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Cáncer de mama

Cáncer de mama

El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario. Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal—la más frecuente—que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar que comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen la leche materna.

Causas

No se conoce exactamente el origen del cáncer de mama. Los factores que pueden aumentar el riesgo de una mujer incluyen herencia, pubertad temprana, embarazo tardío, obesidad y factores relacionados con el estilo de vida como consumo excesivo de alcohol y tabaquismo. El factor de riesgo más grande del cáncer de mama es la edad, simplemente el envejecimiento. La mayoría de los cánceres de mama ocurren en mujeres de más de 50 años y las mujeres de más de 60 años son las que tienen el riesgo más alto.
El riesgo de que una mujer desarrolle cáncer de mama aumenta si su madre, hermana, hija o dos o más parientes cercanos, como primas, tienen antecedentes de cáncer de mama, especialmente en la juventud. Sin embargo, el 85% de las mujeres que desarrollan cáncer de mama NO tiene antecedentes familiares de la enfermedad.

Diagnóstico

El diagnóstico de certeza del cáncer de mama requiere el examen microscópico de una muestra del tejido mamario sospechoso (biopsia). La biopsia, sin embargo, es tan sólo el último escalón en una cadena de procedimientos cuyo objetivo en separar los estudios mamarios en dos grupos principales: los que presentan algún grado de sospecha de cáncer y los que no.
La anamnesis (interrogatorio) seguida del examen físico o exploración física de la mama es el primer paso que se da para identificar si hay indicios de enfermedad.
Dentro del interrogatorio es de suma importancia investigar si la paciente tiene familiares directos que han tenido cáncer de mama (madre, hermana), si ha tenido tumores benignos en mama, si su menstruación fue de inicio temprano (12 años o menos) y su menopausia tardía (mayor de 50 años), si ha tomado anticonceptivos, si fuma; ya que todos estos se han identificado de cierta forma como factor de riesgo del cáncer de mama. Después de eso, se debe averiguar si la paciente ha tenido dolor mamario (mastalgia) o ha presentado alguna tumoración.
Posteriormente sigue la exploración física que la paciente la debe auto realizar cada mes. Un médico con experiencia también deberá explorarla al menos cada 6 meses. Se deben buscar tumoraciones, deformidades en piel, en pezones o bien tumoraciones por arriba o abajo de la clavícula o en axila.
Seguidamente,  si ha sido posible obtener algún dato que lo justifique, debe recurrirse a algunas de las siguientes técnicas de diagnóstico por la imagen:
  • Mamografía
  • Ecografía mamaria
  • Resonancia magnética o Imagen de Resonancia Magnética (I.R.M.) o resonancia.
  • Tomografía por emisión de positrones, (T.E.P. o P.E.T.)
De estos procedimientos el más importante, el más específico y el más usado es la mamografía, una radiografía obtenida en un aparato de rayos que ha sido diseñado especialmente para estudiar las mamas. Otras técnicas, como la galactografía, la neumoquistografía y la neumooncografía, representan variantes de la mamografía en las que se asocian técnicas invasivas para precisar el estudio de determinadas alteraciones.
La ecografía mamaria es un método auxiliar, muy útil en numerosas ocasiones, que en algunas circunstancias puede llegar a ser la principal técnica diagnóstica por la imagen. La principal utilidad consiste en la distinción de la naturaleza sólida o quística de lesiones nodulares identificadas en la mamografía. También es de utilidad en el estudio de mama con un componente glandular importante que condiciona una elevada densidad de la imagen mamogràfica, dificultando la discriminación de posibles lesiones. Permite una medición muy precisa del tamaño de los nódulos mamarios y es de gran utilidad para guiar punciones para obtener material celular o tisular para examen citológico o biópsico que permitan el estudio y diagnóstico histo-patológico.
La resonancia magnética y la T.E.P. (o P.E.T.) tienen importancia en casos concretos y su empleo, en la actualidad, no es rutinario. Sin embargo, las indicaciones de su empleo van ampliándose cada vez más. Las principales indicaciones de la resonancia son el seguimiento de cambios cicatrizales mamarios intensos post quirúrgicos, el estudio de multicecentricidad del cáncer mamario, la valoración de la extensión local para apoyar o contraindicar el tratamiento conservador y el estudio de complicaciones de prótesis mamarias.
Cuando se obtiene una mamografía, el radiólogo examina cuidadosamente las imágenes obtenidas buscando ciertos signos radiológicos que son conocidos como indicadores probables de patología. Las imágenes pueden visualizarse de manera analógica, utilizando como soporte una película radiográfica especial para mamografía; o bien de manera digital, utilizando sistemas informáticos.
Bandanas Solidarias Proyecto de Bandanas Solidarias: símbolo de la lucha contra el cáncer de mama

