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Enfermedad de Hodgkin

Posteado por admin en noviembre - 3 - 2011

Enfermedad de Hodgkin

La enfermedad de Hodgkin es un tipo cáncer que se desarrolla en el sistema linfático, el cual es una parte del sistema inmunitario o de defensa, por ello se le describe como un linfoma.
La extensión del sistema linfático por el cuerpo hace que la enfermedad de Hodgkin pueda aparecer en cualquier parte del mismo (hígado, medula ósea, bazo, etc.).

Causas

Se desconoce la causa exacta de la enfermedad de Hodgkin. Sin embargo, los científicos han descubierto que esta enfermedad está vinculada a pocas condiciones, tal como infecciones del virus Epstein-Barr. Algunos investigadores creen que esto puede causar cambios en el ADN de los linfocitos B, lo que origina la célula Reed-Sternberg y la enfermedad de Hodgkin. Sin embargo, se necesita más investigación para entender qué causa la enfermedad de Hodgkin.
Recientemente, los científicos han podido aislar la célula Reed-Sternberg para aprender más sobre la enfermedad. Ellos han descubierto que muchos cambios genéticos que estimulan la célula a crecer y dividirse y que también previene que la célula muera. Las células Reed-Sternberg también producen sustancias llamadas citocinas, las cuales atraen a muchas otras células en el ganglio linfático, lo que causa el agrandamiento anormal de estos ganglios.

Síntomas

Usted puede notar una protuberancia en el cuello, debajo del brazo o en la ingle que es un ganglio linfático agrandado. Algunas veces esto puede desaparecer y luego regresará. Aunque usualmente no duele, es posible que sienta dolor en el área después de consumir alcohol. Puede que la protuberancia se vuelva más notable con el paso del tiempo y provoque que usted acuda al médico. Puede haber incluso varias áreas de ganglios linfáticos agrandados.
Sin embargo, esta enfermedad no es la causa más común de inflamación de los ganglios linfáticos. La mayoría de los ganglios linfáticos agrandados, especialmente en niños, son causados por una infección. Si este es el caso, el ganglio debe volver a su tamaño normal en el transcurso de un par de semanas o meses, una vez desaparecida la infección.
El cáncer de Hodgkin se manifiesta:
  • Hinchazón e inflamación de los ganglios linfáticos que puede aparecer en el cuello, en la zona axilar o inguinal
  • En el 75% los casos el nódulo se localiza en la región cervical
  • Esta hinchazón no se acompaña de dolor
  • Cansancio intenso
  • Fiebre persistente, ocasionalmente acompañada de escalofríos, sin signos de infección
  • Adelgazamiento sin causa aparente, pérdida del apetito: es un indicador de pronóstico desfavorable
  • Sudoración nocturna
  • Prurito, picor en la piel sin erupción cutánea
  • Dolor después de ingerir alcohol
  • A menudo el diagnóstico se realiza al practicar una radiografía de tórax y detectar una masa en el mediastino

Diagnóstico

El médico preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y  realizará un examen físico. En lo particular el médico examinará los nódulos linfáticos. La mayoría de los nódulos inflamados o agrandados pueden ser resultados de una infección y no de linfomas. Si la infección es sospechosa se le pueden dar instrucciones para una medicación y el reingreso para una revaloración.
Si la inflamación persiste, su médico puede solicitar una biopsia de los nódulos linfáticos. Los resultados de la biopsia pueden determinar si existe el cáncer y de ser así, su tipo y qué tan extendido se presentan.
• El diagnóstico de la Enfermedad de Hodgkin se realiza a través de una biopsia del ganglio inflamado
• Cuando esta biopsia es positiva y se confirma el linfoma se debe realizar un estudio más completo con análisis de sangre, radiografías, TAC
• Los ganglios más profundos sólo se podrán ver con una radiografía o con un TAC
• Para poder determinar la extensión del cáncer se puede plantear una laparotomía de abdomen: consiste en introducir un tubo por el abdomen, a través de una pequeña incisión, para tomar alguna muestra del hígado y del bazo para realizar una biopsia
Diferencial:
Desde el punto de vista citológico, el diagnóstico diferencial de la enfermedad de Hodgkin abarca una gran variedad de procesos. En aquellos casos en que el número de células neoplásicas sea muy escaso, pueden presentar problemas de diagnóstico diferencial con procesos reactivos inespecíficos. Como ya hemos comentado anteriormente en los casos en que el ganglio muestra cambios necróticos, el diagnóstico diferencial con metástasis puede plantearse también. Asimismo hay una proporción de procesos benignos, algunas linfadenitis postvacunales, el tratamiento con Dolantín, mononucleosis infecciosa, toxoplasmosis, etc., que pueden presentar células similares a las células neoplásicas de la enfermedad de Hodgkin.

Tratamiento

El tratamiento depende principalmente de lo siguiente:
  • El tipo del linfoma de Hodgkin (la mayoría de las personas tiene Hodgkin clásico).
  • El estadio (dónde se encuentra la enfermedad).
  • Si el tumor tiene más de 4 pulgadas (10 centímetros) de ancho.
  • La edad del paciente y otras cuestiones médicas.
  • Otros factores, como pérdida de peso, sudores fríos y fiebre.
Se harán exámenes para ver si el cáncer se ha diseminado. Esto se denomina estadificación, que ayuda a guiar un futuro tratamiento y seguimiento y le da a usted alguna idea de lo qué puede esperar en el futuro. La estadificación es necesaria para determinar el plan de tratamiento. Los estadios del linfoma de Hodgkin van de I a IV. A mayor número del estadio, más avanzado estará el cáncer.
• Los estadios I y II (enfermedad limitada) se pueden tratar con radioterapia, quimioterapia o una combinación de ambas.
• El estadio III se trata con quimioterapia sola o una combinación de radioterapia y quimioterapia.
• El estadio IV (enfermedad avanzada) casi siempre se trata con quimioterapia sola.
Las personas con linfoma de Hodgkin que reaparece después del tratamiento o no responde a éste pueden recibir quimioterapia en dosis altas seguidas de un autotrasplante de médula ósea (usando células madre de uno mismo).
Los tratamientos adicionales dependen de otros síntomas y pueden incluir:
  • Transfusión de hemoderivados, como plaquetas o glóbulos rojos, para combatir conteos plaquetarios bajos y anemia.
  • Antibióticos para combatir la infección, sobre todo si se presenta fiebre.
La quimioterapia es la administración de medicamentos para matar las células cancerosas. Puede administrarse de varias maneras, por ejemplo, en forma de píldoras, inyección o mediante un catéter. Los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y se desplazan por el cuerpo mientras destruyen la mayoría de las células cancerosas. También pueden destruir algunas células sanas.
En la radioterapia externa, se dirige radiación al tumor desde una fuente externa al cuerpo para matar las células cancerosas.
En muchos casos, la quimioterapia y la radiación se han usado para curar pacientes con linfoma de Hodgkin. La elección del tratamiento se basará en los siguientes factores:
  • Alcance de la enfermedad (estadio)
  • Localización de los nódulos linfáticos afectados
  • Muchas otras características que su médico conversará con usted
Si el cáncer no responde a la quimioterapia o a la radiación, los pronósticos pueden ser desalentadores. Algunas de las opciones de tratamiento disponibles son:
  • Trasplante de médula ósea: se extrae, se trata y se congela la médula ósea. Son aplicadas prolongadas dosis de radiación y/o quimioterapia para eliminar las células cancerosas. Después del tratamiento, la médula ósea se vuelve a colocar a través de una vena. La médula ósea trasplantada puede ser la médula del mismo paciente, tras la aplicación de tratamiento para quitar las células cancerosas, o la médula de un donante sano.
  • Trasplante de células madre periféricas: las células madre (células muy inmaduras que producen células sanguíneas) se quitan de la sangre en circulación antes de realizar la radioterapia o la quimioterapia, y se reemplazan después del tratamiento.

