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Pancreatitis Crónica

Posteado por admin en noviembre - 1 - 2011

Pancreatitis Crónica

La pancreatitis crónica es una inflamación progresiva del páncreas, que da lugar a su destrucción, provocando la pérdida de sus funciones principales: alteración de la absorción de los alimentos (mala absorción) y aumento de los niveles de azúcar en sangre (diabetes mellitus).
Produce dolor abdominal (crónico o en ataques agudos repetidos), diabetes (por pérdida de la producción de insulina) y pérdida de grasa por las heces (por pérdida de la lipasa, proteína que digiere las grasas).

Causas

La causa más frecuente es el consumo excesivo de alcohol.
Entre un 10 a 30% se desconoce las causas y se la denomina pancreatitis crónica idiopática. Origen genético, aunque esta enfermedad se da un muy bajo porcentaje.
Otras causas de la pancreatitis
  • Trauma abdominal o cirugía
  • Insuficiencia renal
  • Hipercalcemia
  • Lupus
  • Infecciones como paperas, hepatitis A, hepatitis B y salmonella
  • Fibrosis quística
  • Presencia de un tumor
  • Picadura de avispas, abejas africanas y escorpión
  • Algunos medicamentos como isoniacida, furosemida, algunos esteroides, antihistamínicos.

Diagnósticos

El diagnóstico de la pancreatitis crónica es difícil. Los análisis de sangre habitualmente no son útiles. Las pruebas diagnósticas más importantes son las de imagen. La presencia de calcificaciones pancreáticas en una radiografía simple de abdomen es diagnóstico de pancreatitis crónica pero lo más frecuente es que no se vean. Existen muchas otras pruebas de imagen que nos permiten llegar al diagnóstico: ecografía, tomografía axial computarizada y resonancia magnética del abdomen, endoscopia digestiva con inyección de contraste en el páncreas (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica o CPRE) o ecografía a través de endoscopia digestiva (ecoendoscopia). Existen otras pruebas que sirven para medir la capacidad de funcionamiento del páncreas.

Síntomas

La pancreatitis crónica puede manifestarse como dolor de vientre, como alteración de la absorción de alimentos o como diabetes mellitus (aumento de los niveles de glucosa en la sangre).
El dolor de vientre es la manifestación que antes aparece y la más frecuente, por lo que es habitual que los pacientes con pancreatitis crónica tengan episodios de dolor intenso, localizado en la parte alta del vientre, a veces localizado también en la espalda, que suele aumentar tras las comidas. Algunos pacientes pueden experimentar una disminución del dolor tras años de evolución de la enfermedad.
Los pacientes con pancreatitis crónica avanzada pueden tener alteración de la absorción de los alimentos (mala absorción), lo que da lugar a diarrea y pérdida de peso. Al no absorberse adecuadamente los alimentos en el intestino, las deposiciones son más frecuentes, de menor consistencia y ricas en grasa (esteatorrea). Las deposiciones con abundante contenido en grasa tienen un aspecto característico, son abundantes, pastosas, amarillentas, de olor rancio y flotan en el agua.

Tratamiento

El tratamiento del dolor severo en pacientes con pancreatitis crónica es a menudo quirúrgico. Sin embargo, existen varias medidas no quirúrgicas que deben ser aplicadas previamente e ya que e pueden conseguir alivio de la
sintomatología dolorosa en una proporción considerable de pacientes. Entre estas medidas se incluyen la dieta, los analgésicos, la inhibición terapéutica de la secreción pancreática y la terapia endoscópica.
El dolor es un síntoma común en la mayoría de los pacientes. Su intensidad puede ser desde leve hasta máxima. Suele aparecer en accesos que duran horas e incluso días y puede ser necesario administrar analgésicos potentes para aliviarlo. A menudo se difunde hacia la espalda y en ocasiones se alivia al encogerse el paciente sobre sí mismo (posición fetal). Es frecuente que la ingestión de alimentos lo desencadene y ello hace que los pacientes teman comer. También suele ser más intenso por la noche. La calidad del dolor es variable: quemante, corrosivo, punzante o sordo, pero suele ser bastante continuo, sin oscilaciones de intensidad. A veces acaba por desaparecer pero otras constituye un problema persistente.

Prevención

El primer paso en el manejo de los pacientes con pancreatitis crónica es evitar completamente la ingesta alcohólica. La abstinencia etílica consigue por sí sola el alivio del dolor en hasta un 50% de los pacientes, fundamentalmente en aquellos que presentan un grado leve-moderado de enfermedad (32-35). Esta medida evita el efecto secretagogo del alcohol (36) y ralentiza la progresión del daño pancreático. Ninguna otra medida dietética ha demostrado influir en el curso y severidad del dolor en la pancreatitis crónica. No obstante, una restricción de la ingesta grasa se puede recomendar con el fin de limitarla estimulación de la secreción pancreática postprandial. Comidas más frecuentes y en menor cantidad, así como evitar los alimentos individualmente no tolerados son también medidas razonables a emplear en estos pacientes.

Pancreatitis Aguda

Posteado por admin en noviembre - 1 - 2011

Pancreatitis Aguda:

(PA) es un proceso inflamatorio agudo del páncreas, desencadenado por la activación inapropiada de los enzimas pancreáticos, con lesión tisular y respuesta inflamatoria local, y respuesta inflamatoria y compromiso variable de otros tejidos o sistemas orgánicos distantes.
En un 80% de los casos la enfermedad tiene un curso leve, recuperándose el paciente totalmente en 2 o 3 días. En un 20% la evolución es grave, pudiendo dar hipotensión, fallo respiratorio, fallo renal, necrosis de páncreas (parte de la glándula muere, y puede posteriormente infectarse) y/o pseudoquistes (bolsas de líquido dentro del abdomen). La mortalidad global de la pancreatitis aguda es del 4 al 8%. La pancreatitis puede complicarse, como el absceso pancreático, la pancreatitis necro-hemorrágica, el pseudoquistes pancreático, que ameritan manejo quirúrgico, mediante una laparotomía con abdomen abierto, y lavados peritoneales programados. La marsupialización consiste en dejar el páncreas exteriorizado.

Causas

• Hiperlipoprotidemia familiar, por lo cual puede presentarse a edades tempranas (niños y jóvenes).
• Exceso de consumo de alcohol.
• Cálculos biliares.
• Consumo de determinados medicamentos.
• Complicaciones quirúrgicas.
• Traumatismos.

Diagnóstico

Para establecer con certeza el diagnóstico de la pancreatitis aguda, el clínico utiliza una amplia estrategia de argumentos; liderados por la historia clínica y el examen físico que se solidifican por las ayudas paraclínicas como las bioquímicas, radiológicas e incluso en algunos desafortunados casos las quirucutergicas.

