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La Viruela

Posteado por admin en noviembre - 21 - 2011

Viruela

La viruela era una enfermedad infecciosa grave, contagiosa, causada por el Variola virus, que en algunos casos podía causar la muerte. No hubo nunca tratamiento especial para la viruela y la única forma de prevención era la vacunación. El nombre viruela proviene del latín variŭs (variado, variopinto), y se refiere a los abultamientos que aparecen en la cara y en el cuerpo de una persona infectada. Según la OMS, la viruela, junto con la peste bovina, son las únicas enfermedades que han sido totalmente erradicadas de la naturaleza por el ser humano.

Causas

La viruela se propaga fácilmente de una persona a otra por las gotas de saliva. Su propagación también puede darse por contacto con sábanas y ropa. Es más contagiosa durante la primera semana de la infección y puede seguir siendo contagiosa hasta que caigan las costras de la erupción.
Los investigadores creen que la infección por viruela podría permanecer viable (bajo condiciones ideales) hasta por 24 horas. En condiciones desfavorables, el virus sólo permanece vivo por 6 horas.
Alguna vez, a las personas se las vacunaba contra esta enfermedad. Sin embargo, los Estados Unidos dejaron de administrar la vacuna contra la viruela en 1972. En 1980, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó a todos los países detener la vacunación contra la viruela.
Existen dos formas de viruela:
• La viruela mayor es una enfermedad grave que puede ser potencialmente mortal en personas que no hayan sido vacunadas.
• La viruela menor es una infección más leve que rara vez causa la muerte.
Un programa masivo por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) erradicó todas las formas de virus de la viruela conocidas en el mundo en los años setenta, a excepción de unas pocas muestras que se guardaron para investigación por parte del gobierno. Los investigadores continúan debatiendo si se deben destruir o no las últimas muestras restantes del virus o preservarlo en caso de que pueda haber alguna razón en el futuro para estudiarlo.

Síntomas

Los síntomas de la viruela aparecen entre 7 y 17 días  después de haber estado expuesto al virus.
Éstos son:
  • Fiebre alta,
  • Dolor de cabeza y en el cuerpo
  • Algunas veces, vómitos.
A esto le sigue un brote que empieza como manchitas, que luego se convierten en abultamientos y pústulas.  Después éstas  forman una costra que, cuando se cae, deja marcas en la piel.
Las personas siguen siendo contagiosas hasta que todas las  costras se hayan caído (lo que sucede después de  aproximadamente tres semanas).

Diagnóstico

El cuadro clínico y la epidemia en que se presenta no da dudas sobre el diagnóstico. Para su comprobación se puede aislar el virus con pruebas in vitro.
Suele aparecer una cuenta baja de glóbulos blancos y de plaquetas. Las pruebas de coagulación pueden estar alteradas.
Los anticuerpos anti-virus de la variola aparecen tras ceder la enfermedad.

Tratamiento

Si se aplica la vacuna contra la viruela entre el primero y cuarto día después de la exposición a la enfermedad, ésta puede prevenirla o hacerla menos severa. Una vez que los síntomas han comenzado, el tratamiento es limitado.
No existe un fármaco específicamente para el tratamiento de la viruela. Algunas veces, se suministran antibióticos para las infecciones que se pueden presentar en personas que tengan esta enfermedad. Tomar anticuerpos contra una enfermedad similar a la viruela puede ayudar a reducir la duración de la enfermedad.
Es necesario aislar inmediatamente a las personas a quienes se les haya diagnosticado la viruela y todo aquel que haya estado en estrecho contacto con ellas. Todos ellos necesitan recibir la vacuna y hacerles un control.
Sería necesario implementar medidas de emergencia de inmediato para proteger a la población general. Las autoridades de salud seguirían las pautas recomendadas de la CDC y otras agencias de salud locales y federales.

Prevención

En el pasado, muchas personas fueron vacunadas contra la viruela, pero la vacuna ya no se suministra a la población en general porque el virus ha sido erradicado. Las posibles complicaciones y costos de la vacuna superan los beneficios de recibirla.
Si es necesario aplicar la vacuna para controlar un brote, puede tener un pequeño riesgo de complicaciones. Algunas complicaciones son leves, como erupciones, pero otras son más serias.
Sólo el personal militar, los trabajadores de la salud y las personas que atienden emergencias pueden recibir la vacuna en la actualidad. Actualmente, se están revisando las prácticas y políticas de vacunación.

Artrosis

Posteado por admin en noviembre - 19 - 2011

Artrosis

La artrosis es una enfermedad producida por el desgaste del cartílago, un tejido que hace de amortiguador protegiendo los extremos de los huesos y que favorece el movimiento de la articulación. Es la enfermedad reumática más frecuente, especialmente entre personas de edad avanzada. Se presenta de forma prematura en personas con enfermedades genéticas que afectan al tejido conectivo como el Síndrome de Ehlers-Danlos y el Síndrome deHiperlaxitud articular.

Causas

Las causas de la artrosis son múltiples y a menudo aparecen juntas en la misma persona, por lo que sus posibilidades de desarrollar la enfermedad aumentan.
  1. Envejecimiento: La artrosis es una enfermedad de personas mayores. El desgaste de la articulación producida por el uso durante años, junto con una menor capacidad de recuperación de los tejidos al aumentar la edad, son factores importantes.
  2. Herencia: En algunos casos, por ejemplo la artrosis de las articulaciones de las manos, existe una predisposición familiar, principalmente entre las mujeres.
  3. Obesidad: La obesidad predispone a la artrosis en las caderas y rodillas ya que el sobrepeso acaba dañando el cartílago articular.
  4. Trastornos por sobrecarga: Cuando la forma de la articulación o de un miembro no es la normal, por ejemplo cuando las piernas están torcidas o una pierna es más larga que la otra, se produce un desgaste mayor en toda la articulación o la parte de ella que soporta mayor peso.
  5. Lesiones locales: Cuando se producen fracturas, golpes importantes o inflamaciones de cualquier causa en una articulación, la recuperación nunca es completa y el cartílago tiene predisposición a alterarse más pronto.
  6. Exceso de uso: Produce el desarrollo de artrosis temprana o en lugares poco frecuentes como el hombro en jugadores de balonmano, rodillas en futbolistas, el codo en trabajadores con martillos neumáticos o las articulaciones de los nudillos de las manos en labradores.

Diagnóstico

El diagnóstico de la artrosis es sencillo, y se basa en la evaluación de los síntomas y en la exploración física que realiza el médico al paciente. El médico valora qué síntomas tiene el enfermo, dónde se localizan, cómo es el dolor, en qué circunstancias mejora (con el reposo) o empeora (al subir o bajar escaleras, al abrir o cerrar grifos…). También interroga sobre qué otras enfermedades padece el enfermo,  qué tratamientos está recibiendo, y si él o algún familiar padecen o han padecido algún tipo de enfermedad reumática, traumatismo o lesión articular previos.
Con la exploración física, el médico puede observar cuáles son las articulaciones afectadas y qué grado de severidad tiene la artrosis. Para ello, se inspecciona la articulación y se palpa su superficie para determinar los puntos dolorosos. También se evalúa qué rango de movilidad tiene, determinando cuáles son los movimientos que desencadenan los síntomas.
Las radiografías permiten confirmar el diagnóstico de artrosis, al poderse constatar en las articulaciones los cambios radiológicos típicos de los procesos artrósicos. Mediante los estudios radiológicos se puede determinar de una forma mucho más precisa la severidad de la artrosis.
Los análisis de sangre no tienen ninguna utilidad para diagnosticar la artrosis. Todos los resultados que se determinan son siempre normales en la artrosis, incluyendo las denominadas “pruebas reumáticas”. La única indicación para realizarlos es para confirmar con su normalidad el diagnóstico de artrosis, descartando otras enfermedades reumáticas que sí producen algunas alteraciones en los análisis de laboratorio. Por ejemplo, en las artritis están alteradas la velocidad de sedimentación de la sangre, el factor reumatoide y otras pruebas reumáticas; en la gota el ácido úrico está alto…
Otras pruebas más modernas y sofisticadas (resonancia magnética, scaner, gammagrafía ósea) tampoco son necesarias para el estudio de un paciente con artrosis. El médico únicamente puede considerar indicada su realización en los casos aislados en los que se sospecha que, además de la artrosis, existe alguna otra complicación asociada (rotura de menisco en la rodilla, hernia discal o afectación de los nervios espinales en la artrosis de columna, por ejemplo).

