del aneurisma, mayor será la probabilidad de ruptura.

Síntomas

Los síntomas asociados al aneurisma cerebral no suelen presentarse hasta que este es muy grande o estalla. Al crecer pueden llegar a comprimir nervios y tejidos, provocando en este caso síntomas como la visión doble u otras alteraciones de la visión, como sensibilidad a la luz, el párpado caído, pupila dilatada, dolor encima o detrás del ojo o adormecimiento en un lado de la cara o el cuerpo.
Cuando se produce la ruptura, los síntomas van desde una cefalea intensa y súbita, la pérdida de conocimiento, náuseas o vómitos. En algunos casos menos frecuentes la persona puede padecer convulsiones o entrar en coma. En cualquiera de estos supuestos es necesario acudir de inmediato al médico, fundamentalmente en el caso de la cefalea, que no se parece en intensidad y gravedad a otro tipo de cefaleas.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo adquiridos,  asociados con la formación del aneurisma incluyen, aunque no de forma excluyente:
1. La edad mayor de 40 añoS
2. El consumo de alcohol (especialmente borracheras)
3. Aterosclerosis: acumulación de placa compuesta de depósitos de                          sustancias grasas, colesterol, productos de desecho de las células, calcio y        fibrina en la pared interna de una arteria.
4. Ser fumador.
5. Consumir drogas ilícitas como cocaína o anfetamina.
6. Hipertensión presión sanguínea alta.
7. Traumatismo lesión en la cabeza.
8. Infección.

Tratamiento

El tratamiento habitual, admite dos fases primordiales: la primera se implementa cuando el paciente es aceptado en un servicio de internación, preferentemente en un servicio de cuidados intensivos, donde se cuidará su estado general y se le administrará medicación específica, a los fines de controlar la hipertensión arterial, evitar el vasoespasmo, la hipoxia etc., con la intención de mitigar el daño provocado por la hemorragia y prevenir la repetición de un nuevo sangrado, además de preparar al paciente para el tratamiento quirúrgico o endovascular.
Una vez efectuado el diagnóstico y compensado el enfermo, toma partido el Neurocirujano, quien decidirá la cirugía convencional a cielo abierto y la colocación de un clip–pequeño brochecito metálico– que cerrará el aneurisma roto para que no vuelva a sangrar, o bien el procedimiento endovascular.
El procedimiento endovascular es un gran avance de los últimos veinte años, que implica el rellenado del aneurisma con partículas metálicas (“coil”) en forma de micro resortes, que provocarán la formación de un coagulo y la oclusión consiguiente de la malformación, mediante la introducción de un catéter hasta el saco aneurismático, evitando la cirugía a cielo abierto.

Prevención

Lamentablemente es hereditario, anormalidades genéticas promueven este evento y en empeoran por cada generación aunque la escala de probabilidades de heredar esa enfermedad ronda dentro de un 10%
Averigüe si sufre de un tipo de trastorno del ritmo cardíaco denominado fibrilación auricular.
  • Si fuma, deje de hacerlo.
  • Si bebe alcohol, hágalo con moderación.
  • Averigüe si tiene elevado el colesterol.
  • Si sufre de diabetes, siga los consejos del médico para controlarla.
  • Incluya ejercicios físicos en sus actividades diarias.
  • Limite su consumo de sodio (sal) y grasa.
  • Pregúntele al médico si tiene problemas circulatorios que pudieran aumentar su riesgo de sufrir un ataque cerebral.
  • Si tiene alguno de los síntomas de un accidente cerebrovascular, consulte inmediatamente al médico
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