Síntomas

El síntoma principal de la pancreatitis es un dolor abdominal que se siente el cuadrante superior derecho o medio del abdomen.
El dolor:
  • Puede empeorar en cuestión de minutos después de comer o beber al principio, especialmente si los alimentos tienen un alto contenido de grasa
  • Se vuelve constante o más intenso y dura varios días
  • Puede empeorar al acostarse boca arriba
  • Puede propagarse (irradiarse) a la espalda o por debajo del omóplato izquierdo
Las personas con pancreatitis aguda a menudo lucen enfermas y tienen fiebre, náuseas, vómitos y sudoración.
Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad abarcan:
  • Heces color arcilla
  • Llenura abdominal por gases
  • Hipo
  • Indigestión
  • Leve coloración amarillenta de la piel y la esclerótica de los ojos (ictericia)
  • Erupción o úlcera (lesión) cutánea
  • Distensión abdominal

Tratamiento

En la pancreatitis se emplean medidas de tratamiento médico y quirúrgico, pero en general la base del tratamiento son las medidas de soporte, quedando la cirugía reservada para las complicaciones.
La pancreatitis leve solo precisa medidas de soporte en la primera semana. Suele bastar con unos días de dieta absoluta y rehidratación intravenosa, junto con medidas generales como analgesia con meperidina, aspiración gástrica si hay distensión abdominal o vómitos frecuentes, y antagonistas H2 . Una vez que el paciente no presenta dolor y recupera el tránsito intestinal, se inicia tolerancia oral con agua y progresivamente una dieta baja en grasas. En la prevención secundaria, en caso de detectarse litiasis biliar, se debe plantear colecistectomía de forma diferida, para evitar posibles recidivas.
En las formas graves es necesario el uso de medidas de soporte como ventilación mecánica, drogas vasoactivas, depuración extra renal, y nutrición parenteral. La ventilación mecánica suele ser prolongada y puede presentar las dificultades específicas en casos de distres o neumomía asociada a ventilación mecánica. Las drogas vasoactivas son necesarias en los casos iniciales de shock distributivo y en el manejo de las complicaciones sépticas de las fases tardías. El papel de las técnicas de depuración extra renal no está bien definido.

Prevención

Usted puede reducir el riesgo de episodios nuevos o repetitivos de pancreatitis tomando medidas para prevenir las afecciones médicas que puedan llevar a la enfermedad:
• Evite el uso de ácido acetilsalicílico al tratar una fiebre en los niños, especialmente si pueden tener una enfermedad viral, con el fin de reducir el riesgo de síndrome de Reye.
• No consuma alcohol en exceso.
• Asegúrese de que los niños reciban las vacunas que los protejan contra las paperas y otras enfermedades de la infancia

La Diverticulitis

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

La Diverticulitis

Divertículos

0Los divertículos son bolsas pequeñas que sobresalen del revestimiento intestinal, tienen la forma de un dedo pulgar y suelen formarse en las áreas débiles del intestino grueso. El término divertículo indica que la bolsa está constituida por todas las capas de la pared abdominal (los divertículos verdaderos son raros), en tanto el divertículo falso carece de una porción de la pared normal del intestino. A medida que se envejece aumentan las probabilidades de que aparezcan divertículos

Causas

Nadie sabe exactamente qué causa la formación de las bolsas o sacos de diverticulosis. Consumir una dieta baja en fibra es una de las causas más probables.
Las personas que comen principalmente alimentos procesados, como muchos estadounidenses, no obtienen la fibra suficiente en su dieta. Los alimentos procesados abarcan arroz blanco, pan blanco, la mayoría de los cereales para el desayuno, galletas y rosquillas.
Como resultado, es más probable que se presenten estreñimiento y heces duras, lo cual lleva a que la gente tenga que hacer esfuerzo con las deposiciones. Esto aumenta la presión en el colon o los intestinos y puede causar la formación de estas bolsas.
La diverticulitis es causada por pequeños pedazos de heces (materia fecal) que quedan atrapados en estas bolsas, ocasionando infección o inflamación.

Síntomas

En general en las etapas iniciales del proceso de diverticulosis las personas no padecen de síntomas pero a medida que la enfermedad progresa empiezan a aparecen algunos síntomas. La constipación o transito lento es un síntoma que aparece en personas con diverticulitis. Calambres en el abdomen también aparecen en personas con diverticulosis. La aparición de pequeñas gotas de sangre en las heces también puede ser indicativo de diverticulosis. Cuando los divertículos se infectan empieza la verdadera enfermedad del la diverticulitis.
Entre los síntomas de la diverticulitis podemos mencionar:
  1. Dolores severos del abdomen especialmente en la parte baja izquierda del mismo.
  2. Diarrea o constipación (imposibilidad de defecar).
  3. En la mayoría d los casos presencia de sangre en las heces

Diagnóstico

Debido a que los síntomas de la enfermedad diverticular pueden ser similares a los de otros padecimientos digestivos, es conveniente consultar a un médico gastroenterólogo para obtener un buen diagnóstico. Además de la historia clínica y un examen físico (que incluye un examen rectal digital para detectar si existe una obstrucción o sangrado), el médico podrá requerir de rayos X y estudios de laboratorio para confirmar el diagnóstico.
También puede ser necesario recurrir a un estudio más específico como puede ser la colonoscopia, que le permite observar directamente las paredes del colon.

Tratamiento

En el manejo ambulatorio, y dado que la alimentación oral incrementa la presión colónica, la dieta ha de ser líquida las primeras 48-72 h. En adelante, y en función de la mejoría de los síntomas, irá regularizándose progresivamente hasta normalizarse pasados 7-10 días. Posteriormente, se debe recomendar una dieta progresivamente más rica en fibra hasta alcanzar los 32 g/día.
El dolor deberá controlarse con analgésicos no narcóticos. Debe evitarse el empleo de antiinflamatorios no esteroides. Tanto el paracetamol como el metamizol son adecuados. La antibioticoerapia va dirigida frente a gérmenes gramnegativos y anaerobios infradiafragmáticos. Existen diferentes pautas basadas más en consensos que en ensayos clínicos.
Se puede emplear el ciprofloxacino (500-750 mg/12 h) asociado a metronidazol (500 mg/6 h). Alternativamente se pueden administrar amoxicilina-clavulámico (875-125 mg/8 h) o trimetroprín-sulfametoxazol (800-160 mg/12 h) unido a metronidazol. La mejoría ha de ser evidente a los 2-3 días. El tratamiento debe mantenerse durante 7-10 días.
Cuando se diagnostica un absceso debe ser drenado por vía percutánea guiado por ecografía o tomografía computada, idealmente dejando un catéter tipo malekot o similar para drenaje continuo porque la incidencia de la reproducción del absceso es alta.
Las Indicaciones para tratamiento quirúrgico, según la sociedad americana de colon y recto son:
  1. Dos o más ataques de diverticulitis asociados con dolor abdominal, fiebre, masa abdominal y leucocitosis.
  2. Ataque de diverticulitis con extravasación del medio de contraste, síntomas obstructivos o urinarios.
  3. Más de dos episodios confirmados de diverticulitis aguda severa que requieran hospitalización.
  4. Pacientes inmunocomprometidos o consumidores crónicos de corticoides.
  5. Un solo ataque de diverticulitis en personas menores de 50 años.
La cirugía urgente está indicada en la peritonitis y retroperitonitis difusas, la hemorragia incoercible y la obstrucción colónica completa.

