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Neurofibromatosis

Posteado por admin en enero - 13 - 2012

Neurofibromatosis

Las Neurofibromatosis (NF) son un grupo de enfermedades de origen genético que afecta principalmente al desarrollo y crecimiento de los tejidos de las células neurales (células nerviosas).
Se forman Neurofibromas (tumores que involucran al tejido nervioso) en la piel, tejido subcutáneo, nervios craneales y los nervios de la base de la columna vertebral.
Pueden afectar el desarrollo de otros tejidos, tales como los huesos y piel. Como pueden afectar a cualquier sistema del organismo, son consideradas enfermedades multisistémicas. Las más importantes por su frecuencia son las formas 1 y 2.
Neurofibromatosis tipo I (NF1)
La Neurofibromatosis tipo I es una enfermedad multisistémica, progresiva, hereditaria, rara, que afecta principalmente el sistema nervioso y la piel y está caracterizada por el desarrollo de tumores en la vaina de mielina de los nervios.
Neurofibromatosis tipo II (NF2)
La Neurofibromatosis tipo II es una enfermedad multisistémica, progresiva, hereditaria, muy rara que se caracteriza por la presencia de tumores benignos en los nervios auditivos, pudiendo también desarrollarse otros tumores en la columna vertebral o menangiomas.

Causas

La NF se debe a una mutación genética:
NF 1 mutación en el cromosoma 17.
NF 2 mutación en el cromosoma 22.
La herencia es autosómica dominante, lo que quiere decir que con tener un gen alterado de alguno de los padres aparecerá la enfermedad; así mismo, existe un riesgo de transmitir la enfermedad del 50 % a cada uno de los hijos. Hasta el momento se han descrito más de 150 variaciones en la mutación del gen.
Existe también la mutación espontanea “de novo” donde los padres no tienen ninguna alteración cromosómica, se conocen casos de mutaciones “de novo” en varios hijos por lo que se habla de mutaciones en células germinales. En el momento actual se considera que el 50% de los casos diagnosticados de NF son de mutación espontanea.

Diagnóstico

Diagnóstico de Neurofibromatosis tipo I (NF1)
1. Seis o más manchas café con leche mayores de 5 mm en pacientes                          prepuberales y mayores de 15 mm en pacientes postpuberales.
2. Dos o más neurofibromas de cualquier tipo o un neurofibroma plexiforme.
3. Signo de Crowe (efélides axilares o inguinales).
4. Glioma de nervio óptico.
5. Dos o más nódulos de Lisch (harmartomas de iris)
6. Lesiones óseas típicas (displasia del esfenoides, displasia o adelgazamiento      cortical de huesos largos con o sin pseudoartrosis).
7. Antecedentes de Neurofibromatosis tipo I en padres o hermanos.
Si dos o más de estos criterios son encontrados en un individuo se realiza el diagnóstico de NF1.
Diagnosis of Neurofibromatosis Type 2 (NF2)
1. Masas bilaterales en el octavo par craneal demostradas con técnicas por            imágenes apropiadas (por ej., TC o RNM)
2. Un familiar de primer grado con NF2 y uno de los siguientes:
a)       Masa unilateral en el octavo par craneal, o
b)       Dos de los siguientes:
•         Neurofibroma
•         Meningioma
•         Glioma
•         Schwannoma
•         Opacidad lenticular subcapsular posterior juvenil
Si los criterios 1 y 2 son encontrados en un individuo se realiza el diagnóstico de NF2.

Síntomas

La Neurofibromatosis provoca un crecimiento descontrolado alrededor del tejido nervioso, ejerciendo presión en los nervios afectados y causando dolor y problemas de sensibilidad y movimiento según sean los nervios afectados.
Los síntomas difieren mucho de una persona a otra. Podría decirse que las manchas de un color café con leche son el síntoma por excelencia de la Neurofibromatosis. En muchas personas puede constituir el único síntoma visible de la enfermedad.
Otros síntomas que pueden aparecer, incluidas complicaciones, son:
• Convulsiones.
• Cefaleas.
• Feocromocitona.
• Escoliosis.
• Estreñimiento.
• Hipertensión.
• Ceguera.
• Pecas en las axilas o la ingle.
• Tumores cancerosos.
• Neurofibromas nodulares.
• Neurofibromas plexiformes.
• Depresión.
• Dolor.
• Ansiedad.

Tratamiento

El tratamiento de ambos tipos de NF tiene como objetivo controlar los síntomas. Los tumores de la NF no siempre se tratan por los siguientes motivos:
• Crecen lentamente
• Pocas veces son cancerosos
• Pueden no causar problemas
Si tiene NF, deberá realizarse exámenes regulares para controlar:
• Tumores
• Manchas cafés en la piel
• Huesos, incluyendo la escoliosis
• Oído
• Visión
Tratamiento para la NF1
La cirugía puede ayudar para corregir algunas anormalidades en los huesos. La cirugía ósea puede combinarse con soportes de la espalda para tratar la escoliosis. La cirugía también puede ser usada para quitar tumores dolorosos o que causen deformidad. Sin embargo, los tumores pueden volver a crecer y en grandes cantidades. En casos poco frecuentes, cuando los tumores se vuelven cancerosos, el tratamiento puede incluir:
• Cirugía
• Quimioterapia
• Radiación
Tratamiento para NF2
La cirugía puede extraer tumores, pero también puede dañar los nervios. Si los nervios de los oídos son dañados, puede ocurrir la pérdida de la audición. Otras opciones de tratamiento incluyen:
• Extirpación parcial de tumores
• Radiación
La IRM del cerebro permite detectar tumores aunque sean pequeños, lo que posibilita un tratamiento temprano.

Prevención

No existen pautas para prevenir la NF.

Preeclampsia o toxemia

Posteado por admin en enero - 11 - 2012

Preeclampsia o toxemia

La preeclampsia o toxemia, es una enfermedad propia del embarazo. Se manifiesta por la presencia de hipertensión arterial, retención de líquidos (edemas) y proteína en la orina.
La preeclampsia se presenta en un pequeño porcentaje de embarazos (5 % al 8%). Suele aparecer después de la semana 20 de gestación (aunque en casos menos frecuentes puede aparecer antes).
Su progresión puede ser lenta o bien aparecer bruscamente al final del embarazo.
Dependiendo de las cifras de presión arterial y la pérdida de proteínas en la orina, la preeclampsia puede ser leve, moderada o severa.
La preeclampsia produce disminución de la llegada de alimentos y oxígeno al bebé, impidiendo un crecimiento intrauterino adecuado. Además favorece una disminución en el volumen de líquido amniótico, y en casos extremos puede ser causa de un desprendimiento prematuro de placenta, asociado a numerosos riesgos en la salud del bebé.

Causas

La causa exacta de la preeclampsia no se conoce. Las posibles causan abarcan:

  • Trastornos autoinmunitarios
  • Problemas vasculares
  • Su dieta
  • Sus genes

Los factores de riesgo abarcan:

  • Primer embarazo
  • Embarazos múltiples (gemelos o más)
  • Obesidad
  • Edad mayor a 35 años
  • Antecedentes de diabetes, hipertensión arterial o enfermedad renal

Diagnóstico

Para el diagnóstico de preeclampsia, tanto la hipertensión como la proteinuria deben estar presentes.

  • Presión arterial: Sistólica de 140 mm Hg o más, o diastólica de 90 mm Hg o más después de la semana 20 de gestación en una mujer con presión arterial previamente normal. Incremento de la presión sistólica > 30 mm Hg o incremento de la presión diastólica > 15 mm Hg en una paciente con hipertensión arterial crónica preexistente.
  • Proteinuria: 0,3 g o más de proteínas en orina de 24 horas (normalmente se corresponde con 1+ o más en una prueba de orina con dipstick)

Preeclampsia severa:

  • Presión arterial: Sistólica de 160 mm Hg o más, o diastólica de 110 mm Hg o más en 2 ocasiones separadas como mínimo por 6 horas con la paciente en reposo
  • Proteinuria: 5 g o más de proteínas en orina de 24 horas o 3+ o más en una prueba de orina con dipstick de 2 muestras de orina separadas por al menos 4 horas
  • Otras características: oliguria (menos de 500 Ml de orina en 24 horas), trastornos cerebrales o visuales, edema pulmonar o cianosis, dolor epigástrico o en el cuadrante superior derecho, alteración de la función hepática, trombocitopenia, retardo del crecimiento intrauterino

Síntomas

La preeclampsia puede aparecer de repente, por lo que es muy importante saber reconocer los síntomas. Llame a su doctor inmediatamente si nota hinchazón en la cara o alrededor de los ojos, o si las manos, los pies o los tobillos se le hinchan excesivamente o se le hinchan de repente.

La hinchazón excesiva se produce debido a la retención de líquidos, que además puede provocar un aumento rápido de peso. Por eso comuníquele también al médico si aumenta más de 4 libras (alrededor de 2 kg) en una semana. Sin embargo, tenga presente que no todas las mujeres que presentan hinchazón o rápido aumento de peso tienen preeclampsia.

Si tiene preeclampsia severa puede presentar otros síntomas. Llame a su doctor inmediatamente si tiene cualquiera de estos síntomas:

  • Dolor de cabeza fuerte o persistente
  • Alteraciones de la vista, como visión doble, borrosa, con puntos o destellos de luz; sensibilidad a la luz o pérdida temporal de la visión
  • Molestias fuertes o dolor al palpar la parte superior del abdomen
  • Náuseas o vómitos

Algunos síntomas de la preeclampsia, como hinchazón y aumento de peso, pueden parecer molestias normales del embarazo. Es por eso que podría no saber que tiene preeclampsia hasta que se la detecten en una visita prenatal de rutina. Ésta es una de las razones por las que es tan importante asistir a las visitas prenatales.

Tratamiento

Si el bebé está lo suficientemente desarrollado (por lo regular 37 semanas o después), es posible que el médico necesite sacarlo para que la preeclampsia no empeore. Usted puede recibir diferentes tratamientos para ayudar a inducir el parto o puede ser necesaria una cesárea.

Si el bebé no está totalmente desarrollado y usted tiene preeclampsia leve, la enfermedad con frecuencia puede manejarse en casa hasta que su bebé tenga una buena probabilidad de sobrevivir después del parto. El médico probablemente recomendará lo siguiente:

  • Descansar en cama en la casa, acostándose sobre el lado izquierdo la mayor parte o todo el tiempo
  • Tomar vasos de agua extra al día y consumir menos sal
  • Asistir a controles con el médico con más frecuencia para verificar que usted y su bebé estén evolucionando bien
  • Tomar medicamentos para bajar la presión arterial (en algunos casos)

Inmediatamente llame al médico si aumenta de peso o tiene nuevos síntomas.

En algunos casos, una mujer embarazada con preeclampsia es hospitalizada, de manera que el equipo médico pueda vigilar de cerca al bebé y a la madre.

El tratamiento puede involucrar:

  • Medicamentos administrados por vía intravenosa para controlar la presión arterial, al igual que prevenir convulsiones y otras complicaciones
  • Inyecciones de esteroides (después de 24 semanas) para ayudar a acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé

Usted y su médico continuarán hablando sobre el momento más seguro para dar a luz al bebé, considerando:

  • Cuán cerca está usted de la fecha probable de parto. Cuanto más avanzada esté usted en el embarazo antes de dar a luz, mejor será para su bebé.
  • La gravedad. La preeclampsia tiene muchas complicaciones graves que pueden causarle daño a la madre.
  • Qué tan bien esté evolucionando el bebé en el útero.

