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PIELONEFRITIS O INFECCIÓN URINARIA ALTA

Posteado por admin en enero - 24 - 2012

PIELONEFRITIS O INFECCIÓN URINARIA ALTA

Es una infección del riñón y de las vías urinarias (las vías de salida de la orina desde el riñón hacia la vejiga).

Causas

La pielonefritis se presenta con más frecuencia como resultado de una infección urinaria, particularmente en presencia de reflujo de orina ocasional o constante de la vejiga hacia los uréteres o un área llamada la pelvis renal.

Diagnóstico

El diagnóstico de pielonefritis se basa primordialmente en el interrogatorio, el examen físico, el examen microscópico del sedimento urinario y el urocultivo.
Las imágenes radiográficas son útiles para delinear la silueta renal y detectar anomalías que afecten el tratamiento (anomalías congénitas, cálculos renales, hipertrofia prostática). En los pacientes con pielonefritis aguda se realiza ecografía renal para excluir la presencia de obstrucción o absceso.
El estudio más sensible para detectar pielonefritis bacteriana aguda es la gammagrafía con radioisótopos usando tecnecio 99 m succiner o 99 m gluceptato. La sensibilidad es del 80-85% y la especificidad del 81%.

Síntomas

• Malestar general
• Fiebre: Mayor de 39°C (102°F); persiste durante más de dos días
• Escalofríos
• Dolor del costado o de espalda
• Dolor abdominal (ocurre ocasionalmente)
• Náuseas y vómitos
• Dolor al orinar
• Necesidad de orinar muy a menudo, por la noche, etc.
• Color de la orina turbio o anormal
• Sangre en la orina
• Fuerte olor de la orina

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento son:
• Controlar la infección
• Reducir los síntomas
Debido a la alta tasa de mortalidad en la población de edad avanzada y al riesgo de complicaciones, se recomienda realizar un tratamiento oportuno. Los síntomas súbitos (agudos) por lo general desaparecen al cabo de 48 a 72 horas después del tratamiento adecuado.
El médico seleccionará los antibióticos apropiados después de identificar en un urocultivo las bacterias que están causando la infección. En los casos agudos, uno puede recibir una tanda de antibióticos de 10 a 14 días.
Si usted tiene una infección severa o no puede tomar antibióticos por vía oral, al principio se le pueden administrar antibióticos por vía intravenosa.
La pielonefritis crónica puede requerir terapia antibiótica a largo plazo y es indispensable que se termine la terapia completa de los antibióticos prescritos.
Entre los antibióticos comúnmente utilizados están los siguientes:
• Amoxicilina
• Cefalosporina
• Levofloxacina y ciprofloxacina
• Sulfamidas como el sulfisoxazol/trimetoprima

Prevención

Para ayudar a prevenir la pielonefritis si tuvo episodios anteriores o tiene riesgo de tenerla:
  • Beba varios vasos de agua por día: los líquidos detienen el crecimiento de las bacterias que causan infección al purgar sus vías urinarias. El agua también ayuda a prevenir los cálculos renales, que pueden incrementar el riesgo de pielonefritis.
  • Si es mujer, límpiese desde adelante hacia atrás: para evitar la diseminación de las bacterias intestinales y de la piel desde el recto hacia las vías urinarias, las mujeres deberían siempre limpiarse con papel higiénico desde adelante hacia atrás después de defecar.
  • Disminuya la diseminación de bacterias en las relaciones sexuales: las mujeres deberían orinar después de tener relaciones sexuales para expulsar las bacterias de la vejiga. Algunas mujeres que tienen frecuentes infecciones urinarias después de las relaciones sexuales pueden tomar antibióticos antes de tener relaciones para prevenir la infección.
  • Alimentos recomendados: Los alimentos que puede ir incluyendo en Su dieta son: vegetales crudos, jugos de vegetales, frutas (sin combinarlas con nada más, comerlas solas y con el estómago vacío), cereales y granos integrales, legumbres, semillas y leches y aceites vegetales. Todos estos alimentos ayudaran a nutrir el cuerpo y a revitalizar el sistema inmune, ayudándole al cuerpo a generar sus propias defensas. Además, mantendrán al cuerpo libre de toxinas.
  • Alimentos no recomendados para la Pielonefritis: Es importante hacer un máximo esfuerzo para erradicar productos de procedencia animal como el queso, leche, carnes, huevo, etc. También deben excluirse harinas y azúcares refinados, comida chatarra o procesada, así como lo frito. Todo esto sólo aumenta las toxinas en el cuerpo y hace muy difícil la desaparición de cualquier infección. Evita además el consumo de irritantes, alcohol picantes y vinagres.
Dieta previa:
Lo primero para sanar cualquier infección es depurar el cuerpo de toda sustancia tóxica y desecho innecesario. Para esto, lo mejor es iniciar una dieta depurativa. En jóvenes y adultos se recomienda seguir la dieta de los cítricos para limpiar sangre e intestinos a profundidad y así evitar la proliferación de la infección.
Si hay un problema estructural con el sistema urinario, como obstrucción por un cálculo o una anomalía en el desarrollo, puede hacerse una cirugía para restablecer la función urinaria normal y prevenir futuros episodios de pielonefritis.