Prevención

Deben evitarse todos aquellos alimentos procesados y azucarados, evitar grasas animales, en especial carnes rojas y la leche de vaca, esta última se pega al revestimiento intestinal formando densos copos difíciles de digerir. La dieta debe ser alta en fibra y enzimas, incluir vegetales frescos, jugos y ensaladas frescas, evitando combinar muchos alimentos en una sola comida y evitando alimentos dulces después de comer. El postre puede tomarse una hora después de haber comido, y de preferencia, el postre debe ser sin azúcar blanca.
Ejercicio: la actividad física ayuda a fortalecer las funciones intestinales, ayudando al colon a evacuar y a que las toxinas acumuladas fluyan normalmente.
Terapias alternas: la dieta del agua es uno de los remedios más efectivos para depurar los intestinos y mantenerlos saludables, previniendo un sinfín de padecimientos y la diverticulosis. La reflexología podal y la hidroterapia son muy efectivas, así como los cataplasmas de barro en el vientre para evitar el estancamiento de la materia fecal.
En caso de presentar inflamación de los divertículos, es esencial seguir una estricta dieta, evitar laxantes químicos en caso de estreñimiento. Lo mejor es incluir fibra natural y, sobre todo, agua.
Alimentos y suplementos recomendados: la chía, la linaza y la clorofila, son complementos dietéticos que ayudan a mantener la evacuación sana de los intestinos. Los jugos de manzana o ciruela pasa o fresca por la noche son excelentes para sanar los intestinos. Los jugos deben ser frescos sin adicionar endulzantes. También se puede comer ensalada de manzana con ciruelas o la manzana a mordidas. El jugo de limón o la toma de jugo de sábila o bayas de goji en ayunas son alternativas para limpiar cada día al intestino de sustancias tóxicas. La cura con sirope desintoxica al cuerpo a profundidad. El ajo, limpia profundamente y aniquila bacterias acumuladas en el intestino. Las bebidas y alimentos probióticos, como yogures caseros, kéfir o productos lácteos fermentados ayudan a mantener la salud del colón y previenen la diverticulosis. Incluir germinados en las comidas como tomate, berros, apio, brécol y col, ayudan a mantener depurados y en buen funcionamiento a los intestinos. El jugo de zanahoria es un excelente reconstituyente intestinal.  Sustituye en tu dieta el arroz refinado por el arroz integral, que además de tener mayor número de nutrientes, es excelente fuente de fibra.
La papaya en ayunas es excelente desinflamatorio, ideal en casos de diverticulitis se recomienda ponerse dos días de dieta comiendo solamente papaya y tomando dos litros de agua, en ayunas un vaso de agua caliente y en la noche otro. Esto limpiará y fortalecerá las zonas dañadas del intestino.

La gota

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

La gota

La gota es una enfermedad producida por la acumulación de cristales microscópicos de ácido úrico en las articulaciones que provocan artritis. En ocasiones, estos cristales forman cúmulos abultados (tofos) bajo la piel que se pueden palpar o se depositan en los riñones, siendo causa de cólicos nefríticos u otras alteraciones en el funcionamiento de estos órganos. De hecho, casi el 20 por ciento de los pacientes afectados por la gota desarrollan cálculos renales. Por sexos, la gota es 4 veces más común en hombres, especialmente entre varones de mediana edad, aunque también se manifiesta en mujeres después de la menopausia.

Causas

La gota se origina por un exceso de ácido úrico en el organismo. Este exceso puede deberse a un aumento en su producción, a una eliminación insuficiente del ácido úrico por el riñón y/o a un exceso de ingesta de alimentos ricos en purinas que son metabolizadas por el organismo a ácido úrico. Ciertos alimentos como las vísceras de animales, mariscos y algunas legumbres, son particularmente ricos en purinas. También las bebidas alcohólicas pueden incrementar significativamente los niveles sanguíneos de ácido úrico. En condiciones normales, 1/3 del ácido úrico del organismo procede de los alimentos, y 2/3 del metabolismo.

Diagnóstico

El diagnóstico de la gota puede ser clínico, basándose únicamente en las características clínicas de los ataques agudos. Con seis criterios menores clínicos, aún sin determinación de uricemia ni exploraciones radiológicas, podemos realizar el diagnóstico. Una historia de ataques agudos, monoarticulares, con rápida aparición y la respuesta clínica adecuada a antiinflamatorios o colchicina, localizados en MTF o tarso, puede ser suficiente.
Criterios Mayores (cualquiera de ellos es diagnóstico)
  • Visualización de cristales de monourato sódico en muestra de liquido sinovial
  • Cristales en muestra de nódulo subcutáneo (tofo)
Criterios menores
1. Máxima inflamación en las primeras 24 horas
2. Más de un ataque de artritis aguda
3. Ataques monoarticulares
4. Eritema sobre las articulaciones hinchadas
5. Podagra
6. Ataque de podagra unilateral
7. Ataque en tarso unilateral
8. Tofo (nódulo subcutáneo sospechoso)
9. Hiperuricemia
10. Tumefacción articular asimétrica en estudio radiográfico
11. Quistes subcorticales sin erosiones en estudio radiográfico
12. Líquido articular (durante un ataque agudo) aséptico

Tratamiento

Las crisis de gota aguda o artritis gotosa se tratan con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), siendo a menudo necesario administrar dosis elevadas. Aunque probablemente en el tratamiento de la gota aguda son eficaces todos los AINE, habitualmente se utiliza la indometacina.
La gota aguda también puede tratarse mediante colchicina si lo tolera el estómago.
Los fármacos hipouricemiantes, es decir, que bajan el ácido úrico, como el alopurinol o el probenecid empeoran los episodios de gota aguda y nunca deben administrarse durante una crisis aguda. Generalmente se trata con colchicina, antiinflamatorios o los dos a la vez. La colchicina tiene el inconveniente de producir diarrea y los antiinflamatorios molestias de estómago.

Prevención

Cuando se manifieste un ataque de gota eleve la articulación afectada mientras esté en descanso. Aplíquese cataplasmas de carbón o arcilla en la parte afectada durante 1 hora 3 veces por día. Haga un baño de parafina en la región afectada. Tome mucha agua y jugos frescos. Haga fomentos calientes o fríos al sentirse mejor y aplíquese por 15 minutos cada tres horas. También es muy útil aplicarse una compresa de raíces u hoja de cofrei durante por lo menos tres horas.
Para mejorar la gota se debe modificar su régimen alimentario por uno rico en verduras, almendras, hortalizas, frutas y yogurt. Puede consumir frutas como uvas, melón, manzana, frutas cítricas, limón, banana, cereza y sandia. Consuma cereales integrales. Las hortalizas como la espinaca, hongo, espárrago, acelga no deben ser utilizadas, en cambio consuma constantemente tomate, nabo, lechuga, papa, remolacha. El tomate a pesar de ser ácido en su sabor, su efecto en la sangre es alcalinizante lo cual favorece a que se pueda eliminar el ácido úrico. Utilice también la leche y sus derivados preferiblemente descremados.