Síntomas

El dolor de las articulaciones y la imposibilidad de realizar movimientos normales a partir de los 40 o 50 años, son síntomas claros de un cuadro de artrosis.
El dolor aparece al realizar algún movimiento o cargar algún peso, es muy frecuente que el inicio de la artrosis tenga su primera manifestación al cargar las bolsas del supermercado. La persona necesita descansar unos minutos y el dolor así como la falta de movilidad desaparecen, razón por la cual no es sino hasta bien avanzada la enfermedad, cuando se suele consultar con un especialista.

Tratamiento

El tratamiento de la artrosis incluye medidas farmacológicas y no farmacológicas dirigidas a aliviar el dolor y a mejorar la función articular.
El tratamiento farmarcológico debe de comenzar por el uso de analgésicos simples ( por ejemplo, Paracetamol ), pudiéndose añadir después antiinflamatorios no esteroideos ( por ejemplo Ibuprofeno y Naproxeno sódico ) o plantearse la administración intraarticular ( infiltración ) intermitente, de córticoesteroides.
El tratamiento no farmacológico incluye la educación del paciente, ejercicios para recuperar el movimiento articular e incrementar la fuerza muscular y la capacidad aeróbica, reducción del peso sobre las articulaciones dolorosas y aplicación de calor y frío para mejorar el dolor.
En articulaciones gravemente dañadas, puede ser necesaria la cirugía reparadora o reemplazadora (prótesis articulares), para suprimir el dolor y restaurar la función.

Prevención

Reducir los factores de riesgo que se asocian directamente a la artrosis como la obesidad, el sedentarismo o los deportes muy bruscos.
• Practicar ejercicio físico, en especial aeróbico (bicicleta, caminar…), ya que incrementan la masa muscular y mejoran la nutrición del cartílago.

Fiebre reumática

Posteado por admin en noviembre - 12 - 2011

Fiebre  reumática

La fiebre reumática es una enfermedad inflamatoria, no supurativa y recurrente producida por la respuesta del sistema inmunitario de algunas personas predispuestas, a los antígenos de la bacteria estreptococo del grupo A betahemolítico, a partir de las dos o tres semanas de provocar una faringolamigdalitis aguda.
La fiebre reumática es una complicación tardía que puede afectar cualquier parte del organismo, siendo el principal órgano afectado es el corazón donde puede afectar el pericardio pericarditis, el miocardio miocarditis, o el endocardio endocarditis y en la fase aguda produce una pancarditis que provoca valvulopatías cardíacas en la fase crónica. Afecta también la piel (eritema marginado), las articulaciones (poliartritis migratoria), el cerebro(corea de Sydenham) y el tejido celular subcutáneo (nódulos subcutáneos).

Causas

Se debe a una infección por estreptococos.

Síntomas

Los síntomas de la fiebre reumática generalmente empiezan entre una y cinco semanas después de que su hijo se ha infectado con estreptococos. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la fiebre reumática. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
• Inflamación de las articulaciones – incluyendo hinchazón, sensibilidad y enrojecimiento en múltiples articulaciones. Las articulaciones afectadas son comúnmente las articulaciones mayores de las rodillas o tobillos. La inflamación “se mueve” de una articulación a otra durante varios días.
• Pequeños nódulos o protuberancias redondeadas y duras debajo de la piel.
• Un cambio en los movimientos neuromusculares de su hijo (esto generalmente se nota por un cambio en la escritura manuscrita de su hijo y también puede incluir movimientos bruscos).
• Erupción (una erupción rosa con bordes extraños que normalmente se presenta en el tronco del cuerpo o en brazos y piernas).
• Fiebre.
• Pérdida de peso.
• Fatiga.
• Dolor de estómago.
Los síntomas de la fiebre reumática pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos.

Diagnostico

El primer indicio de valvulopatía orgánica es un soplo. El exa¬men físico permite establecer el diagnóstico preciso en la mayor parte de los casos, pero la ecocardiografia revela engrosamiento de las cúspides valvulares con disminución de la abertura en la es¬tenosis, estima la magnitud de la regurgitación y demuestra las eta¬pas más tempranas de crecimiento específico de las cavidades.
Siempre consulte al médico para el diagnóstico.

Tratamiento

Las arritmias y la insuficiencia cardiaca congestiva debidas a cardiopatía reumática se tratan con medicamentos, si es posible. Tal vez sea necesario continuar la administración de medicamentos de por vida. Si las medicinas no controlan arritmias, o insuficiencia cardiaca congestiva, o ambas, tal vez se efectúe intervención quirúrgica. Si hay fibrilación auricular y es sintomática, quizá se requiera un marcapasos permanente. Para insuficiencia cardiaca congestiva sintomática que no se controla con medicamentos, la intervención quirúrgica puede comprender reparar una o varias válvulas dañadas sin reemplazarlas o, con reemplazo por una válvula artificial (protésicas). En individuos de menos de 35 años de edad, se recomiendan dosis preventivas (profilácticas) de antibióticos, como penicilina o eritromicina por vía oral para prevenir recurrencias de fiebre reumática aguda.

Prevención

  • Prevención primaria. En Colombia es utópico pensar que se puedan caracterizar bacteriológicamente las faringolamigdalitis; por esto, cuando se acompañan de fiebre y exudado, se deben tratar como si fueran estreptocócicas. El tratamiento consiste en lo que se ha llamado erradicación del estreptococo; la droga de elección es la penicilina y la preparación más conveniente es la benzatínica intramuscular 600.000 U, dosis única para pacientes de peso menor de 30 kg o 1´200.000 U para los de peso mayor. En vez de la forma inyectable se puede usar la forma oral, penicilina G 200.000-250.000 U tres a cuatro veces al día por 10 días, u otras preparaciones orales como la penicilina V (alfafenoximetilpenicilina). En caso de alergia documentada a la penicilina, se usa la eritromicina 40 mg por kg de peso por día, sin pasar de 1 g por día. Las drogas bacteriostáticas como las sulfas y las tetraciclinas no se recomiendan por inefectivos en la prevención primaria.
  • Prevención secundaria. Es muy efectiva y si se lleva a cabo de manera adecuada prácticamente elimina las recurrencias. Se inicia con el tratamiento de erradicación del estreptococo descrito, seguido de la inyección mensual de 1´200.000 U de penicilina benzatínica. En los casos con alergia a la penicilina se puede usar la sulfadiazina: 0,5 g diariamente a pacientes con menos de 30 kg de peso y 1,0 g a los de mayor peso. Otra alternativa es el uso de eritromicina 250 mg dos veces al día.
No hay consenso absoluto sobre la duración de este tratamiento profiláctico. Lo ideal sería mantenerlo de por vida, pero se deben pesar individualmente las excepciones. Lógicamente los pacientes con enfermedad valvular deben continuar el tratamiento de por vida, aun después del implante de válvulas prostéticas.
Los pacientes con enfermedad reumática valvular se deben someter al régimen recomendado para profilaxis de endocarditis bacteriana (ver guía de endocarditis).