Insuficiencia Renal

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

Insuficiencia Renal

La insuficiencia renal consiste en la pérdida total o parcial de la función de los riñones. Puede ocurrir de forma aguda o bien crónica. La función principal del riñón consiste en “aclarar” la sangre de productos finales del metabolismo y en regular el volumen de líquidos corporales. Conlleva una alteración en la regulación del medio interno, principalmente con retención de líquidos y minerales, y un cúmulo de productos de desecho (urea, creatinina, ácido úrico…). Los productos nitrogenados derivan principalmente del metabolismo de las proteínas. Nos referiremos a la dieta de la insuficiencia renal crónica, ya que la insuficiencia renal aguda se maneja principalmente en el ámbito hospitalario.
La insuficiencia renal crónica se manifiesta con el llamado síndrome urémico que se manifiesta a todos los niveles del organismo.

Causas

Existen numerosas causas posibles de daño a los riñones, tales como:
  • Necrosis tubular aguda (NTA)
  • Enfermedad renal autoinmunitaria, como:
- síndrome nefrítico agudo
-nefritis intersticial
  • Disminución del flujo sanguíneo debido a presión arterial muy baja, lo cual puede resultar de:
o quemaduras
o deshidratación
o hemorragia
o lesión
o shock séptico
o enfermedad grave
o cirugía
  • Trastornos que causan coagulación dentro de los vasos sanguíneos del riñón, como
o síndrome urémico hemolítico
o púrpura trombocitopénica idiopática (PTI)
o hipertensión maligna
o reacción a transfusión
o esclerodermia
  • Infecciones que causan lesión directamente al riñón como:
o pielonefritis aguda
o septicemia
  • Complicaciones del embarazo, como:
o desprendimiento prematuro de placenta
o placenta previa
  • Obstrucción de las vías urinarias

Síntomas

Son el resultado de una acumulación lenta de desechos en la sangre y la insuficiencia progresiva de las funciones regulatorias de los riñones.
Los líquidos en exceso se acumulan en el cuerpo porque la insuficiencia de los riñones no produce bastante orina. Esto puede dar origen a un estado conocido como edema. Este exceso de líquidos provoca síntomas como hinchazón alrededor de los ojos, en las manos, tobillos y pies. Si este líquido en exceso sigue acumulándose, ocurre una sobrecarga de líquidos. Los líquidos también pueden acumularse en los pulmones, provocando edema pulmonar.
Si usted tiene sobrecarga de líquidos, también aumentará su presión arterial porque su sangre contiene más agua de lo normal, lo cual aumenta la presión en sus vasos sanguíneos.
Cuando se dañan los riñones se hará más lenta la producción de la hormona eritropoyetina, lo que significa que el cuerpo no tendrá suficientes células sanguíneas rojas. Esto provoca anemia, una complicación común de la insuficiencia renal. Si no tenemos suficientes células sanguíneas rojas para llevar oxígeno a nuestro cuerpo, nos debilitamos, sentimos frío, nos sentimos cansados y con dificultad para respirar.
En vista de que los síntomas de la insuficiencia renal aparecen poco a poco, durante un tiempo muy prolongado, es muy fácil pasarlos por alto, o puede ser que pensemos que son respuestas normales al estrés y las actividades de la vida cotidiana, retardando el diagnóstico y tratamiento y aumentando el daño a los riñones.
Si usted experimenta alguno de los síntomas de insuficiencia renal que se mencionan a continuación, coméntelos con su doctor:
• un sabor metálico u otro sabor extraño en su boca
• cansancio
• sensación de frío
• dolores de cabeza
• presión arterial alta
• insomnio
• prurito y resequedad de la piel
• pérdida de apetito o náusea
• dolor en la región lumbar en el área de los riñones
• mala concentración, confusión, olvido
• deficiente impulso sexual
• piernas sin reposo o acalambradas
• dificultad para respirar
• hinchazón en manos, pies o cara, especialmente alrededor de los ojos (al            levantarse)
• alteraciones de la orina, como orina espumosa o sanguinolenta, más o                 menos orina de lo normal, o un cambio en la frecuencia de la micción.