Hipocondriasis

Posteado por admin en octubre - 22 - 2011

Hipocondriasis

La hipocondría es una enfermedad por la que el paciente cree de forma infundada que padece alguna enfermedad grave. El origen del término hace referencia a una región anatómica, el hipocondrio, situada bajo las costillas y el apófisis xifoides del esternón, donde según la escuela médica humoral se creía que se acumulaban los vapores causantes de este mal.
La hipocondría es, en esencia, una actitud que el individuo adopta ante la enfermedad. La persona hipocondríaca está constantemente sometida a un análisis minucioso y preocupado, incluso obsesivo, de sus funciones fisiológicas básicas, pensando en ellas como una fuente de segura enfermedad biológica.
La característica esencial de la hipocondría es la preocupación y el miedo a padecer, o la convicción de tener, una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de alguna sensación corporal u otro signo que aparezca en el cuerpo.

Causas

Son varias las causas de la hipocondría. A continuación exponemos algunas de las más habituales:
• Interpretación errónea de síntomas.
• Experiencias traumáticas relacionadas directa o indirectamente con el padecimiento de una enfermedad grave por parte de un familiar o amigo cercano, sobretodo que haya podido causarle la muerte.
• Haber padecido una enfermedad durante la infancia, sobre todo si fue grave.
A veces que la hipocondría puede comenzar a partir de la recepción de información alarmante sobre enfermedades.

Síntomas

Uno de los principales síntomas de la hipocondría es la ansiedad que siente la persona ante la posibilidad de padecer realmente una enfermedad más o menos grave, sintiendo de hecho una preocupación exagerada por temas relacionados con la salud.
En muchos casos, la persona hipocondríaca puede pasarse horas meditando sobre los síntomas de su cuerpo (ya sean reales o no), llegando incluso a percatarse de signos funcionales totalmente normales que normalmente escapan a la conciencia, relacionándolos precisamente con esa presunta enfermedad.
En cualquier caso, te resumimos la mayoría de los síntomas que aparecen a continuación:
• Ansiedad excesiva por padecer una supuesta enfermedad grave.
• Preocupación excesiva.
• Atención exagerada a signos funcionales del cuerpo y supuestos síntomas de la enfermedad.
• Miedo a padecer una enfermedad grave.
• Tras visitar a un enfermo, o leer un artículo sobre salud (por poner un sencillo ejemplo), la persona cree sentir los mismos síntomas.
• Sienten molestias de todo tipo, desde sudoración excesiva a aumento de la frecuencia cardíaca, pasando por dolores abdominales o calambres musculares.
• Las conversaciones con otras personas tienden siempre a girar en torno a la salud y las enfermedades.

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Si el examen no muestra una enfermedad, su doctor puede comenzar a sospechar de la presencia de la hipocondría.
La hipocondría hay que distinguirla de ser aprensiva, en la hipocondría el malestar es significativo y afecta la vida laboral, social u otras áreas importantes de la vida de la persona.
Según la clasificación internacional de enfermería de la OMS, para considerar a un paciente como hipocondriaco éste debe estar convencido de padecer como mínimo dos enfermedades graves y debe conocer al menos el nombre y sintomatología de una de ellas.
Igualmente para decretar la enfermedad hay que observar que la duración del trastorno sea de al mes seis meses. Los médicos que tratan a pacientes con un posible caso hipocondríaco debe descartar primero que éste realmente no presente ninguna enfermedad física. Si después de realizar el descarte sigue presentando angustia en una perpetua auscultación, conviene estudiar la posibilidad de un trastorno psicológico.
En psiquiatría, la actitud hipocondriaca aparece como un trastorno en algunas formas de depresión endógena, especialmente en la melancolía involutiva (depresión de los ancianos). También puede adquirir en ciertos casos los rasgos de un desarrollo delirante, de contenido hipocondriaco, en la llamada paranoia hipocondriaca.

Tratamiento

El tratamiento de hipocondriasis es importante que  lo realice  un profesional en salud mental con experiencia en el tratamiento de este trastorno ya que considerará  las técnicas más efectivas para su manejo.
El tratamiento esta dividido de la siguiente manera:
  • Los antidepresivos: Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), que pueden ayudar a reducir la preocupación experimentada así como los síntomas físicos de este trastorno. Los psicofármacos pueden ser de ayuda para atacar la sintomatología depresiva o de angustia excesiva; sin embargo, una vez que estos desórdenes psicológicos han sido controlados, los fármacos pueden ser suspendidos y seguir con tratamiento psicológico (específicamente con terapia cognitivo conductual.
  • Técnica de reconstrucción cognitiva. Esta terapia promueve la pérdida de la angustia y el miedo a la enfermedad que el hipocondríaco siente al analizar y modificar las creencias personales relacionadas con las enfermedades.
  • Técnica de relajación. Debido a que la ansiedad puede originar manifestaciones que a la final pueden atribuirse a enfermedades graves o incluso generarlas, la relajación ayuda a reducir los temores existentes.
  • Técnica de la inundación imaginaria: Consiste en visualizar los pensamientos y presentimientos negativos de enfermedades y la muerte como si realmente hubieran ocurrido. Este método de intervención sirve para afrontar directamente el miedo a la muerte, el envejecimiento y el posible rechazo de los demás.
  • Técnica paradójica. Se le pide al hipocondríaco que, mediante varias técnicas, se exponga voluntariamente a los síntomas y sensaciones temidas. De esta manera se busca que el paciente, las considere ahora como completamente normales.
  • Técnica de asertividad. Esta técnica se basa en mejorar la autoestima del paciente.
  • Análisis y resolución de áreas conflictivas de la vida personal. Se busca tratar aspectos de la vida del paciente que se han visto afectados por alguna enfermedad o han incidido en la aparición de alguna afección.

Prevención

• Durante el tratamiento se debe impedir que el paciente conduzca, trabaje o tome decisiones de cualquier tipo, sobre todo si son de carácter financiero.
• La familia debe limitar las salidas del paciente fuera de casa y procurar que tenga vigilancia el mayor tiempo posible.
• Los familiares también deben proteger al paciente de ambientes marginales, promiscuos y del consumo de tóxicos.
• Si la enfermedad es grave y/o la familia no puede hacerse cargo, se debe ingresar al paciente. Si éste se opone se puede pedir una orden judicial o solicitarla 24 horas después del ingreso forzado.