Prevención

No existen pautas para la prevención del linfoma de Hodgkin debido a que sus causas son desconocidas. Usted podría disminuir el riesgo de desarrollar linfoma si toma precauciones para evitar infectarse con el VIH. Se desconoce si evitar ciertos químicos prevendrá el linfoma.

Pancreatitis Crónica

Posteado por admin en noviembre - 1 - 2011

Pancreatitis Crónica

La pancreatitis crónica es una inflamación progresiva del páncreas, que da lugar a su destrucción, provocando la pérdida de sus funciones principales: alteración de la absorción de los alimentos (mala absorción) y aumento de los niveles de azúcar en sangre (diabetes mellitus).
Produce dolor abdominal (crónico o en ataques agudos repetidos), diabetes (por pérdida de la producción de insulina) y pérdida de grasa por las heces (por pérdida de la lipasa, proteína que digiere las grasas).

Causas

La causa más frecuente es el consumo excesivo de alcohol.
Entre un 10 a 30% se desconoce las causas y se la denomina pancreatitis crónica idiopática. Origen genético, aunque esta enfermedad se da un muy bajo porcentaje.
Otras causas de la pancreatitis
  • Trauma abdominal o cirugía
  • Insuficiencia renal
  • Hipercalcemia
  • Lupus
  • Infecciones como paperas, hepatitis A, hepatitis B y salmonella
  • Fibrosis quística
  • Presencia de un tumor
  • Picadura de avispas, abejas africanas y escorpión
  • Algunos medicamentos como isoniacida, furosemida, algunos esteroides, antihistamínicos.

Diagnósticos

El diagnóstico de la pancreatitis crónica es difícil. Los análisis de sangre habitualmente no son útiles. Las pruebas diagnósticas más importantes son las de imagen. La presencia de calcificaciones pancreáticas en una radiografía simple de abdomen es diagnóstico de pancreatitis crónica pero lo más frecuente es que no se vean. Existen muchas otras pruebas de imagen que nos permiten llegar al diagnóstico: ecografía, tomografía axial computarizada y resonancia magnética del abdomen, endoscopia digestiva con inyección de contraste en el páncreas (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica o CPRE) o ecografía a través de endoscopia digestiva (ecoendoscopia). Existen otras pruebas que sirven para medir la capacidad de funcionamiento del páncreas.

Síntomas

La pancreatitis crónica puede manifestarse como dolor de vientre, como alteración de la absorción de alimentos o como diabetes mellitus (aumento de los niveles de glucosa en la sangre).
El dolor de vientre es la manifestación que antes aparece y la más frecuente, por lo que es habitual que los pacientes con pancreatitis crónica tengan episodios de dolor intenso, localizado en la parte alta del vientre, a veces localizado también en la espalda, que suele aumentar tras las comidas. Algunos pacientes pueden experimentar una disminución del dolor tras años de evolución de la enfermedad.
Los pacientes con pancreatitis crónica avanzada pueden tener alteración de la absorción de los alimentos (mala absorción), lo que da lugar a diarrea y pérdida de peso. Al no absorberse adecuadamente los alimentos en el intestino, las deposiciones son más frecuentes, de menor consistencia y ricas en grasa (esteatorrea). Las deposiciones con abundante contenido en grasa tienen un aspecto característico, son abundantes, pastosas, amarillentas, de olor rancio y flotan en el agua.

Tratamiento

El tratamiento del dolor severo en pacientes con pancreatitis crónica es a menudo quirúrgico. Sin embargo, existen varias medidas no quirúrgicas que deben ser aplicadas previamente e ya que e pueden conseguir alivio de la
sintomatología dolorosa en una proporción considerable de pacientes. Entre estas medidas se incluyen la dieta, los analgésicos, la inhibición terapéutica de la secreción pancreática y la terapia endoscópica.
El dolor es un síntoma común en la mayoría de los pacientes. Su intensidad puede ser desde leve hasta máxima. Suele aparecer en accesos que duran horas e incluso días y puede ser necesario administrar analgésicos potentes para aliviarlo. A menudo se difunde hacia la espalda y en ocasiones se alivia al encogerse el paciente sobre sí mismo (posición fetal). Es frecuente que la ingestión de alimentos lo desencadene y ello hace que los pacientes teman comer. También suele ser más intenso por la noche. La calidad del dolor es variable: quemante, corrosivo, punzante o sordo, pero suele ser bastante continuo, sin oscilaciones de intensidad. A veces acaba por desaparecer pero otras constituye un problema persistente.

Prevención

El primer paso en el manejo de los pacientes con pancreatitis crónica es evitar completamente la ingesta alcohólica. La abstinencia etílica consigue por sí sola el alivio del dolor en hasta un 50% de los pacientes, fundamentalmente en aquellos que presentan un grado leve-moderado de enfermedad (32-35). Esta medida evita el efecto secretagogo del alcohol (36) y ralentiza la progresión del daño pancreático. Ninguna otra medida dietética ha demostrado influir en el curso y severidad del dolor en la pancreatitis crónica. No obstante, una restricción de la ingesta grasa se puede recomendar con el fin de limitarla estimulación de la secreción pancreática postprandial. Comidas más frecuentes y en menor cantidad, así como evitar los alimentos individualmente no tolerados son también medidas razonables a emplear en estos pacientes.

Pancreatitis Aguda

Posteado por admin en noviembre - 1 - 2011

Pancreatitis Aguda:

(PA) es un proceso inflamatorio agudo del páncreas, desencadenado por la activación inapropiada de los enzimas pancreáticos, con lesión tisular y respuesta inflamatoria local, y respuesta inflamatoria y compromiso variable de otros tejidos o sistemas orgánicos distantes.
En un 80% de los casos la enfermedad tiene un curso leve, recuperándose el paciente totalmente en 2 o 3 días. En un 20% la evolución es grave, pudiendo dar hipotensión, fallo respiratorio, fallo renal, necrosis de páncreas (parte de la glándula muere, y puede posteriormente infectarse) y/o pseudoquistes (bolsas de líquido dentro del abdomen). La mortalidad global de la pancreatitis aguda es del 4 al 8%. La pancreatitis puede complicarse, como el absceso pancreático, la pancreatitis necro-hemorrágica, el pseudoquistes pancreático, que ameritan manejo quirúrgico, mediante una laparotomía con abdomen abierto, y lavados peritoneales programados. La marsupialización consiste en dejar el páncreas exteriorizado.

Causas

• Hiperlipoprotidemia familiar, por lo cual puede presentarse a edades tempranas (niños y jóvenes).
• Exceso de consumo de alcohol.
• Cálculos biliares.
• Consumo de determinados medicamentos.
• Complicaciones quirúrgicas.
• Traumatismos.

Diagnóstico

Para establecer con certeza el diagnóstico de la pancreatitis aguda, el clínico utiliza una amplia estrategia de argumentos; liderados por la historia clínica y el examen físico que se solidifican por las ayudas paraclínicas como las bioquímicas, radiológicas e incluso en algunos desafortunados casos las quirucutergicas.