Diagnóstico

La mejor guía para hacer esta diferenciación consiste en una buena historia clínica: estudios analíticos anteriores ayudan a valorar el grado de insuficiencia renal en ese momento y si el enfermo tenia nefropatía previa o no, de manera que si no aparecen alteraciones hematológicas, bioquímicas o en el sedimento de orina, suponemos que se trata de una IRA.
Si no existen análisis previos, preguntar por la existencia de hipotensión o hipertensión arterial, cólicos nefríticos o cambios en el aspecto de la orina o ritmo de la diuresis. Poliuria, orinas claras y nicturia junto con anemia, hematomas espontáneos no justificados, calambres musculares, prurito, disminución de la lívido y alteraciones menstruales indican la existencia de una IRC. La historia familiar puede ser de ayuda y el estudio radiológico simple de abdomen para objetivar el tamaño de las siluetas renales permitirán sospechar una IRA si el tamaño renal esta aumentado (eje longitudinal 3.7 veces la altura de la segunda vértebra lumbar) o una situación crónica de disfunción renal si el tamaño renal esta disminuido o sus riñones son asimétricos.
En segundo lugar se debe descartar la existencia de una causa obstructiva que suele ser  fácil de diagnosticar y se debe de sospechar en pacientes con patología urológica previa y con clínica de prostatismo. La palpación abdominal, y el tacto rectal en busca de masas abdominales y pélvicas y para la evaluación del tamaño y forma prostático no deben de olvidarse. La RX simple mostrará una silueta renal aumentada de tamaño. Sin embargo la forma más fácil, fiable y desprovista de riesgo es la ecografía abdominal.
El paso siguiente y fundamental consiste en definir si el deterioro agudo de la función renal es de origen prerrenal  o parenquimatoso y en este caso, será preciso además descartar la presencia de NTA de origen isquémico o tóxico o por el contrario de enfermedades intrínsecas del parénquima no relacionadas con la NTA (enfermedad de grandes y pequeños vasos, gromerolupatías , síndrome hemolíticos-urémico o púrpura trombocitopénica trombótica, hipertensión arterial maligna, enfermedades agudas del intersticio tubular , etc. ). Esta última posibilidad no será estudiada aquí con detalle, limitándonos en lo que sigue al estudio de la insuficiencia renal aguda prerrenal y de la necrosis tubular aguda así como al diagnóstico diferencial entre ambas.
La insuficiencia renal aguda prerrenal debe ser sospechada en situaciones de depleción de volumen verdadera (hemorragias, pérdidas gastrointestinales, urinarias o cutáneas excesivas, etc.) o, en su caso, de disminución del volumen circulante eficaz (insuficiencia hepática, tratamientos con antiinflamatorios no esteroideos o inhibidores de la  enzima convertidor de la angiotensina -IECAs-, etc.).
Los enfermos con depleción verdadera de volumen, suelen tener “sed” (si están conscientes), hipotensión ortostática (disminución de la presión arterial diasistólica mayor de 10 mmHg al adoptar la bipedestación) sintomática (mareo ortostática), taquicardia, disminución de la presión venosa yugular, frialdad cutánea, sequedad de mucosas y ausencia de sudoración, aunque es necesario saber que puede perderse hasta un 2% del volumen líquido extracelular sin que aparezcan síntomas.
En todos los casos, el disponer de datos de analíticas previas, diuresis, peso, uso de fármacos neurotóxicos, agentes de contrastes, quimioterápicos, etc. es útil para alcanzar un diagnóstico exacto.
Mientras más pronto le diagnostiquen y comience su tratamiento, más posibilidades tendrá de sentirse mejor y demorar el avance de la enfermedad renal. Cuando uno pierde la función renal, ésta puede no recuperarse. Es posible que los síntomas empeoren sin tratamiento médico. Todo lo que pueda hacer, bajo la atención de su médico, para demorar esta pérdida de la función renal vale la pena