Colon irritable

Posteado por admin en octubre - 21 - 2011

Colon irritable

El colon irritable es un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas y signos digestivos. Son alteraciones digestivas caracterizadas fundamentalmente por la presencia de dolor o malestar abdominal asociados a trastornos de la defecación (cambio en la frecuencia y/o consistencia de las deposiciones), en los cuales, a pesar de efectuar exámenes de laboratorio o de imágenes (endoscopías, radiografías, ecotomografías, scanner, etc.), no se logra pesquisar trastornos estructurales del aparato digestivo. Estos síntomas de caracterizan por ser recurrentes o crónicos en el tiempo.
Es también frecuente que coexistan otros trastornos digestivos como meteorismo (hinchazón), estitiquez o diarrea recurrentes a los cuales no se les encuentra causa aparente con los exámenes de laboratorio habituales.
Aunque el término colon irritable es el más utilizado, algunos médicos preferimos denominarlo intestino irritable ya que las alteraciones que causan las molestias no necesariamente radican en el colon exclusivamente.

Causas

No hay una causa concreta de este trastorno, sino que más bien se debe a la interacción de distinto aspectos. Los más importantes en este sentido son la alimentación y el estrés.

Síntomas

  • Dolor abdominal después de comer, se alivia al defecar.
  • Estreñimiento pertinaz, o alternando con diarrea durante al menos 6 meses.
  • Distensión abdominal después de comer
  • Náuseas, vómitos
  • Alteraciones emocionales, depresión.

Diagnóstico

Es fundamental para su diagnóstico descartar que haya otras enfermedades digestivas que puedan provocar síntomas similares.
El examen físico y los test practicados (tacto rectal, rectoscopia, colonoscopia, estudios de laboratorio, estudios de las heces) no revelarán ninguna anormalidad.
El diagnóstico diferencial incluye una gran variedad de procesos que pueden afectar al intestino. Aunque el médico diagnostique este síndrome, ello no debe impedir que mantenga sus sospechas de posibles enfermedades intercurrentes.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas. Los cambios en la dieta pueden ayudar a algunos pacientes, aunque no hay una dieta aplicacable a todos. Las medidas más prácticas son una dieta rica en fibra, ejercicio regular y otras medidas para disminuir el stress emocional, y en algunos casos, fármacos anticolinérgicos (tipo Buscapina).

Prevención

Entre las medidas de prevención están:
- Comer 6 veces al día en menor cantidad en lugar de hacer 3 comidas fuertes.
- Incluir en la dieta alimentos ricos en fibra.
- Controlar las situaciones de estrés y evitar las que lo ocasionan.
- Dormir bien y suficiente para permitir la relajación del cuerpo.
- Tomar al menos 8 vasos o dos litros de agua diariamente para favorecer el peristaltismo intestinal y la formación de materia fecal.
- Evitar el uso de laxantes.
- Evitar el consumo de tabaco, bebidas alcohólicas y drogas, que favorecen la irritación del intestino.
- Evitar alimentos irritantes y los que provocan gases, como leguminosas, col, café, chile, bebidas gaseosas, alimentos grasosos en exceso.

síndrome de Gilbert

Posteado por admin en octubre - 19 - 2011

síndrome de Gilbert

El síndrome de Gilbert es una alteración hereditaria multifactorial asociada a un elevado nivel de bilirrubina (hiperbilirrubinemia no conjugada) en sangre y por lo general no presenta síntomas, aunque una leve ictericia puede aparecer en condiciones de esfuerzo excesivo, estrés, insomnio, cirugías, ayuno, cuando hay infecciones o tras la ingesta de algunos medicamentos como el paracetamol, ya que la concentración de bilirrubina en la sangre aumenta en estas situaciones.

Causa

El síndrome de Gilbert suele ser causado por una anomalía genética heredada. Los síntomas ocurren cuando hay una interferencia con la enzima hepática que es importante en la eliminación de bilirrubina. Esto causa el aumento de los niveles de bilirrubina en la sangre, que puede producir síntomas como ictericia.
El síndrome causa fatiga y depresión.

Síntomas

Esta alteración es hereditaria y por lo general no presenta síntomas, aunque la ictericia puede aparecer en condiciones de esfuerzo excesivo, estrés, ayuno, cuando hay infecciones o tras la ingesta de algunos medicamentos, ya que la concentración de bilirrubina en la sangre aumenta en estas situaciones. La fatiga es otro de los indicios que puede señalar la presencia del síndrome. El problema de esta enfermedad es que es asintomática y a veces pasa desapercibida hasta que se presenta una ictericia. Muchas veces sólo aparece cuando una persona tiene 30 o 40 años y acude al médico por un problema de hiperbilirrubilemia (bilirrubina alta en la sangre).

Dianóstico

La analítica de sangre mostrará una elevación de la Bilirrubina Indirecta o no conjugada.

Tratamiento

No es necesario realizar ningún tratamiento para el síndrome de Gilbert. Los síntomas suelen desaparecer solos.

Prevención

No hay manera de prevenir el síndrome de Gilbert. Sin embargo, usted puede prevenir los síntomas evitando lo siguiente:
• Saltar comidas o ayunar
• Deshidratación (muy pocos líquidos en el cuerpo)
• Ejercicio vigoroso
• Ataques repetidos de vómito
• Stress o trauma

Dispepsia

Posteado por admin en octubre - 18 - 2011

Dispepsia

El término dispepsia comprende todo trastorno de la secreción, motilidad o sensibilidad gástricas que perturben la digestión; designa cualquier alteración funcional asociada al aparato digestivo. Por lo general, la dispepsia es benigna y curable. Su origen puede estar en un trastorno físico o emocional y en algunos casos se puede deber a un proceso tumoral; se caracteriza por alteraciones digestivas consecutivas a disfunciones gástricas e intestinales. Produce molestias físicas del tracto gastrointestinal superior, asociadas con la ingestión de alimentos sólidos o líquidos. Presenta síntomas como ardores o acidez, eructos, distensión gaseosa, flatulencia, sensación de plenitud o presión abdominal, náuseas y vómitos.

Causas

Las causas de dispepsia funcional (DF)son desconocidas y probablemente múltiples. Existe alguna evidencia que implica cierta predisposición genética. Aunque la infección por Helicobacter pylori puede producir síntomas de dispepsia en un pequeño grupo de pacientes, existe poca información para apoyar el rol de esta bacteria como causante de los síntomas en la mayoría de los pacientes. Los factores psicológicos pueden influir en la experiencia del síntoma en algunos pacientes con dispepsia funcional.
Se han identificado cambios en la función gástrica en muchos pacientes con DF. En aproximadamente 40% de los pacientes con dispepsia, el estómago no se relaja normalmente en respuesta a una comida. Esto se conoce como “alteración en la acomodación gástrica” y puede estar asociada con síntomas de plenitud y presión en algunos pacientes. También se observan alteraciones de las contracciones y del vaciamiento gástrico en un porcentaje similar de pacientes. La alteración del vaciamiento gástrico ha sido asociada con síntomas de distensión y sensación de plenitud temprana. Al menos dos tercios de los pacientes con dispepsia funcional presentan mayor percepción de la actividad gástrica, lo que se denomina hipersensibilidad visceral.