Síntomas

El síntoma principal de la pancreatitis es un dolor abdominal que se siente el cuadrante superior derecho o medio del abdomen.
El dolor:
  • Puede empeorar en cuestión de minutos después de comer o beber al principio, especialmente si los alimentos tienen un alto contenido de grasa
  • Se vuelve constante o más intenso y dura varios días
  • Puede empeorar al acostarse boca arriba
  • Puede propagarse (irradiarse) a la espalda o por debajo del omóplato izquierdo
Las personas con pancreatitis aguda a menudo lucen enfermas y tienen fiebre, náuseas, vómitos y sudoración.
Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad abarcan:
  • Heces color arcilla
  • Llenura abdominal por gases
  • Hipo
  • Indigestión
  • Leve coloración amarillenta de la piel y la esclerótica de los ojos (ictericia)
  • Erupción o úlcera (lesión) cutánea
  • Distensión abdominal

Tratamiento

En la pancreatitis se emplean medidas de tratamiento médico y quirúrgico, pero en general la base del tratamiento son las medidas de soporte, quedando la cirugía reservada para las complicaciones.
La pancreatitis leve solo precisa medidas de soporte en la primera semana. Suele bastar con unos días de dieta absoluta y rehidratación intravenosa, junto con medidas generales como analgesia con meperidina, aspiración gástrica si hay distensión abdominal o vómitos frecuentes, y antagonistas H2 . Una vez que el paciente no presenta dolor y recupera el tránsito intestinal, se inicia tolerancia oral con agua y progresivamente una dieta baja en grasas. En la prevención secundaria, en caso de detectarse litiasis biliar, se debe plantear colecistectomía de forma diferida, para evitar posibles recidivas.
En las formas graves es necesario el uso de medidas de soporte como ventilación mecánica, drogas vasoactivas, depuración extra renal, y nutrición parenteral. La ventilación mecánica suele ser prolongada y puede presentar las dificultades específicas en casos de distres o neumomía asociada a ventilación mecánica. Las drogas vasoactivas son necesarias en los casos iniciales de shock distributivo y en el manejo de las complicaciones sépticas de las fases tardías. El papel de las técnicas de depuración extra renal no está bien definido.

Prevención

Usted puede reducir el riesgo de episodios nuevos o repetitivos de pancreatitis tomando medidas para prevenir las afecciones médicas que puedan llevar a la enfermedad:
• Evite el uso de ácido acetilsalicílico al tratar una fiebre en los niños, especialmente si pueden tener una enfermedad viral, con el fin de reducir el riesgo de síndrome de Reye.
• No consuma alcohol en exceso.
• Asegúrese de que los niños reciban las vacunas que los protejan contra las paperas y otras enfermedades de la infancia

Insuficiencia Renal

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

Insuficiencia Renal

La insuficiencia renal consiste en la pérdida total o parcial de la función de los riñones. Puede ocurrir de forma aguda o bien crónica. La función principal del riñón consiste en “aclarar” la sangre de productos finales del metabolismo y en regular el volumen de líquidos corporales. Conlleva una alteración en la regulación del medio interno, principalmente con retención de líquidos y minerales, y un cúmulo de productos de desecho (urea, creatinina, ácido úrico…). Los productos nitrogenados derivan principalmente del metabolismo de las proteínas. Nos referiremos a la dieta de la insuficiencia renal crónica, ya que la insuficiencia renal aguda se maneja principalmente en el ámbito hospitalario.
La insuficiencia renal crónica se manifiesta con el llamado síndrome urémico que se manifiesta a todos los niveles del organismo.

Causas

Existen numerosas causas posibles de daño a los riñones, tales como:
  • Necrosis tubular aguda (NTA)
  • Enfermedad renal autoinmunitaria, como:
- síndrome nefrítico agudo
-nefritis intersticial
  • Disminución del flujo sanguíneo debido a presión arterial muy baja, lo cual puede resultar de:
o quemaduras
o deshidratación
o hemorragia
o lesión
o shock séptico
o enfermedad grave
o cirugía
  • Trastornos que causan coagulación dentro de los vasos sanguíneos del riñón, como
o síndrome urémico hemolítico
o púrpura trombocitopénica idiopática (PTI)
o hipertensión maligna
o reacción a transfusión
o esclerodermia
  • Infecciones que causan lesión directamente al riñón como:
o pielonefritis aguda
o septicemia
  • Complicaciones del embarazo, como:
o desprendimiento prematuro de placenta
o placenta previa
  • Obstrucción de las vías urinarias

Síntomas

Son el resultado de una acumulación lenta de desechos en la sangre y la insuficiencia progresiva de las funciones regulatorias de los riñones.
Los líquidos en exceso se acumulan en el cuerpo porque la insuficiencia de los riñones no produce bastante orina. Esto puede dar origen a un estado conocido como edema. Este exceso de líquidos provoca síntomas como hinchazón alrededor de los ojos, en las manos, tobillos y pies. Si este líquido en exceso sigue acumulándose, ocurre una sobrecarga de líquidos. Los líquidos también pueden acumularse en los pulmones, provocando edema pulmonar.
Si usted tiene sobrecarga de líquidos, también aumentará su presión arterial porque su sangre contiene más agua de lo normal, lo cual aumenta la presión en sus vasos sanguíneos.
Cuando se dañan los riñones se hará más lenta la producción de la hormona eritropoyetina, lo que significa que el cuerpo no tendrá suficientes células sanguíneas rojas. Esto provoca anemia, una complicación común de la insuficiencia renal. Si no tenemos suficientes células sanguíneas rojas para llevar oxígeno a nuestro cuerpo, nos debilitamos, sentimos frío, nos sentimos cansados y con dificultad para respirar.
En vista de que los síntomas de la insuficiencia renal aparecen poco a poco, durante un tiempo muy prolongado, es muy fácil pasarlos por alto, o puede ser que pensemos que son respuestas normales al estrés y las actividades de la vida cotidiana, retardando el diagnóstico y tratamiento y aumentando el daño a los riñones.
Si usted experimenta alguno de los síntomas de insuficiencia renal que se mencionan a continuación, coméntelos con su doctor:
• un sabor metálico u otro sabor extraño en su boca
• cansancio
• sensación de frío
• dolores de cabeza
• presión arterial alta
• insomnio
• prurito y resequedad de la piel
• pérdida de apetito o náusea
• dolor en la región lumbar en el área de los riñones
• mala concentración, confusión, olvido
• deficiente impulso sexual
• piernas sin reposo o acalambradas
• dificultad para respirar
• hinchazón en manos, pies o cara, especialmente alrededor de los ojos (al            levantarse)
• alteraciones de la orina, como orina espumosa o sanguinolenta, más o                 menos orina de lo normal, o un cambio en la frecuencia de la micción.