La peritonitis

Posteado por admin en noviembre - 5 - 2011

La peritonitis

Es la inflamación aguda o crónica del peritoneo, la membrana serosa que recubre parte de la cavidad abdominal y las vísceras allí contenidas. Esta inflamación puede ser localizada o generalizada y puede ser de etiología bacteriana o bien secundaria a un traumatismo directo en la zona del abdomen, ruptura de alguna víscera hueca por acción de los jugos gástricos, sales biliares y otras causas no infecciosas. Por lo general, la peritonitis es una emergencia quirúrgica.

Causas

La apendicitis suele afectar a adolescentes y a adultos jóvenes. Sus causas no siempre son conocidas. En algunos casos, tienen como origen la obstrucción del apéndice por materias fecales que se acumulan en él. El apéndice es un pequeño cilindro de 7 u 8 cm de largo y de 4 a 8 mm de diámetro, que nace de la unión del intestino delgado con el intestino grueso, donde forma una especia de excrecencia. Sólo desempeña un papel menor en el funcionamiento del tubo digestivo e interviene en el desarrollo de la inmunidad.

Síntomas

El síntoma más destacado y al que se  debe prestar mayor atención es el dolor abdominal, ya que en su mayoría se inicia repentinamente, y su intensidad va agravándose de forma progresiva, sin responder a los tratamientos farmacológicos indicados por el especialista. En  aquellos pacientes que poseen tos crónica, este dolor se transforma verdaderamente en un dolor agudo, pero de todos modos cabe recordar que el malestar y su intensidad dependerán de las causas que lo hayan desencadenado.
Entre otros síntomas, se destaca que el paciente comienza a perder el apetito, lo que lleva a una pérdida de peso, además puede padecer náuseas o vómitos, taquicardia, disminución de la presión arterial, fiebre, incapacidad para evacuar, poca micción (orina) sed, líquido abdominal, y un cuadro generalizado de debilitamiento, que le provoca mareos constantemente.
Así como hay una disminución de orina, también puede presentar síntomas de deshidratación con presencia de piel descamada, y labios resecos. La peritonitis, es una patología de cuidado que requiere de inmediata atención médica, por lo tanto no dudes en consultar.

Diagnóstico

  • Su propia observación de los síntomas.
  • Examen físico. Dolor y defensa al palpar el abdomen (duele más al soltar que al apretar), falta de ruidos, fiebre, gravedad.
  • Análisis de sangre. Los glóbulos blancos están aumentados en la sangre.
  • Radiografía simple de abdomen: Cuando hay una perforación, se puede ver gas justo debajo del diafragma.
  • Procedimientos de diagnóstico quirúrgico, como introducción de una aguja pequeña en el abdomen para extraer líquido, sangre u otros materiales.
  • Rayos X del abdomen: La mayor parte de las peritonitis, sin embargo, se diagnostican por laparotomía, es decir, operando directamente el abdomen tras una fuerte sospecha de peritonitis.

Tratamiento

Se debe identificar y tratar la causa oportunamente. El tratamiento típico implica una cirugía y el uso de antibióticos.
El tratamiento de la peritonitis grave es complejo y requiere una metodología multidisciplinaria. Los cirujanos y los intensivistas deben trabajar juntos con los expertos en soporte nutricional, el personal de terapia respiratoria, el especialista en enfermedades infecciosas y el radiólogo. El uso de protocolos estándar para la reanimación y el soporte hemodinámica/Ventilatoria para facilitar el cuidado global deben tener un impacto positivo sobre la evolución. Los autores han desarrollado un protocolo de tratamiento quirúrgico estricto con una estrategia intervencionista enérgica para la erradicación de los focos sépticos en el abdomen (AAST).

Prevención

No existen pautas para prevenir la peritonitis.

Enfermedad de Hodgkin

Posteado por admin en noviembre - 3 - 2011

Enfermedad de Hodgkin

La enfermedad de Hodgkin es un tipo cáncer que se desarrolla en el sistema linfático, el cual es una parte del sistema inmunitario o de defensa, por ello se le describe como un linfoma.
La extensión del sistema linfático por el cuerpo hace que la enfermedad de Hodgkin pueda aparecer en cualquier parte del mismo (hígado, medula ósea, bazo, etc.).

Causas

Se desconoce la causa exacta de la enfermedad de Hodgkin. Sin embargo, los científicos han descubierto que esta enfermedad está vinculada a pocas condiciones, tal como infecciones del virus Epstein-Barr. Algunos investigadores creen que esto puede causar cambios en el ADN de los linfocitos B, lo que origina la célula Reed-Sternberg y la enfermedad de Hodgkin. Sin embargo, se necesita más investigación para entender qué causa la enfermedad de Hodgkin.
Recientemente, los científicos han podido aislar la célula Reed-Sternberg para aprender más sobre la enfermedad. Ellos han descubierto que muchos cambios genéticos que estimulan la célula a crecer y dividirse y que también previene que la célula muera. Las células Reed-Sternberg también producen sustancias llamadas citocinas, las cuales atraen a muchas otras células en el ganglio linfático, lo que causa el agrandamiento anormal de estos ganglios.

Síntomas

Usted puede notar una protuberancia en el cuello, debajo del brazo o en la ingle que es un ganglio linfático agrandado. Algunas veces esto puede desaparecer y luego regresará. Aunque usualmente no duele, es posible que sienta dolor en el área después de consumir alcohol. Puede que la protuberancia se vuelva más notable con el paso del tiempo y provoque que usted acuda al médico. Puede haber incluso varias áreas de ganglios linfáticos agrandados.
Sin embargo, esta enfermedad no es la causa más común de inflamación de los ganglios linfáticos. La mayoría de los ganglios linfáticos agrandados, especialmente en niños, son causados por una infección. Si este es el caso, el ganglio debe volver a su tamaño normal en el transcurso de un par de semanas o meses, una vez desaparecida la infección.
El cáncer de Hodgkin se manifiesta:
  • Hinchazón e inflamación de los ganglios linfáticos que puede aparecer en el cuello, en la zona axilar o inguinal
  • En el 75% los casos el nódulo se localiza en la región cervical
  • Esta hinchazón no se acompaña de dolor
  • Cansancio intenso
  • Fiebre persistente, ocasionalmente acompañada de escalofríos, sin signos de infección
  • Adelgazamiento sin causa aparente, pérdida del apetito: es un indicador de pronóstico desfavorable
  • Sudoración nocturna
  • Prurito, picor en la piel sin erupción cutánea
  • Dolor después de ingerir alcohol
  • A menudo el diagnóstico se realiza al practicar una radiografía de tórax y detectar una masa en el mediastino

