Noticias de Salud

Noticias de Salud

Archivo por noviembre, 2011

Leucemia

Posteado por admin en noviembre - 25 - 2011

Leucemia

Leucemia

Es un grupo de enfermedades malignas de la médula ósea (cáncer hematológico ) que provoca un aumento incontrolado de leucocitos en la misma. Sin embargo, en algunos tipos de leucemias también pueden afectarse cualquiera de los precursores de las diferentes líneas celulares de la médula ósea, como los precursores mieloides, monocíticos, eritroides o megacariocíticos.

Tipos de leucemia

1. Leucemia mieloide crónica  (LMC) incluida dentro de los síndromes mieloproliferativos crónicos.
2. Leucemia linfoide crónica (LLC) incluida dentro de los síndromes linfoproliferativos y equiparable al linfoma linfocítico.
3. Leucemia linfoide aguda o Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA)
4. Leucemia mieloide aguda o Leucemia Mieloblástica (LMA)
5. Leucemia mielógena (LM)

Causas

Aunque la causa de las leucemias no se conoce exactamente, se sabe que hay diversos factores que pueden provocar la aparición de esta enfermedad.
  • Genéticos.
  • Inmunodeficiencias.
  • Factores ambientales.
En cuanto a la relación de los factores genéticos con el desarrollo de leucemia, se sabe que la enfermedad es más frecuente en gemelos que en el resto de la población, y padecer trastornos genéticos como el Síndrome de Down y el síndrome de Fanconi suponen un factor de riesgo asociado a la aparición de leucemia.
Las personas con el sistema inmunitario debilitado por la administración de quimioterapia o fármacos inmunosupresores (que se suministran a pacientes que han sufrido un trasplante de órganos), también son más susceptibles de desarrollar leucemia.
Uno de los factores más estudiados son los factores ambientales, sobre todo la exposición a radiaciones ionizantes, sustancias químicas como el benceno y ciertos fármacos, y los virus.
La relación entre las radiaciones ionizantes y la leucemia se descubrió a partir de accidentes nucleares (explosiones o incidentes en centrales nucleares).
Diversos productos químicos también están relacionados con la aparición de la enfermedad, sobre todo algunos pesticidas, y otras sustancias como los gases mostaza utilizados en la I Guerra Mundial.
También ciertos virus están asociados con el desarrollo de las leucemias, en especial el virus de Epstein-Barr, relacionado con el linfoma de Burkitt africano o los linfomas en pacientes inmunodeprimidos.

Diagnóstico

El médico  preguntará acerca de los síntomas e historial clínico, y  realizará un examen físico. Revisará la presencia de inflamación del hígado, bazo, o nódulos linfáticos en las axilas, ingle, y cuello.
Exámenes podrían incluir:
  • Exámenes Sanguíneos – para revisar la presencia de células de leucemia en la sangre. Se podrían realizar otros exámenes sanguíneos para valorar la presencia de genes específicos asociados con la leucemia.
  • Aspiración de Médula Ósea – retiro de una muestra de médula ósea líquida para examinar células cancerosas
  • Biopsia de Médula Ósea - retiro de médula ósea líquida y una pequeña pieza de hueso para examinar células cancerosas Si la biopsia muestra células de leucemia, se podrían ordenar exámenes adicionales para determinar si la enfermedad se ha propagado y cuáles sistemas están afectados. La clasificación en etapas de la leucemia depende del tipo de leucemia. Estos exámenes podrían ser:
  1. Punción Lumbar (Punción Espinal) - retiro de una pequeña cantidad de líquido que rodea al cerebro y médula espinal para examinar células cancerosas
  2. Radiografías de tórax - placas del pecho que podrían detectar señales de cáncer en el pecho

Síntomas

Los primeros síntomas son cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. También aparece anemia, cuyas características son palidez, cansancio y poca tolerancia al ejercicio, fruto de la disminución de glóbulos rojos.
Asimismo, la reducción del número de plaquetas provoca hemorragias esporádicas y la aparición de manchas en la piel (petequias) o grandes hematomas, a consecuencia de hemorragia causada por golpes leves. Además, pueden presentarse hemorragias a través de nariz, boca o recto. Una de las hemorragias más graves es la que se presenta a nivel cerebro, la cual puede ocurrir si el número de plaquetas desciende en forma severa. Otra posible consecuencia es la baja en el número de glóbulos blancos (leucocitos), situación que repercute en las defensas del niño contra las infecciones.
Infecciones que se repiten o se adquieren de manera recurrente. Dolores generalizados en los huesos y en las articulaciones

Tratamiento

El tratamiento específico para la leucemia será determinado por el médico de basándose en lo siguiente:
  • La edad del paciente, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • La tolerancia  a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la evolución de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.
Generalmente, el tratamiento comienza cuando se presentan síntomas como por ejemplo, la anemia, el sangrado o las infecciones. Además, el tratamiento de la leucemia puede incluir (solo o en combinación):
- Quimioterapia.
- Medicamentos o quimioterapia por vía intratecal (medicamentos introducidos a la médula espinal con una aguja, en el área denominada espacio subaracnoide).
- Radioterapia.
- Trasplante de médula ósea.
- Terapia biológica.
- Medicamentos (para prevenir o tratar el daño a otros sistemas del cuerpo causado por el tratamiento de la leucemia).
- Medicamentos (para las náuseas y los efectos secundarios del tratamiento).
- Transfusiones sanguíneas (glóbulos rojos, plaquetas).
- Antibióticos (para prevenir y tratar infecciones).
- Seguimiento médico continuo (para determinar la respuesta al tratamiento, controlar sus efectos secundarios y detectar la reaparición de la enfermedad).

Prevención

La mayoría de los niños y los adultos con leucemia no tienen factores de riesgo conocidos, por lo que no hay manera de evitar que desarrollen leucemia.
Los niños que se sabe que tienen un mayor riesgo de leucemia (por ejemplo, debido al síndrome Li-Fraumeni o el síndrome de Down) deben someterse a exámenes médicos generales regulares y minuciosos. El desarrollo de leucemia en los niños que padecen estos síndromes ocurre muy raramente, aunque ocurre con mayor frecuencia en la población general.