Tratamiento

Cuando se recibe el tratamiento adecuado para la insuficiencia renal crónica, en especial durante la primera etapa de la insuficiencia renal, es posible hacer más lento o incluso detener el curso del daño a los riñones. Durante las primeras etapas de la insuficiencia renal es importante hacer visitas regulares a su médico y seguir sus instrucciones. El manejo cuidadoso de la presión arterial y la vigilancia de su salud utilizando los resultados de las pruebas son primordiales para prolongar la función de sus riñones tanto como sea posible.
La mayoría de las personas pueden mejorar su salud tomando medidas sencillas como dejar de fumar, alimentándose sanamente y haciendo ejercicio regular. Una vez que se le haya diagnosticado insuficiencia renal, se le enviará a un equipo médico que se especializa en los cuidados de pacientes renales. Los nefrólogos (especialistas en riñones), las enfermeras renales y otro personal médico lo vigilarán cuidadosamente. Se deberá tener  citas regulares en la unidad renal. Se le practicarán pruebas de sangre y orina para determinar la función de sus riñones.

Prevención

Siempre se ha dicho que “más vale prevenir que curar”. Las tendencias en la Medicina moderna van encaminadas a actuar sobre el individuo sano para evitar la aparición de la enfermedad. Sin embargo, cuando hablamos de Insuficiencia Renal, este precepto puede llegar a ser relativo. Muchas veces, antes de que aparezcan los síntomas de una insuficiencia renal, ya está establecida la enfermedad base que la causa. En estos casos, las medidas irán destinadas a retrasar la aparición del fracaso renal.
Podemos, de una forma genérica, tomar una serie de medidas preventivas actuando sobre las diversas causas que provocan la Insuficiencia renal.
1. Enfermedades hereditarias:
• Es necesario que efectúen un estudio genético y un buen                                            asesoramiento en planificación familiar, ya que la única prevención
que se puede aplicar consiste en evitar descendencia.
2. Enfermedades inflamatorias del riñón
• Tratamiento eficaz de procesos infecciosos que puedan producir                            glomerulonefritis (endocarditis bacteriana, amigdalitis estreptocócica…)
3. Diabetes
• Siga fielmente el tratamiento prescrito.
• Evite la aparición de descenso brusco de azúcar en sangre (hipoglucemia)
• Realice una dieta específica, establecida por el médico.
4. Tensión arterial
• Evite o reduzca la ingesta de alcohol.
• Disminuya la ingesta de sal.
• Controle el sobrepeso.
• Si es usted hipertenso, no abandone nunca la medicación indicada.      Cumpla con las dosis y pautas prescritas.
• Tómese la tensión arterial con regularidad.
5. Infecciones urinarias
• En muchas ocasiones las infecciones urinarias pasan inadvertidas por la             ausencia de síntomas específicos.
• En el sexo femenino aparecen con más frecuencia en niñas, en                   adolescentes coincidiendo con el comienzo de la menstruación y relaciones sexuales y, durante el embarazo.
• En caso de embarazo se producen una serie de mecanismos que afectan al buen funcionamiento de la micción, por lo que es importante que su tocólogo establezca un control al respecto.
• En el varón la frecuencia aumenta ante la presentación de problemas prostáticos.
Hay que evitar el consumo de alcohol, cigarro y otras sustancias que puedan intoxicar la sangre (especialmente del tabaco, ya que acelera el proceso de la insuficiencia) y tampoco tomar analgésicos ni antiinflamatorios en exceso.
Por otro lado, debemos tomar muchas infusiones naturales de plantas con efecto diurético, es decir, las que permiten aumentar la excreción de la orina. Por ejemplo, el perejil, la ortiga, el diente de león y el apio, aunque este último en cantidades moderadas, sobre todo durante el embarazo o cuando presentamos la vejiga inflamada.
En muchos casos es posible detectar y tratar a tiempo una insuficiencia renal. Se logra con campañas de educación y divulgación sanitaria, así como mediante revisiones médicas periódicas. También es importante el control y seguimiento de ciertos procesos, como la diabetes, la tensión arterial alta, el embarazo, etc., así como que la medicación y las pautas dietéticas las determinen médicos especialistas.