Es necesario sacar al bebé si usted tiene signos de preeclampsia severa, lo cual incluye:

  • Exámenes (ecografía, perfil biofísico) que muestren que su bebé no está creciendo bien o no está recibiendo suficiente sangre y oxígeno
  • Se confirma que el número inferior de la presión arterial de la madre está por encima de 110 mmHg o es mayor a 100 mmHg de forma constante durante un período de más de 24 horas
  • Pruebas de la función hepática anormales
  • Dolores de cabeza intensos
  • Dolor en el área ventral (abdomen)
  • Eclampsia
  • Líquido en los pulmones de la madre (edema pulmonar)
  • Síndrome HELLP
  • Conteo plaquetario bajo (trombocitopenia)
  • Disminución en la función renal (cantidad baja de orina, gran cantidad de proteína en la orina, aumento en el nivel de creatinina en la sangre)

Prevención

Las principales recomendaciones para prevenir la preeclampsia es llevar una vida saludable donde se cuide especialmente la dieta:

  • Reduzca la sal en la comida
  • Evitar las frituras
  • Descansar lo suficiente
  • Realizar ejercicio moderado
  • Evitar el alcohol y la cafeína
  • Vigilar el peso

Albinismo

Posteado por admin en enero - 10 - 2012

Albinismo

El albinismo, es una condición genética en la que hay una ausencia congénita de pigmentación (melanina) de ojos, piel y pelo en los seres humanos y en  animales causado por una mutación en los genes. También aparece en los vegetales, donde faltan otros compuestos como los carotenos. Es hereditario, aparece con la combinación de los dos padres portadores del gen recesivo.

Causas

El albinismo se presenta cuando uno de varios defectos genéticos hace que el cuerpo sea incapaz de producir o distribuir melanina, una sustancia natural que da color a su pelo, la piel, y el iris del ojo.
Los defectos se pueden transmitir de padres a hijos.
Hay dos tipos principales de albinismo:
  • Tipo 1 es causado por defectos que afectan la producción del pigmento, melanina.
  • Tipo 2 se debe a un defecto en el gen. Las personas con este tipo tienen una pigmentación clara al nacer.
La forma más grave de albinismo se denomina albinismo oculocutáneo. Las personas con este tipo de albinismo tienen el pelo blanco o rosa, la piel, y el iris de color, así como problemas de visión.
Otro tipo de albinismo, llamado albinismo ocular tipo 1 (OA1), sólo afecta a los ojos. La piel de la persona y de los ojos es por lo general en el rango normal. Sin embargo, un examen ocular muestra que no hay color en la parte posterior del ojo (retina).

Diagnóstico

El Albinismo normalmente se detecta por el aspecto general de la persona o a través de trastornos en la historia clínica familiar. Un examen ocular completo efectuado por un oftalmólogo, un examen médico y una evaluación genética (investigación de la historia familiar), pueden ayudar a diagnosticar y definir el tipo de Albinismo.
Los test especiales del cabello, la piel o la sangre se pueden usar para hacer diagnósticos específicos. Hay una segunda forma de Albinismo poco frecuente, se caracteriza porque se asocia a una mayor tendencia a hemorragias y a padecer infecciones.

Síntomas

Los síntomas de albinismo dependen del tipo específico de albinismo que tenga una persona. Algunos tipos afectan la piel, cabello, y ojos. Otros tipos afectan sólo los ojos o sólo la piel.
Los síntomas pueden incluir:
  • Problemas oculares, como:
*  Estrabismo u ojos errantes o desviados
* Visión deficiente (la cual por lo general no se puede corregir con gafas o             lentes de contacto)
* En algunos casos, ceguera funcional
*  Nistagmos o movimiento rápido e irregular de los ojos
* Ambliopía u ojo “perezoso”.
* Fotofobia – sensibilidad a luces brillantes o deslumbrantes
  • Problemas cutáneos, incluyendo:
* Poca o nula pigmentación (provocando piel extremadamente clara o                   blanca)
*  Porciones de baja pigmentación (provocando porciones de piel                             extremadamente clara o blanca)
* Sensibilidad extrema a quemaduras de sol
*Susceptibilidad muy alta a cáncer cutáneo
  • Problemas del cabello, incluyendo:
*  Cabello blanco
* Porciones del cabello (con frecuencia el copete) que son blancas
  • Algunos tipos raros de albinismo, como el síndrome de Hermansky-Pudlak, pueden causar otros síntomas, incluyendo:
* Trastornos de sangrado
* Enfermedades pulmonares
* Enfermedades intestinales
* Infecciones
*  Pérdida de la audición
* Trastornos del sistema nervioso
* Las formas comunes, albinismo tipo 1 y 2 no están asociadas con estos                 síntomas más serios.

Tratamiento

El tratamiento preventivo puede incluir:
Proteger la piel:
- Los riesgos de padecer cáncer de piel y quemaduras de sol se pueden                   reducir al evitar la exposición al sol siempre que sea posible
- Use un factor de protección solar (SPF) de 15 o más
- Cubra la mayor cantidad de piel posible con ropa cuando se exponga al sol
Proteger los ojos:
- Use gafas con protección UV cada vez que se exponga al sol
- Los lentes para el sol (con protección UV) pueden aliviar la fotofobia

Tratamiento Específico de Síntomas

El tratamiento específico de síntomas de albinismo puede incluir:
Para los ojos:
o Gafas, lentes de contacto, y/o auxiliares  ópticos para ayudar a mejorar la         visión
o Cirugía para corregir determinados problemas oculares, incluido el                     estrabismo o la embriopatía
o Auxiliares visuales (en el sala de clases) para ayudar a nietos con albinismo
Para la piel:
o Cirugía para tratar o eliminar el cáncer de piel, si es necesario.
Estudios en ratones con formas genéticas de albinismo sugieren que la transferencia de genes puede prevenir alteraciones visuales. Todavía está por verse si estos resultados algún día se puedan aplicar a personas con albinismo ocular.

Prevención

No se conocen maneras para prevenir el albinismo. Si usted tiene albinismo o tiene historial familiar del trastorno, puede hablar con un asesor genético cuando decida tener hijos para entender los riesgos de su descendencia.

Nevus Melánicos (lunares)

Posteado por admin en enero - 9 - 2012

Nevus Melánicos (lunares)

Se trata de proliferaciones de células melánicas de la piel y mucosas que originan manchas de color pardo-oscuras bien localizadas. Las células melánicas emigran alrededor del 3-5 mes embrionario hacia la epidermis. Si el número de estas células es grande, se producen acúmulos a nivel epidérmico o dérmico, que por traslucirse el color a la superficie cutánea se traducen en manchas oscuras.

Causas

Estas  células melánicas  emigran alrededor del 3-5 mes embrionario hacia la epidermis, si el numero de estas células es grande se producen  acumulaciones a nivel epidérmico, que  se trasluce  de  color oscuro en la piel.

Diagnóstico

•Medir  y/o tomar una fotografía clínica del nevus.
•Revisión periódica, en función del número y forma de los nevus.
•Posible extirpación por el dermatólogo si aprecia un cambio importante en alguno de ellos.
Nevus melanocíticos congénitos son máculas elevadas, redondas u ovales de color marrón o negro que pueden tener pelos. Existen en el momento de nacer y suelen ser pequeños. Debido a que tienen mayor riesgo de malignización y son muy antiestéticos se debe siempre valorar su extirpación quirúrgica.

Síntomas

Los lunares son lesiones polimorfas en cuanto al tamaño, color, superficie y evolución. Cuando aparecen en niños (alrededor de un 15% de los nevus) suelen ser pequeños, planos y de color pardo-claro. Según pasa el tiempo se van formando nuevas lesiones de tamaño variable, entre puntiformes a lenticulares, de color más oscuro y que pueden hacer relieve. En la pubertad y embarazo suelen aumentar, y en los ancianos suelen ir desapareciendo. De todas formas es normal el tener unos 20-25 nevus por persona. Normalmente no suelen producir molestias (no pican ni duelen), tienen un discreto crecimiento a lo largo de la vida, pueden cambiar lentamente de color, aparecen pequeños pelos y simulan verrugas antiestéticas que justifican su extirpación.

Tratamiento

Los  lunares  se quitan con una extirpación quirúrgica simple, se  puede  garantizar la curación y desaparición total del proceso sin posibilidad de recidiva ni malignización, pero no es necesario extirpar todos los lunares, ya que las mayorías son estables.

Prevención

Para prevenir la aparición de nevus no existe ninguna regla, pero para que no se puedan trasformar en melanomas o para tratar de diagnosticar este proceso en forma precoz se debe visitar al dermatólogo siempre que en un lunar exista:
  • Modificación rápida en el tamaño, forma o coloración.
  • Brote de manchas oscuras o nodulitos cercanas al nevus.
  • Halo inflamatorio periférico (no confundir con el halonevus blanco de Sutton)
  • Erosión, costras, sangrado o ulceración.
  • Dolor o picor
  • Aparición de ganglios.

Celulitis

Posteado por admin en enero - 5 - 2012

Celulitis

La celulitis comúnmente se conoce como el  cúmulo de tejido adiposo en determinadas zonas del cuerpo, formando nódulos adiposos de grasa, agua y toxinas. Otros nombres para esta entidad son: Lipodistrofia ginecoide, Síndrome de Piel de Naranja, Piel en “Colchón”.
Entre el 85% y el 98% de las mujeres después de la pubertad presentan algún grado de celulitis, siendo más frecuente en unas etnias que en otras. Parece haber un componente hormonal en su desarrollo; en los hombres es raro encontrar celulitis.
Existen distintos grados de celulitis, celulitis blanda, celulitis dura y la más conocida es la celulitis esclerótica (piel de naranja).

Causas

Las causas que pueden desencadenar en celulitis son:
• El factor genético o hereditario: Antecedentes familiares de padecer obesidad y celulitis, favorecen su aparición, entonces siempre será conveniente vigilar la dieta de las personas con mayor predisposición genética.
• La falta de ejercicio o sedentarismo: La falta de actividad física empeora la situación. La práctica de ejercicio activa la circulación sanguínea y el metabolismo de las células grasas.
• Una alimentación inadecuada: Una dieta excesiva en calorías da lugar a un aumento de peso, de las células grasas, entonces así se empeora aun más el proceso celulítico. También se debe tener en cuenta la relación existente entre el sodio (sal) y la celulitis. El exceso de sodio en la dieta produce edema o retención de líquidos, lo cual agrava aún más el cuadro.
Una alimentación baja en sodio junto con la ingesta de un litro y medio como mínimo de agua, facilita la eliminación de toxinas y reduce el edema.
• El estrés: Las tensiones acumuladas dificultan la circulación, así los productos de intercambio y de desecho no pueden eliminarse.
• El consumo de alcohol y tabaco: Mayor cantidad de toxinas incorporadas al organismo. El alcohol impide una correcta depuración del material de desecho y el cigarrillo dificulta una correcta circulación sanguínea.
• Utilizar vestimenta inapropiada: Ya sea ropa ajustada o tacones altos, estos empeoran la circulación y el retorno venosos generando más edema.
• Permanecer mucho tiempo de pie: Esto también dificulta la circulación y provoca la aparición de varices.
• Factores hormonales: la aparición de celulitis está relacionada con altos niveles de estrógenos, lo que da lugar a edema o retención de líquidos. La pubertad, embarazo, menopausia, síndrome premenstrual, uso de píldoras anticonceptivas son todas situaciones donde las hormonas sufren algún desorden. Estas circunstancias desencadenan o empeoran la celulitis.
• Los trastornos circulatorios: Impiden una adecuada eliminación de toxinas.