Diagnóstico

La mejor guía para hacer esta diferenciación consiste en una buena historia clínica: estudios analíticos anteriores ayudan a valorar el grado de insuficiencia renal en ese momento y si el enfermo tenia nefropatía previa o no, de manera que si no aparecen alteraciones hematológicas, bioquímicas o en el sedimento de orina, suponemos que se trata de una IRA.
Si no existen análisis previos, preguntar por la existencia de hipotensión o hipertensión arterial, cólicos nefríticos o cambios en el aspecto de la orina o ritmo de la diuresis. Poliuria, orinas claras y nicturia junto con anemia, hematomas espontáneos no justificados, calambres musculares, prurito, disminución de la lívido y alteraciones menstruales indican la existencia de una IRC. La historia familiar puede ser de ayuda y el estudio radiológico simple de abdomen para objetivar el tamaño de las siluetas renales permitirán sospechar una IRA si el tamaño renal esta aumentado (eje longitudinal 3.7 veces la altura de la segunda vértebra lumbar) o una situación crónica de disfunción renal si el tamaño renal esta disminuido o sus riñones son asimétricos.
En segundo lugar se debe descartar la existencia de una causa obstructiva que suele ser  fácil de diagnosticar y se debe de sospechar en pacientes con patología urológica previa y con clínica de prostatismo. La palpación abdominal, y el tacto rectal en busca de masas abdominales y pélvicas y para la evaluación del tamaño y forma prostático no deben de olvidarse. La RX simple mostrará una silueta renal aumentada de tamaño. Sin embargo la forma más fácil, fiable y desprovista de riesgo es la ecografía abdominal.
El paso siguiente y fundamental consiste en definir si el deterioro agudo de la función renal es de origen prerrenal  o parenquimatoso y en este caso, será preciso además descartar la presencia de NTA de origen isquémico o tóxico o por el contrario de enfermedades intrínsecas del parénquima no relacionadas con la NTA (enfermedad de grandes y pequeños vasos, gromerolupatías , síndrome hemolíticos-urémico o púrpura trombocitopénica trombótica, hipertensión arterial maligna, enfermedades agudas del intersticio tubular , etc. ). Esta última posibilidad no será estudiada aquí con detalle, limitándonos en lo que sigue al estudio de la insuficiencia renal aguda prerrenal y de la necrosis tubular aguda así como al diagnóstico diferencial entre ambas.
La insuficiencia renal aguda prerrenal debe ser sospechada en situaciones de depleción de volumen verdadera (hemorragias, pérdidas gastrointestinales, urinarias o cutáneas excesivas, etc.) o, en su caso, de disminución del volumen circulante eficaz (insuficiencia hepática, tratamientos con antiinflamatorios no esteroideos o inhibidores de la  enzima convertidor de la angiotensina -IECAs-, etc.).
Los enfermos con depleción verdadera de volumen, suelen tener “sed” (si están conscientes), hipotensión ortostática (disminución de la presión arterial diasistólica mayor de 10 mmHg al adoptar la bipedestación) sintomática (mareo ortostática), taquicardia, disminución de la presión venosa yugular, frialdad cutánea, sequedad de mucosas y ausencia de sudoración, aunque es necesario saber que puede perderse hasta un 2% del volumen líquido extracelular sin que aparezcan síntomas.
En todos los casos, el disponer de datos de analíticas previas, diuresis, peso, uso de fármacos neurotóxicos, agentes de contrastes, quimioterápicos, etc. es útil para alcanzar un diagnóstico exacto.
Mientras más pronto le diagnostiquen y comience su tratamiento, más posibilidades tendrá de sentirse mejor y demorar el avance de la enfermedad renal. Cuando uno pierde la función renal, ésta puede no recuperarse. Es posible que los síntomas empeoren sin tratamiento médico. Todo lo que pueda hacer, bajo la atención de su médico, para demorar esta pérdida de la función renal vale la pena

Tratamiento

Cuando se recibe el tratamiento adecuado para la insuficiencia renal crónica, en especial durante la primera etapa de la insuficiencia renal, es posible hacer más lento o incluso detener el curso del daño a los riñones. Durante las primeras etapas de la insuficiencia renal es importante hacer visitas regulares a su médico y seguir sus instrucciones. El manejo cuidadoso de la presión arterial y la vigilancia de su salud utilizando los resultados de las pruebas son primordiales para prolongar la función de sus riñones tanto como sea posible.
La mayoría de las personas pueden mejorar su salud tomando medidas sencillas como dejar de fumar, alimentándose sanamente y haciendo ejercicio regular. Una vez que se le haya diagnosticado insuficiencia renal, se le enviará a un equipo médico que se especializa en los cuidados de pacientes renales. Los nefrólogos (especialistas en riñones), las enfermeras renales y otro personal médico lo vigilarán cuidadosamente. Se deberá tener  citas regulares en la unidad renal. Se le practicarán pruebas de sangre y orina para determinar la función de sus riñones.

Prevención

Siempre se ha dicho que “más vale prevenir que curar”. Las tendencias en la Medicina moderna van encaminadas a actuar sobre el individuo sano para evitar la aparición de la enfermedad. Sin embargo, cuando hablamos de Insuficiencia Renal, este precepto puede llegar a ser relativo. Muchas veces, antes de que aparezcan los síntomas de una insuficiencia renal, ya está establecida la enfermedad base que la causa. En estos casos, las medidas irán destinadas a retrasar la aparición del fracaso renal.
Podemos, de una forma genérica, tomar una serie de medidas preventivas actuando sobre las diversas causas que provocan la Insuficiencia renal.
1. Enfermedades hereditarias:
• Es necesario que efectúen un estudio genético y un buen                                            asesoramiento en planificación familiar, ya que la única prevención
que se puede aplicar consiste en evitar descendencia.
2. Enfermedades inflamatorias del riñón
• Tratamiento eficaz de procesos infecciosos que puedan producir                            glomerulonefritis (endocarditis bacteriana, amigdalitis estreptocócica…)
3. Diabetes
• Siga fielmente el tratamiento prescrito.
• Evite la aparición de descenso brusco de azúcar en sangre (hipoglucemia)
• Realice una dieta específica, establecida por el médico.
4. Tensión arterial
• Evite o reduzca la ingesta de alcohol.
• Disminuya la ingesta de sal.
• Controle el sobrepeso.
• Si es usted hipertenso, no abandone nunca la medicación indicada.      Cumpla con las dosis y pautas prescritas.
• Tómese la tensión arterial con regularidad.
5. Infecciones urinarias
• En muchas ocasiones las infecciones urinarias pasan inadvertidas por la             ausencia de síntomas específicos.
• En el sexo femenino aparecen con más frecuencia en niñas, en                   adolescentes coincidiendo con el comienzo de la menstruación y relaciones sexuales y, durante el embarazo.
• En caso de embarazo se producen una serie de mecanismos que afectan al buen funcionamiento de la micción, por lo que es importante que su tocólogo establezca un control al respecto.
• En el varón la frecuencia aumenta ante la presentación de problemas prostáticos.
Hay que evitar el consumo de alcohol, cigarro y otras sustancias que puedan intoxicar la sangre (especialmente del tabaco, ya que acelera el proceso de la insuficiencia) y tampoco tomar analgésicos ni antiinflamatorios en exceso.
Por otro lado, debemos tomar muchas infusiones naturales de plantas con efecto diurético, es decir, las que permiten aumentar la excreción de la orina. Por ejemplo, el perejil, la ortiga, el diente de león y el apio, aunque este último en cantidades moderadas, sobre todo durante el embarazo o cuando presentamos la vejiga inflamada.
En muchos casos es posible detectar y tratar a tiempo una insuficiencia renal. Se logra con campañas de educación y divulgación sanitaria, así como mediante revisiones médicas periódicas. También es importante el control y seguimiento de ciertos procesos, como la diabetes, la tensión arterial alta, el embarazo, etc., así como que la medicación y las pautas dietéticas las determinen médicos especialistas.

La Diverticulitis

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

La Diverticulitis

Divertículos

0Los divertículos son bolsas pequeñas que sobresalen del revestimiento intestinal, tienen la forma de un dedo pulgar y suelen formarse en las áreas débiles del intestino grueso. El término divertículo indica que la bolsa está constituida por todas las capas de la pared abdominal (los divertículos verdaderos son raros), en tanto el divertículo falso carece de una porción de la pared normal del intestino. A medida que se envejece aumentan las probabilidades de que aparezcan divertículos

Causas

Nadie sabe exactamente qué causa la formación de las bolsas o sacos de diverticulosis. Consumir una dieta baja en fibra es una de las causas más probables.
Las personas que comen principalmente alimentos procesados, como muchos estadounidenses, no obtienen la fibra suficiente en su dieta. Los alimentos procesados abarcan arroz blanco, pan blanco, la mayoría de los cereales para el desayuno, galletas y rosquillas.
Como resultado, es más probable que se presenten estreñimiento y heces duras, lo cual lleva a que la gente tenga que hacer esfuerzo con las deposiciones. Esto aumenta la presión en el colon o los intestinos y puede causar la formación de estas bolsas.
La diverticulitis es causada por pequeños pedazos de heces (materia fecal) que quedan atrapados en estas bolsas, ocasionando infección o inflamación.