Esponililitis anquilosante

Posteado por admin en noviembre - 23 - 2011

Esponililitis anquilosante

Esponililitis anquilosante

También llamada morbus Bechterew, mal de Bechterew-Strümpell-Marie, espondilitis reumática y espondilitis anquilopoyética, es una enfermedad reumática crónica con dolores y endurecimiento paulatino de las articulaciones. Pertenece al grupo de las llamadas espondilopatías o espondilo artropatías seronegativas. Seronegativas porque el resultado del análisis de sangre FR (factor reumatoideo) es negativo, a diferencia de la artritis reumatoide que es positivo. Las espondiloatropatías incluyen a la artritis reactiva, la artritis psoriásica, y la inflamación intestinal, incluida la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Afecta principalmente a la columna, a los ligamentos, inflamación denominada entesitis de la musculatura esquelética, en especial en la zonas cervical, lumbar, y la articulación iliosacral o sacroíliaca, pero puede afectar también otras articulaciones del cuerpo como la cadera, rodillas, hombros y el talón de Aquiles. Durante el desarrollo de la enfermedad pueden aparecer también inflamaciones oculares en el iris (iritis), en la úvea (uveítis), causando migraña y fotofobia. También pueden ser afectados otros órganos como los riñones y pulmones. Es más frecuente en varones jóvenes entre 20 y 40 años.

Causas

Se desconoce la causa de la espondilitis anquilosante, pero los genes parecen jugar un papel.
Los factores de riesgo abarcan:
• Antecedentes familiares de espondilitis anquilosante
• Sexo masculino

Síntomas

  • Dolor en la parte baja de la espalda que empeora en la noche, en la mañana o después de un período de inactividad
  • Movimientos limitados y rigidez en la parte baja de la espalda
  • Rigidez y dolor en la cadera
  • Expansión limitada del tórax, que en estados avanzados pueden causar problemas respiratorios
  • Rango limitado del movimiento, especialmente involucrando la columna y las caderas
  • Dolor articular e inflamación articular en los hombros, rodillas y tobillos
  • Dolor en el cuello
  • Dolor en los talones
  • Encorvamiento crónico para aliviar los síntomas
  • Fatiga
  • Fiebre leve
  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso
  • Inflamación de los ojos

Diagnóstico

Para establecer el diagnóstico, el médico se basa en los síntomas que presenta el paciente y en la exploración física, aunque también puede solicitar ciertas pruebas para confirmarlo, como:
  1. Historia clínica: el paciente refiere dolor articular que se ha prolongado durante varios años, y que ha ido en aumento en los últimos meses.
  2. Exploración física: deben realizarse distintas maniobras que se describen a continuación.
  3. Test de schober: se colocan las manos por encima y por debajo de la columna lumbar. Después se le pide al paciente que se agache. Si la motilidad lumbar es normal, las manos del médico deben separarse unos 5 cm más.
  4. Expansión torácica: se mide el perímetro torácico con una cinta métrica, tanto en inspiración como en expiración. La expansión normal es superior a 5 cm cuando entra aire en la cavidad torácica.
  5. Análisis de sangre: ofrece datos sobre la intensidad del proceso inflamatorio.
  6. Análisis del líquido articular: también presenta características inflamatorias.
  7. Radiología: se realizan radiografías de la pelvis y de la columna vertebral. Al comienzo de la enfermedad, las imágenes son normales; después aparecen erosiones en los bordes óseos adyacentes a la articulación. En la columna vertebral se producen osificaciones de los ligamentos que unen las vértebras, lo cual le da un aspecto que se denomina en “caña de bambú”.
  8. TAC o RMN: estas pruebas no se realizan de manera rutinaria, pero pueden ser necesarias en caso de que la radiografía convencional no aporte datos suficientes para determinar si se trata de esta enfermedad, o bien porque demuestran la presencia de compresión nerviosa que puede dar lugar a síntomas neurológicos.
  9. Gammagrafía ósea: permite detectar la inflamación de las articulaciones sacroilíacas de forma temprana.

Tratamiento

En el tratamiento de la espondilitis anquilosante juegan un papel fundamental la gimnasia y la fisioterapia para conservar la movilidad de las articulaciones y evitar el deformamiento paulatino de la columna vertebral (cifosis), aún cuando el ejercicio pueda resultar algo doloroso para el paciente afectado.
Los medicamentos antiinflamatorios son utilizados para aliviar la inflamación y el dolor, con lo que el paciente puede llevar una vida normal y puede practicar ejercicios adecuados para mejorar la espondilitis.
Los más utilizados son la fenilbutazona, indometacina, diclofenac, piroxicam y naproxeno entre otros. Con la salazopirina se han obtenido resultados muy satisfactorios.
El reposo absoluto está totalmente desaconsejado, pero es importante realizar un reposo de tipo relativo en el sentido de buen descanso nocturno y reducir la actividad física.
La práctica de gimnasia, principalmente en centros de rehabilitación, resulta muy beneficiosa para prever la rigidez tanto de la columna como de las articulaciones periféricas.
El objetivo primordial del tratamiento es eliminar la inflamación de las articulaciones y prevenir el desarrollo de la rigidez de la columna, sobre todo en posiciones viciosas.
El tratamiento tradicional de la Espondilitis Anquilosante y enfermedades afines está basado en el empleo de antiinflamatorios no esteroideos y la ejercicio físico específico. Con esta combinación de tratamientos muchas espondiloartropatías se han controlado adecuadamente durante años. Sin embargo, cuando estas artritis afectan a articulaciones no vertebrales, muy especialmente en el caso de la artropatía psoriásica, es necesario recurrir a fármacos inmunomoduladores como el metotrexato o la sulfasalacina. En los últimos 6-8 años la irrupción de los fármacos bloqueadores del TNF alfa como el ifliximab, etanercept o adalimumab, ha supuesto un avance cualitativo muy notable en el tratamiento de estas enfermedades ya que dichos fármacos mitigan muy eficazmente (a veces por completo) los síntomas de dolor y rigidez vertebral en una mayoría de los pacientes (ver más sobre los fármacos Anti TNF).
El empleo de éstos tratamientos ha disminuido también drásticamente la necesidad de prótesis articulares aunque el recambio protésico todavía sigue siendo una opción para aquéllos pacientes de larga evolución o con afectación severa de cadera o rodilla. Es frecuente que en la historia natural de la enfermedad puedan aparecer asociadas afectaciones de otros órganos que nada tienen que ver con los huesos o articulaciones, tal es el caso de los ojos que se afectan por uveítis con relativa frecuencia, los pulmones en donde puede aparecer una fibrosis pulmonar o el corazón en donde pueden inflamarse las válvulas cardíacas por lo que es esencial que estas enfermedades, por indolentes que parezcan, sean seguidas siempre por reumatólogos bien entrenados y familiarizados con este tipo de manifestaciones.

Prevención

Es necesario educar al paciente con espondilitis anquilosante. Así, tiene que aceptar sus limitaciones para evitar una mala evolución de la enfermedad y mejorar su calidad de vida. Existen unas pautas o normas que tiene que seguir:
• Evitar las malas posturas.
• No utilizar fajas o corsés que inmovilicen la columna.
• No estar demasiado tiempo en la cama o sentado.
• No coger demasiado peso.
• No fumar para no perjudicar la función respiratoria.
• Darse una ducha matinal para relajar los músculos y aliviar la rigidez matutina.
• Hacer ejercicio físico moderado a diario.