Piedras en los riñones o nefrolitiasis

Posteado por admin en junio - 14 - 2011

Piedras en los riñones

Cáculo RenalOtros nombres: nefrolitiasis
Una piedra en el riñón es un trozo de material sólido que se forma en el riñón a partir de sustancias en la orina puede ser tan pequeño como un grano de arena o tan grande como una perla. La mayoría de los cálculos renales se expulsan fuera del cuerpo sin la ayuda de un médico pero  no siempre  desaparecen de esa manera, ya que pueden  quedar atoradas en las vías urinarias, bloquear el flujo de orina y causar mucho dolor.

Signos de cálculos renales y que necesitan ayuda médica:

•    Dolor extremo en la espalda o el costado que no desaparece
•    Sangre en la orina
•    Fiebre y escalofríos
•    Vómitos
•    Orina que huele mal o se ve nublado
•    Una sensación de ardor al orinar
Los cálculos renales, una de las más dolorosas de los trastornos urológicos, han afectado a los seres humanos durante siglos. Los científicos han encontrado evidencia de cálculos renales en una momia egipcia de 7.000 años de antigüedad. Desafortunadamente, los cálculos renales son uno de los trastornos más comunes del tracto urinario.
La mayoría de los cálculos renales se expulsan fuera del cuerpo sin ninguna intervención por un médico. Pueden ser tratadas  mediante técnicas diversas, la mayoría de los cuales no implican una cirugía mayor. Además, los avances de la investigación han dado lugar a una mejor comprensión de los muchos factores que promueven la formación de cálculos y por lo tanto mejores tratamientos para la prevención de las piedras.

Vías urinarias

El tracto urinario, o del sistema, se compone de los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. Los riñones son dos órganos con forma de frijol que se localizan debajo de las costillas hacia el centro de la espalda, uno a cada lado de la columna vertebral. Los riñones eliminan el exceso de agua y desechos de la sangre, produciendo la orina. También mantienen un equilibrio estable de sales y otras sustancias en la sangre. Los
riñones producen hormonas que ayudan a construir huesos fuertes y formar los glóbulos rojos.

El tracto urinario.

Filtra los tubos llamados uréteres llevan la orina desde los riñones hasta la vejiga, una cámara de forma ovalada en la parte inferior del abdomen. Al igual que un globo, las paredes elásticas de la vejiga se extienden y dilatan para almacenar orina. Arrasan juntos cuando la orina se vacía a través de la uretra al exterior del cuerpo.

Cálculo renal

Un cálculo renal es una masa dura desarrollado a partir de cristales que se separan de la
orina dentro del tracto urinario. Normalmente, la orina contiene productos químicos que impiden o inhiben la formación de los cristales. Estos inhibidores no parecen funcionar para todos, sin embargo, por lo que algunas personas forman cálculos. Si los cristales siguen siendo lo suficientemente pequeños, que viajarán a través del tracto urinario y salen del cuerpo en la orina sin ser notado.
Los cálculos renales pueden contener diversas combinaciones de productos químicos. El tipo más común de cálculo contiene calcio en combinación con oxalato o fosfato. Estas sustancias químicas son parte de la dieta normal de una persona y constituyen partes importantes del cuerpo, como huesos y músculos.
Un tipo menos común de piedra es causada por una infección en el tracto urinario. Este tipo de piedra que se llama  piedra de estruvita o infección. Otro tipo de piedra, piedras de ácido úrico, son un poco menos común, y cálculos de cistina que también son poco comunes.

Cálculos renales en el riñón, uréter y la vejiga.