Diagnóstico

El diagnóstico de la celulitis no reviste ninguna complicación, básicamente si nos fijamos en el aspecto de la piel, palpamos correctamente y pellizcamos suavemente la misma nos cercioraremos de la presencia de las placas celulíticas. La piel aparece con una serie de irregularidades como depresiones que constituyen la clásica “piel de naranja”. Palpando superficialmente notaremos la presencia de irregularidades como en “grano de arroz”, y en estadios más importantes nódulos celulíticos más grandes y compactos. La capacidad de deslizamiento de las capas de la piel está disminuida notando que al pellizcarla duele y no podemos despegarla de las capas más profundas. El aspecto es de sequedad, frialdad e induramiento o edematizada.
Normalmente nos encontraremos una serie de signos asociados, generalmente de índole vascular como: calambres, pesadez de las piernas, edematización de los tobillos, pies fríos, con la piel rosada, marmórea, y muy frecuentemente se asocia a la presencia de varículas, varices, hematomas muy frecuentes etc.

Síntomas

La celulitis es relativamente fácil de detectar, puesto que la mayoría de síntomas son visibles a simple vista. Los principales síntomas de la celulitis son:
• Sensación de pesadez en las piernas por estancamiento de los líquidos, hormigueo. acumulación de material de desecho en las células o simplemente asintomática
  • Formación de los nódulos, Persistencia de las marcas de presión de los dedos sobre la zona afectada. Incapacidad de deslizamiento suave de los dedos sobre la zona enferma.
  • Aparición, generalmente en la parte lateral de los muslos y en las mismas nalgas, de unos abultamientos irregulares de la piel (Lo que se conoce como piel de naranja). En un gran porcentaje de casos, la aparición de ésa “piel de naranja” con abultamientos bien definidos de la piel en nalgas y parte posterior y superior de muslos, pudiendo llegar hasta la rodilla, no provoca más que problemas de tipo estético.
  • Sin embargo hay casos, cuanto más edad más frecuentes, en que las enfermas aquejan dolores de calidad variable, a veces agudos, en muslos, piernas, y brazos. Dolor que se acentúa con la presión o simplemente el roce o con el calor de la cama. Al tacto se nota la tensión de la zona; a la presión, como granulosa y al pellizcar, dolor.
  • En estos casos extremos pueden aparecer componentes psíquicos, como ansiedad o depresión.

Tratamiento

Según los materiales y métodos empleados, estas técnicas

especificas se pueden agrupar en:

1. TRATAMIENTOS CON TÓPICOS

Deben elegirse fórmulas que contengan principios activos que actúen sobre los 3 componentes involucrados en el desarrollo de la celulitis: la microcirculación, el tejido graso y el tejido conectivo. Los productos utilizados para el tratamiento de la celulitis están realizados a base de diferentes extractos fitoterápicos y otras sustancias activas, entre ellas, algunas vitaminas.

2. TRATAMIENTOS  ORALES

Deben elegirse fórmulas que contengan principios activos que actúen sobre los 3 componentes involucrados en el desarrollo de la celulitis: la microcirculación, el tejido graso y el tejido conectivo. Los productos utilizados para el tratamiento de la celulitis están realizados a base de diferentes extractos fitoterápicos y otras sustancias activas, entre ellas, algunas vitaminas.

3. OTROS TRATAMIENTOS ALTERNATIVOS PARA LA CELULITIS

Liposucción

Lipoescultura

Endermologia

Electrolipólisis

Mesoterapia

Ozonoterapia

Prevención

Casi todas las mujeres, por razones de edad, hormonales, hereditarias y otras consecuencias derivadas del tipo de vida que llevan (alimentación, ejercicio, etc.) almacenan grasa y/o líquidos en diversas zonas del cuerpo (tienen celulitis). Puedes haber sido delgada toda la vida y después del primer embarazo o al cruzar la barrera de los 30 el cuerpo se empieza a descomponer: tus muslos se llenan de horribles hoyuelos con aspecto de piel de naranja (la celulitis); tu cadera lleva una cartuchera incorporada que sobresale por las costuras de tus vaqueros; tu abdomen se rodea de un flotador salvavidas que rebosa por encima de tu falda; tus brazos van perdiendo firmeza y tus senos claudican ante la fuerza de la gravedad ( vaya descubrimiento el de Newton!). En definitiva, esa terrible “enfermedad” llamada juventud se va curando poco a poco y tu cuerpo va sometiéndose a un nuevo estado que, en muchas ocasiones, puedes evitar tomando una serie de medidas preventivas como las que te nombramos a continuación:
1.- HAZ EJERCICIO FÍSICO: Al poner el cuerpo en marcha se activa la circulación y se acelera el metabolismo, arrastrando grasas y toxinas.
Recomendamos una combinación de ejercicios cardiovasculares como correr o ir en bicicleta, con algunos aeróbicos y algo de yoga dinámico. Mínimo 3 días a la semana.
2.- NO FUMES: La nicotina reduce el aporte de oxígeno a las células. Cada calada supone una auténtica descarga de veneno que entorpece el funcionamiento del sistema linfático y la eliminación de toxinas. Eso sin hablar del riesgo de adquirir un cáncer que acabe con tu vida.
3.- NO BEBAS ALCOHOL EN EXCESO: El hígado es el gran responsable de procesar las toxinas y los elementos más pesados de los alimentos que ingerimos para que la sangre se libere de los agentes más negativos. Cuando el hígado detecta el alcohol se lanza a por él dejando de lado sus otras funciones vitales, de manera que las sustancias de desecho no son eliminadas.
Una copa de vino no hace daño alguno, hasta puede resultar beneficiosa. Pero unas copas de más o alcoholes de mayor graduación pueden resultar fatales para tu cuerpo.
4.-EVITA LA CAFEINA: El café, el té y las bebidas de cola pueden provocar un efecto diurético excesivo que fomente la deshidratación del organismo.
Puedes reemplazarlos por tés sin teína, sucedáneos naturales del café y zumos de frutas naturales.
5.-HIDRATATE: Si el organismo se queda sin agua, se convierte en una especie de papel secante y en vez de eliminar las toxinas, se queda con todas ellas. Bebe un entre 1 y 3 litros de agua al día, según sea tu actividad.
6.- COME SALUDABLE: Evita las comidas preparadas y aquellas con exceso de grasas y carbohidratos. Procura alimentarte con productos frescos de temporada, principalmente verduras, legumbres, frutas, cereales y pescados.
Come entre 3 y 5 veces al día, procurando que el desayuno y la comida sean las más completas y las de la noche y entre horas lo más livianas posible.
7.-ABANDONA LA SAL: El exceso de sal provoca una retención de líquidos automática. Sustitúyela por sales vegetales o especias.
8.-VISTE ADECUADAMENTE: Los pantalones apretados, las faldas ajustadas, las medias ajustadas o los calcetines con goma obstruyen la circulación adecuada de la sangre y de la linfa. Sigue la moda, pero deja fluir tu sangre y tu linfa vistiendo con prendas más holgadas.
9.-DEJA DE PENSAR POR UNOS MINUTOS: Nos pasamos el día pensando en lo que hicimos, en lo que estamos haciendo y en lo que nos queda por hacer, sin añadir todo aquello que desearíamos hacer y no podemos.
Tener la mente ocupada en tanto pensar acaba volviéndonos esquizofrénicos y, por lo tanto, vivimos estresados. El estrés nos trae la ansiedad y la ansiedad colapsa nuestro sistema nervioso que por ende afecta a todo el organismo.
Busca 15 minutos al día para relajarte y dejar de pensar. Disfruta del silencio y busca la paz en tu interior.
10.-EVITA EL EJERCICIO DE IMPACTO: Step, aeróbic intenso y otros ejercicios que implican un continuo rebote con el suelo provocan la congestión de la circulación en aquellas zonas más delicadas ( rodillas, tobillos, caderas, espalda) y esta repercute en la correcta circulación linfática de todo el organismo.
11.-TRABAJA EN LO QUE TE GUSTE: Tu trabajo puede gustarte más o menos, pero existen muchas personas que odian su trabajo. Esto implica un estado mental de por sí depresivo. A estas les recomiendo que cambien de trabajo por uno que realmente les guste o mejor, les apasione. Otras personas trabajan en algo que no les disgusta, pero que implica una postura inadecuada para la correcta circulación linfática (camioneros, taxistas, peluqueras, dependientas, etc.). A estas les recomiendo que sigan los 10 consejos mencionados anteriormente.

El Bocio

Posteado por admin en enero - 4 - 2012

El Bocio

El bocio es el crecimiento anormal de la glándula tiroides que se localiza en la cara anterior del cuello. Este padecimiento suele manifestarse cuando la tiroides, no produce suficiente cantidad de la hormona tiroidea para satisfacer las demandas corporales. En ese caso, la glándula se agranda para compensar esta situación, con lo cual generalmente se corrigen las deficiencias leves de la hormona. Sin embargo, también puede aparecer bocio cuando la glándula tiroides es hiperactiva, es decir, cuando produce un exceso de hormonas tiroideas.

Causas

Un porcentaje muy elevado de bocios cursan sin alteraciones en las hormonas tiroideas. Muchas veces se deben a formación de quistes o a un aumento de la formación de un líquido llamado coloide que se encuentra entre las células tiroideas que se agrupan formando folículos. En otras ocasiones, se desarrollan nódulos quísticos, hemorrágicos o sólidos debidos a proliferaciones focales del tejido tiroideo. Cuando existen deficiencias enzimáticas en la síntesis de hormonas tiroideas (bocios disenzimáticos) o una falta mantenida del aporte alimentario de iodo (bocio endémico), la disminución de la función tiroidea induce un aumento de TSH que da lugar a un aumento del tamaño glandular con el fin de restablecer la función tiroidea, aspecto que no siempre se consigue. En la gran mayoría de casos de hipertiroidismo existe bocio, pues para que se produzca una producción aumentada de hormonas tiroideas es necesario que la glándula sea de mayor tamaño y posea mayor capacidad sintética.

Síntomas

Muchas veces el único síntoma que produce el bocio es la aparición de un bulto en la región anterior del cuello. La tendencia natural es hacia el crecimiento lento. Cuando el crecimiento es importante puede dar lugar a síntomas compresivos por desplazamiento y presión sobre estructuras vecinas como la tráquea, el esófago o el nervio recurrente, lo que producirá dificultad respiratoria, para la deglución o afonía respectivamente. Aparte de los síntomas compresivos, las manifestaciones que puede originar tienen relación con las posibles alteraciones acompañantes de la función tiroidea como es el hipertiroidismo (nerviosismo, palpitaciones, cansancio, pérdida de peso, entre otras) o el hipotiroidismo (intolerancia al frío cansancio, somnolencia, sequedad de piel…).