Kala azar

Posteado por admin en noviembre - 21 - 2011

Kala azar

La Leishmaniasis

kala-azar

La Leishmaniasis es una enfermedad parasitaria tropical causada por una variedad de Leishmaniasis que se transmite por la picadura de ciertos tipos de mosca de la arena. La forma más grave, la leishmaniasis visceral, también es conocida como kala azar (fiebre negra en hindi).

Cuando una persona se infecta, su sistema inmunológico se debilita y es más frágil frente a otras infecciones. Muchas infecciones y muertes nunca se conocerán, ya que las personas que sufren kala azar suelen vivir en lugares remotos y raramente acuden a un centro de salud. La coinfección con VIH/sida está empeorando la situación.

Causas

Transmisión de unas especies concretas de leishmanias desde un paciente o el perro a través de la picadura de un tábano.
La transmisión directa entre humanos es muy rara.

Diagnóstico

El diagnóstico puede ser confirmado demostrando en tejidos o aislando los promastigotes en cultivos. El aspirado esplénico para ser teñido con Wright-Giemsa y para cultivo es el método más sensible para la identificación del parásito.
El aspirado de medula ósea es seguro, pero menos sensible. Los amastigotes son vistos en aproximadamente dos tercios de los pacientes. La biopsia hepática es menos redituable para el diagnóstico que la punción esplénica o la biopsia de médula ósea y presenta riesgo de hemorragia. La aspiración o biopsia de ganglios linfáticos pueden ser diagnóstico cuando presentan adenomegalias.

Síntomas

  • Anemia
  • Inicio agudo o insidioso de los síntomas.
  • Fiebre alta con escalofríos y sudoración.
  • Debilidad general.
  • Pérdida de peso.
  • Tos.
  • Diarrea
  • Esplenomegalia importante (agrandamiento del bazo -en el abdomen a la izquierda-), dura y no dolorosa.
  • Oscurecimiento de la piel, sobre todo en las manos, pies, abdomen y sienes.
  • Ganglios inflamados por todo el cuerpo.
  • Son frecuentes las hemorragias nasales y gingivales (de las encías). El paciente se va consumiendo y muere en un plazo de meses a dos años.

Tratamiento

  1. El tratamiento de primera línea son fármacos basados en antimonio pentavalente (SbV) tales como estibogluconato sódico (Pentostam) usado principalmente en Europa y el antimoniato de meglimina (Glucantime) en el nuevo mundo. La adherencia de los pacientes al tratamiento presenta dificultades dada la toxicidad de la droga y lo doloroso de éste, pues consiste de 20 inyecciones de material oleoso.
  2. Tratamientos de segunda línea como el isotionato de pentamidina, la anfotericina B (en particular la formulación en liposomas) pueden representar cura clínica a pesar de su toxicidad. La Anfotericina B es el tratamiento de elección en la leishmaniasis visceral en regiones en las que se presenta alta resistencia al tratamiento con estibogluconato sódico (algunas regiones de India), aunque recientemente se está estudiando el uso de la paramomicina, el cual ha demostrado una eficacia similar y es más económico. Recientemente se descubrió una nueva droga, la Miltefosina, que tiene ventajas sobre las demás, ya que esta es de administración oral; se han realizado ensayos clínicos en humanos para determinar la seguridad y eficacia de este prometedor fármaco. Miltefosina no puede ser usada en mujeres embarazadas dadas sus propiedades teratogénicas, razón por la cual se desaconseja el uso de esta droga.

Prevención

Para la prevención de la enfermedad deberemos evitar las picaduras del flebotomo, utilizando repelentes, mosquiteras o cubriéndonos la piel. Deberemos además controlar los reservorios, al menos los domésticos, evitando en la medida de lo posible que éstos se acerquen a las personas en zonas de alta endemia.

La Viruela

Posteado por admin en noviembre - 21 - 2011

Viruela

La viruela era una enfermedad infecciosa grave, contagiosa, causada por el Variola virus, que en algunos casos podía causar la muerte. No hubo nunca tratamiento especial para la viruela y la única forma de prevención era la vacunación. El nombre viruela proviene del latín variŭs (variado, variopinto), y se refiere a los abultamientos que aparecen en la cara y en el cuerpo de una persona infectada. Según la OMS, la viruela, junto con la peste bovina, son las únicas enfermedades que han sido totalmente erradicadas de la naturaleza por el ser humano.

Causas

La viruela se propaga fácilmente de una persona a otra por las gotas de saliva. Su propagación también puede darse por contacto con sábanas y ropa. Es más contagiosa durante la primera semana de la infección y puede seguir siendo contagiosa hasta que caigan las costras de la erupción.
Los investigadores creen que la infección por viruela podría permanecer viable (bajo condiciones ideales) hasta por 24 horas. En condiciones desfavorables, el virus sólo permanece vivo por 6 horas.
Alguna vez, a las personas se las vacunaba contra esta enfermedad. Sin embargo, los Estados Unidos dejaron de administrar la vacuna contra la viruela en 1972. En 1980, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó a todos los países detener la vacunación contra la viruela.
Existen dos formas de viruela:
• La viruela mayor es una enfermedad grave que puede ser potencialmente mortal en personas que no hayan sido vacunadas.
• La viruela menor es una infección más leve que rara vez causa la muerte.
Un programa masivo por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) erradicó todas las formas de virus de la viruela conocidas en el mundo en los años setenta, a excepción de unas pocas muestras que se guardaron para investigación por parte del gobierno. Los investigadores continúan debatiendo si se deben destruir o no las últimas muestras restantes del virus o preservarlo en caso de que pueda haber alguna razón en el futuro para estudiarlo.

Síntomas

Los síntomas de la viruela aparecen entre 7 y 17 días  después de haber estado expuesto al virus.
Éstos son:
  • Fiebre alta,
  • Dolor de cabeza y en el cuerpo
  • Algunas veces, vómitos.
A esto le sigue un brote que empieza como manchitas, que luego se convierten en abultamientos y pústulas.  Después éstas  forman una costra que, cuando se cae, deja marcas en la piel.
Las personas siguen siendo contagiosas hasta que todas las  costras se hayan caído (lo que sucede después de  aproximadamente tres semanas).

Diagnóstico

El cuadro clínico y la epidemia en que se presenta no da dudas sobre el diagnóstico. Para su comprobación se puede aislar el virus con pruebas in vitro.
Suele aparecer una cuenta baja de glóbulos blancos y de plaquetas. Las pruebas de coagulación pueden estar alteradas.
Los anticuerpos anti-virus de la variola aparecen tras ceder la enfermedad.