Síntomas

En general en las etapas iniciales del proceso de diverticulosis las personas no padecen de síntomas pero a medida que la enfermedad progresa empiezan a aparecen algunos síntomas. La constipación o transito lento es un síntoma que aparece en personas con diverticulitis. Calambres en el abdomen también aparecen en personas con diverticulosis. La aparición de pequeñas gotas de sangre en las heces también puede ser indicativo de diverticulosis. Cuando los divertículos se infectan empieza la verdadera enfermedad del la diverticulitis.
Entre los síntomas de la diverticulitis podemos mencionar:
  1. Dolores severos del abdomen especialmente en la parte baja izquierda del mismo.
  2. Diarrea o constipación (imposibilidad de defecar).
  3. En la mayoría d los casos presencia de sangre en las heces

Diagnóstico

Debido a que los síntomas de la enfermedad diverticular pueden ser similares a los de otros padecimientos digestivos, es conveniente consultar a un médico gastroenterólogo para obtener un buen diagnóstico. Además de la historia clínica y un examen físico (que incluye un examen rectal digital para detectar si existe una obstrucción o sangrado), el médico podrá requerir de rayos X y estudios de laboratorio para confirmar el diagnóstico.
También puede ser necesario recurrir a un estudio más específico como puede ser la colonoscopia, que le permite observar directamente las paredes del colon.

Tratamiento

En el manejo ambulatorio, y dado que la alimentación oral incrementa la presión colónica, la dieta ha de ser líquida las primeras 48-72 h. En adelante, y en función de la mejoría de los síntomas, irá regularizándose progresivamente hasta normalizarse pasados 7-10 días. Posteriormente, se debe recomendar una dieta progresivamente más rica en fibra hasta alcanzar los 32 g/día.
El dolor deberá controlarse con analgésicos no narcóticos. Debe evitarse el empleo de antiinflamatorios no esteroides. Tanto el paracetamol como el metamizol son adecuados. La antibioticoerapia va dirigida frente a gérmenes gramnegativos y anaerobios infradiafragmáticos. Existen diferentes pautas basadas más en consensos que en ensayos clínicos.
Se puede emplear el ciprofloxacino (500-750 mg/12 h) asociado a metronidazol (500 mg/6 h). Alternativamente se pueden administrar amoxicilina-clavulámico (875-125 mg/8 h) o trimetroprín-sulfametoxazol (800-160 mg/12 h) unido a metronidazol. La mejoría ha de ser evidente a los 2-3 días. El tratamiento debe mantenerse durante 7-10 días.
Cuando se diagnostica un absceso debe ser drenado por vía percutánea guiado por ecografía o tomografía computada, idealmente dejando un catéter tipo malekot o similar para drenaje continuo porque la incidencia de la reproducción del absceso es alta.
Las Indicaciones para tratamiento quirúrgico, según la sociedad americana de colon y recto son:
  1. Dos o más ataques de diverticulitis asociados con dolor abdominal, fiebre, masa abdominal y leucocitosis.
  2. Ataque de diverticulitis con extravasación del medio de contraste, síntomas obstructivos o urinarios.
  3. Más de dos episodios confirmados de diverticulitis aguda severa que requieran hospitalización.
  4. Pacientes inmunocomprometidos o consumidores crónicos de corticoides.
  5. Un solo ataque de diverticulitis en personas menores de 50 años.
La cirugía urgente está indicada en la peritonitis y retroperitonitis difusas, la hemorragia incoercible y la obstrucción colónica completa.

Prevención

Deben evitarse todos aquellos alimentos procesados y azucarados, evitar grasas animales, en especial carnes rojas y la leche de vaca, esta última se pega al revestimiento intestinal formando densos copos difíciles de digerir. La dieta debe ser alta en fibra y enzimas, incluir vegetales frescos, jugos y ensaladas frescas, evitando combinar muchos alimentos en una sola comida y evitando alimentos dulces después de comer. El postre puede tomarse una hora después de haber comido, y de preferencia, el postre debe ser sin azúcar blanca.
Ejercicio: la actividad física ayuda a fortalecer las funciones intestinales, ayudando al colon a evacuar y a que las toxinas acumuladas fluyan normalmente.
Terapias alternas: la dieta del agua es uno de los remedios más efectivos para depurar los intestinos y mantenerlos saludables, previniendo un sinfín de padecimientos y la diverticulosis. La reflexología podal y la hidroterapia son muy efectivas, así como los cataplasmas de barro en el vientre para evitar el estancamiento de la materia fecal.
En caso de presentar inflamación de los divertículos, es esencial seguir una estricta dieta, evitar laxantes químicos en caso de estreñimiento. Lo mejor es incluir fibra natural y, sobre todo, agua.
Alimentos y suplementos recomendados: la chía, la linaza y la clorofila, son complementos dietéticos que ayudan a mantener la evacuación sana de los intestinos. Los jugos de manzana o ciruela pasa o fresca por la noche son excelentes para sanar los intestinos. Los jugos deben ser frescos sin adicionar endulzantes. También se puede comer ensalada de manzana con ciruelas o la manzana a mordidas. El jugo de limón o la toma de jugo de sábila o bayas de goji en ayunas son alternativas para limpiar cada día al intestino de sustancias tóxicas. La cura con sirope desintoxica al cuerpo a profundidad. El ajo, limpia profundamente y aniquila bacterias acumuladas en el intestino. Las bebidas y alimentos probióticos, como yogures caseros, kéfir o productos lácteos fermentados ayudan a mantener la salud del colón y previenen la diverticulosis. Incluir germinados en las comidas como tomate, berros, apio, brécol y col, ayudan a mantener depurados y en buen funcionamiento a los intestinos. El jugo de zanahoria es un excelente reconstituyente intestinal.  Sustituye en tu dieta el arroz refinado por el arroz integral, que además de tener mayor número de nutrientes, es excelente fuente de fibra.
La papaya en ayunas es excelente desinflamatorio, ideal en casos de diverticulitis se recomienda ponerse dos días de dieta comiendo solamente papaya y tomando dos litros de agua, en ayunas un vaso de agua caliente y en la noche otro. Esto limpiará y fortalecerá las zonas dañadas del intestino.

La gota

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

La gota

La gota es una enfermedad producida por la acumulación de cristales microscópicos de ácido úrico en las articulaciones que provocan artritis. En ocasiones, estos cristales forman cúmulos abultados (tofos) bajo la piel que se pueden palpar o se depositan en los riñones, siendo causa de cólicos nefríticos u otras alteraciones en el funcionamiento de estos órganos. De hecho, casi el 20 por ciento de los pacientes afectados por la gota desarrollan cálculos renales. Por sexos, la gota es 4 veces más común en hombres, especialmente entre varones de mediana edad, aunque también se manifiesta en mujeres después de la menopausia.

Causas

La gota se origina por un exceso de ácido úrico en el organismo. Este exceso puede deberse a un aumento en su producción, a una eliminación insuficiente del ácido úrico por el riñón y/o a un exceso de ingesta de alimentos ricos en purinas que son metabolizadas por el organismo a ácido úrico. Ciertos alimentos como las vísceras de animales, mariscos y algunas legumbres, son particularmente ricos en purinas. También las bebidas alcohólicas pueden incrementar significativamente los niveles sanguíneos de ácido úrico. En condiciones normales, 1/3 del ácido úrico del organismo procede de los alimentos, y 2/3 del metabolismo.