Diagnóstico

Un GP (médico clínico, médico de atención primaria) puede detectar una glándula tiroides inflamada por el sentimiento del cuello del paciente y pidiéndole que tragar durante un examen físico de rutina. A veces los nódulos también se pueden detectar con sólo tocarlo. Un examen físico del cuello también puede permitir al médico evaluar el tamaño de la glándula tiroides y la extensión de la inflamación.
El médico puede ordenar más pruebas para averiguar cuál es la causa subyacente puede ser. Ejemplos de posibles pruebas incluyen:
Una prueba de la hormona – esto se hará un análisis de sangre que puede mostrar niveles de hormonas producidas por la tiroides, así como las glándulas pituitarias. Los bajos niveles sanguíneos de la hormona tiroidea significarán que la tiroides del paciente es de baja actividad. TSH (hormona estimulante del tiroides) los niveles serán altos si los niveles de la hormona tiroidea son bajos. Esta hormona es producida por la glándula pituitaria en un intento por estimular la glándula tiroides para que produzca más hormona. Inversamente, una tiroides hiperactiva se muestra los niveles más altos de lo normal de la hormona tiroidea y los niveles sanguíneos más bajos de lo normal de TSH.
Una prueba de anticuerpos – si el examen de sangre confirma la presencia de anticuerpos podría significar que la causa subyacente se relaciona con este.
Ultrasonido – un transductor se coloca sobre el cuello del paciente. El dispositivo de ultrasonido produce ondas sonoras que rebotan en el cuello y el retorno, como un eco. Las variaciones en el eco de los tiempos de transformación y de una imagen de la parte interior del cuello puede ser visto por el médico en una pantalla. Este procedimiento permite al médico ver el tamaño de la glándula tiroides es y si tiene nódulos.
Un escáner de la tiroides (yodo radiactivo exploración) – al paciente se le inyecta una pequeña cantidad de yodo radiactivo, generalmente en una vena en la parte interior del codo. Él / ella se acuesta en una mesa con la cabeza estirada hacia atrás mientras una cámara genera una imagen de la tiroides en un monitor.
El yodo radiactivo se acumula en la glándula tiroides y se presenta en la exploración.
Este análisis ayuda al médico a determinar el tamaño, estructura y función de la glándula tiroides.
La cantidad de radiación no es peligrosa para la salud del paciente. Tal vez no sea conveniente para las mujeres embarazadas.

Tratamiento

No se ha consensuado un tratamiento ideal para el bocio simple. Como primera posibilidad se planteó la suplementación con yodo dada la gran cantidad de bocios yodo-dependientes. Tras varios estudios se observó cómo la formación de múltiples nódulos que conlleva la historia natural de la enfermedad podía producir la inducción de tirotoxicosis por hiperfunción de alguno de ellos en individuos predispuestos.
Terapia con tiroxina
La eficacia de este tratamiento está en relación con la inhibición de la TSH, que pierde su capacidad de estimulación de las células tirotropas. Está altamente cuestionado el beneficio que aporta este tratamiento sobre bocios eutiroideos. La supresión con T4 provoca un hipertiroidismo subclínico iatrogénico que es perjudicial para el aparato locomotor, con disminución de la densidad mineral ósea y, según publican algunos estudios, aumento de la mortalidad de origen cardiovascular.
Cirugía
Las principales indicaciones de cirugía en el bocio son el crecimiento exagerado, con clínica compresiva o sospecha de malignidad.
Yodo radioactivo
El tratamiento se limita a las situaciones de hiperfunción tiroidea. Su uso no está indicado en bocios eutiroideos.

Prevención

Siempre que se aporte yodo se  estará previniendo. Por eso por ley nacional la sal de mesa viene iodada. El  yodo se encuentra en cantidades importantes en productos de mar y pescados de mar.
Favorecen el bocio los coles (repollo, coliflor) obvio

Cáncer Cervicouterino

Posteado por admin en enero - 3 - 2012

Cáncer Cervicouterino

El cáncer cervicouterino, una clase común de cáncer en la mujer, es una enfermedad en la cual se encuentra células cancerosas (malignas) en los tejidos del cuello uterino. El cuello uterino es la abertura del útero, el órgano hueco en forma de pera donde se desarrolla el feto, y lo conecta con la vagina (canal de nacimiento).
El cáncer cervicouterino suele crecer lentamente por un período de tiempo. Antes de que se encuentre células cancerosas en el cuello uterino, sus tejidos experimentan cambios y empiezan a aparecer células anormales (proceso conocido como displasia). La prueba de Papanicolaou generalmente encuentra estas células. Posteriormente, las células cancerosas comienzan a crecer y se diseminan con mayor profundidad en el cuello uterino y en las áreas circundantes.

Causas

Los factores de riesgo de cáncer cervical están relacionados con características tanto del virus como del huésped,  incluyen:
  • múltiples compañeros sexuales
  • una pareja masculina con muchas compañeras sexuales presentes o pasados
  • edad temprana en la primera relación sexual
  • elevado número de partos
  • infección persistente con un VPH de alto riesgo (como VPH 16 o 18)
  • infección por VHS tipo II y otras ITSs (como marcadores de promiscuidad sexual)
  • inmunosupresión
  • ciertos subtipos de HLA (antígenos leucocitarios humanos)
  • uso de contraceptivos orales
  • uso de nicotina.
Prácticamente el 100% de los casos de cáncer de cérvix y sus lesiones precursoras  están causadas por la infección  serotipos de alto riesgo del VPH, sobre todo el VPH-16 y el VPH-18. Se trata de un virus de transmisión sexual, y de ahí que la enfermedad sea más frecuente en mujeres promiscuas o que empezaron a tener relaciones sexuales pronto. También explica que sea más frecuente en sujetos inmunodeprimidos, como las mujeres con SIDA. En general, las tasas de progresión de las lesiones precancerosas no son uniformes, y aunque sobre todo VPH 16 está asociado con un riesgo elevado, es difícil predecir la evolución en una persona en particular. El riesgo de desarrollar cáncer depende sólo en parte del subtipo de VPH, ya que también depende del estado inmunológico de la persona y de condiciones ambientales. La progresión hacia carcinoma invasivo, si llega a ocurrir, puede ocurrir en pocos meses o producirse durante más de una década.

Diagnóstico

El diagnóstico de certeza del cáncer de mama requiere el examen microscópico de una muestra del tejido mamario sospechoso (biopsia). La biopsia, sin embargo, es tan sólo el último escalón en una cadena de procedimientos cuyo objetivo en separar los estudios mamarios en dos grupos principales: los que presentan algún grado de sospecha de cáncer y los que no.
La anamnesis (interrogatorio) seguida del examen físico o exploración física de la mama es el primer paso que se da para identificar si hay indicios de enfermedad.
Dentro del interrogatorio es de suma importancia investigar si la paciente tiene familiares directos que han tenido cáncer de mama (madre, hermana), si ha tenido tumores benignos en mama, si su menstruación fue de inicio temprano (12 años o menos) y su menopausia tardía (mayor de 50 años), si ha tomado anticonceptivos, si fuma; ya que todos estos se han identificado de cierta forma como factor de riesgo del cáncer de mama. Después de eso, se debe averiguar si la paciente ha tenido dolor mamario (mastalgia) o ha presentado alguna tumoración.
Posteriormente sigue la exploración física que la paciente la debe autorealizar cada mes. Un médico con experiencia también deberá explorarla al menos cada 6 meses. Se deben buscar tumoraciones, deformidades en piel, en pezones o bien tumoraciones por arriba o abajo de la clavícula o en axila.
A continuación, si ha sido posible obtener algún dato que lo justifique, debe recurrirse a algunas de las siguientes técnicas de diagnóstico por la imagen:
  • Mamografía
  • Ecografía mamaria
  • Resonancia magnética o Imagen de Resonancia Magnética (I.R.M.) o resonancia.
  • Tomografía por emisión de positrones, (T.E.P. o P.E.T.)
De estos procedimientos el más importante, el más específico y el más usado es la mamografía, una radiografía obtenida en un aparato de rayos X que ha sido diseñado especialmente para estudiar las mamas. Otras técnicas, como la galactografía, la neumoquistografía y la neumooncografía, representan variantes de la mamografía en las que se asocian técnicas invasivas para precisar el estudio de determinadas alteraciones.
La ecografía mamaria es un método auxiliar, muy útil en numerosas ocasiones, que en algunas circunstancias puede llegar a ser la principal técnica diagnóstica por la imagen. La principal utilidad consiste en la distinción de la naturaleza sólida o quística de lesiones nodulares identificadas en la mamografía. También es de utilidad en el estudio de mama con un componente glandular importante que condiciona una elevada densidad de la imagen mamogràfica, dificultando la discriminación de posibles lesiones. Permite una medición muy precisa del tamaño de los nódulos mamarios y es de gran utilidad para guiar punciones para obtener material celular o tisular para examen citológico o biópsico que permitan el estudio y diagnóstico histo-patológico.
La resonancia magnética y la T.E.P. (o P.E.T.) tienen importancia en casos concretos y su empleo, en la actualidad, no es rutinario. Sin embargo, las indicaciones de su empleo van ampliándose cada vez más. Las principales indicaciones de la resonancia son el seguimiento de cambios cicatrizales mamarios intensos post quirúrgicos, el estudio de multicecentricidad del cáncer mamario, la valoración de la extensión local para apoyar o contraindicar el tratamiento conservador y el estudio de complicaciones de prótesis mamarias.
Cuando se obtiene una mamografía, el radiólogo examina cuidadosamente las imágenes obtenidas buscando ciertos signos radiológicos que son conocidos como indicadores probables de patología. La imágenes pueden visualizarse de manera analógica, utilizando como soporte una película radiográfica especial para mamografía; o bien de manera digital, utilizando sistemas informáticos.

Síntomas

El cáncer cervicouterino no suele presentar síntomas, hasta que el tumor ha crecido lo suficiente como para provocar un sangrado leve o generar dolor abdominal, inflamación, baja de peso y otras molestias.
Antes de que se encuentren células cancerosas en el cuello uterino o de que se experimenten ciertos síntomas, los tejidos van experimentando cambios y en ellos van apareciendo células anormales en un proceso que se conoce como displasia y las células se detectan generalmente mediante la prueba conocida como Papanicolaou.
Después de invadir el tejido en donde se empiezan a producir, las células cancerosas empiezan a crecer y se diseminan en tejidos más profundos del cuello uterino y órganos cercanos, como la parte superior de la vagina.
Dado que los síntomas se pueden confundir con los de otras enfermedades o irregularidades en el ciclo menstrual, es conveniente realizar el Papanicolaou, para confirmar el diagnóstico, ya que el sangrado también puede ser ocasionado por fibromas u otros tumores uterinos benignos, infecciones o traumatismos.
Los síntomas o señales de alarma pueden ser:
- Hemorragias leves o fuertes.
- Sangrado vaginal anormal entre períodos, después de la relación sexual o después de la menopausia
- Dolor constante en la parte baja del abdomen.
- Irregularidad en los ciclos menstruales, cuando se han manifestado siempre de forma normal.
- Baja de peso.
- inflamación de los ganglios.
- Palpación de bolitas en las ingles, región de los ovarios o parte baja del vientre.
- Flujo vaginal continuo, que puede ser pálido, acuoso, rosado, marrón, con sangre o de olor fétido.
- Malestar general.
Los síntomas del cáncer cervical avanzado pueden ser:
• Dolor de espalda.
• Fracturas óseas.
• Fatiga.
• Sangrado vaginal profuso.
• Fuga o filtración de orina o heces por la vagina.
• Dolor en las piernas.
• Inapetencia.
• Dolor pélvico.
• Inflamación en una sola pierna.
• Pérdida de peso.