Diagnóstico

El médico preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y  realizará un examen físico. En lo particular el médico examinará los nódulos linfáticos. La mayoría de los nódulos inflamados o agrandados pueden ser resultados de una infección y no de linfomas. Si la infección es sospechosa se le pueden dar instrucciones para una medicación y el reingreso para una revaloración.
Si la inflamación persiste, su médico puede solicitar una biopsia de los nódulos linfáticos. Los resultados de la biopsia pueden determinar si existe el cáncer y de ser así, su tipo y qué tan extendido se presentan.
• El diagnóstico de la Enfermedad de Hodgkin se realiza a través de una biopsia del ganglio inflamado
• Cuando esta biopsia es positiva y se confirma el linfoma se debe realizar un estudio más completo con análisis de sangre, radiografías, TAC
• Los ganglios más profundos sólo se podrán ver con una radiografía o con un TAC
• Para poder determinar la extensión del cáncer se puede plantear una laparotomía de abdomen: consiste en introducir un tubo por el abdomen, a través de una pequeña incisión, para tomar alguna muestra del hígado y del bazo para realizar una biopsia
Diferencial:
Desde el punto de vista citológico, el diagnóstico diferencial de la enfermedad de Hodgkin abarca una gran variedad de procesos. En aquellos casos en que el número de células neoplásicas sea muy escaso, pueden presentar problemas de diagnóstico diferencial con procesos reactivos inespecíficos. Como ya hemos comentado anteriormente en los casos en que el ganglio muestra cambios necróticos, el diagnóstico diferencial con metástasis puede plantearse también. Asimismo hay una proporción de procesos benignos, algunas linfadenitis postvacunales, el tratamiento con Dolantín, mononucleosis infecciosa, toxoplasmosis, etc., que pueden presentar células similares a las células neoplásicas de la enfermedad de Hodgkin.

Tratamiento

El tratamiento depende principalmente de lo siguiente:
  • El tipo del linfoma de Hodgkin (la mayoría de las personas tiene Hodgkin clásico).
  • El estadio (dónde se encuentra la enfermedad).
  • Si el tumor tiene más de 4 pulgadas (10 centímetros) de ancho.
  • La edad del paciente y otras cuestiones médicas.
  • Otros factores, como pérdida de peso, sudores fríos y fiebre.
Se harán exámenes para ver si el cáncer se ha diseminado. Esto se denomina estadificación, que ayuda a guiar un futuro tratamiento y seguimiento y le da a usted alguna idea de lo qué puede esperar en el futuro. La estadificación es necesaria para determinar el plan de tratamiento. Los estadios del linfoma de Hodgkin van de I a IV. A mayor número del estadio, más avanzado estará el cáncer.
• Los estadios I y II (enfermedad limitada) se pueden tratar con radioterapia, quimioterapia o una combinación de ambas.
• El estadio III se trata con quimioterapia sola o una combinación de radioterapia y quimioterapia.
• El estadio IV (enfermedad avanzada) casi siempre se trata con quimioterapia sola.
Las personas con linfoma de Hodgkin que reaparece después del tratamiento o no responde a éste pueden recibir quimioterapia en dosis altas seguidas de un autotrasplante de médula ósea (usando células madre de uno mismo).
Los tratamientos adicionales dependen de otros síntomas y pueden incluir:
  • Transfusión de hemoderivados, como plaquetas o glóbulos rojos, para combatir conteos plaquetarios bajos y anemia.
  • Antibióticos para combatir la infección, sobre todo si se presenta fiebre.
La quimioterapia es la administración de medicamentos para matar las células cancerosas. Puede administrarse de varias maneras, por ejemplo, en forma de píldoras, inyección o mediante un catéter. Los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y se desplazan por el cuerpo mientras destruyen la mayoría de las células cancerosas. También pueden destruir algunas células sanas.
En la radioterapia externa, se dirige radiación al tumor desde una fuente externa al cuerpo para matar las células cancerosas.
En muchos casos, la quimioterapia y la radiación se han usado para curar pacientes con linfoma de Hodgkin. La elección del tratamiento se basará en los siguientes factores:
  • Alcance de la enfermedad (estadio)
  • Localización de los nódulos linfáticos afectados
  • Muchas otras características que su médico conversará con usted
Si el cáncer no responde a la quimioterapia o a la radiación, los pronósticos pueden ser desalentadores. Algunas de las opciones de tratamiento disponibles son:
  • Trasplante de médula ósea: se extrae, se trata y se congela la médula ósea. Son aplicadas prolongadas dosis de radiación y/o quimioterapia para eliminar las células cancerosas. Después del tratamiento, la médula ósea se vuelve a colocar a través de una vena. La médula ósea trasplantada puede ser la médula del mismo paciente, tras la aplicación de tratamiento para quitar las células cancerosas, o la médula de un donante sano.
  • Trasplante de células madre periféricas: las células madre (células muy inmaduras que producen células sanguíneas) se quitan de la sangre en circulación antes de realizar la radioterapia o la quimioterapia, y se reemplazan después del tratamiento.

Prevención

No existen pautas para la prevención del linfoma de Hodgkin debido a que sus causas son desconocidas. Usted podría disminuir el riesgo de desarrollar linfoma si toma precauciones para evitar infectarse con el VIH. Se desconoce si evitar ciertos químicos prevendrá el linfoma.

Pancreatitis Crónica

Posteado por admin en noviembre - 1 - 2011

Pancreatitis Crónica

La pancreatitis crónica es una inflamación progresiva del páncreas, que da lugar a su destrucción, provocando la pérdida de sus funciones principales: alteración de la absorción de los alimentos (mala absorción) y aumento de los niveles de azúcar en sangre (diabetes mellitus).
Produce dolor abdominal (crónico o en ataques agudos repetidos), diabetes (por pérdida de la producción de insulina) y pérdida de grasa por las heces (por pérdida de la lipasa, proteína que digiere las grasas).

Causas

La causa más frecuente es el consumo excesivo de alcohol.
Entre un 10 a 30% se desconoce las causas y se la denomina pancreatitis crónica idiopática. Origen genético, aunque esta enfermedad se da un muy bajo porcentaje.
Otras causas de la pancreatitis
  • Trauma abdominal o cirugía
  • Insuficiencia renal
  • Hipercalcemia
  • Lupus
  • Infecciones como paperas, hepatitis A, hepatitis B y salmonella
  • Fibrosis quística
  • Presencia de un tumor
  • Picadura de avispas, abejas africanas y escorpión
  • Algunos medicamentos como isoniacida, furosemida, algunos esteroides, antihistamínicos.

Diagnósticos

El diagnóstico de la pancreatitis crónica es difícil. Los análisis de sangre habitualmente no son útiles. Las pruebas diagnósticas más importantes son las de imagen. La presencia de calcificaciones pancreáticas en una radiografía simple de abdomen es diagnóstico de pancreatitis crónica pero lo más frecuente es que no se vean. Existen muchas otras pruebas de imagen que nos permiten llegar al diagnóstico: ecografía, tomografía axial computarizada y resonancia magnética del abdomen, endoscopia digestiva con inyección de contraste en el páncreas (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica o CPRE) o ecografía a través de endoscopia digestiva (ecoendoscopia). Existen otras pruebas que sirven para medir la capacidad de funcionamiento del páncreas.

Síntomas

La pancreatitis crónica puede manifestarse como dolor de vientre, como alteración de la absorción de alimentos o como diabetes mellitus (aumento de los niveles de glucosa en la sangre).
El dolor de vientre es la manifestación que antes aparece y la más frecuente, por lo que es habitual que los pacientes con pancreatitis crónica tengan episodios de dolor intenso, localizado en la parte alta del vientre, a veces localizado también en la espalda, que suele aumentar tras las comidas. Algunos pacientes pueden experimentar una disminución del dolor tras años de evolución de la enfermedad.
Los pacientes con pancreatitis crónica avanzada pueden tener alteración de la absorción de los alimentos (mala absorción), lo que da lugar a diarrea y pérdida de peso. Al no absorberse adecuadamente los alimentos en el intestino, las deposiciones son más frecuentes, de menor consistencia y ricas en grasa (esteatorrea). Las deposiciones con abundante contenido en grasa tienen un aspecto característico, son abundantes, pastosas, amarillentas, de olor rancio y flotan en el agua.