La urolitiasis es el término médico utilizado para describir las piedras  en el tracto urinario. Otros términos utilizados son las enfermedades del tracto urinario piedra y nefrolitiasis. Los médicos también usan términos que describen la ubicación de la piedra en el tracto urinario. Por ejemplo, una piedra ureteral o litiasis ureteral-es un cálculo renal que se encuentran en el uréter. Los cálculos biliares y piedras en los riñones no están relacionados. Se forman en las diferentes áreas del cuerpo. Alguien con un cálculo biliar no  necesariamente tienen más probabilidades de desarrollar cálculos renales.

Causas

Los científicos no creen que el consumo de determinados alimentos provoque la
formación de cálculos en personas que no son susceptibles.
Una persona con antecedentes familiares de cálculos renales pueden ser más propensas a desarrollar piedras, infecciones del tracto urinario, trastornos renales, tales como enfermedades renales quísticos, y ciertos trastornos metabólicos como el hiperparatiroidismo también está vinculado a la formación de cálculos.

Formas

Cistinuria y la hiperoxaluria son otros dos raros trastornos metabólicos hereditarios que a menudo causa cálculos renales. En la cistinuria, también gran parte del aminoácido cistina que no se disuelve en la orina, se anula, dando lugar a la formación de cálculos hechos de cistina. En pacientes con hiperoxaluria, el cuerpo produce demasiado oxalato, (una sal). Cuando la orina contiene más de oxalato de lo que puede ser disuelto, los cristales se asientan y formar cálculos.
Hipercalciuria es hereditaria, y puede ser la causa de piedras en más de la mitad de los pacientes. El calcio se absorbe de los alimentos en exceso y se pierde en la orina. Este alto nivel de calcio en la orina hace que los cristales de oxalato de calcio o fosfato de calcio se  formen en los riñones o en otras partes del tracto urinario.
Otras causas de los cálculos renales son la hiperuricosuria, que es un trastorno del metabolismo del ácido úrico, gota, la ingesta excesiva de vitamina D, infecciones del tracto urinario y la obstrucción de las vías urinarias. Ciertos diuréticos, comúnmente llamados píldoras de agua, y los antiácidos con base de calcio pueden aumentar el riesgo de formar cálculos renales, aumentando la cantidad de calcio en la orina.
Piedras de oxalato de calcio: también se pueden formar en las personas que tienen una inflamación crónica del intestino o que han tenido una operación de bypass intestinal o una ostomía. Las personas que toman el inhibidor de la proteasa indinavir, un medicamento utilizado para tratar la infección por el VIH, también pueden estar en mayor riesgo de desarrollar cálculos renales.

Síntomas de los cálculos renales

Los cálculos renales a menudo no causan ningún síntoma. Por lo general, el primer síntoma de un cálculo renal es un dolor extremo, que comienza repentinamente cuando se mueve una piedra en el tracto urinario y bloquea el flujo de orina. Normalmente, una persona siente un dolor agudo, espasmos en la espalda y en la zona de los riñones o en la parte inferior del abdomen. A veces provoca  náuseas y  vómitos y el dolor puede extenderse a la ingle.
Como la piedra se mueve por el uréter, cerca de la vejiga, una persona puede sentir la necesidad de orinar con más frecuencia o sentir una sensación de ardor durante la micción.
Si hay  fiebre y escalofríos puede haber  infección. En este caso, la persona debe consultar con  un médico inmediatamente.

Diagnostico de los cálculos renales

Cuando no causan síntomas, se encuentran en las radiografías tomadas durante un
examen de salud general. Si las piedras son pequeñas,   salen de los cuerpos desapercibidos. A menudo, las piedras del riñón se detectan  en las  radiografías o  ecografías. Estas imágenes de diagnóstico médico da la información valiosa acerca del
tamaño de la piedra y la ubicación. Pruebas de sangre y orina ayudan a detectar cualquier sustancia anómala que pueda promover la formación de cálculos.
El médico puede decidir explorar el sistema urinario mediante una prueba especial llamada tomografía computarizada (TC) o una pielografía intravenosa (PIV). Los resultados de todas estas pruebas ayudan a determinar el tratamiento adecuado.
La prevención
Cuando ya ha habido antecedentes de cálculo renal, la persona tiene que tener mayor cuidado. Para ayudar a determinar su causa, el médico puede ordenar exámenes de laboratorio, incluyendo análisis de orina y sangre. El médico debe conocer su historial clínico, así como  los hábitos alimentarios. Una segunda muestra de orina de 24 horas puede ser necesaria para determinar si el tratamiento prescrito es de trabajo.