Síntomas

Diversas investigaciones han encontrado un grupo de factores de riesgo, o circunstancias, que hacen a una persona más propensa para desarrollar el tumor.
Edad: el riesgo aumenta con la edad. La mayoría de cánceres de mama se produce sobre los 50 años; a los 60 el riesgo es más elevado y resulta muy poco frecuente por debajo de los 35 años, aunque también es posible.
Sexo: las mujeres son las más propensas a desarrollar cáncer de mama. Los hombres también pueden sufrirlo, pero la probabilidad es de uno por cada cien mujeres.
Antecedentes familiares: las posibilidades aumentan si una hermana, madre o hija ha sufrido esta enfermedad. Además este riesgo se eleva si el familiar que ha padecido cáncer lo ha hecho antes de la menopausia, o si ha afectado a los dos senos.
Haber sufrido otro cáncer: el riesgo de cáncer de mama aumenta si se ha sufrido previamente otro cáncer, especialmente de ovario o de colon, o un carcinoma lobular o ductal in situ (dos tipos de tumor maligno que aparecen en los lóbulos o en los conductos galactóforos de los senos, o conductos mamarios). Otro posible factor de riesgo es una hiperplasia benigna, una especie de tumor no maligno, que altera el tejido del seno.
Menopausia tardía (posterior a los 55 años)
No haber tenido hijos, o el primer parto a partir de los 30 años.
Factores medioambientales: se está investigando la posible influencia de pesticidas, campos electromagnéticos o contaminantes en agua y comida.
Estilo de vida: algunas investigaciones han hallado un posible vínculo entre el consumo de alcohol y el desarrollo de cáncer de mama.
Obesidad : A pesar de no tener ninguna constatación científica definitiva, muchos investigadores indican que seguir una dieta baja en grasas y rica en frutas y verduras, así como practicar ejercicio físico de forma regular pueden ayudar a prevenir la aparición del cáncer de mama.
Estrés: Una vida activa hasta límites excesivos no es conveniente ni beneficiosa. Llevar una vida estresante es nocivo para la salud y, en consecuencia, puede favorecer la aparición de enfermedades
THS: Ciertos investigadores indican que a partir de los 10 años con terapia hormonal sustitutiva (THS) puede aumentar el riesgo de cáncer, mientras que otros destacan que no importa durante cuánto tiempo se ha tomado en el pasado, puesto que el riesgo de cáncer existe entre las que siguen la terapia hormonal, no entre las que la siguieron en un pasado.