Prevención

  1. Un control riguroso periódicamente mediante el examen de Papanicolaou (al menos una vez al año o más frecuente si así lo indica su médico). Para más detalles sobre este examen leer el siguiente artículo: Prueba de Papanicolaou
  2. Evitar los compañeros sexuales promiscuos, especialmente aquellos que frecuentan prostitutas. Estudios han demostrado que el mayor riesgo de contraer cáncer cervicouterino se observa en aquellas comunidades donde los hombres tienen contacto frecuente con prostitutas.
  3. No fumar. El fumado aumenta el riesgo de que las lesiones provocadas por este virus evolucionen hacia cáncer.
  4. Estimular el sistema inmunológico. Para ello es conveniente tener una alimentación muy sana orientada al consumo de sustancias antioxidantes que mejoren su sistema inmunológico. Para ello debe comer mucha fruta y verdura: el tomate, de preferencia cocido es rico en un antioxidante llamado licopeno; brócoli y otros vegetales verdes; frutas y vegetales rojos y amarillos (ricos en betacarotenos). Consumir mucha vitamina C natural (jugo de naranja, limón, tomate, kiwi, fresa, etc.) Consumir alimentos ricos en fibra vegetal. Evitar o comer poco carnes en conserva (jamones y similares) y reducir el consumo de carnes rojas. Consumir alimentos ricos en ácido fólico el cual se encuentra en las hojas verdes (que se deben consumir crudas o poco cocidas). Algunas de las principales fuentes alimentarias de ácido fólico son los vegetales de hojas verdes, el hígado, los granos integrales, los cítricos, las nueces, las legumbres y la levadura de cerveza. También puede consumir el ácido fólico en tabletas. La dosis es de 400 microgramos diarios, para ello puede consumir media tableta de 1mg al día.(lo usual es conseguir tabletas de 1 mg.)
  5. Evitar el estrés dado que éste baja las defensas del organismo. Se pueden utilizar técnicas para ayudar a manejar el estrés tal como el yoga y la meditación.
  6. Hacer ejercicio físico al menos 3 veces por semana (caminar, nadar, etc.). El ejercicio físico estimula el sistema inmunitario de su organismo. Si usted sufre de alguna enfermedad crónica, obesidad o tiene dudas sobre su salud antes de comenzar a hacer ejercicios consulte con su médico. Para mayor información lea el siguiente artículo: Ejercicio: Cómo empezar?
  7. No utilizar anticonceptivos orales como método de planificación. Investigaciones médicas han demostrado que el uso de anticonceptivos orales por más de 5 años puede incrementar el riesgo de carcinoma cervical hasta 4 veces en mujeres infectadas por VPH.
  8. No consuma drogas ni alcohol dado que reducen las defensas de su organismo.
  9. Duerma al menos ocho horas diarias. Si le quita el sueño a su organismo sus defensas bajan.

Hernia umbilical

Posteado por admin en diciembre - 31 - 2011

Hernia umbilical

Se trata de un defecto de la pared del abdomen a nivel del ombligo. El sitio de entrada de los vasos umbilicales se cierra después del nacimiento y la cicatriz cutánea resultante, es el ombligo. Si el recién nacido es muy estreñido o insistente en el llanto, puede que este cierre no se produzca y queda un área más débil donde se formará la hernia umbilical. Sobre la zona débil actúan las presiones del contenido abdominal, como la ejercida por la ascitis, o la gran distensión abdominal característica de los obesos y de los grandes bebedores de cerveza. La hernia umbilical puede no manifestarse hasta la edad adulta, aunque tenga su origen durante la lactancia. Se presenta como un bulto en el ombligo, generalmente blando y excéntrico. Suele contener grasa o intestino, si es muy grande. Al presionarla manualmente suele desaparecer. En el fondo se palpa el cuello rígido de la hernia. Cuando no se reduce puede se dolorosa. Si el dolor es muy intenso y además hay inflamación o cambios en la coloración de la piel, es probable que la hernia esté estrangulada, lo que constituye una urgencia quirúrgica. La hernia umbilical en muchas ocasiones se puede asociar a otras hernias de la pared abdominal, inguinal o epigástrica.

Causas

En los niños la hernia umbilical es muy frecuente especialmente en los prematuros, en los que nacen con peso bajo y ocho veces más frecuente en los de raza negra.
La hernia umbilical en los niños tiene tendencia al cierre espontáneo y más del 80% de los niños hasta los 2 años de edad y hernia umbilical se curan de ésta forma
En el adulto generalmente la hernia umbilical se presenta hacia el borde superior del ombligo (Hernia umbilical indirecta), correspondiente al área debilitada por donde ingresaba la vena umbilical en vida intrauterina. En los adultos no hay tendencia al cierre espontáneo y por el contrario hay tendencia a que la hernia umbilical aumente de tamaño.
En otras palabras, la hernia umbilical en los niños es congénita y en los adultos es adquirida.

Diagnóstico

Es usual que su médico pueda encontrar la hernia durante un examen físico. Su médico puede chequear y determinar si la hernia puede ser reducida al empujarla suavemente para regresarla al abdomen. Es posible que usted necesite exámenes, como radiografías (rayos X) o ultrasonido en su abdomen. Estos exámenes pueden ayudar a su médico a encontrar la forma de tratar su hernia, y a detectar otros problemas.

Síntomas

La hernia umbilical produce un ombligo “salido” o “saltón”;  en algunas personas aparece con los esfuerzos y desaparece  con el reposo o al empujarla con los dedos; en otros casos  nunca se regresa. Con forme pasa al tiempo, la hernia se  hace más y más grande. Muchos pacientes sufren dolor y  otros no.

Tratamiento

Solo una operación quirúrgica puede resolver una hernia umbilical. Para las hernias más pequeñas, la operación se hace con anestesia local. Para las hernias más grandes y complejas, la operación ocurre bajo anestesia general. Se justifica la reparación quirúrgica en niños si hay evidencia de estrangulamiento de los componentes herniados o el defecto es muy grande y estéticamente notable después de los 3 o 4 años.3 Se puede intentar, en el caso de ser infantil, tratamiento mecánico (pliegue).

Prevención

Para prevenir las hernias relacionadas con la presión abdominal excesiva, debe evitar las actividades que causen esfuerzo abdominal, como levantar cosas pesadas.  La pérdida de peso ayuda si tiene sobrepeso.  Si necesita hacer fuerza frecuentemente al ir al baño a defecar, pídale a médico que le recete medicina para suavizar las evacuaciones o le puede sugerir que cambie su dieta e incluya alimentos con alto contenido en fibra.
Tips para poder convivir con una hernia

1. Actividad: Evite levantar objetos pesados, inclinarse y hacer esfuerzos. Trate de no permanecer de pies durante largos periodos. S i tiene que toser, trate de hacerlo suavemente. Al toser sostenga la hernia con sus manos o con una almohada. Pregúntele a su médico si usted puede tener relaciones sexuales.
2. Prevención del estreñimiento: El estreñimiento es la dificultad para realizar sus evacuaciones intestinales. El esfuerzo durante sus evacuaciones intestinales puede empeorar su hernia. Consuma alimentos ricos en fibra y tome diariamente por lo menos ocho vasos de agua. Esto ayuda a evitar el estreñimiento. Una dieta rica en fibra incluye granos integrales, salvado, cereales, y frutas y vegetales sin cocinar. Las caminatas u otros ejercicios también pueden ayudar. Pídale a su médico más información relacionada con una dieta y un programa de ejercicios que sean convenientes para usted. Los médicos pueden ordenarle medicamentos ricos en fibra o un emoliente de excremento, para facilitar sus evacuaciones intestinales. No use lavados (enemas) intestinales o laxantes sin la autorización de su médico.
3. Lo que debe usar: No use nada apretado sobre su hernia. Hable con su médico antes de usar un braguero, un suspensorio o cualquier otro vendaje para sostener la hernia en su sitio.
4. Reducción de su hernia: Algunas veces, su hernia puede escurrirse nuevamente dentro del abdomen, si usted se acuesta en posición plana durante un rato. Si esto no funciona, pregúntele a su médico si usted podría empujar cuidadosamente la hernia para hacerla regresar a su puesto. Si su hernia no se escurre fácilmente hacia atrás, deje de empujarla y llame a su médico. Si la hernia duele o está muy sensible, no trate de empujarla para hacerla regresar a su sitio.

La cirrosis

Posteado por admin en diciembre - 30 - 2011

La cirrosis

La cirrosis es la consecuencia de un daño acumulado en el hígado, habitualmente durante varios años, que se caracteriza por la acumulación de fibrosis (“cicatrices”) en el tejido hepático. Estos cambios del tejido interfieren con la estructura y funcionamiento normal del hígado, ocasionando serias complicaciones en la circulación de la sangre a través de dicho órgano y en sus funciones.

Causas

Por lo general, se clasifica a los pacientes cirróticos según el grado de alteración del hígado y la causa que lo ha provocado (en algunas ocasiones ésta será desconocida, eso es lo que en medicina se denomina ‘criptogenético’ o ‘idiopático’). Así se suele hablar de cirrosis alcohólica, cirrosis biliar, cirrosis cardiaca, metabólica, hereditaria, producida por medicamentos, y criptogenética.
La cirrosis hepática tiene muchas causas. Las más frecuentes en nuestro país son el alcohol, el virus de la hepatitis C y el virus de la hepatitis B. En algunas ocasiones, los pacientes tienen más de un factor desencadenante, con lo que la aparición de cirrosis se acelera.
La ingesta excesiva de alcohol, es la causa más frecuente de cirrosis en el mundo occidental. En España un 40-50% de los casos de cirrosis están producidos por este factor. Se considera que el tiempo mínimo de alcoholismo necesario para que el tóxico origine una cirrosis es de 10 años. Sin embargo, no todos los pacientes cirróticos han tenido que ser bebedores previamente. Lo que sí se sabe es que, además de ser responsable, por sí mismo, de muchos casos de cirrosis, el alcohol también contribuye a empeorar la función del hígado en pacientes con enfermedades hepáticas de otro origen.
El virus de la hepatitis C: El 40% de los pacientes cirróticos en España por ejemplo,  presenta un infección crónica por este virus, que se demuestra por la presencia de anticuerpos específicos (defensas que produce el organismo) o partículas de virus detectados en la sangre. Alguno de estos pacientes fueron contagiados por recibirtransfusiones de sangre antes de 1991, cuando no se conocía el virus y no se hacían pruebas adecuadas a la sangre para comprobar su presencia.
El virus de la hepatitis B: Otro ejemplo, un 10% de los pacientes con cirrosis en España tienen una infección crónica por el virus B. Este porcentaje es superior en países como Japón o los países del sudeste asiático, donde es más frecuente.
Otras infecciones: La esquistosomiasis, típica de Egipto, o la brucelosis, o la toxoplasmosis pueden producir también hepatitis crónica.
Enfermedades autoinmunes: Aparecen cuando el organismo no reconoce algunas células de nuestro organismo y produce anticuerpos que las destruyen, como si fueran agentes extraños. Si las células que nuestro cuerpo no reconoce son las células hepáticas éste producirá autoanticuerpos (sustancias que ‘atacan’ a los agentes extraños) que paulatinamente irán destruyendo las células del hígado.
Los defectos en las vías biliares: Son conductos que van recogiendo la bilis que se produce en el hígado y conduciéndola hacia la vesícula y el intestino. Se pueden obstruir por problemas congénitos, de modo que los niños nacen con la alteración y desarrollan la cirrosis en los primeros años de vida. Tanto las vías de pequeño como las de gran tamaño pueden obstruirse. Cuando lo hacen las pequeñas, se puede producir la cirrosis, siendo menos frecuente que ocurra si existe obstrucción de grandes vías. Éstas últimas suelen dar lugar a síntomas precoces que hacen que los pacientes sean diagnosticados y tratados pronto, evitándose la progresión de la enfermedad.
La fibrosis quística: es una enfermedad hereditaria por la cual se alteran algunas glándulas de nuestro organismo. En algunos pacientes se puede producir inflamación incluso cirrosis hepática.
Hemocromatosis: algunos individuos absorben más cantidad de hierro de lo necesario. Este exceso se deposita en diferentes tejidos del organismo a los que va destruyendo. El hígado es uno de los órganos que se pueden ver afectados por esta enfermedad, llegando a producirse una cirrosis si no se detecta a tiempo. Se trata de una enfermedad hereditaria.
Enfermedad de Wilson: Los individuos que la padecen absorben más cantidad de cobre de la cuenta y es este metal el que al depositarse en el hígado lo lesiona. También es una enfermedad hereditaria, por lo que cuando un individuo es diagnosticado se debe estudiar a los demás miembros de la familia con el fin de iniciar el tratamiento antes de que aparezca la cirrosis.
Fármacos: En raras ocasiones las lesiones producidas en el hígado por un medicamento son tan graves que pueden dar lugar a una cirrosis. Esto puede ocurrir después de una hepatitis grave producida por un medicamento como el metotrexate (un fármaco que se utiliza para el tratamiento de algunos tumores) la isoniacida, la vitamina A en dosis muy elevadas y algunos otros.
En la mayoría de los casos, con un estudio adecuado, es posible identificar las causas de la cirrosis.