Tratamiento

El tratamiento del dolor severo en pacientes con pancreatitis crónica es a menudo quirúrgico. Sin embargo, existen varias medidas no quirúrgicas que deben ser aplicadas previamente e ya que e pueden conseguir alivio de la
sintomatología dolorosa en una proporción considerable de pacientes. Entre estas medidas se incluyen la dieta, los analgésicos, la inhibición terapéutica de la secreción pancreática y la terapia endoscópica.
El dolor es un síntoma común en la mayoría de los pacientes. Su intensidad puede ser desde leve hasta máxima. Suele aparecer en accesos que duran horas e incluso días y puede ser necesario administrar analgésicos potentes para aliviarlo. A menudo se difunde hacia la espalda y en ocasiones se alivia al encogerse el paciente sobre sí mismo (posición fetal). Es frecuente que la ingestión de alimentos lo desencadene y ello hace que los pacientes teman comer. También suele ser más intenso por la noche. La calidad del dolor es variable: quemante, corrosivo, punzante o sordo, pero suele ser bastante continuo, sin oscilaciones de intensidad. A veces acaba por desaparecer pero otras constituye un problema persistente.

Prevención

El primer paso en el manejo de los pacientes con pancreatitis crónica es evitar completamente la ingesta alcohólica. La abstinencia etílica consigue por sí sola el alivio del dolor en hasta un 50% de los pacientes, fundamentalmente en aquellos que presentan un grado leve-moderado de enfermedad (32-35). Esta medida evita el efecto secretagogo del alcohol (36) y ralentiza la progresión del daño pancreático. Ninguna otra medida dietética ha demostrado influir en el curso y severidad del dolor en la pancreatitis crónica. No obstante, una restricción de la ingesta grasa se puede recomendar con el fin de limitarla estimulación de la secreción pancreática postprandial. Comidas más frecuentes y en menor cantidad, así como evitar los alimentos individualmente no tolerados son también medidas razonables a emplear en estos pacientes.

Pancreatitis Aguda

Posteado por admin en noviembre - 1 - 2011

Pancreatitis Aguda:

(PA) es un proceso inflamatorio agudo del páncreas, desencadenado por la activación inapropiada de los enzimas pancreáticos, con lesión tisular y respuesta inflamatoria local, y respuesta inflamatoria y compromiso variable de otros tejidos o sistemas orgánicos distantes.
En un 80% de los casos la enfermedad tiene un curso leve, recuperándose el paciente totalmente en 2 o 3 días. En un 20% la evolución es grave, pudiendo dar hipotensión, fallo respiratorio, fallo renal, necrosis de páncreas (parte de la glándula muere, y puede posteriormente infectarse) y/o pseudoquistes (bolsas de líquido dentro del abdomen). La mortalidad global de la pancreatitis aguda es del 4 al 8%. La pancreatitis puede complicarse, como el absceso pancreático, la pancreatitis necro-hemorrágica, el pseudoquistes pancreático, que ameritan manejo quirúrgico, mediante una laparotomía con abdomen abierto, y lavados peritoneales programados. La marsupialización consiste en dejar el páncreas exteriorizado.

Causas

• Hiperlipoprotidemia familiar, por lo cual puede presentarse a edades tempranas (niños y jóvenes).
• Exceso de consumo de alcohol.
• Cálculos biliares.
• Consumo de determinados medicamentos.
• Complicaciones quirúrgicas.
• Traumatismos.

Diagnóstico

Para establecer con certeza el diagnóstico de la pancreatitis aguda, el clínico utiliza una amplia estrategia de argumentos; liderados por la historia clínica y el examen físico que se solidifican por las ayudas paraclínicas como las bioquímicas, radiológicas e incluso en algunos desafortunados casos las quirucutergicas.

Síntomas

El síntoma principal de la pancreatitis es un dolor abdominal que se siente el cuadrante superior derecho o medio del abdomen.
El dolor:
  • Puede empeorar en cuestión de minutos después de comer o beber al principio, especialmente si los alimentos tienen un alto contenido de grasa
  • Se vuelve constante o más intenso y dura varios días
  • Puede empeorar al acostarse boca arriba
  • Puede propagarse (irradiarse) a la espalda o por debajo del omóplato izquierdo
Las personas con pancreatitis aguda a menudo lucen enfermas y tienen fiebre, náuseas, vómitos y sudoración.
Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad abarcan:
  • Heces color arcilla
  • Llenura abdominal por gases
  • Hipo
  • Indigestión
  • Leve coloración amarillenta de la piel y la esclerótica de los ojos (ictericia)
  • Erupción o úlcera (lesión) cutánea
  • Distensión abdominal

Tratamiento

En la pancreatitis se emplean medidas de tratamiento médico y quirúrgico, pero en general la base del tratamiento son las medidas de soporte, quedando la cirugía reservada para las complicaciones.
La pancreatitis leve solo precisa medidas de soporte en la primera semana. Suele bastar con unos días de dieta absoluta y rehidratación intravenosa, junto con medidas generales como analgesia con meperidina, aspiración gástrica si hay distensión abdominal o vómitos frecuentes, y antagonistas H2 . Una vez que el paciente no presenta dolor y recupera el tránsito intestinal, se inicia tolerancia oral con agua y progresivamente una dieta baja en grasas. En la prevención secundaria, en caso de detectarse litiasis biliar, se debe plantear colecistectomía de forma diferida, para evitar posibles recidivas.
En las formas graves es necesario el uso de medidas de soporte como ventilación mecánica, drogas vasoactivas, depuración extra renal, y nutrición parenteral. La ventilación mecánica suele ser prolongada y puede presentar las dificultades específicas en casos de distres o neumomía asociada a ventilación mecánica. Las drogas vasoactivas son necesarias en los casos iniciales de shock distributivo y en el manejo de las complicaciones sépticas de las fases tardías. El papel de las técnicas de depuración extra renal no está bien definido.

Prevención

Usted puede reducir el riesgo de episodios nuevos o repetitivos de pancreatitis tomando medidas para prevenir las afecciones médicas que puedan llevar a la enfermedad:
• Evite el uso de ácido acetilsalicílico al tratar una fiebre en los niños, especialmente si pueden tener una enfermedad viral, con el fin de reducir el riesgo de síndrome de Reye.
• No consuma alcohol en exceso.
• Asegúrese de que los niños reciban las vacunas que los protejan contra las paperas y otras enfermedades de la infancia

Insuficiencia Renal

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

Insuficiencia Renal

La insuficiencia renal consiste en la pérdida total o parcial de la función de los riñones. Puede ocurrir de forma aguda o bien crónica. La función principal del riñón consiste en “aclarar” la sangre de productos finales del metabolismo y en regular el volumen de líquidos corporales. Conlleva una alteración en la regulación del medio interno, principalmente con retención de líquidos y minerales, y un cúmulo de productos de desecho (urea, creatinina, ácido úrico…). Los productos nitrogenados derivan principalmente del metabolismo de las proteínas. Nos referiremos a la dieta de la insuficiencia renal crónica, ya que la insuficiencia renal aguda se maneja principalmente en el ámbito hospitalario.
La insuficiencia renal crónica se manifiesta con el llamado síndrome urémico que se manifiesta a todos los niveles del organismo.