Síntomas

Los síntomas característicos de la dispepsia son:
• Falta de apetito
• Mal aliento
• Flatulencia o eructos
• Náuseas
• Sensación de digestiones larga y laboriosa
• Distensión abdominal
• Meteorismo
• Diarrea o estreñimiento o ambos alternando.
Si la dispepsia es crónica además se puede presentar
• Cefalea
• Cansancio
• Adelgazamiento
• Anemia
• Irritabilidad
Síntomas o signos de alarma: se consideran signos de alarma: disfagia, pérdida de peso, anorexia y pirosis, así como la presencia de sangre en las heces en ausencia de patología anal. Ante cualquiera de estos síntomas se recomienda la realización de exploraciones complementarias dependiendo del síntoma guía e independientemente de la edad del paciente, y que pueden llevar a un diagnóstico específico (ulcus péptico, litiasis biliar, neoplasia esofagogástrica, esofagitis, patología pancreática, etc.)

Diagnóstico

El manejo diagnóstico de los síntomas dispépticos constituye un reto tanto para el médico de atención primaria como para el especialista, ya que, bajo un mismo término se engloban patologías orgánicas, algunas potencialmente letales, susceptibles de tratamiento y/o curación, con otra funcional de naturaleza crónica y tratamiento insatisfactorio. Ello exige una aproximación diagnóstica sistemática y adaptada a los recursos sanitarios disponibles:
Evaluación clínica:
a) Anamnesis: debe incluir una descripción detallada de los síntomas, el tiempo de evolución, la severidad, los antecedentes clínicos personales y familiares, la presencia o no de síntomas de alarma (ver estrategia diagnóstica), el consumo de fármacos y los hábitos tóxicos.
b) Exploración física: La exploración física en un paciente con dispepsia funcional es en principio normal. Cualquier hallazgo como la presencia de masas abdominales, ictericia, adenopatías o sangre macro o microscópica en las heces debe hacer pensar en la existencia de patología orgánica.
c) Exploración de la esfera psicosocial: interrogar, en lo posible, sobre la presencia de acontecimientos vitales estresantes presentes o pasados, actitud y expectativas ante la enfermedad, y sobre la presencia de depresión o ansiedad.
Exploraciones complementarias:
a) Analítica general: debe incluir glucemia, función renal, ionograma, función hepática y pancreática.
b) Fibrogastroscopia (FGS): es la técnica de elección pues permite la visualización del tracto digestivo superior, la toma de biopsias y la realización de la prueba de la ureasa para descartar infección por H. pylori. Además, incluso cuando la FGS es normal el efecto tranquilizador tanto para el paciente como para el facultativo no es desdeñable al descartar una patología orgánica.
c) Diagnóstico de la infección por H. pylori: se puede efectuar mediante métodos invasivos, que requieren de la endoscopia para la obtención de biopsias de mucosa gástrica (cultivo microbiológico, estudio histológico o prueba de la ureasa), y métodos no invasivos, que proporcionan evidencias indirectas de la infección (serología y prueba de aliento con urea).
d) Otras exploraciones: se incluyen técnicas convencionales como la ecografía abdominal o el TAC y técnicas más sofisticadas limitadas a los casos más complejos y realizadas en los centros de referencia como la medición del vaciamiento gástrico por gammagrafía, la manometría gastrointestinal o el barostato gástrico, entre otras.

Tratamiento

Antes de iniciar tratamiento, es de vital importancia que usted confíe en el diagnóstico que ha hecho su médico y no tenga ninguna duda de que no tiene patología orgánica (su médico ha descartado que tenga usted un tumor o algo grave).
Una vez aceptado esto sin ningún género de dudas, debe entender también que la dispepsia funcional es un proceso BENIGNO, CRÓNICO y RECIDIVANTE, en el que se alternarán fases sin síntomas y otras en las que éstos reaparecerán. Recuerde que esta patología suele durar años y, por desgracia, no se dispone de un tratamiento eficaz para solucionarla, por lo que tendrá múltiples reciadas. No obstante, le recomendamos que siga las siguientes normas ya que podrían ayudarle a disminuir su sintomatología.
  • Elimine de la dieta aquellos alimentos con los que usted ve que le aparecen más frecuentemente los síntomas.
  • Haga comidas menos copiosas de los habituales, coma despacio y mastique adecuadamente la comida. Todo esto le ayudará a hacer más fácilmente la digestión de los alimentos que haya ingerido.
  • No fume, ni tome bebidas que contengan alcohol.
  • Si su médico le ha prescrito medicación antisecretora, tómela sólo en las épocas de mayor molestia y siguiendo siempre las indicaciones de su médico.
  • Si le han recetado un medicamento para facilitar el vaciamiento del estómago (cinitaprida, metoclopramida, etc), es importante que lo tome unos 20 o 30 minutos antes de las comidas para facilitar que puedan hacer su efecto.
  • En épocas en las que esté más ansioso, previa consulta con su médico especialista, puede ser útil que tome medicación para disminuir su ansiedad.
  • Si tiene que tomar medicación analgésica, el fármaco más aconsejable es el paracetamol. Procure no tomar aspirina (ácido acetil salicílico), ni antiinflamatorios no esteroideos. En caso de absoluta necesidad, consulte con su especialista para tomarlos bajo protección del estómago con medicación antisecretora.

Prevención

Con frecuencia, la dispepsia es por causa de una úlcera estomacal o por enfermedad de reflujo ácido. Si usted tiene enfermedad de reflujo ácido, el ácido del estómago fluye de vuelta dentro de su esófago (el tubo que se dirige desde la boca hasta el estómago). Esto ocasiona dolor en el pecho. Su médico le puede hacer algunas pruebas para determinar si usted tiene una úlcera o enfermedad de reflujo ácido.
Algunos medicamentos, como por ejemplo los medicamentos antiinflamatorios, pueden causar dispepsia. Algunas veces no se encuentra causa alguna para la dispepsia.
Consejos prácticos para evitar la indigestión
• Comer regularmente, despacio y masticando bien la comida.
• No tomar alimentos demasiado fríos ni demasiado calientes, la ingesta de éstos puede alterar los mecanismos naturales de la digestión.
• Comer alimentos ricos en fibras vegetales.
• Evitar en lo posible el consumo de alcohol y tabaco.
• Realizar ejercicio regularmente, un paseo después de comer ayuda significativamente a nuestra digestión.
• Visitar al dentista con regularidad.

Síndrome de ovario poliquístico (SOPQ)

Posteado por admin en octubre - 16 - 2011

Síndrome de ovario poliquístico (SOPQ)

El síndrome de ovario poliquístico (SOPQ), también llamado Síndrome de Stein-Leventhal, es un trastorno endocrino causando uno de los desbalances hormonales más frecuentes en mujeres de edad reproductiva. Para que se considere a una persona con posible SOP, debe cumplir dos de estos tres criterios:

  1. oligoovulación o anovulación,
  2. exceso de actividad androgénica,
  3. ovarios poliquísticos (visualizados por ultrasonido ginecológico). Debe excluirse: hiperplasia suprarrenal congénita, tumores que puedan secretar andrógenos y la hiperprolactinemia.