Tratamiento

Afortunadamente, la cirugía no suele ser necesario. La mayoría de los cálculos renales pueden pasar a través del sistema urinario con abundante agua-2 a 3 litros al día para ayudar a mover la piedra a lo largo. A menudo, el paciente puede quedarse en casa durante este proceso, beber líquidos y tomar medicamentos para el dolor según sea necesario. El médico suele pedir al paciente que guarde la piedra expulsada para los análisis. Puede ser atrapado en un colador taza de té y usada sólo para este propósito.

Los cambios de estilo de vida

Un cambio de estilo de vida simple y lo más importante para prevenir los cálculos es
beber más líquidos, agua es lo mejor. Una persona que tiende a formar piedras debe tratar de beber suficientes líquidos durante el día para producir al menos 2 litros de orina en cada período de 24 horas.
En el pasado las personas con antecedentes de cálculos renales evitaban el consumo de productos lácteos  y otros alimentos con alto contenido de calcio. Estudios recientes han demostrado que los alimentos ricos en calcio, incluyendo los productos lácteos, puede ayudar a prevenir las piedras de calcio. Sin embargo tomar calcio en forma de píldora, puede aumentar el riesgo de desarrollar cálculos. Los pacientes deben  evitar los alimentos con adición de vitamina D y ciertos tipos de antiácidos que tienen una base de calcio. Alguien que tiene la orina muy ácida es posible que tenga que comer menos carne, pescado y aves de corral. Estos alimentos aumentan la cantidad de ácido en la orina.
Para prevenir los cálculos de cistina, una persona debe beber suficiente agua cada día para diluir la concentración de cistina que se escapa en la orina, que puede ser difícil. Más de un galón de agua puede ser necesario cada 24 horas, y una tercera parte  debe ser bebido durante la noche.
Terapia Médica
Un médico puede recetar ciertos medicamentos para ayudar a prevenir las piedras de calcio y ácido úrico. Estos medicamentos controlan la cantidad de ácido o alcalino en la orina, los factores clave en la formación de cristales. El alopurinol medicamento también puede ser útil en algunos casos de hiperuricosuria.
Los médicos suelen tratar de controlar la hipercalciuria, y así evitar que las piedras de calcio, con la prescripción de ciertos diuréticos, como la hidroclorotiazida. Estos medicamentos disminuyen la cantidad de calcio liberado por los riñones en la orina, favoreciendo la retención de calcio en los huesos. Funcionan mejor cuando la ingesta de sodio es baja.
En raras ocasiones, los pacientes con hipercalciuria se les da la medicina fosfato sódico de celulosa, que se une al calcio en el intestino y evita que se filtre en la orina.
Las personas con hiperparatiroidismo veces desarrollan cálculos de calcio. El tratamiento en estos casos suele ser la cirugía para extirpar las glándulas paratiroides, que están localizadas en el cuello. En la mayoría de los casos, sólo una de las glándulas se agranda

Tratamiento quirúrgico

La cirugía puede ser necesaria para remover un cálculo renal si:
•    No Pasa después de un período de tiempo razonable y causa dolor constante.
•    Es demasiado grande para pasar por su propia cuenta o se ve atrapado en un lugar difícil.
•    Bloquea el flujo de la orina.
•    Causa una infección en el tracto urinario.
•    Daña el tejido renal o causa hemorragia constante.
•    Ha aumentado de tamaño, como se ve en el seguimiento de rayos X
Hasta hace 20 años, la cirugía abierta fue necesaria para quitar una piedra. La cirugía requiere un tiempo de recuperación de 4 a 6 semanas. Hoy en día, el tratamiento de estas piedras es mucho mejor, y muchas opciones no requieren cirugía.