Síntomas

Primeros síntomas. Las personas que tienen cirrosis con frecuencia tienen pocos síntomas al comienzo de la enfermedad. Los dos problemas principales que eventualmente ocasionan síntomas son pérdida del funcionamiento de las células hepáticas y distorsión del hígado causado por la cicatrización. La persona puede experimentar:
  • Fatiga
  • Debilidad y agotamiento
  • Falta de apetito
  • Náuseas
  • Pérdida de peso
Síntomas avanzados:
1. Según disminuye la función hepática, menos proteína es producida por el órgano. Por ejemplo, se produce menos albúmina, lo que resulta en acumulación de agua en las piernas (edema) o en el abdomen (ascites).
2. Sangrado y/o formación de hematomas. Una disminución en las proteínas necesarias para la coagulación sanguínea ocasiona facilidad de sangrado y/o fácil formación de hematomas.
3. Ictericia. La ictericia se caracteriza por la coloración amarillenta de la piel debido a la acumulación del pigmento de la bilis que pasa del hígado a los intestinos.
4. Picor intenso. Algunas personas con cirrosis experimentan picor intenso debido a productos de la bilis que son depositados en la piel.
Piedras en la vesícula. Frecuentemente se forman piedras en la vesícula debido a que no llega suficiente bilis a la vesícula.
Encefalopatía. El hígado de las personas con cirrosis presenta dificultad para remover las toxinas, las cuales se acumulan en la sangre. Estas toxinas pueden ocasionar confusión mental, y degenerar en cambios de personalidad y hasta coma. Los primeros signos de acumulación de toxinas en el cerebro pueden incluir descuido en la apariencia personal, dificultad para concentrarse, cambios en los hábitos de sueño, pérdida de memoria e insensibilidad.
5. Lentitud para metabolizar medicamentos/fármacos. Usualmente los medicamentos/fármacos son metabolizados/filtrados por el hígado. En la cirrosis este proceso se vuelve más lento. Los medicamentos/fármacos se acumulan en el cuerpo por causa de la inhabilidad del hígado de metabolizar los mismos con la debida rapidez. Con frecuencia, las personas con cirrosis son muy sensitivas a los medicamentos y sus efectos secundarios.
6. Hipertensión portal y/o várices. Uno de los problemas más serios que presentan las personas con cirrosis es presión en los vasos sanguíneos que fluyen a través del hígado. Normalmente, la sangre de los intestinos y el bazo es bombeada hacia el hígado a través de la vena portal. Sin embargo, en la cirrosis el flujo normal de la sangre se disminuye, causando presión en la vena portal. Esto produce un bloqueo en el flujo normal de la sangre, lo que ocasiona que el bazo se agrande. La sangre que sale de los intestinos trata de buscar salida a través de la formación de nuevos vasos sanguíneos. Algunos de estos vasos sanguíneos se agrandan (várices). Las várices pueden formarse en el estómago y en el esófago (tubo que conecta la boca con el estómago). Las várices tienen paredes muy frágiles y tienen una presión muy alta. Existe gran riesgo de que se rompan y que ocasionen un problema serio de sangrado en la parte superior del estómago o el esófago. Si esto ocurre, la vida de la persona corre peligro y hay que tomar acción rápida para detener el sangrado.

Diagnóstico

El diagnóstico de cirrosis conlleva la valoración clínica del paciente, una analítica y algunas pruebas de imagen. La biopsia hepática permite además ver el grado de afectación del tejido hepático y, en ocasiones, ayuda a hacer el diagnóstico de la causa de la enfermedad. Los médicos deben diagnosticar por un lado la presencia de una cirrosis, e intentar determinar cuál ha sido la causa de la misma.
En el examen físico que se le hace al paciente se puede palpar un hígado duro con borde irregular y aumentado de tamaño. Este hígado grande generalmente no es doloroso. Sin embargo, cuando la enfermedad está muy evolucionada el hígado suele tener tamaño reducido. Se puede encontrar líquido en el abdomen (ascitis) y un bazo grande. Los pacientes pueden tener las palmas de las manos enrojecidas, las parótidas (glándulas que producen saliva y que se encuentran a ambos lados de las mejillas) aumentadas de tamaño, y arañas vasculares en la piel (dilatación de capilares sanguíneos a modos de patas de araña). También se pueden alterar las uñas, curvándose y adquiriendo un tono opaco.
En los análisis de sangre se ve si hay anemia (menos cantidad de glóbulos rojos de lo habitual). Es frecuente que en fases avanzadas disminuyan los glóbulos rojos y las plaquetas. Esto suele ser debido a que el bazo (órgano situado detrás del estómago, cuya principal función es la de eliminar las células de la sangre cuando están viejas, y que sirve también para la defensa de algunas infecciones) está aumentado de tamaño y trabaja más de la cuenta, eliminando estas células antes de tiempo. Son frecuentes las alteraciones en las pruebas de coagulación de la sangre. La cantidad de proteínas también está disminuida. Puede elevarse las cifras de bilirrubina y los enzimas del hígado (transaminasas) y de amoníaco en sangre.
Los análisis, además sirven para detectar la presencia de virus en la sangre, la cantidad de hierro que existe, si hay cobre en exceso o si existen auto anticuerpos (sustancias que pueden atacar nuestras células hepáticas hasta destruirlas), ayudando así al diagnóstico de la causa de cirrosis.
En los estudios radiográficos se suele hacer una ecografía abdominal que puede demostrar el hígado aumentado de tamaño y/o desestructurado. También pueden verse incrementados el bazo y la dilatación de las venas que salen y entran del hígado. Para llegar al diagnóstico de cirrosis hay que realizar una prueba de imagen que permita ver el grado de afectación del hígado y descartar otras enfermedades (tumores, obstrucciones de la vía biliar etc.). Por ello, siempre se realizará una prueba de imagen en la fase inicial del estudio. La ecografía es la que se usa con más frecuencia por ser fácil y rápida de realizar y porque aporta mucha información. Otras pruebas como el scáner o la resonancia magnética del hígado ayudan también a ver el grado de afectación y a descartar otras lesiones o enfermedades asociadas. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones no es necesario realizarlas para tener el diagnóstico si ya se ha hecho una ecografía.
La gastroscopia consiste en la introducción de un tubo flexible a través de la boca que llega hasta el estómago y el intestino, con una cámara de vídeo en uno de sus extremos que va grabando los sitios por los que pasa. Permite ver las varices esofágicas y el estómago. Se hará a muchos pacientes, incluso cuando no tienen síntomas, porque ayuda a saber el grado de afectación de la enfermedad. Además se utiliza en ocasiones cuando hay sangrado digestivo, para ver el origen del mismo y para administrar algunos tratamientos.
La biopsia hepática ayuda a conocer el grado de afectación o fibrosis del hígado. La prueba consiste en coger un trozo de hígado para luego mirar por el microscopio su estructura y comprobar la cantidad de tejido normal que ha sido sustituido por tejido cicatricial. Para obtener la muestra se suele localizar la zona del hígado más adecuada con una ecografía. Posteriormente, se anestesia localmente la piel y se pincha al paciente con una aguja de grueso tamaño con la que se obtiene una muestra de hígado. No es necesario abrir al enfermo ni precisa anestesia general. No suele haber complicaciones, aunque en ocasiones los pacientes pueden sangrar. En la mayoría de los hospitales no es preciso ingresar al sujeto para realizársela y se hace de forma ambulatoria. En situaciones excepcionales se utilizará la cirugía para obtener la muestra.
La biopsia sirve también para determinar la causa de la cirrosis. Por ejemplo, en enfermedades como la hemocromatosis se observa gran cantidad de hierro en el hígado, o en la enfermedad de Wilson se ve el cobre. En algunas ocasiones, la biopsia es la única forma de hacer un diagnóstico seguro: ayuda a saber la causa y ayuda a ver el grado de afectación. En otras, la biopsia se utiliza sólo para saber el grado de afectación, puesto que la causa se ha podido determinar con análisis de sangre (por ejemplo, en la cirrosis por virus C o B).
En muchos casos la historia clínica puede determinar la causa de la cirrosis. Por ejemplo, los pacientes que tienen antecedentes de consumo excesivo de alcohol, junto con alteraciones en la analítica y la exploración y una ecografía con datos de afectación hepática, son diagnosticados de cirrosis sin precisar muestra de tejido hepático. En otros casos es necesario tomar una muestra y analizarla para saber la causa de la enfermedad.