Tratamiento

Hay diferentes tratamientos disponibles para los pacientes con cáncer de mama. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamientos consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre nuevos tratamientos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un nuevo tratamiento es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.
Se usan cuatro tipos de tratamiento estándar.
1. Cirugía
La mayoría de los pacientes con cáncer de mama se someten a cirugía a fin de extirpar el cáncer de la mama. Generalmente se extirpan algunos de los ganglios linfáticos de abajo del brazo y se observan bajo un microscopio para verificar si contienen células cancerosas.
Cirugía conservadora de la mama, una operación para extirpar el cáncer, pero no la mama misma. Incluye los siguientes procedimientos:
Lumpectomía: cirugía para extirpar el tumor (masa) y una pequeña cantidad de tejido normal alrededor del mismo.
Mastectomía parcial: cirugía para extirpar la parte de la mama que tiene cáncer y algo del tejido normal que la rodea. Este procedimiento también se llama mastectomía segmentaria.
A las pacientes tratados con cirugía conservadora de la mama, también se les puede extirpar algunos de ganglios linfáticos de abajo del brazo para someterlos a biopsia. Este procedimiento se llama disección de ganglio linfático. Se puede realizarse al mismo tiempo que la cirugía conservadora de la mama o después. La disección de ganglio linfático se realiza a través de una incisión separada.
Otros tipos de cirugía incluyen los siguientes procedimientos:
Mastectomía total: cirugía para extirpar toda la mama que contiene cáncer. También se pueden extraer algunos de los ganglios linfáticos de abajo del brazo para observarlos bajo un microscopio y verificar si hay signos de cáncer. Este procedimiento también se llama mastectomía simple. Esto se realiza a través de una incisión separada.
Mastectomía radical modificada: cirugía para extirpar toda la mama que tiene cáncer, la mayoría de los ganglios linfáticos de abajo del brazo, el revestimiento de los músculos pectorales y, a veces, parte de los músculos de la pared del pecho.
Mastectomía radical: cirugía para extirpar la mama que contiene cáncer, los músculos de la pared del pecho de abajo de la mama y todos los ganglios linfáticos de abajo del brazo. Este procedimiento a veces se llama mastectomía radical de Halsted.
Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se puede ver en el momento de la cirugía, algunos pacientes pueden recibir radioterapia, quimioterapia o terapia hormonal después de la cirugía para destruir todas las células cancerosas que queden. El tratamiento administrado después de la cirugía para aumentar las posibilidades de curación se llama terapia adyuvante.
Si la paciente va a tener una mastectomía, se puede considerar la reconstrucción de la mama (cirugía para reconstruir la forma de una mama después de la mastectomía). La reconstrucción de mama puede hacerse en el momento de la mastectomía o después. La reconstrucción puede realizarse con el propio tejido (no de la mama) de la paciente o mediante el uso de implantes rellenos con un gel salino o de silicona.
2. Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa usa una máquina fuera del cuerpo que envía radiación al área donde se encuentra el cáncer. La radioterapia interna usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente dentro del cáncer o cerca del mismo. La forma en que se administra la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que está siendo tratado.
3. Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento del cáncer en el que se usan medicamentos para interrumpir el crecimiento de las células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan a la corriente sanguínea y afectan a células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administre la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.
4. Terapia hormonal
La terapia hormonal es un tratamiento del cáncer por el que se extraen las hormonas o se bloquea su acción, y se impide el crecimiento de las células cancerosas. Las hormonas son sustancias elaboradas por las glándulas del cuerpo que circulan por la corriente sanguínea. Algunas hormonas pueden hacer crecer ciertos cánceres. Si las pruebas muestran que las células cancerosas ofrecen sitios donde pueden adherirse las hormonas (receptores) se utilizan medicamentos, cirugía o radioterapia para reducir la producción de hormonas o impedir que funcionen. La hormona estrógeno, que hace crecer algunos cánceres de mama, es elaborada en su mayor parte por los ovarios. El tratamiento para impedir que los ovarios elaboren estrógeno se llama ablación ovárica.
La terapia hormonal con tamoxifeno a menudo se suministra a pacientes con estadios tempranos de cáncer de mama y a pacientes con cáncer metastático de mama (cáncer que se ha diseminado hasta otras partes del cuerpo). La terapia hormonal con tamoxifeno o estrógenos puede actuar sobre las células de todo el cuerpo y puede aumentar la posibilidad de padecer cáncer del endometrio. Las mujeres que toman tamoxifeno deben someterse a un examen pélvico todos los años para verificar si hay signos de cáncer. Todo sangrado vaginal que no sea sangrado menstrual debe comunicarse a un médico tan pronto como sea posible.
La terapia hormonal con un inhibidor de la aromatasa se administra a algunas mujeres posmenopáusicas que padecen de cáncer de mama hormonodependiente. El cáncer de mama hormonodependiente necesita de la hormona estrógeno para crecer. Los inhibidores de la aromatasa disminuyen el estrógeno en el cuerpo porque impiden que una enzima llamada aromatasa convierta el andrógeno en estrógeno.
Ciertos inhibidores de la aromatasa pueden usarse para el tratamiento del cáncer de mama en un estadio temprano como terapia adyuvante o después de dos años o más de tamoxifeno. Los inhibidores de la aromatasa se están probando en ensayos clínicos para compararlos con la terapia hormonal con tamoxifeno en el tratamiento del cáncer de mama metastásico.
Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
En la presente sección del sumario se hace referencia a tratamientos en evaluación en ensayos clínicos, pero tal vez no se mencionen todos los tratamientos nuevos que se están considerando. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.
Biopsia del ganglio linfático centinela seguida de cirugía.
La biopsia del ganglio linfático centinela es un procedimiento para extraer el ganglio linfático centinela durante una cirugía. El ganglio linfático centinela es el primer ganglio que recibe el drenaje linfático de un tumor y es el primer ganglio linfático donde es posible que el cáncer se disemine desde el tumor. Se inyecta una sustancia radioactiva o un tinte azul cerca del tumor. La sustancia o el tinte fluye a través de los conductos linfáticos hasta los ganglios linfáticos. Se extrae el primer ganglio que recibe la sustancia o el tinte. Un patólogo observa el tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas. Cuando no se detectan células cancerosas, puede no ser necesario extraer más ganglios linfáticos. Después de la biopsia del ganglio linfático centinela, el cirujano extirpa el tumor (cirugía conservadora de la mama o mastectomía).
Dosis alta de quimioterapia con trasplante de células madre.
La dosis alta dosis de quimioterapia con trasplante de células madre es una forma de administrar dosis de altas de quimioterapia y reemplazar las células generadoras de sangre destruidas por el tratamiento del cáncer. Las células madre (células sanguíneas inmaduras) se extraen de la sangre o la médula ósea del mismo paciente o un donante, y se congelan y almacenan. Después de finalizar la quimioterapia, las células madre guardadas se descongelan y se reinyectan al paciente mediante una infusión. Estas células madre reinyectadas crecen (y restauran) las células sanguíneas en el cuerpo.
Algunos estudios han mostrado que con las dosis altas de quimioterapia seguidas de un trasplante de células madre no se obtienen mejores resultados que con la quimioterapia estándar en el tratamiento del cáncer de mama. Los médicos han decidido que, por ahora, las dosis altas de quimioterapia solo deben probarse en los ensayos clínicos. Antes de participar en un estudio de este tipo, las mujeres deben consultar con sus médicos sobre los efectos secundarios graves, incluso la muerte, que pueden causar las dosis altas de quimioterapia.
Anticuerpos monoclonales como terapia adyuvante
La terapia con anticuerpos monoclonales es un tratamiento para el cáncer que usa anticuerpos producidos en el laboratorio a partir de un tipo único de células del sistema inmunitario. Estos anticuerpos pueden identificar sustancias en las células cancerosas o sustancias normales del cuerpo que pueden ayudar a crecer las células cancerosas. Los anticuerpos se adhieren a las sustancias y destruyen las células cancerosas, impiden su crecimiento o previenen que se diseminen. Los anticuerpos monoclonales se administran por infusión. Pueden usarse solos o para llevar medicamentos, toxinas o material radiactivo directamente hasta las células cancerosas. Los anticuerpos monoclonales también se pueden usar en combinación con la quimioterapia como terapia adyuvante.
El trastuzumab (Herceptina) es un anticuerpo monoclonal que bloquea los efectos del factor de crecimiento de la proteína HER2, la cual transmite señales de crecimiento a las células cancerosas de la mama. Cerca de un cuarto de los pacientes con cáncer de mama tienen tumores que pueden ser tratados con trastuzumab combinado con quimioterapia.
Inhibidores de la tirosina cinasa como terapia adyuvante
Los inhibidores de la tirosina cinasa son medicamentos de terapia dirigida que bloquean las señales que los tumores necesitan para crecer. Se pueden usar inhibidores de la tirosina cinasa combinados con otros medicamentos como terapia adyuvante.
El lapatinib es un inhibidor de la tirosina cinasa que bloquea los efectos de la proteína HER2 y otras proteínas del interior de las células tumorales. Se puede usar para tratar a las pacientes con cáncer de mama positivo al HER2 que ha empeorado después del tratamiento con trastuzumab.
Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.
Para algunos pacientes, quizás la mejor elección de tratamiento sea participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.
Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.
Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.
Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no ha mejorado. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recurra (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.
Los ensayos clínicos tienen lugar en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la base de datos de ensayos clínicos del NCI.
Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.
Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer pueden repetirse. Algunas pruebas se repiten para asegurarse de que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento pueden basarse en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificicación.
Algunas de las pruebas seguirán repitiéndose esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si su afección ha cambiado o si el cáncer ha recurrido (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.
Opciones de tratamiento para cáncer de seno (mama) recidivante
El tratamiento del cáncer de mama recidivante (cáncer que volvió después de terminar el tratamiento) en la mama o la pared del pecho puede incluir los siguientes procedimientos:
• Cirugía (mastectomía radical o radical modificada), radioterapia o ambas.
• Quimioterapia sistémica o terapia hormonal.
• Participación en un ensayo clínico de trastuzumab (Herceptina) combinado con quimioterapia sistémica.
Opciones de tratamiento para el cáncer del seno (mama) inflamatorio
El tratamiento del cáncer de mama inflamatorio puede incluir los siguientes procedimientos:
• Quimioterapia sistémica.
• Quimioterapia sistémica seguida de cirugía (cirugía conservadora de la mama o mastectomía total), con disección de ganglio linfático seguida por radioterapia. Puede administrarse terapia sistémica adicional (quimioterapia, terapias hormonales o ambas).
• Participación en ensayos clínicos que evalúan medicamentos nuevos contra el cáncer, combinaciones nuevas de medicamentos y formas nuevas de administrar tratamientos.