Puntos para Recordar

•    Una persona con antecedentes familiares de cálculos o una historia personal de más de una piedra puede ser más propensos a desarrollar más cálculos.
•    Un buen primer paso para prevenir la formación de cualquier tipo de piedra es beber muchos líquidos, agua es lo mejor.
•    Alguien que está en riesgo de desarrollar cálculos pueden necesitar pruebas de sangre y ciertas pruebas de orina para determinar los factores que mejor se puede modificar para reducir ese riesgo.
•    Algunas personas necesitan medicamentos para prevenir la formación de cálculos.
•    Las personas con infecciones crónicas del tracto urinario y piedras a menudo se necesita eliminar piedras si el médico determina que la piedra está causando la infección. Los pacientes deben recibir un cuidadoso seguimiento para asegurarse de que la infección haya desaparecido.

Mejoría de la función renal, posible con Dieta alta en grasas

Posteado por admin en abril - 29 - 2011

Mejoría de la función renal,

posible con

Dieta alta en grasas

Por Ellis Madeline
Dieta alta en grasaEn una época en que las tasas de obesidad han alcanzado proporciones epidémicas, una dieta que contenga una cantidad extrema de grasa puede parecer absurda. Pero, en
realidad, un alto contenido de grasa, plan de alimentación bajo en carbohidratos o una dieta cetogénica, ha sido utilizado con éxito para eliminar o reducir notablemente las convulsiones en los niños con epilepsia resistente a los medicamentos al  privar al cuerpo de carbohidratos y azúcares que engaña al cuerpo a usar las reservas de grasa en lugar de la glucosa para obtener energía. Y ese mismo concepto puede conducir pronto
a un tratamiento eficaz para tratar otra enfermedad grave.
En un estudio reciente en ratones de laboratorio, los investigadores del Hospital Mount Sinai en Nueva York descubrió que un alto contenido de grasas, hidratos de carbono dieta baja podría revertir una principal complicación de la diabetes: insuficiencia renal. En el estudio participaron dos grupos de ratones que estaban genéticamente predispuestos a tener tipo 1 o diabetes tipo 2. El equipo de investigación de la mitad de los ratones alimentados con una norma, en carbohidratos dieta alta y la otra mitad una dieta cetogénica consiste de 87 por ciento de grasa, 55 por ciento de carbohidratos, y 8 por ciento de proteína. Después de ocho semanas, la insuficiencia renal se invirtió en los ratones alimentados con cetogénica, según el estudio publicado en la revista PLoS ONE.
Los médicos especularon que la dieta podría funcionar para los diabéticos mediante el bloqueo de los efectos nocivos del exceso de glucosa, un azúcar hizo que el cuerpo metaboliza los alimentos, pero que pueden causar graves problemas en los diabéticos que no tienen suficiente insulina para regular. Con el tiempo, tener demasiada glucosa en la sangre daña la retina de los ojos, nervios, vasos sanguíneos y los riñones. El daño a los riñones por la diabetes, conocida como la nefropatía diabética, es la principal causa de insuficiencia renal. Una vez que los riñones fallan, la diálisis o la sustitución a través de trasplante es necesario.
Según los Institutos Nacionales de la Salud, 24 millones de estadounidenses sufren de diabetes, y cerca de 180.000 personas viven con insuficiencia renal relacionada con su enfermedad. La incidencia de la diabetes está aumentando rápidamente. Casi 1 millón de casos nuevos cada año, y la diabetes es la causa directa o indirecta de al menos 200.000 muertes cada año.
Nuestro estudio es el primero en mostrar que una intervención de la dieta por sí sola es suficiente para revertir esta grave complicación de la diabetes “, dijo el autor Charles Mobbs en la Escuela de Medicina Mount Sinai. “Este descubrimiento tiene implicaciones importantes para las decenas de miles de americanos diagnosticados con insuficiencia renal diabética, y posiblemente otras complicaciones, cada año.” La investigación anterior ha demostrado que bajar el azúcar sanguíneo a través de la dieta puede prevenir la insuficiencia renal, pero no lo inverso en pacientes con diabetes.
El doctor Mobbs admite que, aunque los resultados del estudio son prometedores, la dieta “es probablemente demasiado extremas para el uso crónico en pacientes adultos”, pero dijo que los hallazgos deben “ayudar a identificar un objetivo de drogas y posteriores intervenciones farmacológicas que imitan el efecto de la dieta. “Su equipo también está planeando más estudios sobre cómo la dieta cetogénica impactos otras enfermedades neurológicas tales como la retinopatía, lo que provoca pérdida de la vista.