A consumir menor cantidad de carne roja

Menos de un cinco por ciento de las mujeres cuyos tumores mamarios pueden ser detectados a través de exámenes de exploración han salvado sus vidas gracias a una mamografía, según muestran los datos de un informe realizado por el radiólogo del Cook County Hospital en Chicago (Estados Unidos) y ex abogado de consumidores John Keen, y el epidemiólogo de la University of Nebraska James Keen, y que fue publicado esta semana en ‘BMC Medical Informatics and Decision Making’.
Estos expertos señalaron que las mujeres que creen que las mamografías salvarían sus vidas podrían estar sobreestimando los beneficios, y destacan que tanto los pacientes como sus médicos no entienden completamente por qué las féminas se deben hacerse más veces esta prueba.
“Las personas que están promoviendo la exploración no la están explicando”, y están promocionando las estadísticas equivocadas, dijo John Keen, y añadió que las mujeres necesitan que les digan los beneficios y los daños. “Necesitan tomar su propia decisión”, precisó.
Ambos especialistas evaluaron las estadísticas de la exploración del cáncer mamario, la tasa de la enfermedad y muertes en Estados Unidos, y concluyeron que una mujer con 55 años tiene un seis por ciento de riesgo de desarrollar cáncer de mama durante los próximos 15 años.
“La exploración repetida comenzando a la edad de 50 años salva aproximadamente 1,8 vidas durante 15 años por cada 1.000 mujeres evaluadas”, escribieron, y aclararon que, “en otras palabras, 2.970 mujeres debe ser estudiadas una vez para salvar un vida”.
Sin embargo, el director de investigación del cáncer para la American Cancer Society, con sede en Atlanta, Robert Smith, matizó que los Keen escogieron datos que podrían respaldar sus ideas. “La mayoría de mujeres vivirá haciéndose mamografías cada año y no tendrán sus vidas salvadas, pero ellas no tuvieron cáncer mamario”, dijo.
El cáncer de mama es el principal cáncer que causa la muerte de las mujeres en el mundo, es diagnosticado en 1,2 millones de personas cada año y causa el fallecimiento de 500.000. Las mamografías pueden detectar un tumor mamario cuando son muy pequeños para ser sentidos y potencialmente mientras es fácil removerlos y antes de que se expandan.
67 MILLONES DE AUTISTAS EN EL MUNDO

Sesenta y siete millones de autistas viven en el mundo del autismo, según la organización Autism Society of America, es una incapacidad del desarrollo mental.
Más de 67 millones de personas sufren autismo en el mundo. El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, pidió a los países -con motivo de celebrarse el Día Mundial sobre el Autismo- intensificar sus esfuerzos globales para asegurar tratamiento para el síndrome.
El autismo, según la organización Autism Society of America, es una incapacidad del desarrollo mental. Aparece en los tres primeros años de vida y resulta de un trastorno neurológico que afecta al funcionamiento del cerebro.
El autismo puede ocurrir en una de cada 150 personas. Además, es cuatro veces más frecuente en los niños que en las niñas, sin que factores como los ingresos económicos, el modo de vida o los niveles educativos de la familia incidan en la posibilidad de sufrirla.
El autismo, aunque es una enfermedad desconcertante y una discapacidad de por vida, puede ser tratada. Una regla básica para tratar el autismo es que mientras más temprana sea la intervención, mejores resultados se lograrán. Si los padres están preocupados de que sus hijos puedan tener autismo, deben seguir sus instintos, manifestar sus preocupaciones al pediatra, tratar de recibir un diagnostico y buscar ayuda como la que ofrece Easter Seals. El autismo es un trastorno de por vida que afecta a los individuos en distintas formas y en distintos niveles de severidad. El obtener la ayuda necesaria lo más pronto posible puede ayudar al niño o niña a desarrollar las destrezas necesarias para tener éxito en la vida.
La poli píldora contra el infarto logra resultados positivos