Diagnóstico

El diagnóstico de la gota puede ser clínico, basándose únicamente en las características clínicas de los ataques agudos. Con seis criterios menores clínicos, aún sin determinación de uricemia ni exploraciones radiológicas, podemos realizar el diagnóstico. Una historia de ataques agudos, monoarticulares, con rápida aparición y la respuesta clínica adecuada a antiinflamatorios o colchicina, localizados en MTF o tarso, puede ser suficiente.
Criterios Mayores (cualquiera de ellos es diagnóstico)
  • Visualización de cristales de monourato sódico en muestra de liquido sinovial
  • Cristales en muestra de nódulo subcutáneo (tofo)
Criterios menores
1. Máxima inflamación en las primeras 24 horas
2. Más de un ataque de artritis aguda
3. Ataques monoarticulares
4. Eritema sobre las articulaciones hinchadas
5. Podagra
6. Ataque de podagra unilateral
7. Ataque en tarso unilateral
8. Tofo (nódulo subcutáneo sospechoso)
9. Hiperuricemia
10. Tumefacción articular asimétrica en estudio radiográfico
11. Quistes subcorticales sin erosiones en estudio radiográfico
12. Líquido articular (durante un ataque agudo) aséptico

Tratamiento

Las crisis de gota aguda o artritis gotosa se tratan con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), siendo a menudo necesario administrar dosis elevadas. Aunque probablemente en el tratamiento de la gota aguda son eficaces todos los AINE, habitualmente se utiliza la indometacina.
La gota aguda también puede tratarse mediante colchicina si lo tolera el estómago.
Los fármacos hipouricemiantes, es decir, que bajan el ácido úrico, como el alopurinol o el probenecid empeoran los episodios de gota aguda y nunca deben administrarse durante una crisis aguda. Generalmente se trata con colchicina, antiinflamatorios o los dos a la vez. La colchicina tiene el inconveniente de producir diarrea y los antiinflamatorios molestias de estómago.

Prevención

Cuando se manifieste un ataque de gota eleve la articulación afectada mientras esté en descanso. Aplíquese cataplasmas de carbón o arcilla en la parte afectada durante 1 hora 3 veces por día. Haga un baño de parafina en la región afectada. Tome mucha agua y jugos frescos. Haga fomentos calientes o fríos al sentirse mejor y aplíquese por 15 minutos cada tres horas. También es muy útil aplicarse una compresa de raíces u hoja de cofrei durante por lo menos tres horas.
Para mejorar la gota se debe modificar su régimen alimentario por uno rico en verduras, almendras, hortalizas, frutas y yogurt. Puede consumir frutas como uvas, melón, manzana, frutas cítricas, limón, banana, cereza y sandia. Consuma cereales integrales. Las hortalizas como la espinaca, hongo, espárrago, acelga no deben ser utilizadas, en cambio consuma constantemente tomate, nabo, lechuga, papa, remolacha. El tomate a pesar de ser ácido en su sabor, su efecto en la sangre es alcalinizante lo cual favorece a que se pueda eliminar el ácido úrico. Utilice también la leche y sus derivados preferiblemente descremados.

Hipocondriasis

Posteado por admin en octubre - 22 - 2011

Hipocondriasis

La hipocondría es una enfermedad por la que el paciente cree de forma infundada que padece alguna enfermedad grave. El origen del término hace referencia a una región anatómica, el hipocondrio, situada bajo las costillas y el apófisis xifoides del esternón, donde según la escuela médica humoral se creía que se acumulaban los vapores causantes de este mal.
La hipocondría es, en esencia, una actitud que el individuo adopta ante la enfermedad. La persona hipocondríaca está constantemente sometida a un análisis minucioso y preocupado, incluso obsesivo, de sus funciones fisiológicas básicas, pensando en ellas como una fuente de segura enfermedad biológica.
La característica esencial de la hipocondría es la preocupación y el miedo a padecer, o la convicción de tener, una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de alguna sensación corporal u otro signo que aparezca en el cuerpo.

Causas

Son varias las causas de la hipocondría. A continuación exponemos algunas de las más habituales:
• Interpretación errónea de síntomas.
• Experiencias traumáticas relacionadas directa o indirectamente con el padecimiento de una enfermedad grave por parte de un familiar o amigo cercano, sobretodo que haya podido causarle la muerte.
• Haber padecido una enfermedad durante la infancia, sobre todo si fue grave.
A veces que la hipocondría puede comenzar a partir de la recepción de información alarmante sobre enfermedades.

Síntomas

Uno de los principales síntomas de la hipocondría es la ansiedad que siente la persona ante la posibilidad de padecer realmente una enfermedad más o menos grave, sintiendo de hecho una preocupación exagerada por temas relacionados con la salud.
En muchos casos, la persona hipocondríaca puede pasarse horas meditando sobre los síntomas de su cuerpo (ya sean reales o no), llegando incluso a percatarse de signos funcionales totalmente normales que normalmente escapan a la conciencia, relacionándolos precisamente con esa presunta enfermedad.
En cualquier caso, te resumimos la mayoría de los síntomas que aparecen a continuación:
• Ansiedad excesiva por padecer una supuesta enfermedad grave.
• Preocupación excesiva.
• Atención exagerada a signos funcionales del cuerpo y supuestos síntomas de la enfermedad.
• Miedo a padecer una enfermedad grave.
• Tras visitar a un enfermo, o leer un artículo sobre salud (por poner un sencillo ejemplo), la persona cree sentir los mismos síntomas.
• Sienten molestias de todo tipo, desde sudoración excesiva a aumento de la frecuencia cardíaca, pasando por dolores abdominales o calambres musculares.
• Las conversaciones con otras personas tienden siempre a girar en torno a la salud y las enfermedades.

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Si el examen no muestra una enfermedad, su doctor puede comenzar a sospechar de la presencia de la hipocondría.
La hipocondría hay que distinguirla de ser aprensiva, en la hipocondría el malestar es significativo y afecta la vida laboral, social u otras áreas importantes de la vida de la persona.
Según la clasificación internacional de enfermería de la OMS, para considerar a un paciente como hipocondriaco éste debe estar convencido de padecer como mínimo dos enfermedades graves y debe conocer al menos el nombre y sintomatología de una de ellas.
Igualmente para decretar la enfermedad hay que observar que la duración del trastorno sea de al mes seis meses. Los médicos que tratan a pacientes con un posible caso hipocondríaco debe descartar primero que éste realmente no presente ninguna enfermedad física. Si después de realizar el descarte sigue presentando angustia en una perpetua auscultación, conviene estudiar la posibilidad de un trastorno psicológico.
En psiquiatría, la actitud hipocondriaca aparece como un trastorno en algunas formas de depresión endógena, especialmente en la melancolía involutiva (depresión de los ancianos). También puede adquirir en ciertos casos los rasgos de un desarrollo delirante, de contenido hipocondriaco, en la llamada paranoia hipocondriaca.