Tratamiento

Si se aplica la vacuna contra la viruela entre el primero y cuarto día después de la exposición a la enfermedad, ésta puede prevenirla o hacerla menos severa. Una vez que los síntomas han comenzado, el tratamiento es limitado.
No existe un fármaco específicamente para el tratamiento de la viruela. Algunas veces, se suministran antibióticos para las infecciones que se pueden presentar en personas que tengan esta enfermedad. Tomar anticuerpos contra una enfermedad similar a la viruela puede ayudar a reducir la duración de la enfermedad.
Es necesario aislar inmediatamente a las personas a quienes se les haya diagnosticado la viruela y todo aquel que haya estado en estrecho contacto con ellas. Todos ellos necesitan recibir la vacuna y hacerles un control.
Sería necesario implementar medidas de emergencia de inmediato para proteger a la población general. Las autoridades de salud seguirían las pautas recomendadas de la CDC y otras agencias de salud locales y federales.

Prevención

En el pasado, muchas personas fueron vacunadas contra la viruela, pero la vacuna ya no se suministra a la población en general porque el virus ha sido erradicado. Las posibles complicaciones y costos de la vacuna superan los beneficios de recibirla.
Si es necesario aplicar la vacuna para controlar un brote, puede tener un pequeño riesgo de complicaciones. Algunas complicaciones son leves, como erupciones, pero otras son más serias.
Sólo el personal militar, los trabajadores de la salud y las personas que atienden emergencias pueden recibir la vacuna en la actualidad. Actualmente, se están revisando las prácticas y políticas de vacunación.

Artrosis

Posteado por admin en noviembre - 19 - 2011

Artrosis

La artrosis es una enfermedad producida por el desgaste del cartílago, un tejido que hace de amortiguador protegiendo los extremos de los huesos y que favorece el movimiento de la articulación. Es la enfermedad reumática más frecuente, especialmente entre personas de edad avanzada. Se presenta de forma prematura en personas con enfermedades genéticas que afectan al tejido conectivo como el Síndrome de Ehlers-Danlos y el Síndrome deHiperlaxitud articular.

Causas

Las causas de la artrosis son múltiples y a menudo aparecen juntas en la misma persona, por lo que sus posibilidades de desarrollar la enfermedad aumentan.
  1. Envejecimiento: La artrosis es una enfermedad de personas mayores. El desgaste de la articulación producida por el uso durante años, junto con una menor capacidad de recuperación de los tejidos al aumentar la edad, son factores importantes.
  2. Herencia: En algunos casos, por ejemplo la artrosis de las articulaciones de las manos, existe una predisposición familiar, principalmente entre las mujeres.
  3. Obesidad: La obesidad predispone a la artrosis en las caderas y rodillas ya que el sobrepeso acaba dañando el cartílago articular.
  4. Trastornos por sobrecarga: Cuando la forma de la articulación o de un miembro no es la normal, por ejemplo cuando las piernas están torcidas o una pierna es más larga que la otra, se produce un desgaste mayor en toda la articulación o la parte de ella que soporta mayor peso.
  5. Lesiones locales: Cuando se producen fracturas, golpes importantes o inflamaciones de cualquier causa en una articulación, la recuperación nunca es completa y el cartílago tiene predisposición a alterarse más pronto.
  6. Exceso de uso: Produce el desarrollo de artrosis temprana o en lugares poco frecuentes como el hombro en jugadores de balonmano, rodillas en futbolistas, el codo en trabajadores con martillos neumáticos o las articulaciones de los nudillos de las manos en labradores.

Diagnóstico

El diagnóstico de la artrosis es sencillo, y se basa en la evaluación de los síntomas y en la exploración física que realiza el médico al paciente. El médico valora qué síntomas tiene el enfermo, dónde se localizan, cómo es el dolor, en qué circunstancias mejora (con el reposo) o empeora (al subir o bajar escaleras, al abrir o cerrar grifos…). También interroga sobre qué otras enfermedades padece el enfermo,  qué tratamientos está recibiendo, y si él o algún familiar padecen o han padecido algún tipo de enfermedad reumática, traumatismo o lesión articular previos.
Con la exploración física, el médico puede observar cuáles son las articulaciones afectadas y qué grado de severidad tiene la artrosis. Para ello, se inspecciona la articulación y se palpa su superficie para determinar los puntos dolorosos. También se evalúa qué rango de movilidad tiene, determinando cuáles son los movimientos que desencadenan los síntomas.
Las radiografías permiten confirmar el diagnóstico de artrosis, al poderse constatar en las articulaciones los cambios radiológicos típicos de los procesos artrósicos. Mediante los estudios radiológicos se puede determinar de una forma mucho más precisa la severidad de la artrosis.
Los análisis de sangre no tienen ninguna utilidad para diagnosticar la artrosis. Todos los resultados que se determinan son siempre normales en la artrosis, incluyendo las denominadas “pruebas reumáticas”. La única indicación para realizarlos es para confirmar con su normalidad el diagnóstico de artrosis, descartando otras enfermedades reumáticas que sí producen algunas alteraciones en los análisis de laboratorio. Por ejemplo, en las artritis están alteradas la velocidad de sedimentación de la sangre, el factor reumatoide y otras pruebas reumáticas; en la gota el ácido úrico está alto…
Otras pruebas más modernas y sofisticadas (resonancia magnética, scaner, gammagrafía ósea) tampoco son necesarias para el estudio de un paciente con artrosis. El médico únicamente puede considerar indicada su realización en los casos aislados en los que se sospecha que, además de la artrosis, existe alguna otra complicación asociada (rotura de menisco en la rodilla, hernia discal o afectación de los nervios espinales en la artrosis de columna, por ejemplo).

Síntomas

El dolor de las articulaciones y la imposibilidad de realizar movimientos normales a partir de los 40 o 50 años, son síntomas claros de un cuadro de artrosis.
El dolor aparece al realizar algún movimiento o cargar algún peso, es muy frecuente que el inicio de la artrosis tenga su primera manifestación al cargar las bolsas del supermercado. La persona necesita descansar unos minutos y el dolor así como la falta de movilidad desaparecen, razón por la cual no es sino hasta bien avanzada la enfermedad, cuando se suele consultar con un especialista.

