
embarazo
El embarazo es una época emocionante y demandante. Existen muchos cambios sucediendo en su cuerpo todos al mismo tiempo. Pero mientras muchas futuras madres se anticipan a las noches sin dormir que vendrán una vez que el bebé haya nacido, muchas no están preparadas para la falta de sueño que ellas experimentarán durante el mismo embarazo.
La verdad es que, varias condiciones únicas a las mujeres, como el ciclo menstrual, embarazo y la menopausia, todas pueden afectar su capacidad de dormir. Una razón de esto es que los niveles de modificación de hormonas (principalmente el estrógeno y la progesterona) pueden afectar sus patrones del sueño.
Pero los cambios hormonales durante el embarazo no son los únicos culpables. Los síntomas físicos tales como dolores en el cuerpo, náuseas, calambres en las piernas, movimientos fetales y la acidez estomacal, así como los cambios emocionales, como la depresión, la ansiedad y la preocupación, todos pueden prevenirse por medio de obtener todo el sueño que necesita. De hecho, de acuerdo con una encuesta conducida por la National Sleep Foundation, el 78% de las mujeres reportaron más disturbios del sueño durante el embarazo que en cualquier otro momento. Y desafortunadamente, estos problemas relacionados con el sueño llegarán a ser más predominantes a medida que el embarazo avance.
Primer Trimestre (Meses 1 a 3)
Durante el primer trimestre su cuerpo está trabajando duro para proteger y nutrir a su bebé en desarrollo. La placenta (el órgano que nutre al feto hasta el nacimiento) se está formando, su cuerpo está fabricando más sangre y su corazón está latiendo más rápido.También se producen altos niveles de progesterona, incrementando la falta de sueño. Verdaderamente, muchas mujeres duermen más de lo usual durante el primer trimestre del embarazo. Desafortundamente, dormir más no necesariamente significa dormir bien. Hay tres usurpadores del sueño comunes durante el primer trimestre:
Micción frecuente: Esto es debido a que su cuerpo produce del 30 al 50% más sangre mientras está embarazada y sus riñones necesitan trabajar más duro para filtrar el volumen adicional. También, a medida que crece su bebé, existe un incremento en la presión sobre su vejiga, provocando que usted necesite ir al baño con más frecuencia.
Tomar siestas: A pesar de que la progesterona la vuelve somnolienta, ésta también puede interrumpir su sueño, dejándola con sensación de mayor fatiga durante el día. Así que, dele el gusto a su cuerpo ocupado y tome siestas en cualquier momento en el que sienta la necesidad.
Consiguiendo comodidad: ¿Siempre ha dormido boca abajo? Los senos sensibles durante su primer trimestre la podrían hacer reconsiderar. Si es posible trate de aprender a dormir sobre su costado izquierdo. Esto permite un máximo flujo sanguíneo al feto, mejora el flujo renal, ayuda a reducir la inflamación y reduce la cantidad de presión sobre su hígado. Otra razón para evitar dormir boca abajo es evitar poner presión sobre el feto.
Segundo Trimestre (Meses 4 a 6).
Durante el segundo trimestre, los niveles de progesterona continúan elevándose, pero más lentamente. Esto permite un mejor sueño que durante el primer trimestre. Su bebé en desarrollo se mueve por encima de la vejiga y reduce la presión sobre ésta, reduciendo de ese modo su necesidad de visitas frecuentes al baño. Usted todavía no puede dormir tan bien como lo hacía antes de quedar embarazada, pero está menos exhausta y muchas mujeres reportan tener una sensación general de bienestar durante su segundo trimestre. ¡Disfrútelo!
Tercer Trimestre (Meses 7 al 9)
El tercer trimestre es cuando usted está más propensa a experimentar disturbios en el sueño. A medida que progresa su embarazo, usted con probabilidad encontrará que reposar sobre su costado izquierdo con sus rodillas dobladas será la posición más cómoda para dormir. En verdad, muchos médicos le recomiendan empezar a aprender a dormir sobre su costado izquierdo en una etapa temprana de su embarazo, de tal forma que para cuando usted se encuentre en el tercer trimestre, la posición se sienta más normal para usted. Otras causas comunes para disturbios en el sueño en el tercer trimestre incluyen:
Micción frecuente: Está de regreso. Su bebé está creciendo, así como la presión sobre su vejiga, lo cual requiere que corra al baño una vez más.
* Calambres en las piernas y dolor de espalda: Los dolores y los calambres en su espalda y piernas con frecuencia son resultado del peso extra que usted está llevando.
* Falta de aire: Su bebé en crecimiento también puede incrementar la presión contra su diafragma. Esto puede causar que usted se sienta ligeramente con falta de aire y por lo tanto incómoda cuando está tratando de dormir.
* Acidez estomacal: Muchas mujeres experimentan acidez estomacal durante el embarazo.
* Sueños: Muchas mujeres experimentan sueños muy intensos, incluso pesadillas durante su embarazo.