Tratamiento

La cirrosis no tiene curación, pues el daño hepático es irreversible, aunque su progresión es muy lenta. No existe ningún tratamiento que modifique la historia natural de la enfermedad. El tratamiento de la cirrosis ha de dirigirse a evitar o controlar las complicaciones derivadas.
Medidas generales en el tratamiento de la cirrosis
Aunque esta enfermedad es irreversible, es posible tomar diferentes medidas para reducir el daño hepático:
  1. Dejar el alcohol.
  2. Limitar el uso de fármacos. Al existir una deficiente función hepática, no se pueden metabolizar y eliminar bien la mayoría de los medicamentos.
  3. Evitar otras enfermedades. La lesión del hígado provoca en el organismo una mayor dificultad para combatir las infecciones, lo que las hace más peligrosas para estos pacientes. Es muy importante que los cirróticos eviten el contacto con posibles focos de infección y se vacunen contra las hepatitis víricas A y B, la gripe y la neumonía neumocócica.
  4. Tener una alimentación rica en frutas, verduras y cereales. En ocasiones es necesaria la administración de suplementos vitamínicos (vitaminas A, D y K). Entre los consejos dietéticos, también se incluye la restricción de la sal en las comidas, para evitar la acumulación de líquidos. En la cirrosis es fundamental que la dieta no contenga excesivas proteínas porque pueden favorecer el desarrollo de una encefalopatía hepática.
Tratamiento farmacológico
En general, el paciente con cirrosis no complicada no precisa ningún tratamiento, salvo que su cirrosis se deba a una enfermedad que requiera un tratamiento específico.
El control de las varices esofágicas, para evitar que se rompan y produzcan un sangrado digestivo, se puede realizar mediante fármacos que reduzcan la presión venosa, y técnicas quirúrgicas que consistan en cerrar estas varices.
La acumulación excesiva de líquido se puede reducir mediante la administración de diuréticos que ayuden a eliminarlo.
El picor que puede producirse por las altas concentraciones de metabolitos en la sangre, se puede tratar mediante colestiramina u otros medicamentos.
El tratamiento de la encefalopatía hepática se realiza con laxantes y antibióticos, para reducir los niveles de amoniaco en sangre.
Trasplante hepático
En todos los casos y, especialmente, en situación terminal, es posible la realización de un trasplante de hígado. Este es el tratamiento de la cirrosis definitivo.
Generalmente este tipo de tratamiento se indica cuando la enfermedad se encuentra ya tan avanzada que el hígado no puede funcionar. La tasa de éxito del trasplante hepático supera actualmente el 90%. El problema se plantea cuando la cirrosis está relacionada con la hepatitis viral, porque esta enfermedad puede reaparecer en el hígado trasplantado.

Prevención

No tome alcohol en exceso. Si  cree que su problema de consumo de alcohol en sí se le está saliendo de las manos, busque ayuda profesional.

Cáncer de mama

Posteado por admin en diciembre - 28 - 2011

Cáncer de mama

El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario. Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal—la más frecuente—que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar que comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen la leche materna.

Causas

No se conoce exactamente el origen del cáncer de mama. Los factores que pueden aumentar el riesgo de una mujer incluyen herencia, pubertad temprana, embarazo tardío, obesidad y factores relacionados con el estilo de vida como consumo excesivo de alcohol y tabaquismo. El factor de riesgo más grande del cáncer de mama es la edad, simplemente el envejecimiento. La mayoría de los cánceres de mama ocurren en mujeres de más de 50 años y las mujeres de más de 60 años son las que tienen el riesgo más alto.
El riesgo de que una mujer desarrolle cáncer de mama aumenta si su madre, hermana, hija o dos o más parientes cercanos, como primas, tienen antecedentes de cáncer de mama, especialmente en la juventud. Sin embargo, el 85% de las mujeres que desarrollan cáncer de mama NO tiene antecedentes familiares de la enfermedad.

Diagnóstico

El diagnóstico de certeza del cáncer de mama requiere el examen microscópico de una muestra del tejido mamario sospechoso (biopsia). La biopsia, sin embargo, es tan sólo el último escalón en una cadena de procedimientos cuyo objetivo en separar los estudios mamarios en dos grupos principales: los que presentan algún grado de sospecha de cáncer y los que no.
La anamnesis (interrogatorio) seguida del examen físico o exploración física de la mama es el primer paso que se da para identificar si hay indicios de enfermedad.
Dentro del interrogatorio es de suma importancia investigar si la paciente tiene familiares directos que han tenido cáncer de mama (madre, hermana), si ha tenido tumores benignos en mama, si su menstruación fue de inicio temprano (12 años o menos) y su menopausia tardía (mayor de 50 años), si ha tomado anticonceptivos, si fuma; ya que todos estos se han identificado de cierta forma como factor de riesgo del cáncer de mama. Después de eso, se debe averiguar si la paciente ha tenido dolor mamario (mastalgia) o ha presentado alguna tumoración.
Posteriormente sigue la exploración física que la paciente la debe auto realizar cada mes. Un médico con experiencia también deberá explorarla al menos cada 6 meses. Se deben buscar tumoraciones, deformidades en piel, en pezones o bien tumoraciones por arriba o abajo de la clavícula o en axila.
Seguidamente,  si ha sido posible obtener algún dato que lo justifique, debe recurrirse a algunas de las siguientes técnicas de diagnóstico por la imagen:
  • Mamografía
  • Ecografía mamaria
  • Resonancia magnética o Imagen de Resonancia Magnética (I.R.M.) o resonancia.
  • Tomografía por emisión de positrones, (T.E.P. o P.E.T.)
De estos procedimientos el más importante, el más específico y el más usado es la mamografía, una radiografía obtenida en un aparato de rayos que ha sido diseñado especialmente para estudiar las mamas. Otras técnicas, como la galactografía, la neumoquistografía y la neumooncografía, representan variantes de la mamografía en las que se asocian técnicas invasivas para precisar el estudio de determinadas alteraciones.
La ecografía mamaria es un método auxiliar, muy útil en numerosas ocasiones, que en algunas circunstancias puede llegar a ser la principal técnica diagnóstica por la imagen. La principal utilidad consiste en la distinción de la naturaleza sólida o quística de lesiones nodulares identificadas en la mamografía. También es de utilidad en el estudio de mama con un componente glandular importante que condiciona una elevada densidad de la imagen mamogràfica, dificultando la discriminación de posibles lesiones. Permite una medición muy precisa del tamaño de los nódulos mamarios y es de gran utilidad para guiar punciones para obtener material celular o tisular para examen citológico o biópsico que permitan el estudio y diagnóstico histo-patológico.
La resonancia magnética y la T.E.P. (o P.E.T.) tienen importancia en casos concretos y su empleo, en la actualidad, no es rutinario. Sin embargo, las indicaciones de su empleo van ampliándose cada vez más. Las principales indicaciones de la resonancia son el seguimiento de cambios cicatrizales mamarios intensos post quirúrgicos, el estudio de multicecentricidad del cáncer mamario, la valoración de la extensión local para apoyar o contraindicar el tratamiento conservador y el estudio de complicaciones de prótesis mamarias.
Cuando se obtiene una mamografía, el radiólogo examina cuidadosamente las imágenes obtenidas buscando ciertos signos radiológicos que son conocidos como indicadores probables de patología. Las imágenes pueden visualizarse de manera analógica, utilizando como soporte una película radiográfica especial para mamografía; o bien de manera digital, utilizando sistemas informáticos.
Bandanas Solidarias Proyecto de Bandanas Solidarias: símbolo de la lucha contra el cáncer de mama

Síntomas

Diversas investigaciones han encontrado un grupo de factores de riesgo, o circunstancias, que hacen a una persona más propensa para desarrollar el tumor.
Edad: el riesgo aumenta con la edad. La mayoría de cánceres de mama se produce sobre los 50 años; a los 60 el riesgo es más elevado y resulta muy poco frecuente por debajo de los 35 años, aunque también es posible.
Sexo: las mujeres son las más propensas a desarrollar cáncer de mama. Los hombres también pueden sufrirlo, pero la probabilidad es de uno por cada cien mujeres.
Antecedentes familiares: las posibilidades aumentan si una hermana, madre o hija ha sufrido esta enfermedad. Además este riesgo se eleva si el familiar que ha padecido cáncer lo ha hecho antes de la menopausia, o si ha afectado a los dos senos.
Haber sufrido otro cáncer: el riesgo de cáncer de mama aumenta si se ha sufrido previamente otro cáncer, especialmente de ovario o de colon, o un carcinoma lobular o ductal in situ (dos tipos de tumor maligno que aparecen en los lóbulos o en los conductos galactóforos de los senos, o conductos mamarios). Otro posible factor de riesgo es una hiperplasia benigna, una especie de tumor no maligno, que altera el tejido del seno.
Menopausia tardía (posterior a los 55 años)
No haber tenido hijos, o el primer parto a partir de los 30 años.
Factores medioambientales: se está investigando la posible influencia de pesticidas, campos electromagnéticos o contaminantes en agua y comida.
Estilo de vida: algunas investigaciones han hallado un posible vínculo entre el consumo de alcohol y el desarrollo de cáncer de mama.
Obesidad : A pesar de no tener ninguna constatación científica definitiva, muchos investigadores indican que seguir una dieta baja en grasas y rica en frutas y verduras, así como practicar ejercicio físico de forma regular pueden ayudar a prevenir la aparición del cáncer de mama.
Estrés: Una vida activa hasta límites excesivos no es conveniente ni beneficiosa. Llevar una vida estresante es nocivo para la salud y, en consecuencia, puede favorecer la aparición de enfermedades
THS: Ciertos investigadores indican que a partir de los 10 años con terapia hormonal sustitutiva (THS) puede aumentar el riesgo de cáncer, mientras que otros destacan que no importa durante cuánto tiempo se ha tomado en el pasado, puesto que el riesgo de cáncer existe entre las que siguen la terapia hormonal, no entre las que la siguieron en un pasado.