Causas

Existen numerosas causas posibles de daño a los riñones, tales como:
  • Necrosis tubular aguda (NTA)
  • Enfermedad renal autoinmunitaria, como:
- síndrome nefrítico agudo
-nefritis intersticial
  • Disminución del flujo sanguíneo debido a presión arterial muy baja, lo cual puede resultar de:
o quemaduras
o deshidratación
o hemorragia
o lesión
o shock séptico
o enfermedad grave
o cirugía
  • Trastornos que causan coagulación dentro de los vasos sanguíneos del riñón, como
o síndrome urémico hemolítico
o púrpura trombocitopénica idiopática (PTI)
o hipertensión maligna
o reacción a transfusión
o esclerodermia
  • Infecciones que causan lesión directamente al riñón como:
o pielonefritis aguda
o septicemia
  • Complicaciones del embarazo, como:
o desprendimiento prematuro de placenta
o placenta previa
  • Obstrucción de las vías urinarias

Síntomas

Son el resultado de una acumulación lenta de desechos en la sangre y la insuficiencia progresiva de las funciones regulatorias de los riñones.
Los líquidos en exceso se acumulan en el cuerpo porque la insuficiencia de los riñones no produce bastante orina. Esto puede dar origen a un estado conocido como edema. Este exceso de líquidos provoca síntomas como hinchazón alrededor de los ojos, en las manos, tobillos y pies. Si este líquido en exceso sigue acumulándose, ocurre una sobrecarga de líquidos. Los líquidos también pueden acumularse en los pulmones, provocando edema pulmonar.
Si usted tiene sobrecarga de líquidos, también aumentará su presión arterial porque su sangre contiene más agua de lo normal, lo cual aumenta la presión en sus vasos sanguíneos.
Cuando se dañan los riñones se hará más lenta la producción de la hormona eritropoyetina, lo que significa que el cuerpo no tendrá suficientes células sanguíneas rojas. Esto provoca anemia, una complicación común de la insuficiencia renal. Si no tenemos suficientes células sanguíneas rojas para llevar oxígeno a nuestro cuerpo, nos debilitamos, sentimos frío, nos sentimos cansados y con dificultad para respirar.
En vista de que los síntomas de la insuficiencia renal aparecen poco a poco, durante un tiempo muy prolongado, es muy fácil pasarlos por alto, o puede ser que pensemos que son respuestas normales al estrés y las actividades de la vida cotidiana, retardando el diagnóstico y tratamiento y aumentando el daño a los riñones.
Si usted experimenta alguno de los síntomas de insuficiencia renal que se mencionan a continuación, coméntelos con su doctor:
• un sabor metálico u otro sabor extraño en su boca
• cansancio
• sensación de frío
• dolores de cabeza
• presión arterial alta
• insomnio
• prurito y resequedad de la piel
• pérdida de apetito o náusea
• dolor en la región lumbar en el área de los riñones
• mala concentración, confusión, olvido
• deficiente impulso sexual
• piernas sin reposo o acalambradas
• dificultad para respirar
• hinchazón en manos, pies o cara, especialmente alrededor de los ojos (al            levantarse)
• alteraciones de la orina, como orina espumosa o sanguinolenta, más o                 menos orina de lo normal, o un cambio en la frecuencia de la micción.

Diagnóstico

La mejor guía para hacer esta diferenciación consiste en una buena historia clínica: estudios analíticos anteriores ayudan a valorar el grado de insuficiencia renal en ese momento y si el enfermo tenia nefropatía previa o no, de manera que si no aparecen alteraciones hematológicas, bioquímicas o en el sedimento de orina, suponemos que se trata de una IRA.
Si no existen análisis previos, preguntar por la existencia de hipotensión o hipertensión arterial, cólicos nefríticos o cambios en el aspecto de la orina o ritmo de la diuresis. Poliuria, orinas claras y nicturia junto con anemia, hematomas espontáneos no justificados, calambres musculares, prurito, disminución de la lívido y alteraciones menstruales indican la existencia de una IRC. La historia familiar puede ser de ayuda y el estudio radiológico simple de abdomen para objetivar el tamaño de las siluetas renales permitirán sospechar una IRA si el tamaño renal esta aumentado (eje longitudinal 3.7 veces la altura de la segunda vértebra lumbar) o una situación crónica de disfunción renal si el tamaño renal esta disminuido o sus riñones son asimétricos.
En segundo lugar se debe descartar la existencia de una causa obstructiva que suele ser  fácil de diagnosticar y se debe de sospechar en pacientes con patología urológica previa y con clínica de prostatismo. La palpación abdominal, y el tacto rectal en busca de masas abdominales y pélvicas y para la evaluación del tamaño y forma prostático no deben de olvidarse. La RX simple mostrará una silueta renal aumentada de tamaño. Sin embargo la forma más fácil, fiable y desprovista de riesgo es la ecografía abdominal.
El paso siguiente y fundamental consiste en definir si el deterioro agudo de la función renal es de origen prerrenal  o parenquimatoso y en este caso, será preciso además descartar la presencia de NTA de origen isquémico o tóxico o por el contrario de enfermedades intrínsecas del parénquima no relacionadas con la NTA (enfermedad de grandes y pequeños vasos, gromerolupatías , síndrome hemolíticos-urémico o púrpura trombocitopénica trombótica, hipertensión arterial maligna, enfermedades agudas del intersticio tubular , etc. ). Esta última posibilidad no será estudiada aquí con detalle, limitándonos en lo que sigue al estudio de la insuficiencia renal aguda prerrenal y de la necrosis tubular aguda así como al diagnóstico diferencial entre ambas.
La insuficiencia renal aguda prerrenal debe ser sospechada en situaciones de depleción de volumen verdadera (hemorragias, pérdidas gastrointestinales, urinarias o cutáneas excesivas, etc.) o, en su caso, de disminución del volumen circulante eficaz (insuficiencia hepática, tratamientos con antiinflamatorios no esteroideos o inhibidores de la  enzima convertidor de la angiotensina -IECAs-, etc.).
Los enfermos con depleción verdadera de volumen, suelen tener “sed” (si están conscientes), hipotensión ortostática (disminución de la presión arterial diasistólica mayor de 10 mmHg al adoptar la bipedestación) sintomática (mareo ortostática), taquicardia, disminución de la presión venosa yugular, frialdad cutánea, sequedad de mucosas y ausencia de sudoración, aunque es necesario saber que puede perderse hasta un 2% del volumen líquido extracelular sin que aparezcan síntomas.
En todos los casos, el disponer de datos de analíticas previas, diuresis, peso, uso de fármacos neurotóxicos, agentes de contrastes, quimioterápicos, etc. es útil para alcanzar un diagnóstico exacto.
Mientras más pronto le diagnostiquen y comience su tratamiento, más posibilidades tendrá de sentirse mejor y demorar el avance de la enfermedad renal. Cuando uno pierde la función renal, ésta puede no recuperarse. Es posible que los síntomas empeoren sin tratamiento médico. Todo lo que pueda hacer, bajo la atención de su médico, para demorar esta pérdida de la función renal vale la pena

Tratamiento

Cuando se recibe el tratamiento adecuado para la insuficiencia renal crónica, en especial durante la primera etapa de la insuficiencia renal, es posible hacer más lento o incluso detener el curso del daño a los riñones. Durante las primeras etapas de la insuficiencia renal es importante hacer visitas regulares a su médico y seguir sus instrucciones. El manejo cuidadoso de la presión arterial y la vigilancia de su salud utilizando los resultados de las pruebas son primordiales para prolongar la función de sus riñones tanto como sea posible.
La mayoría de las personas pueden mejorar su salud tomando medidas sencillas como dejar de fumar, alimentándose sanamente y haciendo ejercicio regular. Una vez que se le haya diagnosticado insuficiencia renal, se le enviará a un equipo médico que se especializa en los cuidados de pacientes renales. Los nefrólogos (especialistas en riñones), las enfermeras renales y otro personal médico lo vigilarán cuidadosamente. Se deberá tener  citas regulares en la unidad renal. Se le practicarán pruebas de sangre y orina para determinar la función de sus riñones.