Tratamiento

El tratamiento de hipocondriasis es importante que  lo realice  un profesional en salud mental con experiencia en el tratamiento de este trastorno ya que considerará  las técnicas más efectivas para su manejo.
El tratamiento esta dividido de la siguiente manera:
  • Los antidepresivos: Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), que pueden ayudar a reducir la preocupación experimentada así como los síntomas físicos de este trastorno. Los psicofármacos pueden ser de ayuda para atacar la sintomatología depresiva o de angustia excesiva; sin embargo, una vez que estos desórdenes psicológicos han sido controlados, los fármacos pueden ser suspendidos y seguir con tratamiento psicológico (específicamente con terapia cognitivo conductual.
  • Técnica de reconstrucción cognitiva. Esta terapia promueve la pérdida de la angustia y el miedo a la enfermedad que el hipocondríaco siente al analizar y modificar las creencias personales relacionadas con las enfermedades.
  • Técnica de relajación. Debido a que la ansiedad puede originar manifestaciones que a la final pueden atribuirse a enfermedades graves o incluso generarlas, la relajación ayuda a reducir los temores existentes.
  • Técnica de la inundación imaginaria: Consiste en visualizar los pensamientos y presentimientos negativos de enfermedades y la muerte como si realmente hubieran ocurrido. Este método de intervención sirve para afrontar directamente el miedo a la muerte, el envejecimiento y el posible rechazo de los demás.
  • Técnica paradójica. Se le pide al hipocondríaco que, mediante varias técnicas, se exponga voluntariamente a los síntomas y sensaciones temidas. De esta manera se busca que el paciente, las considere ahora como completamente normales.
  • Técnica de asertividad. Esta técnica se basa en mejorar la autoestima del paciente.
  • Análisis y resolución de áreas conflictivas de la vida personal. Se busca tratar aspectos de la vida del paciente que se han visto afectados por alguna enfermedad o han incidido en la aparición de alguna afección.

Prevención

• Durante el tratamiento se debe impedir que el paciente conduzca, trabaje o tome decisiones de cualquier tipo, sobre todo si son de carácter financiero.
• La familia debe limitar las salidas del paciente fuera de casa y procurar que tenga vigilancia el mayor tiempo posible.
• Los familiares también deben proteger al paciente de ambientes marginales, promiscuos y del consumo de tóxicos.
• Si la enfermedad es grave y/o la familia no puede hacerse cargo, se debe ingresar al paciente. Si éste se opone se puede pedir una orden judicial o solicitarla 24 horas después del ingreso forzado.

Colon irritable

Posteado por admin en octubre - 21 - 2011

Colon irritable

El colon irritable es un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas y signos digestivos. Son alteraciones digestivas caracterizadas fundamentalmente por la presencia de dolor o malestar abdominal asociados a trastornos de la defecación (cambio en la frecuencia y/o consistencia de las deposiciones), en los cuales, a pesar de efectuar exámenes de laboratorio o de imágenes (endoscopías, radiografías, ecotomografías, scanner, etc.), no se logra pesquisar trastornos estructurales del aparato digestivo. Estos síntomas de caracterizan por ser recurrentes o crónicos en el tiempo.
Es también frecuente que coexistan otros trastornos digestivos como meteorismo (hinchazón), estitiquez o diarrea recurrentes a los cuales no se les encuentra causa aparente con los exámenes de laboratorio habituales.
Aunque el término colon irritable es el más utilizado, algunos médicos preferimos denominarlo intestino irritable ya que las alteraciones que causan las molestias no necesariamente radican en el colon exclusivamente.

Causas

No hay una causa concreta de este trastorno, sino que más bien se debe a la interacción de distinto aspectos. Los más importantes en este sentido son la alimentación y el estrés.

Síntomas

  • Dolor abdominal después de comer, se alivia al defecar.
  • Estreñimiento pertinaz, o alternando con diarrea durante al menos 6 meses.
  • Distensión abdominal después de comer
  • Náuseas, vómitos
  • Alteraciones emocionales, depresión.

Diagnóstico

Es fundamental para su diagnóstico descartar que haya otras enfermedades digestivas que puedan provocar síntomas similares.
El examen físico y los test practicados (tacto rectal, rectoscopia, colonoscopia, estudios de laboratorio, estudios de las heces) no revelarán ninguna anormalidad.
El diagnóstico diferencial incluye una gran variedad de procesos que pueden afectar al intestino. Aunque el médico diagnostique este síndrome, ello no debe impedir que mantenga sus sospechas de posibles enfermedades intercurrentes.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas. Los cambios en la dieta pueden ayudar a algunos pacientes, aunque no hay una dieta aplicacable a todos. Las medidas más prácticas son una dieta rica en fibra, ejercicio regular y otras medidas para disminuir el stress emocional, y en algunos casos, fármacos anticolinérgicos (tipo Buscapina).

Prevención

Entre las medidas de prevención están:
- Comer 6 veces al día en menor cantidad en lugar de hacer 3 comidas fuertes.
- Incluir en la dieta alimentos ricos en fibra.
- Controlar las situaciones de estrés y evitar las que lo ocasionan.
- Dormir bien y suficiente para permitir la relajación del cuerpo.
- Tomar al menos 8 vasos o dos litros de agua diariamente para favorecer el peristaltismo intestinal y la formación de materia fecal.
- Evitar el uso de laxantes.
- Evitar el consumo de tabaco, bebidas alcohólicas y drogas, que favorecen la irritación del intestino.
- Evitar alimentos irritantes y los que provocan gases, como leguminosas, col, café, chile, bebidas gaseosas, alimentos grasosos en exceso.

síndrome de Gilbert

Posteado por admin en octubre - 19 - 2011

síndrome de Gilbert

El síndrome de Gilbert es una alteración hereditaria multifactorial asociada a un elevado nivel de bilirrubina (hiperbilirrubinemia no conjugada) en sangre y por lo general no presenta síntomas, aunque una leve ictericia puede aparecer en condiciones de esfuerzo excesivo, estrés, insomnio, cirugías, ayuno, cuando hay infecciones o tras la ingesta de algunos medicamentos como el paracetamol, ya que la concentración de bilirrubina en la sangre aumenta en estas situaciones.

Causa

El síndrome de Gilbert suele ser causado por una anomalía genética heredada. Los síntomas ocurren cuando hay una interferencia con la enzima hepática que es importante en la eliminación de bilirrubina. Esto causa el aumento de los niveles de bilirrubina en la sangre, que puede producir síntomas como ictericia.
El síndrome causa fatiga y depresión.

Síntomas

Esta alteración es hereditaria y por lo general no presenta síntomas, aunque la ictericia puede aparecer en condiciones de esfuerzo excesivo, estrés, ayuno, cuando hay infecciones o tras la ingesta de algunos medicamentos, ya que la concentración de bilirrubina en la sangre aumenta en estas situaciones. La fatiga es otro de los indicios que puede señalar la presencia del síndrome. El problema de esta enfermedad es que es asintomática y a veces pasa desapercibida hasta que se presenta una ictericia. Muchas veces sólo aparece cuando una persona tiene 30 o 40 años y acude al médico por un problema de hiperbilirrubilemia (bilirrubina alta en la sangre).

Dianóstico

La analítica de sangre mostrará una elevación de la Bilirrubina Indirecta o no conjugada.

Tratamiento

No es necesario realizar ningún tratamiento para el síndrome de Gilbert. Los síntomas suelen desaparecer solos.

Prevención

No hay manera de prevenir el síndrome de Gilbert. Sin embargo, usted puede prevenir los síntomas evitando lo siguiente:
• Saltar comidas o ayunar
• Deshidratación (muy pocos líquidos en el cuerpo)
• Ejercicio vigoroso
• Ataques repetidos de vómito
• Stress o trauma

Dispepsia

Posteado por admin en octubre - 18 - 2011

Dispepsia

El término dispepsia comprende todo trastorno de la secreción, motilidad o sensibilidad gástricas que perturben la digestión; designa cualquier alteración funcional asociada al aparato digestivo. Por lo general, la dispepsia es benigna y curable. Su origen puede estar en un trastorno físico o emocional y en algunos casos se puede deber a un proceso tumoral; se caracteriza por alteraciones digestivas consecutivas a disfunciones gástricas e intestinales. Produce molestias físicas del tracto gastrointestinal superior, asociadas con la ingestión de alimentos sólidos o líquidos. Presenta síntomas como ardores o acidez, eructos, distensión gaseosa, flatulencia, sensación de plenitud o presión abdominal, náuseas y vómitos.