Causas

Diabetes: Si se padece o se tienen antecedentes familiares de diabetes.
Estrés: La ansiedad, depresión y estrés prolongados o incluso un desorden bipolar.
Anovulación: Por alguna razón el folículo no termina de madurar en el ovario y no es expulsado.
Insulina: La sobreproducción de insulina o la alta resistencia a la misma impiden la ovulación.
Obesidad: Con un exceso de grasa en el cuerpo se produce un alto nivel de estrógenos, lo cual también inhibe la ovulación.
Hormonas: Un desbalance endocrino provoca altos niveles de las hormonas progesterona, estradiol, testosterona, LH y FSH.
Dieta: Comer mucho o hacer dietas continuas causa un desequilibrio nutricional que impide que el cuerpo funcione adecuadamente. Una alimentación alta en grasas saturadas puede provocar obesidad, diabetes, hipertensión arterial, intolerancia a la glucosa o colesterol alto, que son causas del SOP.

Síntomas

Estos son algunos de los síntomas del SOP:

  • Periodos menstruales infrecuentes, ausentes, y/o sangrado irregular
  • Infertilidad o inhabilidad de quedar embarazada por falta de ovulación.
  • Aumento en el crecimiento de vellos en la cara, pecho, estomago, espalda, dedo pulgar, o en los dedos de los pies.
  • Acné, piel grasosa, o caspa
  • Dolor abdominal
  • Aumento de peso u obesidad, generalmente alrededor de la cintura
  • Diabetes tipo 2
  • Colesterol alto
  • Alta presión arterial
  • Calvicie de patrón masculino o pérdida de pelo
  • Manchas espesas y café oscuras o negras en la piel del cuello, los brazos, el pecho, o los muslos.
  • Pequeños excesos de piel alrededor de las axilas y el cuello.
  • Apnea del sueño- ronquidos excesivos y paros de respiración durante el sueño.

Diagnóstico

  • Historial de períodos menstruales irregulares o ausentes
  • Exploración con ultrasonido de los ovarios (en busca de quistes múltiples).
  • Revisiones de la presión arterial (puesto que el riesgo de alta presión arterial es alto en las mujeres con SOP)
  • Prueba de diabetes, debido a que las mujeres que tienen SOP son susceptibles a desarrollar intolerancia a la glucosa (niveles elevados de glucosa en una prueba oral de tolerancia a la glucosa) y diabetes tipo 2-

Tratamiento

La ausencia de un mecanismo causal claro en el síndrome ha llevado al desarrollo de múltiples tratamientos orientados a corregir los síntomas teniendo en cuenta las necesidades de la paciente y su situación clínica.

Las pacientes con SOPQ buscan tratamiento por tres razones principales: hiperandrogenismo, infertilidad e irregularidades menstruales.

En mujeres obesas la pérdida del 5% o más del peso corporal total es capaz de revertir severamente los síntomas.  Esto sería probablemente resultado de la disminución de las concentraciones de insulina y de la resistencia a ésta, con la consiguiente reducción de la producción de andrógenos ováricos y de la circulación de testosterona libre.

Hiperandrogenismo:

- Hirsutismo:

Si es leve o moderado y localizado, puede ser tratado simplemente con medidas cosméticas. En casos más severos se puede ofrecer terapia medicamentosa.

El antiandrógeno mas ampliamente utilizado es el acetato de ciproterona (progesterona sintética con efecto tanto antigonadotropo como antiandrogénico).  La combinación de este con etinilestradiol, logra la supresión del hiperandrogenismo con la mejoría de síntomas clínicos y la normalización de las alteraciones hormonales que caracterizan al SOPQ.

Otra droga utilizada es la Espironolactona (antagonista mineralocorticoide y antagonista de receptores de andrógenos). El uso de esta se puede asociar con sangrado vaginal ocasional, por lo tanto es generalmente administrada con un contraceptivo oral.

Más recientemente ha sido reportado el éxito del uso de antiandrógenos puros, tales como la flutamida, como así también de los agonistas de GnRH (hormona liberadora de gonadotrofinas).  Cualquiera de los esquemas empleados requiere un tiempo prolongado para que se logre la mejoría del hirsutismo, que supera en promedio los 6 meses.

- Alopecia:

Los antiandrógenos (flutamida, finasteride) son el tratamiento de elección para la alopecia andrógeno dependiente.

- Acné:

Puede ser tratado en primera instancia con una amplia gama de antibióticos, pero si estos no brindan resultados satisfactorios otras opciones incluyen los derivados del ácido retinoico y los antiandrógenos.

Infertilidad:

Cuando las mujeres con síndrome de ovarios poliquísticos desean concebir, el objetivo primario es la inducción de la ovulación.

Tratamiento médico:

El tratamiento de primera elección para la inducción de la ovulación en un caso de SOPQ es el citrato de clomifeno.  Esta droga brinda resultados positivos en aproximadamente un 75% de las pacientes. La resistencia a la droga en el 25% restante podría deberse a la hiperinsulinemia que acompaña a este síndrome (sobre todo en mujeres obesas).  Recientemente se ha demostrado que la respuesta en este grupo de pacientes podría ser incrementada mediante la disminución de la secreción insulínica con metformina, junto con un programa de reducción de peso y ejercicios.

El uso de Metformina ha sido empleado con éxito por diversos grupos sola o asociada al clomifeno.

La estimulación gonadotrófica es el siguiente paso en el tratamiento de las mujeres que son resistentes al clomifeno. Sin embargo, los resultados de la estimulación gonadotrófica en el SOPQ son poco exitosos (bajo índice de embarazos, alto índice de embarazos múltiples  y síndrome de hiperestimulación ovárica). En consecuencia, ciertos investigadores han logrado mejores resultados con el uso inicial de bajas dosis de gonadotrofinas, seguida de pequeños incrementos, apuntando a administrar solamente la dosis umbral de FSH que facilite la maduración de un folículo único.

Otra alternativa para lograr la ovulación monofolicular es la administración pulsátil de GnRH, con resultados poco satisfactorios. En ausencia de evidencia que sugiera un beneficio de la GnRH esta no debería ser recomendada como tratamiento estándar en este grupo de pacientes.

Tratamiento quirúrgico:

Tradicionalmente consta en la resección en cuña de los ovarios (realizada desde 1906). Restablece las menstruaciones, lográndose tasas de embarazo aceptables. Su mecanismo de acción no está claro y acarrea el riesgo de generar adherencias que comprometen la fertilidad futura por agregado de un factor mecánico de infertilidad.

La diatermia ovárica por laparoscopia o drilling por láser fue introducida por Gjonnaess  basada en el principio de poder lograr los mismos efectos de la resección en cuña evitando la lesión mecánica.