Prevención

• Cuida tu salud. Es esencial.
Términos médicos explicados de forma sencilla:
Las células grasa producen una hormona denominada estrógenos. Antes de la menopausia, la mayor parte de los estrógenos son secretadas (eliminadas) por los ovarios. Pero después de la menopausia, los ovarios dejan de ejercer dicha función por lo que es más fácil llegar a tener un exceso de estrógeno después de la menopausia. Lógicamente a mayor nivel de grasas que tenemos en el cuerpo, mayor será la posibilidad de que tengamos exceso de estrógenos. El exceso de estrógeno (producido por el exceso de células grasa) aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de mama.
El exceso de grasa del vientre representa un mayor riesgo de cáncer de mama en comparación con la de las caderas o extremidades.
Por lo tanto:
o Intentar estar delgada, pero sin pasarse, nunca con una delgadez por debajo de lo normal.
o Evitar la vida sedentaria. La vida sedentaria aumenta el riesgo de cáncer de mama. Para reducir el riesgo de cáncer son necesarios, diariamente, durante al menos 5 días a la semana, entre 35 minutos y una hora de actividad física.
o Que no falte la vitamina D. La deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo de cáncer de mama. Para prevenir el cáncer de mama comer alimentos ricos en vitamina D y exponerse al sol unos minutos diarios, preferiblemente por la mañana. Cuidado, la sobreexposición al sol puede ser peor.
o Comer alimentos con menos grasas. Al hablar de grasas nos referimos a las grasas animal (carnes rojas, huevos, manteca, lechón, leche cremosa, embutidos, pescados grasos, etc.) Los alimentos grasos no deben exceder del 25 al 30% de calorías de nuestra dieta. Los alimentos ricos en fibras ayudan a protegernos. Las vitaminas A, C y E también ayudan.
• Evitar tomar más de una bebida alcohólica al día.
Si toma, que no sea más de una bebida (una copa). El riesgo aumenta cuando toma más.
• Cuidado con los anticonceptivos orales.
Estudios sugieren que los anticonceptivos orales podrían aumentar el riesgo de cáncer de mama. Igualmente, una vez cesa el uso de píldoras anticonceptivas el riesgo disminuye. Pueden considerarse otros métodos anticonceptivos, especialmente si está en mayor riesgo conocido.
• La lactancia materna ayuda.
Amamante a sus bebés durante por lo menos seis meses, y muy recomendablemente al menos un año. Los estudios parecen bastante convincentes en el hecho de que las madres que amamantan reducen su riesgo de cáncer de mama.
• Cuidado con los tratamientos de reemplazo hormonal (TRH), cada vez más comunes para evitar los síntomas de la menopausia, pueden aumentar su riesgo de cáncer de seno.
• Sométase periódicamente a exámenes médicos preventivos. Suele haber un largo período “silencioso” entre la etapa de iniciación del cáncer de mama y la aparición de síntomas, los exámenes preventivos intentan encontrar el cáncer en esta etapa, cuando es más fácil tratarla con éxito. Una vez al año haz una mamografía, y aprenda a hacerse un autoexamen mensual.
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Cáncer de mama

Cáncer de mama

El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario. Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal—la más frecuente—que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar que comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen la leche materna.