Tratamiento

El tratamiento de la artrosis incluye medidas farmacológicas y no farmacológicas dirigidas a aliviar el dolor y a mejorar la función articular.
El tratamiento farmarcológico debe de comenzar por el uso de analgésicos simples ( por ejemplo, Paracetamol ), pudiéndose añadir después antiinflamatorios no esteroideos ( por ejemplo Ibuprofeno y Naproxeno sódico ) o plantearse la administración intraarticular ( infiltración ) intermitente, de córticoesteroides.
El tratamiento no farmacológico incluye la educación del paciente, ejercicios para recuperar el movimiento articular e incrementar la fuerza muscular y la capacidad aeróbica, reducción del peso sobre las articulaciones dolorosas y aplicación de calor y frío para mejorar el dolor.
En articulaciones gravemente dañadas, puede ser necesaria la cirugía reparadora o reemplazadora (prótesis articulares), para suprimir el dolor y restaurar la función.

Prevención

Reducir los factores de riesgo que se asocian directamente a la artrosis como la obesidad, el sedentarismo o los deportes muy bruscos.
• Practicar ejercicio físico, en especial aeróbico (bicicleta, caminar…), ya que incrementan la masa muscular y mejoran la nutrición del cartílago.

Fiebre reumática

Posteado por admin en noviembre - 12 - 2011

Fiebre  reumática

La fiebre reumática es una enfermedad inflamatoria, no supurativa y recurrente producida por la respuesta del sistema inmunitario de algunas personas predispuestas, a los antígenos de la bacteria estreptococo del grupo A betahemolítico, a partir de las dos o tres semanas de provocar una faringolamigdalitis aguda.
La fiebre reumática es una complicación tardía que puede afectar cualquier parte del organismo, siendo el principal órgano afectado es el corazón donde puede afectar el pericardio pericarditis, el miocardio miocarditis, o el endocardio endocarditis y en la fase aguda produce una pancarditis que provoca valvulopatías cardíacas en la fase crónica. Afecta también la piel (eritema marginado), las articulaciones (poliartritis migratoria), el cerebro(corea de Sydenham) y el tejido celular subcutáneo (nódulos subcutáneos).

Causas

Se debe a una infección por estreptococos.

Síntomas

Los síntomas de la fiebre reumática generalmente empiezan entre una y cinco semanas después de que su hijo se ha infectado con estreptococos. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la fiebre reumática. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
• Inflamación de las articulaciones – incluyendo hinchazón, sensibilidad y enrojecimiento en múltiples articulaciones. Las articulaciones afectadas son comúnmente las articulaciones mayores de las rodillas o tobillos. La inflamación “se mueve” de una articulación a otra durante varios días.
• Pequeños nódulos o protuberancias redondeadas y duras debajo de la piel.
• Un cambio en los movimientos neuromusculares de su hijo (esto generalmente se nota por un cambio en la escritura manuscrita de su hijo y también puede incluir movimientos bruscos).
• Erupción (una erupción rosa con bordes extraños que normalmente se presenta en el tronco del cuerpo o en brazos y piernas).
• Fiebre.
• Pérdida de peso.
• Fatiga.
• Dolor de estómago.
Los síntomas de la fiebre reumática pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos.

Diagnostico

El primer indicio de valvulopatía orgánica es un soplo. El exa¬men físico permite establecer el diagnóstico preciso en la mayor parte de los casos, pero la ecocardiografia revela engrosamiento de las cúspides valvulares con disminución de la abertura en la es¬tenosis, estima la magnitud de la regurgitación y demuestra las eta¬pas más tempranas de crecimiento específico de las cavidades.
Siempre consulte al médico para el diagnóstico.

Tratamiento

Las arritmias y la insuficiencia cardiaca congestiva debidas a cardiopatía reumática se tratan con medicamentos, si es posible. Tal vez sea necesario continuar la administración de medicamentos de por vida. Si las medicinas no controlan arritmias, o insuficiencia cardiaca congestiva, o ambas, tal vez se efectúe intervención quirúrgica. Si hay fibrilación auricular y es sintomática, quizá se requiera un marcapasos permanente. Para insuficiencia cardiaca congestiva sintomática que no se controla con medicamentos, la intervención quirúrgica puede comprender reparar una o varias válvulas dañadas sin reemplazarlas o, con reemplazo por una válvula artificial (protésicas). En individuos de menos de 35 años de edad, se recomiendan dosis preventivas (profilácticas) de antibióticos, como penicilina o eritromicina por vía oral para prevenir recurrencias de fiebre reumática aguda.

Prevención

  • Prevención primaria. En Colombia es utópico pensar que se puedan caracterizar bacteriológicamente las faringolamigdalitis; por esto, cuando se acompañan de fiebre y exudado, se deben tratar como si fueran estreptocócicas. El tratamiento consiste en lo que se ha llamado erradicación del estreptococo; la droga de elección es la penicilina y la preparación más conveniente es la benzatínica intramuscular 600.000 U, dosis única para pacientes de peso menor de 30 kg o 1´200.000 U para los de peso mayor. En vez de la forma inyectable se puede usar la forma oral, penicilina G 200.000-250.000 U tres a cuatro veces al día por 10 días, u otras preparaciones orales como la penicilina V (alfafenoximetilpenicilina). En caso de alergia documentada a la penicilina, se usa la eritromicina 40 mg por kg de peso por día, sin pasar de 1 g por día. Las drogas bacteriostáticas como las sulfas y las tetraciclinas no se recomiendan por inefectivos en la prevención primaria.
  • Prevención secundaria. Es muy efectiva y si se lleva a cabo de manera adecuada prácticamente elimina las recurrencias. Se inicia con el tratamiento de erradicación del estreptococo descrito, seguido de la inyección mensual de 1´200.000 U de penicilina benzatínica. En los casos con alergia a la penicilina se puede usar la sulfadiazina: 0,5 g diariamente a pacientes con menos de 30 kg de peso y 1,0 g a los de mayor peso. Otra alternativa es el uso de eritromicina 250 mg dos veces al día.
No hay consenso absoluto sobre la duración de este tratamiento profiláctico. Lo ideal sería mantenerlo de por vida, pero se deben pesar individualmente las excepciones. Lógicamente los pacientes con enfermedad valvular deben continuar el tratamiento de por vida, aun después del implante de válvulas prostéticas.
Los pacientes con enfermedad reumática valvular se deben someter al régimen recomendado para profilaxis de endocarditis bacteriana (ver guía de endocarditis).

Hepatitis D

Posteado por admin en noviembre - 9 - 2011

Hepatitis D

El virus de hepatitis D, también llamado virus o agente Delta, es un virus defectuoso que requiere de la presencia del virus de hepatitis B para replicarse. Pueden distinguirse los siguientes componentes en su estructura:
  • Antígeno: El único antígeno descrito del virus D es un componente estructural del virion, que corresponde a una fosfoproteína codificada por la hebra complementaria del RNA genómico. Existen 2 formas de HDAg, de 24 y 27 kilodalton, que difieren en los últimos 19 aminoácidos. La síntesis de estas proteínas se regula por un proceso de edición del RNA durante la replicación. Aproximadamente 70 de estas moléculas se unen a una molécula de RNA viral para formar el core.
  • Envoltura lipoproteica: La envoltura está es similar a la del virus de hepatitis B, y comprende las 3 proteínas del antígeno de superficie de hepatitis B (pequeño, mediano y grande).