Una píldora que combina cinco fármacos distintos en un único comprimido reduce la tensión arterial, el colesterol LDL (el malo) y la tendencia de la sangre a formar coágulos, todo ello sin efectos secundarios significativos. Es la principal conclusión de un ensayo clínico realizado con 2.035 voluntarios. Los resultados se presentaron en el congreso del Colegio Americano de Cardiología que se ha celebrado en Orlando (EE.UU.).
La polipíldora, esperan los cardiólogos, ayudará a que las personas que han sufrido un infarto y corren riesgo de sufrir otro, cumplan con la medicación que se les receta. En la actualidad estos pacientes deben tomar un mínimo de tres píldoras diarias, en general a horas distintas. Aunque en los primeros días tras el infarto la mayoría sigue bien el tratamiento, seis meses después sólo lo cumple la mitad.
Otra ventaja de la polipíldora es que está compuesta por fármacos genéricos, lo que permitirá ofrecerla a precios asequibles en países pobres y aligerar el gasto farmacéutico en países ricos.
Según los resultados del estudio, la polipíldora reducirá el riesgo de infarto de miocardio en un 27% y el de ictus en un 8%. Estas cifras son estimaciones realizadas a partir de las reducciones en el colesterol, la tensión arterial y la tendencia a la formación de coágulos. La investigación, dirigida desde la Universidad McMaster de Hamilton (Canadá), se ha realizado en India. El informe final se publicará en la revista médica The Lancet y ya está accesible en su edición electrónica.
En España, el grupo farmacéutico Ferrer está desarrollando una polipíldora similar en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en el marco de un proyecto impulsado por el cardiólogo Valentí Fuster. “Para abordar un problema complejo como la prevención tras un infarto, debemos proponer una solución simple”, sostiene Fuster. “La experiencia demuestra que para muchos pacientes las soluciones complicadas no funcionan”.
La polipíldora que desarrolla Ferrer está compuesta por tres fármacos: aspirina, estatina e inhibidor de la ECA (véase recuadro). Estos fármacos, al igual que los cinco de la polipíldora ensayada en India, reducen la tensión arterial, el colesterol LDL y la tendencia de la sangre a coagular.
“A priori, parece más prometedora la polipíldora de tres fármacos que la de cinco” ya que actúa sobre los mismos tres factores de riesgo con menos ingredientes, señala Jordi Rius, jefe de cardiología de la clínica Teknon. “Cuantos más fármacos, más variables hay que vigilar. Por ejemplo, los betabloqueantes [ que están en la polipíldora ensayada en India] no se pueden recetar a personas con asma”.
Los ensayos clínicos que el Grupo Ferrer está a punto de iniciar aclararán para qué pacientes es más aconsejable la polipíldora de tres fármacos y para qué pacientes puede ser mejor la de cinco. “Nuestra polipíldora puede estar en el mercado a finales del 2010″, informó ayer Antonio Guglietta, director de I+ D de Ferrer. La compañía prevé comercializar el fármaco en todo el mundo, “incluidos los países pobres donde esperamos cumplir una función social”, añadió Guglietta.
Aceite de pescado no aumenta beneficio de otros fármacos, según estudios

Las personas que han sufrido un ataque cardiaco y que ya están tomando los medicamentos correctos para evitar problemas futuros no obtienen un beneficio adicional al ingerir cápsulas de aceite de pescado, encontró un estudio amplio en Alemania.
La investigación evaluó una dosis de un gramo diario de una versión que requiere receta médica de un ácido graso omega-3 altamente purificado, la “grasa buena” contenida en ciertos aceites de pescado que se piensa ayudan al corazón.
Los investigadores encabezados por el doctor Jochen Senges, de la Universidad de Heidelberg, dieron aceite de pescado o cápsulas falsas a más de 3.800 personas que habían sufrido un ataque cardiaco en las dos semanas previas. Aproximadamente 90% de ellas ya estaban recibiendo todos los medicamentos recomendados para evitar un segundo ataque, incluida aspirina, así como fármacos anticoagulantes y contra el colesterol.
Luego de un año, no representó ninguna diferencia haber ingerido aceite de pescado o los placebos. En ambos grupos, menos de 2% de las personas sufrieron muerte súbita por ataque cardiaco, 4% tuvo otro ataque y menos del 2% padecieron un accidente vascular cerebral.
Si los pacientes que han sufrido recientemente un ataque cardiaco ya están recibiendo la atención médica adecuada, “casi no hay nada mejor que hacer aparte de eso” para disminuir los riesgos, señaló Senges, quien presentó los resultados del estudio el lunes en un congreso del Colegio Estadounidense de Cardiología.
La investigación no significa que el aceite de pescado no tenga valor, y el estudio no analizó si puede ayudar a prevenir enfermedades cardiacas o no, dijeron los médicos.
La versión que requiere receta utilizada en el estudio, la cual se vende bajo los nombres de Omacor y Lovaza en Estados Unidos, y como Zodin en Europa, es una forma altamente purificada y estandarizada, diferente a la que muchos consumidores pueden comprar en los anaqueles.
El ácido graso omega-3 también se puede encontrar en el salmón, el atún, la sardina y el arenque. Los científicos piensan que incrementa las lipoproteínas de alta densidad, o colesterol bueno, disminuye las grasas dañinas llamadas trigliceridos y aminora el crecimiento de placa que puede obstruir las arterias.