causas

No se sabe con exactitud cuáles son las causas principales del cáncer de pecho. Sin embargo, hay una serie de factores que pueden predisponer a la aparición de estos tumores, aunque en realidad influyen porcentaje muy bajo dado que cerda del 80% de casos diagnosticados no son directamente relacionados  con estos factores de riesgo.
Entre estos factores están:
La edad: el riesgo de desarrollar cáncer de mamas aumenta a medida que la mujer se va haciendo mayor.
La herencia: Las personas con familias que han sufrido esta enfermedad son más propensas a desarrollar el cáncer de mamas. Este parentesco influye cuando es directo, es decir, que la enferma era la madre, la hija o la hermana del paciente.
Ausencia de hijos o de lactancia: las mujeres que no han dado pecho tienen más probabilidades de contraer cáncer de mamas que aquellas que han dado pecho o igualmente aquellas mujeres que no han tenido descendencia a las que la tuvieron por primera vez después de los 30 años también tienen más probabilidades.
La menstruación: Una menstruación avanzada o una menopausia muy tardía son factores que predisponen al desarrollo de cáncer de mamas.
Las anomalías mamarias: Aquellas personas que han tenido un historial de anomalías en el pecho están más propensas a un cáncer de mamas.
Obesidad y alcohol: Existe una relación bastante demostrada entre la obesidad y las probabilidades de desarrollar cáncer de mamas. Los últimos estudios parecen sugerir que hay conexión entre el tipo de grasas ingeridas y esta enfermedad; aunque esta teoría no es aceptada por todos los especialistas. El consumo del alcohol es un factor de riesgo demostrado.
Anticonceptivos y estrógenos: El uso prolongado de anticonceptivos no tiene relación con el desarrollo del cáncer, en cambio, un uso prolongado en las mujeres menopáusicas parece ser un factor de riesgo.

Diagnóstico

Para establecer el diagnóstico de cáncer de mama existen diferentes pruebas:
  • La inspección y palpación de la mama: el médico ha de realizar una inspección rápida de ambos pechos. Con la mujer sentada ha de observar que las mamas se mueven de forma simétrica al levantar los brazos, que ninguna porción de piel queda «hundida» y que no existen zonas de enrojecimiento o abultamiento. Con la palma de la mano plana ha de palpar profundamente, primero por la parte externa-superior (la más cercana a la axila), luego por la porción inmediatamente inferior, la externa-inferior, luego por la zona también inferior pero interna, cerca de la otra mama y luego por la porción también interna pero superior. Por último ha de coger el pecho con la mano y ha de oprimirlo ligeramente para descartar secreción por el pezón. En último lugar ha de palpar el hueco de la axila para descartar la presencia de ganglios.
  • Mamografía: en la actualidad es la prueba más eficaz y más fácil de realizar para conseguir un diagnóstico precoz de la enfermedad. Consiste en realizar una radiografía de la glándula mamaria
  • Ecografía: con una sonda de ultrasonidos se explora el tejido mamario. Aporta información sobre la localización y las características estructurales de la lesión.
  • RNM (resonancia nuclear magnética): se utiliza para delimitar la extensión de la enfermedad y decidir cuál es el tratamiento quirúrgico local más adecuado.
  • Diagnóstico patológico de cáncer de mama: es el diagnóstico de seguridad mediante la obtención de una muestra del posible tumor para estudiar las células al microscopio. Se realiza mediante la punción del tumor o de la zona sospechosa:
  1. PAAF (punción aspirativa con aguja fina): las células que se quiere estudiar entran por la aguja arrastradas por la presión del vacío de la jeringa.
  2. BAG (biopsia con aguja gruesa): la aguja que se usa es más gruesa, y lo que se obtiene es una pequeña porción cilíndrica del tumor.
  3. Biopsia abierta o quirúrgica: se extrae un fragmento de tejido tras realizar una incisión en la mama.