Causas

El virus de la hepatitis D (VHD) sólo se encuentra en personas portadoras del virus de la hepatitis B. El VHD puede hacer empeorar una infección por hepatitis B reciente (aguda) o una enfermedad hepática por hepatitis B prolongada (crónica) actual. Este virus puede incluso causar síntomas en personas que portan el virus de la hepatitis B, pero que nunca tuvieron síntomas.
La hepatitis puede ser causada por:
  1. antígenos.Células inmunitarias en el cuerpo que atacan el hígado y causan hepatitis autoinmunitaria
  2. Infecciones por virus (como la hepatitis A, B o C), bacterias o parásitos.
  3. Daño hepático por alcohol, hongos venenosos u otros tóxicos.
  4. Medicamentos, como una sobredosis de paracetamol, que puede ser mortal

Síntomas

La hepatitis D puede hacer que los síntomas de la hepatitis B sean más severos.
Los síntomas pueden abarcar:
Dolor abdominal
Orina de color oscuro
Fatiga
Ictericia
Dolor articular
Inapetencia
Náuseas
Vómitos

Diagnóstico

Las pruebas de detección de antígenos y anticuerpos para el virus de la HD actualmente sólo se realizan en laboratorios de investigación. No existe aún ninguna prueba disponible.

Tratamiento

En los casos de sobre infección, en los que una persona con hepatitis B crónica, la hepatitis D infecta a hasta un 80 por ciento de las personas desarrollan hepatitis crónica D. Estas situaciones pueden llevar a graves hepatitis D, que a menudo conduce a la cirrosis (en final de etapa de la enfermedad del hígado) o cáncer de hígado.
Las personas con infección del virus de la hepatitis D a largo plazo  se puede obtener un medicamento llamado interferón alfa durante un máximo de 12 meses. Un trasplante de hígado para su crónica en fase terminal D de la hepatitis B, la hepatitis puede ser eficaz.

Prevención

El tratamiento y diagnóstico oportunos de la infección por hepatitis B pueden ayudar a prevenir la hepatitis D.
  • Evite el consumo de drogas por vía intravenosa, pero si lo hace, absténgase de compartir agujas.
  • Existe una vacuna disponible para la prevención de la hepatitis B. Los adultos que estén en alto riesgo de contraer la infección por hepatitis B y todos los niños deben considerar la posibilidad de hacerse aplicar esta vacuna, pero aún no existe una vacuna para evitar que aquellos que ya han desarrollado la hepatitis B eviten  la hepatitis D.
  • Relaciones sexuales con una pareja infectada
  • El contacto con la sangre de una persona infectada
  • Compartir agujas, jeringas, cuchillas de afeitar o cepillos de dientes con una persona infectada.

La peritonitis

Posteado por admin en noviembre - 5 - 2011

La peritonitis

Es la inflamación aguda o crónica del peritoneo, la membrana serosa que recubre parte de la cavidad abdominal y las vísceras allí contenidas. Esta inflamación puede ser localizada o generalizada y puede ser de etiología bacteriana o bien secundaria a un traumatismo directo en la zona del abdomen, ruptura de alguna víscera hueca por acción de los jugos gástricos, sales biliares y otras causas no infecciosas. Por lo general, la peritonitis es una emergencia quirúrgica.

Causas

La apendicitis suele afectar a adolescentes y a adultos jóvenes. Sus causas no siempre son conocidas. En algunos casos, tienen como origen la obstrucción del apéndice por materias fecales que se acumulan en él. El apéndice es un pequeño cilindro de 7 u 8 cm de largo y de 4 a 8 mm de diámetro, que nace de la unión del intestino delgado con el intestino grueso, donde forma una especia de excrecencia. Sólo desempeña un papel menor en el funcionamiento del tubo digestivo e interviene en el desarrollo de la inmunidad.

Síntomas

El síntoma más destacado y al que se  debe prestar mayor atención es el dolor abdominal, ya que en su mayoría se inicia repentinamente, y su intensidad va agravándose de forma progresiva, sin responder a los tratamientos farmacológicos indicados por el especialista. En  aquellos pacientes que poseen tos crónica, este dolor se transforma verdaderamente en un dolor agudo, pero de todos modos cabe recordar que el malestar y su intensidad dependerán de las causas que lo hayan desencadenado.
Entre otros síntomas, se destaca que el paciente comienza a perder el apetito, lo que lleva a una pérdida de peso, además puede padecer náuseas o vómitos, taquicardia, disminución de la presión arterial, fiebre, incapacidad para evacuar, poca micción (orina) sed, líquido abdominal, y un cuadro generalizado de debilitamiento, que le provoca mareos constantemente.
Así como hay una disminución de orina, también puede presentar síntomas de deshidratación con presencia de piel descamada, y labios resecos. La peritonitis, es una patología de cuidado que requiere de inmediata atención médica, por lo tanto no dudes en consultar.

Diagnóstico

  • Su propia observación de los síntomas.
  • Examen físico. Dolor y defensa al palpar el abdomen (duele más al soltar que al apretar), falta de ruidos, fiebre, gravedad.
  • Análisis de sangre. Los glóbulos blancos están aumentados en la sangre.
  • Radiografía simple de abdomen: Cuando hay una perforación, se puede ver gas justo debajo del diafragma.
  • Procedimientos de diagnóstico quirúrgico, como introducción de una aguja pequeña en el abdomen para extraer líquido, sangre u otros materiales.
  • Rayos X del abdomen: La mayor parte de las peritonitis, sin embargo, se diagnostican por laparotomía, es decir, operando directamente el abdomen tras una fuerte sospecha de peritonitis.

Tratamiento

Se debe identificar y tratar la causa oportunamente. El tratamiento típico implica una cirugía y el uso de antibióticos.
El tratamiento de la peritonitis grave es complejo y requiere una metodología multidisciplinaria. Los cirujanos y los intensivistas deben trabajar juntos con los expertos en soporte nutricional, el personal de terapia respiratoria, el especialista en enfermedades infecciosas y el radiólogo. El uso de protocolos estándar para la reanimación y el soporte hemodinámica/Ventilatoria para facilitar el cuidado global deben tener un impacto positivo sobre la evolución. Los autores han desarrollado un protocolo de tratamiento quirúrgico estricto con una estrategia intervencionista enérgica para la erradicación de los focos sépticos en el abdomen (AAST).