Prevención

Siempre se ha dicho que “más vale prevenir que curar”. Las tendencias en la Medicina moderna van encaminadas a actuar sobre el individuo sano para evitar la aparición de la enfermedad. Sin embargo, cuando hablamos de Insuficiencia Renal, este precepto puede llegar a ser relativo. Muchas veces, antes de que aparezcan los síntomas de una insuficiencia renal, ya está establecida la enfermedad base que la causa. En estos casos, las medidas irán destinadas a retrasar la aparición del fracaso renal.
Podemos, de una forma genérica, tomar una serie de medidas preventivas actuando sobre las diversas causas que provocan la Insuficiencia renal.
1. Enfermedades hereditarias:
• Es necesario que efectúen un estudio genético y un buen                                            asesoramiento en planificación familiar, ya que la única prevención
que se puede aplicar consiste en evitar descendencia.
2. Enfermedades inflamatorias del riñón
• Tratamiento eficaz de procesos infecciosos que puedan producir                            glomerulonefritis (endocarditis bacteriana, amigdalitis estreptocócica…)
3. Diabetes
• Siga fielmente el tratamiento prescrito.
• Evite la aparición de descenso brusco de azúcar en sangre (hipoglucemia)
• Realice una dieta específica, establecida por el médico.
4. Tensión arterial
• Evite o reduzca la ingesta de alcohol.
• Disminuya la ingesta de sal.
• Controle el sobrepeso.
• Si es usted hipertenso, no abandone nunca la medicación indicada.      Cumpla con las dosis y pautas prescritas.
• Tómese la tensión arterial con regularidad.
5. Infecciones urinarias
• En muchas ocasiones las infecciones urinarias pasan inadvertidas por la             ausencia de síntomas específicos.
• En el sexo femenino aparecen con más frecuencia en niñas, en                   adolescentes coincidiendo con el comienzo de la menstruación y relaciones sexuales y, durante el embarazo.
• En caso de embarazo se producen una serie de mecanismos que afectan al buen funcionamiento de la micción, por lo que es importante que su tocólogo establezca un control al respecto.
• En el varón la frecuencia aumenta ante la presentación de problemas prostáticos.
Hay que evitar el consumo de alcohol, cigarro y otras sustancias que puedan intoxicar la sangre (especialmente del tabaco, ya que acelera el proceso de la insuficiencia) y tampoco tomar analgésicos ni antiinflamatorios en exceso.
Por otro lado, debemos tomar muchas infusiones naturales de plantas con efecto diurético, es decir, las que permiten aumentar la excreción de la orina. Por ejemplo, el perejil, la ortiga, el diente de león y el apio, aunque este último en cantidades moderadas, sobre todo durante el embarazo o cuando presentamos la vejiga inflamada.
En muchos casos es posible detectar y tratar a tiempo una insuficiencia renal. Se logra con campañas de educación y divulgación sanitaria, así como mediante revisiones médicas periódicas. También es importante el control y seguimiento de ciertos procesos, como la diabetes, la tensión arterial alta, el embarazo, etc., así como que la medicación y las pautas dietéticas las determinen médicos especialistas.

La Diverticulitis

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

La Diverticulitis

Divertículos

0Los divertículos son bolsas pequeñas que sobresalen del revestimiento intestinal, tienen la forma de un dedo pulgar y suelen formarse en las áreas débiles del intestino grueso. El término divertículo indica que la bolsa está constituida por todas las capas de la pared abdominal (los divertículos verdaderos son raros), en tanto el divertículo falso carece de una porción de la pared normal del intestino. A medida que se envejece aumentan las probabilidades de que aparezcan divertículos

Causas

Nadie sabe exactamente qué causa la formación de las bolsas o sacos de diverticulosis. Consumir una dieta baja en fibra es una de las causas más probables.
Las personas que comen principalmente alimentos procesados, como muchos estadounidenses, no obtienen la fibra suficiente en su dieta. Los alimentos procesados abarcan arroz blanco, pan blanco, la mayoría de los cereales para el desayuno, galletas y rosquillas.
Como resultado, es más probable que se presenten estreñimiento y heces duras, lo cual lleva a que la gente tenga que hacer esfuerzo con las deposiciones. Esto aumenta la presión en el colon o los intestinos y puede causar la formación de estas bolsas.
La diverticulitis es causada por pequeños pedazos de heces (materia fecal) que quedan atrapados en estas bolsas, ocasionando infección o inflamación.

Síntomas

En general en las etapas iniciales del proceso de diverticulosis las personas no padecen de síntomas pero a medida que la enfermedad progresa empiezan a aparecen algunos síntomas. La constipación o transito lento es un síntoma que aparece en personas con diverticulitis. Calambres en el abdomen también aparecen en personas con diverticulosis. La aparición de pequeñas gotas de sangre en las heces también puede ser indicativo de diverticulosis. Cuando los divertículos se infectan empieza la verdadera enfermedad del la diverticulitis.
Entre los síntomas de la diverticulitis podemos mencionar:
  1. Dolores severos del abdomen especialmente en la parte baja izquierda del mismo.
  2. Diarrea o constipación (imposibilidad de defecar).
  3. En la mayoría d los casos presencia de sangre en las heces

Diagnóstico

Debido a que los síntomas de la enfermedad diverticular pueden ser similares a los de otros padecimientos digestivos, es conveniente consultar a un médico gastroenterólogo para obtener un buen diagnóstico. Además de la historia clínica y un examen físico (que incluye un examen rectal digital para detectar si existe una obstrucción o sangrado), el médico podrá requerir de rayos X y estudios de laboratorio para confirmar el diagnóstico.
También puede ser necesario recurrir a un estudio más específico como puede ser la colonoscopia, que le permite observar directamente las paredes del colon.

Tratamiento

En el manejo ambulatorio, y dado que la alimentación oral incrementa la presión colónica, la dieta ha de ser líquida las primeras 48-72 h. En adelante, y en función de la mejoría de los síntomas, irá regularizándose progresivamente hasta normalizarse pasados 7-10 días. Posteriormente, se debe recomendar una dieta progresivamente más rica en fibra hasta alcanzar los 32 g/día.
El dolor deberá controlarse con analgésicos no narcóticos. Debe evitarse el empleo de antiinflamatorios no esteroides. Tanto el paracetamol como el metamizol son adecuados. La antibioticoerapia va dirigida frente a gérmenes gramnegativos y anaerobios infradiafragmáticos. Existen diferentes pautas basadas más en consensos que en ensayos clínicos.
Se puede emplear el ciprofloxacino (500-750 mg/12 h) asociado a metronidazol (500 mg/6 h). Alternativamente se pueden administrar amoxicilina-clavulámico (875-125 mg/8 h) o trimetroprín-sulfametoxazol (800-160 mg/12 h) unido a metronidazol. La mejoría ha de ser evidente a los 2-3 días. El tratamiento debe mantenerse durante 7-10 días.
Cuando se diagnostica un absceso debe ser drenado por vía percutánea guiado por ecografía o tomografía computada, idealmente dejando un catéter tipo malekot o similar para drenaje continuo porque la incidencia de la reproducción del absceso es alta.
Las Indicaciones para tratamiento quirúrgico, según la sociedad americana de colon y recto son:
  1. Dos o más ataques de diverticulitis asociados con dolor abdominal, fiebre, masa abdominal y leucocitosis.
  2. Ataque de diverticulitis con extravasación del medio de contraste, síntomas obstructivos o urinarios.
  3. Más de dos episodios confirmados de diverticulitis aguda severa que requieran hospitalización.
  4. Pacientes inmunocomprometidos o consumidores crónicos de corticoides.
  5. Un solo ataque de diverticulitis en personas menores de 50 años.
La cirugía urgente está indicada en la peritonitis y retroperitonitis difusas, la hemorragia incoercible y la obstrucción colónica completa.