Tratamiento

Hay diferentes tratamientos disponibles para los pacientes con cáncer de mama. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamientos consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre nuevos tratamientos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un nuevo tratamiento es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.
Se usan cuatro tipos de tratamiento estándar:
1. Cirugía
La mayoría de los pacientes con cáncer de mama se someten a cirugía a fin de extirpar el cáncer de la mama. Generalmente se extirpan algunos de los ganglios linfáticos de abajo del brazo y se observan bajo un microscopio para verificar si contienen células cancerosas.
Cirugía conservadora de la mama, una operación para extirpar el cáncer, pero no la mama misma. Incluye los siguientes procedimientos:
Lumpectomía: cirugía para extirpar el tumor (masa) y una pequeña cantidad de tejido normal alrededor del mismo.
Mastectomía parcial: cirugía para extirpar la parte de la mama que tiene cáncer y algo del tejido normal que la rodea. Este procedimiento también se llama mastectomía segmentaria.
A los pacientes tratados con cirugía conservadora de la mama, también se les puede extirpar algunos de ganglios linfáticos de abajo del brazo para someterlos a biopsia. Este procedimiento se llama disección de ganglio linfático. Se puede realizarse al mismo tiempo que la cirugía conservadora de la mama o después. La disección de ganglio linfático se realiza a través de una incisión separada.
Otros tipos de cirugía incluyen los siguientes procedimientos:
Mastectomía total: cirugía para extirpar toda la mama que contiene cáncer. También se pueden extraer algunos de los ganglios linfáticos de abajo del brazo para observarlos bajo un microscopio y verificar si hay signos de cáncer. Este procedimiento también se llama mastectomía simple. Esto se realiza a través de una incisión separada.
Mastectomía radical modificada: cirugía para extirpar toda la mama que tiene cáncer, la mayoría de los ganglios linfáticos de abajo del brazo, el revestimiento de los músculos pectorales y, a veces, parte de los músculos de la pared del pecho.
Mastectomía radical: cirugía para extirpar la mama que contiene cáncer, los músculos de la pared del pecho de abajo de la mama y todos los ganglios linfáticos de abajo del brazo. Este procedimiento a veces se llama mastectomía radical de Halsted.
Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se puede ver en el momento de la cirugía, algunos pacientes pueden recibir radioterapia, quimioterapia o terapia hormonal después de la cirugía para destruir todas las células cancerosas que queden. El tratamiento administrado después de la cirugía para aumentar las posibilidades de curación se llama terapia adyuvante.
Si el paciente va a tener una mastectomía, se puede considerar la reconstrucción de la mama (cirugía para reconstruir la forma de una mama después de la mastectomía). La reconstrucción de mama puede hacerse en el momento de la mastectomía o después. La reconstrucción puede realizarse con el propio tejido (no de la mama) de la paciente o mediante el uso de implantes rellenos con un gel salino o de silicona.
2. Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan.
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Hay dos tipos de radioterapia:
La radioterapia externa usa una máquina fuera del cuerpo que envía radiación al área donde se encuentra el cáncer.
La radioterapia interna usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente dentro del cáncer o cerca del mismo. La forma en que se administra la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que está siendo tratado.
3. Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento del cáncer en el que se usan medicamentos para interrumpir el crecimiento de las células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan a la corriente sanguínea y afectan a células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administre la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.
4. Terapia hormonal
La terapia hormonal es un tratamiento del cáncer por el que se extraen las hormonas o se bloquea su acción, y se impide el crecimiento de las células cancerosas. Las hormonas son sustancias elaboradas por las glándulas del cuerpo que circulan por la corriente sanguínea. Algunas hormonas pueden hacer crecer ciertos cánceres. Si las pruebas muestran que las células cancerosas ofrecen sitios donde pueden adherirse las hormonas (receptores) se utilizan medicamentos, cirugía o radioterapia para reducir la producción de hormonas o impedir que funcionen. La hormona estrógeno, que hace crecer algunos cánceres de mama, es elaborada en su mayor parte por los ovarios. El tratamiento para impedir que los ovarios elaboren estrógeno se llama ablación ovárica.
La terapia hormonal con tamoxifeno a menudo se suministra a pacientes con estadios tempranos de cáncer de mama y a pacientes con cáncer metastático de mama (cáncer que se ha diseminado hasta otras partes del cuerpo). La terapia hormonal con tamoxifeno o estrógenos puede actuar sobre las células de todo el cuerpo y puede aumentar la posibilidad de padecer cáncer del endometrio. Las mujeres que toman tamoxifeno deben someterse a un examen pélvico todos los años para verificar si hay signos de cáncer. Todo sangrado vaginal que no sea sangrado menstrual debe comunicarse a un médico tan pronto como sea posible.
La terapia hormonal con un inhibidor de la aromatasa se administra a algunas mujeres posmenopáusicas que padecen de cáncer de mama hormonodependiente. El cáncer de mama hormonodependiente necesita de la hormona estrógeno para crecer. Los inhibidores de la aromatasa disminuyen el estrógeno en el cuerpo porque impiden que una enzima llamada aromatasa convierta el andrógeno en estrógeno.
Ciertos inhibidores de la aromatasa pueden usarse para el tratamiento del cáncer de mama en un estadio temprano como terapia adyuvante o después de dos años o más de tamoxifeno. Los inhibidores de la aromatasa se están probando en ensayos clínicos para compararlos con la terapia hormonal con tamoxifeno en el tratamiento del cáncer de mama metastásico.
Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
Biopsia del ganglio linfático centinela seguida de cirugía.
La biopsia del ganglio linfático centinela es un procedimiento para extraer el ganglio linfático centinela durante una cirugía. El ganglio linfático centinela es el primer ganglio que recibe el drenaje linfático de un tumor y es el primer ganglio linfático donde es posible que el cáncer se disemine desde el tumor. Se inyecta una sustancia radioactiva o un tinte azul cerca del tumor. La sustancia o el tinte fluye a través de los conductos linfáticos hasta los ganglios linfáticos. Se extrae el primer ganglio que recibe la sustancia o el tinte. Un patólogo observa el tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas. Cuando no se detectan células cancerosas, puede no ser necesario extraer más ganglios linfáticos. Después de la biopsia del ganglio linfático centinela, el cirujano extirpa el tumor (cirugía conservadora de la mama o mastectomía).
Dosis alta de quimioterapia con trasplante de células madre.
La dosis alta dosis de quimioterapia con trasplante de células madre es una forma de administrar dosis de altas de quimioterapia y reemplazar las células generadoras de sangre destruidas por el tratamiento del cáncer. Las células madre (células sanguíneas inmaduras) se extraen de la sangre o la médula ósea del mismo paciente o un donante, y se congelan y almacenan. Después de finalizar la quimioterapia, las células madre guardadas se descongelan y se reinyectan al paciente mediante una infusión. Estas células madre reinyectadas crecen (y restauran) las células sanguíneas en el cuerpo.
Algunos estudios han mostrado que con las dosis altas de quimioterapia seguidas de un trasplante de células madre no se obtienen mejores resultados que con la quimioterapia estándar en el tratamiento del cáncer de mama. Los médicos han decidido que, por ahora, las dosis altas de quimioterapia solo deben probarse en los ensayos clínicos. Antes de participar en un estudio de este tipo, las mujeres deben consultar con sus médicos sobre los efectos secundarios graves, incluso la muerte, que pueden causar las dosis altas de quimioterapia.
Anticuerpos monoclonales como terapia adyuvante
La terapia con anticuerpos monoclonales es un tratamiento para el cáncer que usa anticuerpos producidos en el laboratorio a partir de un tipo único de células del sistema inmunitario. Estos anticuerpos pueden identificar sustancias en las células cancerosas o sustancias normales del cuerpo que pueden ayudar a crecer las células cancerosas. Los anticuerpos se adhieren a las sustancias y destruyen las células cancerosas, impiden su crecimiento o previenen que se diseminen. Los anticuerpos monoclonales se administran por infusión. Pueden usarse solos o para llevar medicamentos, toxinas o material radiactivo directamente hasta las células cancerosas. Los anticuerpos monoclonales también se pueden usar en combinación con la quimioterapia como terapia adyuvante.
El trastuzumab (Herceptina) es un anticuerpo monoclonal que bloquea los efectos del factor de crecimiento de la proteína HER2, la cual transmite señales de crecimiento a las células cancerosas de la mama. Cerca de un cuarto de los pacientes con cáncer de mama tienen tumores que pueden ser tratados con trastuzumab combinado con quimioterapia.
Inhibidores de la tirosina cinasa como terapia adyuvante
Los inhibidores de la tirosina cinasa son medicamentos de terapia dirigida que bloquean las señales que los tumores necesitan para crecer. Se pueden usar inhibidores de la tirosina cinasa combinados con otros medicamentos como terapia adyuvante.
El lapatinib es un inhibidor de la tirosina cinasa que bloquea los efectos de la proteína HER2 y otras proteínas del interior de las células tumorales. Se puede usar para tratar a las pacientes con cáncer de mama positivo al HER2 que ha empeorado después del tratamiento con trastuzumab.
Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.
Para algunos pacientes, quizás la mejor elección de tratamiento sea participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.
Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.
Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.
Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no ha mejorado. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recurra (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.
Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.
Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer pueden repetirse. Algunas pruebas se repiten para asegurarse de que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento pueden basarse en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.
Algunas de las pruebas seguirán repitiéndose esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si su afección ha cambiado o si el cáncer ha recurrido (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.
Opciones de tratamiento para cáncer de seno (mama) recidivante
El tratamiento del cáncer de mama recidivante (cáncer que volvió después de terminar el tratamiento) en la mama o la pared del pecho puede incluir los siguientes procedimientos:
• Cirugía (mastectomía radical o radical modificada), radioterapia o ambas.
• Quimioterapia sistémica o terapia hormonal.
• Participación en un ensayo clínico de trastuzumab (Herceptina) combinado con quimioterapia sistémica.
Opciones de tratamiento para el cáncer del seno (mama) inflamatorio
El tratamiento del cáncer de mama inflamatorio puede incluir los siguientes procedimientos:
• Quimioterapia sistémica.
• Quimioterapia sistémica seguida de cirugía (cirugía conservadora de la mama o mastectomía total), con disección de ganglio linfático seguida por radioterapia. Puede administrarse terapia sistémica adicional (quimioterapia, terapias hormonales o ambas).
• Participación en ensayos clínicos que evalúan medicamentos nuevos contra el cáncer, combinaciones nuevas de medicamentos y formas nuevas de administrar tratamientos.