Prevención

No existen pautas para prevenir la peritonitis.

Enfermedad de Hodgkin

Posteado por admin en noviembre - 3 - 2011

Enfermedad de Hodgkin

La enfermedad de Hodgkin es un tipo cáncer que se desarrolla en el sistema linfático, el cual es una parte del sistema inmunitario o de defensa, por ello se le describe como un linfoma.
La extensión del sistema linfático por el cuerpo hace que la enfermedad de Hodgkin pueda aparecer en cualquier parte del mismo (hígado, medula ósea, bazo, etc.).

Causas

Se desconoce la causa exacta de la enfermedad de Hodgkin. Sin embargo, los científicos han descubierto que esta enfermedad está vinculada a pocas condiciones, tal como infecciones del virus Epstein-Barr. Algunos investigadores creen que esto puede causar cambios en el ADN de los linfocitos B, lo que origina la célula Reed-Sternberg y la enfermedad de Hodgkin. Sin embargo, se necesita más investigación para entender qué causa la enfermedad de Hodgkin.
Recientemente, los científicos han podido aislar la célula Reed-Sternberg para aprender más sobre la enfermedad. Ellos han descubierto que muchos cambios genéticos que estimulan la célula a crecer y dividirse y que también previene que la célula muera. Las células Reed-Sternberg también producen sustancias llamadas citocinas, las cuales atraen a muchas otras células en el ganglio linfático, lo que causa el agrandamiento anormal de estos ganglios.

Síntomas

Usted puede notar una protuberancia en el cuello, debajo del brazo o en la ingle que es un ganglio linfático agrandado. Algunas veces esto puede desaparecer y luego regresará. Aunque usualmente no duele, es posible que sienta dolor en el área después de consumir alcohol. Puede que la protuberancia se vuelva más notable con el paso del tiempo y provoque que usted acuda al médico. Puede haber incluso varias áreas de ganglios linfáticos agrandados.
Sin embargo, esta enfermedad no es la causa más común de inflamación de los ganglios linfáticos. La mayoría de los ganglios linfáticos agrandados, especialmente en niños, son causados por una infección. Si este es el caso, el ganglio debe volver a su tamaño normal en el transcurso de un par de semanas o meses, una vez desaparecida la infección.
El cáncer de Hodgkin se manifiesta:
  • Hinchazón e inflamación de los ganglios linfáticos que puede aparecer en el cuello, en la zona axilar o inguinal
  • En el 75% los casos el nódulo se localiza en la región cervical
  • Esta hinchazón no se acompaña de dolor
  • Cansancio intenso
  • Fiebre persistente, ocasionalmente acompañada de escalofríos, sin signos de infección
  • Adelgazamiento sin causa aparente, pérdida del apetito: es un indicador de pronóstico desfavorable
  • Sudoración nocturna
  • Prurito, picor en la piel sin erupción cutánea
  • Dolor después de ingerir alcohol
  • A menudo el diagnóstico se realiza al practicar una radiografía de tórax y detectar una masa en el mediastino

Diagnóstico

El médico preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y  realizará un examen físico. En lo particular el médico examinará los nódulos linfáticos. La mayoría de los nódulos inflamados o agrandados pueden ser resultados de una infección y no de linfomas. Si la infección es sospechosa se le pueden dar instrucciones para una medicación y el reingreso para una revaloración.
Si la inflamación persiste, su médico puede solicitar una biopsia de los nódulos linfáticos. Los resultados de la biopsia pueden determinar si existe el cáncer y de ser así, su tipo y qué tan extendido se presentan.
• El diagnóstico de la Enfermedad de Hodgkin se realiza a través de una biopsia del ganglio inflamado
• Cuando esta biopsia es positiva y se confirma el linfoma se debe realizar un estudio más completo con análisis de sangre, radiografías, TAC
• Los ganglios más profundos sólo se podrán ver con una radiografía o con un TAC
• Para poder determinar la extensión del cáncer se puede plantear una laparotomía de abdomen: consiste en introducir un tubo por el abdomen, a través de una pequeña incisión, para tomar alguna muestra del hígado y del bazo para realizar una biopsia
Diferencial:
Desde el punto de vista citológico, el diagnóstico diferencial de la enfermedad de Hodgkin abarca una gran variedad de procesos. En aquellos casos en que el número de células neoplásicas sea muy escaso, pueden presentar problemas de diagnóstico diferencial con procesos reactivos inespecíficos. Como ya hemos comentado anteriormente en los casos en que el ganglio muestra cambios necróticos, el diagnóstico diferencial con metástasis puede plantearse también. Asimismo hay una proporción de procesos benignos, algunas linfadenitis postvacunales, el tratamiento con Dolantín, mononucleosis infecciosa, toxoplasmosis, etc., que pueden presentar células similares a las células neoplásicas de la enfermedad de Hodgkin.

Tratamiento

El tratamiento depende principalmente de lo siguiente:
  • El tipo del linfoma de Hodgkin (la mayoría de las personas tiene Hodgkin clásico).
  • El estadio (dónde se encuentra la enfermedad).
  • Si el tumor tiene más de 4 pulgadas (10 centímetros) de ancho.
  • La edad del paciente y otras cuestiones médicas.
  • Otros factores, como pérdida de peso, sudores fríos y fiebre.
Se harán exámenes para ver si el cáncer se ha diseminado. Esto se denomina estadificación, que ayuda a guiar un futuro tratamiento y seguimiento y le da a usted alguna idea de lo qué puede esperar en el futuro. La estadificación es necesaria para determinar el plan de tratamiento. Los estadios del linfoma de Hodgkin van de I a IV. A mayor número del estadio, más avanzado estará el cáncer.
• Los estadios I y II (enfermedad limitada) se pueden tratar con radioterapia, quimioterapia o una combinación de ambas.
• El estadio III se trata con quimioterapia sola o una combinación de radioterapia y quimioterapia.
• El estadio IV (enfermedad avanzada) casi siempre se trata con quimioterapia sola.
Las personas con linfoma de Hodgkin que reaparece después del tratamiento o no responde a éste pueden recibir quimioterapia en dosis altas seguidas de un autotrasplante de médula ósea (usando células madre de uno mismo).
Los tratamientos adicionales dependen de otros síntomas y pueden incluir:
  • Transfusión de hemoderivados, como plaquetas o glóbulos rojos, para combatir conteos plaquetarios bajos y anemia.
  • Antibióticos para combatir la infección, sobre todo si se presenta fiebre.
La quimioterapia es la administración de medicamentos para matar las células cancerosas. Puede administrarse de varias maneras, por ejemplo, en forma de píldoras, inyección o mediante un catéter. Los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y se desplazan por el cuerpo mientras destruyen la mayoría de las células cancerosas. También pueden destruir algunas células sanas.
En la radioterapia externa, se dirige radiación al tumor desde una fuente externa al cuerpo para matar las células cancerosas.
En muchos casos, la quimioterapia y la radiación se han usado para curar pacientes con linfoma de Hodgkin. La elección del tratamiento se basará en los siguientes factores:
  • Alcance de la enfermedad (estadio)
  • Localización de los nódulos linfáticos afectados
  • Muchas otras características que su médico conversará con usted
Si el cáncer no responde a la quimioterapia o a la radiación, los pronósticos pueden ser desalentadores. Algunas de las opciones de tratamiento disponibles son:
  • Trasplante de médula ósea: se extrae, se trata y se congela la médula ósea. Son aplicadas prolongadas dosis de radiación y/o quimioterapia para eliminar las células cancerosas. Después del tratamiento, la médula ósea se vuelve a colocar a través de una vena. La médula ósea trasplantada puede ser la médula del mismo paciente, tras la aplicación de tratamiento para quitar las células cancerosas, o la médula de un donante sano.
  • Trasplante de células madre periféricas: las células madre (células muy inmaduras que producen células sanguíneas) se quitan de la sangre en circulación antes de realizar la radioterapia o la quimioterapia, y se reemplazan después del tratamiento.