Sin embargo, estudios recientes han comparado el tratamiento médico con el manejo quirúrgico, no demostrando diferencias significativas en los resultados de ambos grupos.

Irregularidades menstruales:

Los ciclos monofásicos pueden ser tratados con gestágenos naturales como la progesterona micronizada, desde el día 15 al 25 de un ciclo artificial preestablecido, o con medroxiprogesterona, de la misma forma que el anterior. El objetivo con ambos esquemas es reducir los efectos indeseables de la estimulación estrogénica sostenida sobre el endometrio.

Los anticonceptivos orales pueden constituir otra forma de tratamiento, y permitir disminuir los niveles de LH y la producción de andrógenos ováricos, y aumentar la SHBG. Es aconsejable la utilización de anticonceptivos en dosis bajas de estrógenos y gestágenos sin efecto androgénico. Dentro de estos es útil la combinación de etinilestradiol y gestodeno, o de etinilestradiol y ciproterona.

Prevención

Aunque no se puede hacer nada para prevenir el síndrome de ovario poliquístico, el diagnóstico y el tratamiento tempranos son los mejores métodos para controlar los síntomas. Si tus periodos son irregulares o inexistentes, consulta a un ginecólogo, quien te podrá ayudar a regular tu ciclo menstrual.

Cataratas

Posteado por admin en octubre - 14 - 2011

Cataratas

Una catarata es una opacidad del lente (cristalino) del ojo, el cual normalmente es claro y transparente; puede compararse a una ventana que se escarcha con hielo o se “empaña” con vapor.

Causas

Aunque no se conoce exactamente su origen o causa inicial, se cree que es una consecuencia del desgaste natural del individuo, por lo que suele ser habitual en personas de edad avanzada.
Pero también se conocen otras causas, como: causas congénitas; la cantidad de rayos ultravioletas recibidos por el ojo; un abuso o consumo prolongado de cortico esteroides; también se relacionada la aparición de cataratas con el hecho de sufrir otras enfermedades crónicas como la diabetes, la miopía grave o disfunciones renales; los radicales libres han sido considerados los causantes de diversas enfermedades, entre ellas las cataratas; como consecuencia de cambios químicos de las proteínas del interior del órgano; o como consecuencia de un trastorno metabólico poco común.

Síntomas

Una catarata comienza poco a poco. Tiene poco efecto sobre la visión al principio. Puedes notar que tu visión es un poco borrosa, como si miraras a través de un pedazo de vidrio traslúcido. Puede hacer que la luz del sol o una lámpara parezcan demasiado intensas, ocasionándote un deslumbramiento. También puede producir que cuando conduces de noche, las luces de los coches que se aproximan, parezcan más brillantes. Además, otro síntoma es que los colores pueden no parecer tan vivos como antes.
A medida que la catarata se hace más grande y la visión se vuelve más borrosa, resultará más difícil leer y hacer otras tareas normales. Las personas con una catarata avanzada ven como si lo hicieran a través de un cristal traslúcido.
Los síntomas más comunes de una catarata son:
  • Visión borrosa.
  • Problemas con la luz. Éstos problemas pueden ser que los faros parezcan muy brillante durante la noche, el resplandor de las lámparas o la luz solar parezcan muy brillante, o un halo alrededor de las luces.
  • Los colores parecen menos brillantes.
  • Mala visión nocturna.
  • Visión doble o múltiple (este síntoma a menudo desaparece a medida que la catarata crece).
  • Cambios frecuentes en tus gafas o lentes de contacto.
Estos síntomas pueden ser un signo de otros problemas oculares. Si tienes alguno de estos síntomas, consulta a su profesional de la visión.
Cuando la catarata es pequeña, puede que no notes ningún cambio en su visión. Las cataratas tienden a crecer lentamente, así que la visión empeora gradualmente. Algunas personas con cataratas se dan cuenta de que la vista de cerca mejora súbitamente, pero esto es temporal. La visión es probable que empeore de nuevo según la catarata se desarrolla.

Diagnóstico

La vista tal vez sea uno de los aspectos que más preocupa a la persona y cuyos síntomas son más evidentes. De ahí que la sintomatología adversa lleve a la persona a visitar al especialista. Un examen convencional de la vista revelará la existencia de las cataratas. El oftalmólogo determinará el estado de la visión con la lectura de un diagrama. Para tener un diagnóstico más preciso, también puede someterse al afectado a la dilatación de las pupilas mediante unas gotas que permitirán al médico explorar más a fondo los ojos. Paralelamente pueden llevarse a cabo otros exámenes para comprobar la afectación de la catarata, de tal modo que sirva de referencia para constatar a posteriorilos cambios de mejora producidos tras la intervención. Entre estos exámenes está el de luz brillante, el de percepción de contrastes, el de visión potencial y el examen microscópico de fotografía especular.

Síntomas

Las cataratas se manifiestan con una pérdida de visión lenta y progresiva que no mejora con ningún cambio en las gafas. La disminución de la visión, que se torna nublada y desenfocada, se incrementa en ciertos ambientes, como en la oscuridad o ante focos de luz. De ahí que la conducción no sea nada recomendable debido al deslumbramiento que ocasionan los automóviles que vienen de frente. La luz solar intensa también tiene efectos negativos en la visión del afectado
Algunos de los síntomas comunes de las cataratas son:
• La visión se torna borrosa sin dolor;
• Deslumbramiento o sensibilidad a la luz;
• Cambios frecuentes en la graduación de los lentes;
• Visión doble en un ojo;
• Necesidad de luz más intensa para leer;
• Visión nocturna muy pobre;
• Los colores se ven desvanecidos o amarillentos.

Tratamiento

El tratamiento de cataratas normalmente consiste en la cirugía. Durante la cirugía de cataratas, se extrae el cristalino y se reemplaza por una lente artificial nueva. En la mayoría de las cirugías, se utiliza una lente intraocular (IOL). La lente intraocular puede ser de silicona, plástico o acrílico. Para los pocos pacientes que no pueden tolerar las IOL, el tratamiento de cataratas consiste en el uso de anteojos o lentes de contacto blandas regulares.
En general, las personas que presentan una catarata pueden determinar cuándo desean que se la extirpen quirúrgicamente. Cuando las personas se sienten inseguras, incómodas o son incapaces de realizar sus tareas probablemente sea el momento para la cirugía. No tiene ningún sentido someterse a la cirugía antes de ese punto.

Prevención

La mejor prevención consiste en controlar las enfermedades que incrementan el riesgo de una catarata y evitar la exposición a los factores conocidos que promueven su formación.
El uso de gafas de sol durante el día cuando usted está al aire libre puede reducir la cantidad de luz ultravioleta (UV) a la que están expuestos sus ojos. Algunas gafas de sol no filtran los dañinos rayos ultravioleta. Un oculista puede decirle cuáles son las gafas que filtran la mayor cantidad de estos rayos. El hecho de dejar el hábito de fumar puede disminuir el riesgo de desarrollar cataratas en pacientes que fuman cigarrillo.