Prevención

Como no se conocen las causas que producen la enfermedad, no es posible por el momento llevar a cabo una prevención de la misma (prevención primaria); sin embargo, sí estamos preparados para, si se presenta, detectarla a tiempo de poder ser curada (prevención secundaria). Existe una serie de aspectos, en este sentido, que es conveniente tener presente:
El autoexámen mamario
La autoexploración mamaria mensual ha sido una constante en los programas de prevención del cáncer de mama; sin embargo ha ido perdiendo importancia con el acceso de la mujer a los controles ginecológicos y mamarios periódicos y a los programas de detección temprana. Hoy es exigible el diagnóstico de cánceres de mama no palpables y eso solamente se consigue con un estudio instrumental de calidad. En las campañas de prevención, estos casos ocupan ya cerca del 40% de los diagnósticos; la mayoría de las veces se trata de tumores aun no invasores, con curaciones en cerca del 100% de las ocasiones.
Revisiones Periódicas
A partir de los 35 años, la mujer debe comenzar a realizar anualmente sus controles mamarios. Es a esta edad, aunque algunos piensan que es preferible a los 40 años, cuando debe efectuarse el primer estudio mamográfico, que servirá de base comparativa con los siguientes controles. Hasta los 40-45 años la mamografía se repetirá cada 2 años y después anualmente. La revisión incluirá un interrogatorio pormenorizado y una inspección y palpación cuidadosas. La ecografía, sobre todo en mujeres jóvenes, será muy útil para completar el estudio radiológico.
Los programas de screening
El screening, tamizado o selección, es un método para detectar una enfermedad no diagnosticada ni sospechada. Según la Organización Mundial de la Salud se trata de la identificación presuntiva de un defecto o enfermedad no reconocida mediante pruebas, exámenes u otros medios que puedan ser aplicados rápida y fácilmente. Con estas pruebas no se pretende hacer un diagnóstico. Las personas con hallazgos positivos o sospechosos son remitidas a sus especialistas para diagnóstico y tratamiento si procede. El estudio debe repetirse cada año o dos años en función de las características de las pacientes, fundamentalmente de sus factores de riesgo. Diferentes estudios llevados a cabo en todo el mundo en los últimos 40 años, han demostrado que estos programas consiguen una reducción de la mortalidad del cáncer de mama entre el 30 y 40%. Esta reducción es más significativa en mujeres por encima de los 45 años; sin embargo el no incluir para estudio a mujeres entre 35 y 45 años supondría el retraso diagnóstico de más de un tercio de todos los cánceres de mama, riesgo éste que no puede ser aceptado.
La peligrosidad de la mamografía
Lamentablemente está muy arraigada, incluso entre profesionales de la medicina, la idea de que la mamografía es una exploración peligrosa. Efectivamente, la mamografía comporta la utilización de rayos X y estos no son inocuos. Se estima que, con las actuales películas ultrarrápidas incluidas en cassettes al vacío y equipos de mamografía auto protegidos, la dosis de radiación para un estudio de ambas mamas en 2 proyecciones no alcanza la cifra de 0,03 rad. Conviene recordar que la dosis de radioterapia que recibe una mama conservada después de la extirpación de un cáncer es de unos 5.000 rad. Es muy conocida una relación de algunas actividades de la vida diaria que se comparan con el hecho de hacerse un estudio monográfico completo: el riesgo es el mismo que tener 60 años de edad durante 10 minutos, fumar tres cuartas partes de un cigarrillo, viajar 1.000 Km. en avión o 150 en automóvil. El riesgo es tan remoto, que se necesitarían 50 millones de mujeres controladas durante 20 años para poder demostrar el peligro, si es que existiera, después de la dosis de 1 rad.
Herencia y cáncer de mama
Se estima que la mayor parte de los cánceres de mama son esporádicos; el cáncer aparece en un miembro de una familia sin que se repita en esa generación. Pero alrededor del 10% puede depender de algún tipo de factor genético hereditario. Se conocen 2 genes, denominados BRCA1 y BRCA2, que se relacionan con una predisposición aumentada del 45 y 35 %, respectivamente , de padecer la enfermedad. Alteraciones en algún otro gen relacionado con los cromosomas 11 y 17, son mucho menos frecuentes. Al no existir medidas preventivas razonables para individuos que presenten estas alteraciones genéticas, el estudio de las mismas en familiares de pacientes que son diagnosticados de cáncer de mama, no parece estar indicado por el momento, al menos de forma sistemática.
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Los implantes de seno podrían estar relacionados con forma rara de cáncer