* Estrés: El estrés (desde luego) también pueden interferir con su sueño. Si usted se está sintiendo preocupada acerca de la salud de su bebé o los cambios que tener un bebé halcón a su vida, recuerde que estos sentimientos son completamente normales.
* Ronquidos/congestión de los senos nasales: Muchas mujeres que nunca han roncado antes pueden empezar a hacerlo en algún momento durante su embarazo. Esto es el resultado de un incremento en la congestión y la inflamación en los conductos nasales. Si usted desarrolla síntomas de ápnea del sueño (ronquidos fuertes y periodos en los que deja de respirar durante el sueño), debe consultar con su médico.
* Síndrome de piernas inquietas (RLS por sus siglas en inglés): De acuerdo con la National Sleep Foundation, tanto como el 15% de las mujeres desarrollan el síndrome de piernas inquietas (RLS) durante su tercer trimestre de embarazo. Los síntomas del RLS incluyen arrastramiento o sensación de movimiento en el pie, pantorrilla o parte superior de las piernas.
Consejos para Dormir
Debido a que usted está embarazada, los auxilios sin prescripción, incluyendo remedios herbales, no están recomendados. Sin embargo, existen algunas cosas que puede hacer para mejorar sus oportunidades de conseguir una buena noche de sueño.
* Reducir su ingesta de bebidas con cafeína.
* Beber abundantes líquidos durante el día, luego disminúyalos antes de ir a dormir.
* Trate de evitar comer alimentos abundantes antes de ir a la cama.
* Evite alimentos condimentados, acidificados o fritos.
* Use su cama sólo para dormir.
* Trate de ir a la cama y levantarse a la misma hora todos los días.
* Haga ejercicio regularmente, pero evite ejercicios extenuantes justo antes de ir a la cama.
* Si está teniendo problemas con la náusea, trate de evitar comer de manera frecuente bocadillos suaves (como las galletas saladas) a lo largo del día.
* Asegúrese de obtener lo suficiente de calcio. Esto le ayudará a evitar los calambres en las piernas.
* Aprenda técnicas de relajación.
* Duerma siestas conforme lo necesite. Las cortas siestas regulares (de 30 a 60 minutos) durante el día pueden facilitar la somnolencia, sin arruinar su noche de sueño.
* Trate de poner almohadas ya sea entre sus piernas, en la parte inferior de su espalda o en ambas.
Si usted todavía no puede dormir, trate de leer, ver la televisión o ponerse al día con la correspondencia. Eventualmente, usted se sentirá lo suficientemente somnolienta como para volver a dormirse. El embarazo es una época emocionante y demandante. Existen muchos cambios sucediendo en su cuerpo todos al mismo tiempo. Pero mientras muchas futuras madres se anticipan a las noches sin dormir que vendrán una vez que el bebé haya nacido, muchas no están preparadas para la falta de sueño que ellas experimentarán durante el mismo embarazo.
La verdad es que, varias condiciones únicas a las mujeres, como el ciclo menstrual, embarazo y la menopausia, todas pueden afectar su capacidad de dormir. Una razón de esto es que los niveles de modificación de hormonas (principalmente el estrógeno y la progesterona) pueden afectar sus patrones del sueño.
Pero los cambios hormonales durante el embarazo no son los únicos culpables. Los síntomas físicos tales como dolores en el cuerpo, náuseas, calambres en las piernas, movimientos fetales y la acidez estomacal, así como los cambios emocionales, como la depresión, la ansiedad y la preocupación, todos pueden prevenirse por medio de obtener todo el sueño que necesita. De hecho, de acuerdo con una encuesta conducida por la National Sleep Foundation, el 78% de las mujeres reportaron más disturbios del sueño durante el embarazo que en cualquier otro momento. Y desafortunadamente, estos problemas relacionados con el sueño llegarán a ser más predominantes a medida que el embarazo avance.
Primer Trimestre (Meses 1 a 3)
Durante el primer trimestre su cuerpo está trabajando duro para proteger y nutrir a su bebé en desarrollo. La placenta (el órgano que nutre al feto hasta el nacimiento) se está formando, su cuerpo está fabricando más sangre y su corazón está latiendo más rápido.También se producen altos niveles de progesterona, incrementando la falta de sueño. Verdaderamente, muchas mujeres duermen más de lo usual durante el primer trimestre del embarazo. Desafortundamente, dormir más no necesariamente significa dormir bien. Hay tres usurpadores del sueño comunes durante el primer trimestre:
Micción frecuente: Esto es debido a que su cuerpo produce del 30 al 50% más sangre mientras está embarazada y sus riñones necesitan trabajar más duro para filtrar el volumen adicional. También, a medida que crece su bebé, existe un incremento en la presión sobre su vejiga, provocando que usted necesite ir al baño con más frecuencia.
Tomar siestas: A pesar de que la progesterona la vuelve somnolienta, ésta también puede interrumpir su sueño, dejándola con sensación de mayor fatiga durante el día. Así que, dele el gusto a su cuerpo ocupado y tome siestas en cualquier momento en el que sienta la necesidad.