Prevención

No existen pautas para la prevención del linfoma de Hodgkin debido a que sus causas son desconocidas. Usted podría disminuir el riesgo de desarrollar linfoma si toma precauciones para evitar infectarse con el VIH. Se desconoce si evitar ciertos químicos prevendrá el linfoma.

Pancreatitis Crónica

Posteado por admin en noviembre - 1 - 2011

Pancreatitis Crónica

La pancreatitis crónica es una inflamación progresiva del páncreas, que da lugar a su destrucción, provocando la pérdida de sus funciones principales: alteración de la absorción de los alimentos (mala absorción) y aumento de los niveles de azúcar en sangre (diabetes mellitus).
Produce dolor abdominal (crónico o en ataques agudos repetidos), diabetes (por pérdida de la producción de insulina) y pérdida de grasa por las heces (por pérdida de la lipasa, proteína que digiere las grasas).

Causas

La causa más frecuente es el consumo excesivo de alcohol.
Entre un 10 a 30% se desconoce las causas y se la denomina pancreatitis crónica idiopática. Origen genético, aunque esta enfermedad se da un muy bajo porcentaje.
Otras causas de la pancreatitis
  • Trauma abdominal o cirugía
  • Insuficiencia renal
  • Hipercalcemia
  • Lupus
  • Infecciones como paperas, hepatitis A, hepatitis B y salmonella
  • Fibrosis quística
  • Presencia de un tumor
  • Picadura de avispas, abejas africanas y escorpión
  • Algunos medicamentos como isoniacida, furosemida, algunos esteroides, antihistamínicos.

Diagnósticos

El diagnóstico de la pancreatitis crónica es difícil. Los análisis de sangre habitualmente no son útiles. Las pruebas diagnósticas más importantes son las de imagen. La presencia de calcificaciones pancreáticas en una radiografía simple de abdomen es diagnóstico de pancreatitis crónica pero lo más frecuente es que no se vean. Existen muchas otras pruebas de imagen que nos permiten llegar al diagnóstico: ecografía, tomografía axial computarizada y resonancia magnética del abdomen, endoscopia digestiva con inyección de contraste en el páncreas (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica o CPRE) o ecografía a través de endoscopia digestiva (ecoendoscopia). Existen otras pruebas que sirven para medir la capacidad de funcionamiento del páncreas.

Síntomas

La pancreatitis crónica puede manifestarse como dolor de vientre, como alteración de la absorción de alimentos o como diabetes mellitus (aumento de los niveles de glucosa en la sangre).
El dolor de vientre es la manifestación que antes aparece y la más frecuente, por lo que es habitual que los pacientes con pancreatitis crónica tengan episodios de dolor intenso, localizado en la parte alta del vientre, a veces localizado también en la espalda, que suele aumentar tras las comidas. Algunos pacientes pueden experimentar una disminución del dolor tras años de evolución de la enfermedad.
Los pacientes con pancreatitis crónica avanzada pueden tener alteración de la absorción de los alimentos (mala absorción), lo que da lugar a diarrea y pérdida de peso. Al no absorberse adecuadamente los alimentos en el intestino, las deposiciones son más frecuentes, de menor consistencia y ricas en grasa (esteatorrea). Las deposiciones con abundante contenido en grasa tienen un aspecto característico, son abundantes, pastosas, amarillentas, de olor rancio y flotan en el agua.

Tratamiento

El tratamiento del dolor severo en pacientes con pancreatitis crónica es a menudo quirúrgico. Sin embargo, existen varias medidas no quirúrgicas que deben ser aplicadas previamente e ya que e pueden conseguir alivio de la
sintomatología dolorosa en una proporción considerable de pacientes. Entre estas medidas se incluyen la dieta, los analgésicos, la inhibición terapéutica de la secreción pancreática y la terapia endoscópica.
El dolor es un síntoma común en la mayoría de los pacientes. Su intensidad puede ser desde leve hasta máxima. Suele aparecer en accesos que duran horas e incluso días y puede ser necesario administrar analgésicos potentes para aliviarlo. A menudo se difunde hacia la espalda y en ocasiones se alivia al encogerse el paciente sobre sí mismo (posición fetal). Es frecuente que la ingestión de alimentos lo desencadene y ello hace que los pacientes teman comer. También suele ser más intenso por la noche. La calidad del dolor es variable: quemante, corrosivo, punzante o sordo, pero suele ser bastante continuo, sin oscilaciones de intensidad. A veces acaba por desaparecer pero otras constituye un problema persistente.

Prevención

El primer paso en el manejo de los pacientes con pancreatitis crónica es evitar completamente la ingesta alcohólica. La abstinencia etílica consigue por sí sola el alivio del dolor en hasta un 50% de los pacientes, fundamentalmente en aquellos que presentan un grado leve-moderado de enfermedad (32-35). Esta medida evita el efecto secretagogo del alcohol (36) y ralentiza la progresión del daño pancreático. Ninguna otra medida dietética ha demostrado influir en el curso y severidad del dolor en la pancreatitis crónica. No obstante, una restricción de la ingesta grasa se puede recomendar con el fin de limitarla estimulación de la secreción pancreática postprandial. Comidas más frecuentes y en menor cantidad, así como evitar los alimentos individualmente no tolerados son también medidas razonables a emplear en estos pacientes.