Causas

Las causas de dispepsia funcional (DF)son desconocidas y probablemente múltiples. Existe alguna evidencia que implica cierta predisposición genética. Aunque la infección por Helicobacter pylori puede producir síntomas de dispepsia en un pequeño grupo de pacientes, existe poca información para apoyar el rol de esta bacteria como causante de los síntomas en la mayoría de los pacientes. Los factores psicológicos pueden influir en la experiencia del síntoma en algunos pacientes con dispepsia funcional.
Se han identificado cambios en la función gástrica en muchos pacientes con DF. En aproximadamente 40% de los pacientes con dispepsia, el estómago no se relaja normalmente en respuesta a una comida. Esto se conoce como “alteración en la acomodación gástrica” y puede estar asociada con síntomas de plenitud y presión en algunos pacientes. También se observan alteraciones de las contracciones y del vaciamiento gástrico en un porcentaje similar de pacientes. La alteración del vaciamiento gástrico ha sido asociada con síntomas de distensión y sensación de plenitud temprana. Al menos dos tercios de los pacientes con dispepsia funcional presentan mayor percepción de la actividad gástrica, lo que se denomina hipersensibilidad visceral.

Síntomas

Los síntomas característicos de la dispepsia son:
• Falta de apetito
• Mal aliento
• Flatulencia o eructos
• Náuseas
• Sensación de digestiones larga y laboriosa
• Distensión abdominal
• Meteorismo
• Diarrea o estreñimiento o ambos alternando.
Si la dispepsia es crónica además se puede presentar
• Cefalea
• Cansancio
• Adelgazamiento
• Anemia
• Irritabilidad
Síntomas o signos de alarma: se consideran signos de alarma: disfagia, pérdida de peso, anorexia y pirosis, así como la presencia de sangre en las heces en ausencia de patología anal. Ante cualquiera de estos síntomas se recomienda la realización de exploraciones complementarias dependiendo del síntoma guía e independientemente de la edad del paciente, y que pueden llevar a un diagnóstico específico (ulcus péptico, litiasis biliar, neoplasia esofagogástrica, esofagitis, patología pancreática, etc.)

Diagnóstico

El manejo diagnóstico de los síntomas dispépticos constituye un reto tanto para el médico de atención primaria como para el especialista, ya que, bajo un mismo término se engloban patologías orgánicas, algunas potencialmente letales, susceptibles de tratamiento y/o curación, con otra funcional de naturaleza crónica y tratamiento insatisfactorio. Ello exige una aproximación diagnóstica sistemática y adaptada a los recursos sanitarios disponibles:
Evaluación clínica:
a) Anamnesis: debe incluir una descripción detallada de los síntomas, el tiempo de evolución, la severidad, los antecedentes clínicos personales y familiares, la presencia o no de síntomas de alarma (ver estrategia diagnóstica), el consumo de fármacos y los hábitos tóxicos.
b) Exploración física: La exploración física en un paciente con dispepsia funcional es en principio normal. Cualquier hallazgo como la presencia de masas abdominales, ictericia, adenopatías o sangre macro o microscópica en las heces debe hacer pensar en la existencia de patología orgánica.
c) Exploración de la esfera psicosocial: interrogar, en lo posible, sobre la presencia de acontecimientos vitales estresantes presentes o pasados, actitud y expectativas ante la enfermedad, y sobre la presencia de depresión o ansiedad.
Exploraciones complementarias:
a) Analítica general: debe incluir glucemia, función renal, ionograma, función hepática y pancreática.
b) Fibrogastroscopia (FGS): es la técnica de elección pues permite la visualización del tracto digestivo superior, la toma de biopsias y la realización de la prueba de la ureasa para descartar infección por H. pylori. Además, incluso cuando la FGS es normal el efecto tranquilizador tanto para el paciente como para el facultativo no es desdeñable al descartar una patología orgánica.
c) Diagnóstico de la infección por H. pylori: se puede efectuar mediante métodos invasivos, que requieren de la endoscopia para la obtención de biopsias de mucosa gástrica (cultivo microbiológico, estudio histológico o prueba de la ureasa), y métodos no invasivos, que proporcionan evidencias indirectas de la infección (serología y prueba de aliento con urea).
d) Otras exploraciones: se incluyen técnicas convencionales como la ecografía abdominal o el TAC y técnicas más sofisticadas limitadas a los casos más complejos y realizadas en los centros de referencia como la medición del vaciamiento gástrico por gammagrafía, la manometría gastrointestinal o el barostato gástrico, entre otras.

Tratamiento

Antes de iniciar tratamiento, es de vital importancia que usted confíe en el diagnóstico que ha hecho su médico y no tenga ninguna duda de que no tiene patología orgánica (su médico ha descartado que tenga usted un tumor o algo grave).
Una vez aceptado esto sin ningún género de dudas, debe entender también que la dispepsia funcional es un proceso BENIGNO, CRÓNICO y RECIDIVANTE, en el que se alternarán fases sin síntomas y otras en las que éstos reaparecerán. Recuerde que esta patología suele durar años y, por desgracia, no se dispone de un tratamiento eficaz para solucionarla, por lo que tendrá múltiples reciadas. No obstante, le recomendamos que siga las siguientes normas ya que podrían ayudarle a disminuir su sintomatología.
  • Elimine de la dieta aquellos alimentos con los que usted ve que le aparecen más frecuentemente los síntomas.
  • Haga comidas menos copiosas de los habituales, coma despacio y mastique adecuadamente la comida. Todo esto le ayudará a hacer más fácilmente la digestión de los alimentos que haya ingerido.
  • No fume, ni tome bebidas que contengan alcohol.
  • Si su médico le ha prescrito medicación antisecretora, tómela sólo en las épocas de mayor molestia y siguiendo siempre las indicaciones de su médico.
  • Si le han recetado un medicamento para facilitar el vaciamiento del estómago (cinitaprida, metoclopramida, etc), es importante que lo tome unos 20 o 30 minutos antes de las comidas para facilitar que puedan hacer su efecto.
  • En épocas en las que esté más ansioso, previa consulta con su médico especialista, puede ser útil que tome medicación para disminuir su ansiedad.
  • Si tiene que tomar medicación analgésica, el fármaco más aconsejable es el paracetamol. Procure no tomar aspirina (ácido acetil salicílico), ni antiinflamatorios no esteroideos. En caso de absoluta necesidad, consulte con su especialista para tomarlos bajo protección del estómago con medicación antisecretora.

Prevención

Con frecuencia, la dispepsia es por causa de una úlcera estomacal o por enfermedad de reflujo ácido. Si usted tiene enfermedad de reflujo ácido, el ácido del estómago fluye de vuelta dentro de su esófago (el tubo que se dirige desde la boca hasta el estómago). Esto ocasiona dolor en el pecho. Su médico le puede hacer algunas pruebas para determinar si usted tiene una úlcera o enfermedad de reflujo ácido.
Algunos medicamentos, como por ejemplo los medicamentos antiinflamatorios, pueden causar dispepsia. Algunas veces no se encuentra causa alguna para la dispepsia.
Consejos prácticos para evitar la indigestión
• Comer regularmente, despacio y masticando bien la comida.
• No tomar alimentos demasiado fríos ni demasiado calientes, la ingesta de éstos puede alterar los mecanismos naturales de la digestión.
• Comer alimentos ricos en fibras vegetales.
• Evitar en lo posible el consumo de alcohol y tabaco.
• Realizar ejercicio regularmente, un paseo después de comer ayuda significativamente a nuestra digestión.
• Visitar al dentista con regularidad.