Prevención

Deben evitarse todos aquellos alimentos procesados y azucarados, evitar grasas animales, en especial carnes rojas y la leche de vaca, esta última se pega al revestimiento intestinal formando densos copos difíciles de digerir. La dieta debe ser alta en fibra y enzimas, incluir vegetales frescos, jugos y ensaladas frescas, evitando combinar muchos alimentos en una sola comida y evitando alimentos dulces después de comer. El postre puede tomarse una hora después de haber comido, y de preferencia, el postre debe ser sin azúcar blanca.
Ejercicio: la actividad física ayuda a fortalecer las funciones intestinales, ayudando al colon a evacuar y a que las toxinas acumuladas fluyan normalmente.
Terapias alternas: la dieta del agua es uno de los remedios más efectivos para depurar los intestinos y mantenerlos saludables, previniendo un sinfín de padecimientos y la diverticulosis. La reflexología podal y la hidroterapia son muy efectivas, así como los cataplasmas de barro en el vientre para evitar el estancamiento de la materia fecal.
En caso de presentar inflamación de los divertículos, es esencial seguir una estricta dieta, evitar laxantes químicos en caso de estreñimiento. Lo mejor es incluir fibra natural y, sobre todo, agua.
Alimentos y suplementos recomendados: la chía, la linaza y la clorofila, son complementos dietéticos que ayudan a mantener la evacuación sana de los intestinos. Los jugos de manzana o ciruela pasa o fresca por la noche son excelentes para sanar los intestinos. Los jugos deben ser frescos sin adicionar endulzantes. También se puede comer ensalada de manzana con ciruelas o la manzana a mordidas. El jugo de limón o la toma de jugo de sábila o bayas de goji en ayunas son alternativas para limpiar cada día al intestino de sustancias tóxicas. La cura con sirope desintoxica al cuerpo a profundidad. El ajo, limpia profundamente y aniquila bacterias acumuladas en el intestino. Las bebidas y alimentos probióticos, como yogures caseros, kéfir o productos lácteos fermentados ayudan a mantener la salud del colón y previenen la diverticulosis. Incluir germinados en las comidas como tomate, berros, apio, brécol y col, ayudan a mantener depurados y en buen funcionamiento a los intestinos. El jugo de zanahoria es un excelente reconstituyente intestinal.  Sustituye en tu dieta el arroz refinado por el arroz integral, que además de tener mayor número de nutrientes, es excelente fuente de fibra.
La papaya en ayunas es excelente desinflamatorio, ideal en casos de diverticulitis se recomienda ponerse dos días de dieta comiendo solamente papaya y tomando dos litros de agua, en ayunas un vaso de agua caliente y en la noche otro. Esto limpiará y fortalecerá las zonas dañadas del intestino.

La gota

Posteado por admin en octubre - 29 - 2011

La gota

La gota es una enfermedad producida por la acumulación de cristales microscópicos de ácido úrico en las articulaciones que provocan artritis. En ocasiones, estos cristales forman cúmulos abultados (tofos) bajo la piel que se pueden palpar o se depositan en los riñones, siendo causa de cólicos nefríticos u otras alteraciones en el funcionamiento de estos órganos. De hecho, casi el 20 por ciento de los pacientes afectados por la gota desarrollan cálculos renales. Por sexos, la gota es 4 veces más común en hombres, especialmente entre varones de mediana edad, aunque también se manifiesta en mujeres después de la menopausia.

Causas

La gota se origina por un exceso de ácido úrico en el organismo. Este exceso puede deberse a un aumento en su producción, a una eliminación insuficiente del ácido úrico por el riñón y/o a un exceso de ingesta de alimentos ricos en purinas que son metabolizadas por el organismo a ácido úrico. Ciertos alimentos como las vísceras de animales, mariscos y algunas legumbres, son particularmente ricos en purinas. También las bebidas alcohólicas pueden incrementar significativamente los niveles sanguíneos de ácido úrico. En condiciones normales, 1/3 del ácido úrico del organismo procede de los alimentos, y 2/3 del metabolismo.

Diagnóstico

El diagnóstico de la gota puede ser clínico, basándose únicamente en las características clínicas de los ataques agudos. Con seis criterios menores clínicos, aún sin determinación de uricemia ni exploraciones radiológicas, podemos realizar el diagnóstico. Una historia de ataques agudos, monoarticulares, con rápida aparición y la respuesta clínica adecuada a antiinflamatorios o colchicina, localizados en MTF o tarso, puede ser suficiente.
Criterios Mayores (cualquiera de ellos es diagnóstico)
  • Visualización de cristales de monourato sódico en muestra de liquido sinovial
  • Cristales en muestra de nódulo subcutáneo (tofo)
Criterios menores
1. Máxima inflamación en las primeras 24 horas
2. Más de un ataque de artritis aguda
3. Ataques monoarticulares
4. Eritema sobre las articulaciones hinchadas
5. Podagra
6. Ataque de podagra unilateral
7. Ataque en tarso unilateral
8. Tofo (nódulo subcutáneo sospechoso)
9. Hiperuricemia
10. Tumefacción articular asimétrica en estudio radiográfico
11. Quistes subcorticales sin erosiones en estudio radiográfico
12. Líquido articular (durante un ataque agudo) aséptico

Tratamiento

Las crisis de gota aguda o artritis gotosa se tratan con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), siendo a menudo necesario administrar dosis elevadas. Aunque probablemente en el tratamiento de la gota aguda son eficaces todos los AINE, habitualmente se utiliza la indometacina.
La gota aguda también puede tratarse mediante colchicina si lo tolera el estómago.
Los fármacos hipouricemiantes, es decir, que bajan el ácido úrico, como el alopurinol o el probenecid empeoran los episodios de gota aguda y nunca deben administrarse durante una crisis aguda. Generalmente se trata con colchicina, antiinflamatorios o los dos a la vez. La colchicina tiene el inconveniente de producir diarrea y los antiinflamatorios molestias de estómago.

Prevención

Cuando se manifieste un ataque de gota eleve la articulación afectada mientras esté en descanso. Aplíquese cataplasmas de carbón o arcilla en la parte afectada durante 1 hora 3 veces por día. Haga un baño de parafina en la región afectada. Tome mucha agua y jugos frescos. Haga fomentos calientes o fríos al sentirse mejor y aplíquese por 15 minutos cada tres horas. También es muy útil aplicarse una compresa de raíces u hoja de cofrei durante por lo menos tres horas.
Para mejorar la gota se debe modificar su régimen alimentario por uno rico en verduras, almendras, hortalizas, frutas y yogurt. Puede consumir frutas como uvas, melón, manzana, frutas cítricas, limón, banana, cereza y sandia. Consuma cereales integrales. Las hortalizas como la espinaca, hongo, espárrago, acelga no deben ser utilizadas, en cambio consuma constantemente tomate, nabo, lechuga, papa, remolacha. El tomate a pesar de ser ácido en su sabor, su efecto en la sangre es alcalinizante lo cual favorece a que se pueda eliminar el ácido úrico. Utilice también la leche y sus derivados preferiblemente descremados.