Consiguiendo comodidad: ¿Siempre ha dormido boca abajo? Los senos sensibles durante su primer trimestre la podrían hacer reconsiderar. Si es posible trate de aprender a dormir sobre su costado izquierdo. Esto permite un máximo flujo sanguíneo al feto, mejora el flujo renal, ayuda a reducir la inflamación y reduce la cantidad de presión sobre su hígado. Otra razón para evitar dormir boca abajo es evitar poner presión sobre el feto.
Segundo Trimestre (Meses 4 a 6)
Durante el segundo trimestre, los niveles de progesterona continúan elevándose, pero más lentamente. Esto permite un mejor sueño que durante el primer trimestre. Su bebé en desarrollo se mueve por encima de la vejiga y reduce la presión sobre ésta, reduciendo de ese modo su necesidad de visitas frecuentes al baño. Usted todavía no puede dormir tan bien como lo hacía antes de quedar embarazada, pero está menos exhausta y muchas mujeres reportan tener una sensación general de bienestar durante su segundo trimestre. ¡Disfrútelo!
Tercer Trimestre (Meses 7 al 9)
El tercer trimestre es cuando usted está más propensa a experimentar disturbios en el sueño. A medida que progresa su embarazo, usted con probabilidad encontrará que reposar sobre su costado izquierdo con sus rodillas dobladas será la posición más cómoda para dormir. En verdad, muchos médicos le recomiendan empezar a aprender a dormir sobre su costado izquierdo en una etapa temprana de su embarazo, de tal forma que para cuando usted se encuentre en el tercer trimestre, la posición se sienta más normal para usted. Otras causas comunes para disturbios en el sueño en el tercer trimestre incluyen:
Micción frecuente: Está de regreso. Su bebé está creciendo, así como la presión sobre su vejiga, lo cual requiere que corra al baño una vez más.
* Calambres en las piernas y dolor de espalda: Los dolores y los calambres en su espalda y piernas con frecuencia son resultado del peso extra que usted está llevando.
* Falta de aire: Su bebé en crecimiento también puede incrementar la presión contra su diafragma. Esto puede causar que usted se sienta ligeramente con falta de aire y por lo tanto incómoda cuando está tratando de dormir.
* Acidez estomacal: Muchas mujeres experimentan acidez estomacal durante el embarazo.
* Sueños: Muchas mujeres experimentan sueños muy intensos, incluso pesadillas durante su embarazo.
* Estrés: El estrés (desde luego) también pueden interferir con su sueño. Si usted se está sintiendo preocupada acerca de la salud de su bebé o los cambios que tener un bebé halcón a su vida, recuerde que estos sentimientos son completamente normales.
* Ronquidos/congestión de los senos nasales: Muchas mujeres que nunca han roncado antes pueden empezar a hacerlo en algún momento durante su embarazo. Esto es el resultado de un incremento en la congestión y la inflamación en los conductos nasales. Si usted desarrolla síntomas de ápnea del sueño (ronquidos fuertes y periodos en los que deja de respirar durante el sueño), debe consultar con su médico.
* Síndrome de piernas inquietas (RLS por sus siglas en inglés): De acuerdo con la National Sleep Foundation, tanto como el 15% de las mujeres desarrollan el síndrome de piernas inquietas (RLS) durante su tercer trimestre de embarazo. Los síntomas del RLS incluyen arrastramiento o sensación de movimiento en el pie, pantorrilla o parte superior de las piernas.
Consejos para Dormir
Debido a que usted está embarazada, los auxilios sin prescripción, incluyendo remedios herbales, no están recomendados. Sin embargo, existen algunas cosas que puede hacer para mejorar sus oportunidades de conseguir una buena noche de sueño.
* Reducir su ingesta de bebidas con cafeína.
* Beber abundantes líquidos durante el día, luego disminúyalos antes de ir a dormir.
* Trate de evitar comer alimentos abundantes antes de ir a la cama.
* Evite alimentos condimentados, acidificados o fritos.
* Use su cama sólo para dormir.
* Trate de ir a la cama y levantarse a la misma hora todos los días.
* Haga ejercicio regularmente, pero evite ejercicios extenuantes justo antes de ir a la cama.
* Si está teniendo problemas con la náusea, trate de evitar comer de manera frecuente bocadillos suaves (como las galletas saladas) a lo largo del día.
* Asegúrese de obtener lo suficiente de calcio. Esto le ayudará a evitar los calambres en las piernas.
* Aprenda técnicas de relajación.
* Duerma siestas conforme lo necesite. Las cortas siestas regulares (de 30 a 60 minutos) durante el día pueden facilitar la somnolencia, sin arruinar su noche de sueño.
* Trate de poner almohadas ya sea entre sus piernas, en la parte inferior de su espalda o en ambas.
Si usted todavía no puede dormir, trate de leer, ver la televisión o ponerse al día con la correspondencia. Eventualmente, usted se sentirá lo suficientemente somnolienta como para volver a dormirse.