Tratamiento

Hay diferentes tratamientos disponibles para los pacientes con cáncer de mama. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamientos consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre nuevos tratamientos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un nuevo tratamiento es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.
Se usan cuatro tipos de tratamiento estándar.
1. Cirugía
La mayoría de los pacientes con cáncer de mama se someten a cirugía a fin de extirpar el cáncer de la mama. Generalmente se extirpan algunos de los ganglios linfáticos de abajo del brazo y se observan bajo un microscopio para verificar si contienen células cancerosas.
Cirugía conservadora de la mama, una operación para extirpar el cáncer, pero no la mama misma. Incluye los siguientes procedimientos:
Lumpectomía: cirugía para extirpar el tumor (masa) y una pequeña cantidad de tejido normal alrededor del mismo.
Mastectomía parcial: cirugía para extirpar la parte de la mama que tiene cáncer y algo del tejido normal que la rodea. Este procedimiento también se llama mastectomía segmentaria.
A las pacientes tratados con cirugía conservadora de la mama, también se les puede extirpar algunos de ganglios linfáticos de abajo del brazo para someterlos a biopsia. Este procedimiento se llama disección de ganglio linfático. Se puede realizarse al mismo tiempo que la cirugía conservadora de la mama o después. La disección de ganglio linfático se realiza a través de una incisión separada.
Otros tipos de cirugía incluyen los siguientes procedimientos:
Mastectomía total: cirugía para extirpar toda la mama que contiene cáncer. También se pueden extraer algunos de los ganglios linfáticos de abajo del brazo para observarlos bajo un microscopio y verificar si hay signos de cáncer. Este procedimiento también se llama mastectomía simple. Esto se realiza a través de una incisión separada.
Mastectomía radical modificada: cirugía para extirpar toda la mama que tiene cáncer, la mayoría de los ganglios linfáticos de abajo del brazo, el revestimiento de los músculos pectorales y, a veces, parte de los músculos de la pared del pecho.
Mastectomía radical: cirugía para extirpar la mama que contiene cáncer, los músculos de la pared del pecho de abajo de la mama y todos los ganglios linfáticos de abajo del brazo. Este procedimiento a veces se llama mastectomía radical de Halsted.
Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se puede ver en el momento de la cirugía, algunos pacientes pueden recibir radioterapia, quimioterapia o terapia hormonal después de la cirugía para destruir todas las células cancerosas que queden. El tratamiento administrado después de la cirugía para aumentar las posibilidades de curación se llama terapia adyuvante.
Si la paciente va a tener una mastectomía, se puede considerar la reconstrucción de la mama (cirugía para reconstruir la forma de una mama después de la mastectomía). La reconstrucción de mama puede hacerse en el momento de la mastectomía o después. La reconstrucción puede realizarse con el propio tejido (no de la mama) de la paciente o mediante el uso de implantes rellenos con un gel salino o de silicona.
2. Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa usa una máquina fuera del cuerpo que envía radiación al área donde se encuentra el cáncer. La radioterapia interna usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente dentro del cáncer o cerca del mismo. La forma en que se administra la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que está siendo tratado.
3. Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento del cáncer en el que se usan medicamentos para interrumpir el crecimiento de las células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan a la corriente sanguínea y afectan a células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administre la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.
4. Terapia hormonal
La terapia hormonal es un tratamiento del cáncer por el que se extraen las hormonas o se bloquea su acción, y se impide el crecimiento de las células cancerosas. Las hormonas son sustancias elaboradas por las glándulas del cuerpo que circulan por la corriente sanguínea. Algunas hormonas pueden hacer crecer ciertos cánceres. Si las pruebas muestran que las células cancerosas ofrecen sitios donde pueden adherirse las hormonas (receptores) se utilizan medicamentos, cirugía o radioterapia para reducir la producción de hormonas o impedir que funcionen. La hormona estrógeno, que hace crecer algunos cánceres de mama, es elaborada en su mayor parte por los ovarios. El tratamiento para impedir que los ovarios elaboren estrógeno se llama ablación ovárica.
La terapia hormonal con tamoxifeno a menudo se suministra a pacientes con estadios tempranos de cáncer de mama y a pacientes con cáncer metastático de mama (cáncer que se ha diseminado hasta otras partes del cuerpo). La terapia hormonal con tamoxifeno o estrógenos puede actuar sobre las células de todo el cuerpo y puede aumentar la posibilidad de padecer cáncer del endometrio. Las mujeres que toman tamoxifeno deben someterse a un examen pélvico todos los años para verificar si hay signos de cáncer. Todo sangrado vaginal que no sea sangrado menstrual debe comunicarse a un médico tan pronto como sea posible.
La terapia hormonal con un inhibidor de la aromatasa se administra a algunas mujeres posmenopáusicas que padecen de cáncer de mama hormonodependiente. El cáncer de mama hormonodependiente necesita de la hormona estrógeno para crecer. Los inhibidores de la aromatasa disminuyen el estrógeno en el cuerpo porque impiden que una enzima llamada aromatasa convierta el andrógeno en estrógeno.
Ciertos inhibidores de la aromatasa pueden usarse para el tratamiento del cáncer de mama en un estadio temprano como terapia adyuvante o después de dos años o más de tamoxifeno. Los inhibidores de la aromatasa se están probando en ensayos clínicos para compararlos con la terapia hormonal con tamoxifeno en el tratamiento del cáncer de mama metastásico.
Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
En la presente sección del sumario se hace referencia a tratamientos en evaluación en ensayos clínicos, pero tal vez no se mencionen todos los tratamientos nuevos que se están considerando. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.
Biopsia del ganglio linfático centinela seguida de cirugía.
La biopsia del ganglio linfático centinela es un procedimiento para extraer el ganglio linfático centinela durante una cirugía. El ganglio linfático centinela es el primer ganglio que recibe el drenaje linfático de un tumor y es el primer ganglio linfático donde es posible que el cáncer se disemine desde el tumor. Se inyecta una sustancia radioactiva o un tinte azul cerca del tumor. La sustancia o el tinte fluye a través de los conductos linfáticos hasta los ganglios linfáticos. Se extrae el primer ganglio que recibe la sustancia o el tinte. Un patólogo observa el tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas. Cuando no se detectan células cancerosas, puede no ser necesario extraer más ganglios linfáticos. Después de la biopsia del ganglio linfático centinela, el cirujano extirpa el tumor (cirugía conservadora de la mama o mastectomía).
Dosis alta de quimioterapia con trasplante de células madre.
La dosis alta dosis de quimioterapia con trasplante de células madre es una forma de administrar dosis de altas de quimioterapia y reemplazar las células generadoras de sangre destruidas por el tratamiento del cáncer. Las células madre (células sanguíneas inmaduras) se extraen de la sangre o la médula ósea del mismo paciente o un donante, y se congelan y almacenan. Después de finalizar la quimioterapia, las células madre guardadas se descongelan y se reinyectan al paciente mediante una infusión. Estas células madre reinyectadas crecen (y restauran) las células sanguíneas en el cuerpo.
Algunos estudios han mostrado que con las dosis altas de quimioterapia seguidas de un trasplante de células madre no se obtienen mejores resultados que con la quimioterapia estándar en el tratamiento del cáncer de mama. Los médicos han decidido que, por ahora, las dosis altas de quimioterapia solo deben probarse en los ensayos clínicos. Antes de participar en un estudio de este tipo, las mujeres deben consultar con sus médicos sobre los efectos secundarios graves, incluso la muerte, que pueden causar las dosis altas de quimioterapia.
Anticuerpos monoclonales como terapia adyuvante
La terapia con anticuerpos monoclonales es un tratamiento para el cáncer que usa anticuerpos producidos en el laboratorio a partir de un tipo único de células del sistema inmunitario. Estos anticuerpos pueden identificar sustancias en las células cancerosas o sustancias normales del cuerpo que pueden ayudar a crecer las células cancerosas. Los anticuerpos se adhieren a las sustancias y destruyen las células cancerosas, impiden su crecimiento o previenen que se diseminen. Los anticuerpos monoclonales se administran por infusión. Pueden usarse solos o para llevar medicamentos, toxinas o material radiactivo directamente hasta las células cancerosas. Los anticuerpos monoclonales también se pueden usar en combinación con la quimioterapia como terapia adyuvante.
El trastuzumab (Herceptina) es un anticuerpo monoclonal que bloquea los efectos del factor de crecimiento de la proteína HER2, la cual transmite señales de crecimiento a las células cancerosas de la mama. Cerca de un cuarto de los pacientes con cáncer de mama tienen tumores que pueden ser tratados con trastuzumab combinado con quimioterapia.
Inhibidores de la tirosina cinasa como terapia adyuvante
Los inhibidores de la tirosina cinasa son medicamentos de terapia dirigida que bloquean las señales que los tumores necesitan para crecer. Se pueden usar inhibidores de la tirosina cinasa combinados con otros medicamentos como terapia adyuvante.
El lapatinib es un inhibidor de la tirosina cinasa que bloquea los efectos de la proteína HER2 y otras proteínas del interior de las células tumorales. Se puede usar para tratar a las pacientes con cáncer de mama positivo al HER2 que ha empeorado después del tratamiento con trastuzumab.
Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.
Para algunos pacientes, quizás la mejor elección de tratamiento sea participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.
Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.
Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.
Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no ha mejorado. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recurra (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.
Los ensayos clínicos tienen lugar en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la base de datos de ensayos clínicos del NCI.
Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.
Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer pueden repetirse. Algunas pruebas se repiten para asegurarse de que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento pueden basarse en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificicación.
Algunas de las pruebas seguirán repitiéndose esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si su afección ha cambiado o si el cáncer ha recurrido (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.
Opciones de tratamiento para cáncer de seno (mama) recidivante
El tratamiento del cáncer de mama recidivante (cáncer que volvió después de terminar el tratamiento) en la mama o la pared del pecho puede incluir los siguientes procedimientos:
• Cirugía (mastectomía radical o radical modificada), radioterapia o ambas.
• Quimioterapia sistémica o terapia hormonal.
• Participación en un ensayo clínico de trastuzumab (Herceptina) combinado con quimioterapia sistémica.
Opciones de tratamiento para el cáncer del seno (mama) inflamatorio
El tratamiento del cáncer de mama inflamatorio puede incluir los siguientes procedimientos:
• Quimioterapia sistémica.
• Quimioterapia sistémica seguida de cirugía (cirugía conservadora de la mama o mastectomía total), con disección de ganglio linfático seguida por radioterapia. Puede administrarse terapia sistémica adicional (quimioterapia, terapias hormonales o ambas).
• Participación en ensayos clínicos que evalúan medicamentos nuevos contra el cáncer, combinaciones nuevas de medicamentos y formas nuevas de administrar tratamientos.

Prevención

• Cuida tu salud. Es esencial.
Términos médicos explicados de forma sencilla:
Las células grasa producen una hormona denominada estrógenos. Antes de la menopausia, la mayor parte de los estrógenos son secretadas (eliminadas) por los ovarios. Pero después de la menopausia, los ovarios dejan de ejercer dicha función por lo que es más fácil llegar a tener un exceso de estrógeno después de la menopausia. Lógicamente a mayor nivel de grasas que tenemos en el cuerpo, mayor será la posibilidad de que tengamos exceso de estrógenos. El exceso de estrógeno (producido por el exceso de células grasa) aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de mama.
El exceso de grasa del vientre representa un mayor riesgo de cáncer de mama en comparación con la de las caderas o extremidades.
Por lo tanto:
o Intentar estar delgada, pero sin pasarse, nunca con una delgadez por debajo de lo normal.
o Evitar la vida sedentaria. La vida sedentaria aumenta el riesgo de cáncer de mama. Para reducir el riesgo de cáncer son necesarios, diariamente, durante al menos 5 días a la semana, entre 35 minutos y una hora de actividad física.
o Que no falte la vitamina D. La deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo de cáncer de mama. Para prevenir el cáncer de mama comer alimentos ricos en vitamina D y exponerse al sol unos minutos diarios, preferiblemente por la mañana. Cuidado, la sobreexposición al sol puede ser peor.
o Comer alimentos con menos grasas. Al hablar de grasas nos referimos a las grasas animal (carnes rojas, huevos, manteca, lechón, leche cremosa, embutidos, pescados grasos, etc.) Los alimentos grasos no deben exceder del 25 al 30% de calorías de nuestra dieta. Los alimentos ricos en fibras ayudan a protegernos. Las vitaminas A, C y E también ayudan.
• Evitar tomar más de una bebida alcohólica al día.
Si toma, que no sea más de una bebida (una copa). El riesgo aumenta cuando toma más.
• Cuidado con los anticonceptivos orales.
Estudios sugieren que los anticonceptivos orales podrían aumentar el riesgo de cáncer de mama. Igualmente, una vez cesa el uso de píldoras anticonceptivas el riesgo disminuye. Pueden considerarse otros métodos anticonceptivos, especialmente si está en mayor riesgo conocido.
• La lactancia materna ayuda.
Amamante a sus bebés durante por lo menos seis meses, y muy recomendablemente al menos un año. Los estudios parecen bastante convincentes en el hecho de que las madres que amamantan reducen su riesgo de cáncer de mama.
• Cuidado con los tratamientos de reemplazo hormonal (TRH), cada vez más comunes para evitar los síntomas de la menopausia, pueden aumentar su riesgo de cáncer de seno.
• Sométase periódicamente a exámenes médicos preventivos. Suele haber un largo período “silencioso” entre la etapa de iniciación del cáncer de mama y la aparición de síntomas, los exámenes preventivos intentan encontrar el cáncer en esta etapa, cuando es más fácil tratarla con éxito. Una vez al año haz una mamografía, y aprenda a hacerse un autoexamen mensual.