Los implantes de seno podrían estar relacionados con forma rara de cáncer

Trasplante y relacion con linfoma anaplásico La Oficina Alimentación y Medicamentos de EE.UU. (FDA) anunció recientemente que ha comenzado a investigar una posible relación entre los implantes de mama y un riesgo incrementado de una forma rara de cáncer conocido como linfoma anaplásico de células
grandes (ALCL). El anuncio se basa en una revisión de la información internacional de agencias reguladoras, expertos científicos y fabricantes de implantes que dan cuenta de los sesenta casos que han sido identificados entre los 5 a 10 millones de mujeres con implantes de mama en todo el mundo. De estos casos, alrededor de 34 han sido diagnosticados en los EE.UU. solamente.
Aunque el número de casos de ALCL asociadas con los implantes de mama continúa siendo muy baja, estas cifras son muy diferentes de los tres casos conocidos de ALCL entre los 100 millones de mujeres en todo el mundo que no tienen implantes. Sin embargo, ninguno de los 60 casos de ALCL identificados han resultado fatales. ALCL casos asociados con los implantes de mama tienden a permanecer confinado a la cápsula que rodea el implante, y a veces al tejido adyacente. La mayoría de los casos han sido tratados exitosamente con cirugía y terapia local.
La agencia se ha felicitado por ser directo con respecto a un problema que dejó sin su dirección y que  podría provocar la preocupación generalizada entre las mujeres que tienen implantes de mama. Sin embargo, no todas las respuestas al anuncio de la FDA han sido positivos. Michael Harbut, MD, especialista en Detroit medicina ambiental del Instituto Karmanos Cáncer, señaló que la cuestión podría haberse dirección hace una década, momento en el que solicitó a la FDA para investigar los posibles riesgos de salud asociados con los productos químicos utilizados en la fabricación de mama implantes. Dijo: “Les advertí que los implantes mamarios que figuran las toxinas y que podría haber problemas de salud, y no me hizo caso.”
Harbut enviado su petición de 70 páginas a la FDA en octubre de 2000 como un recurso para los funcionarios del gobierno para advertir al público acerca de los dispositivos médicos que contienen silicona. Estos dispositivos se fabrican con hexacloroplatinato, un catalizador químico sabe que causan reacciones inmunológicas que conducen a una variedad de efectos nocivos para la salud.
La Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS) trabajará con la FDA para establecer un registro de implantes mamarios para la documentación de los efectos adversos y casos adicionales de ALCL. Con la participación de la FDA en la investigación, mucha más información se puede obtener debido a la capacidad de eludir la necesidad de seguir la HIPAA (Health Insurance Portability and Accountability Act) las normas de privacidad. La FDA también solicitará la actualización del etiquetado de productos para incluir información sobre ALCL por Allergan y Mentor de Irvine en todo el mundo Santa Bárbara, los dos fabricantes de los EE.UU. de los implantes mamarios.
La FDA aconseja a las mujeres a no hacer cambios en su atención médica de rutina, sino a consultar a un médico si experimentan hinchazón o dolor, o el aviso bultos alrededor de los implantes después de la cicatrización post-quirúrgica. Según William Maisel, director científico y director adjunto de la oficina de dispositivos médicos de la FDA, “Las mujeres que no se presenten síntomas o problemas que requieren sólo de seguimiento de rutina …. La FDA no recomienda la limpieza cotidiana de los implantes de mama. “Explicó que ALCL es un cáncer tratable del sistema inmune, y que su aparición en la mama no se puede equiparar al cáncer de mama.
Según la ASPS, aproximadamente 355.000 mujeres recibieron implantes en 2009. De ellos, cerca de 290.000 los recibió con fines cosméticos, mientras que 65.000 los recibió con fines reconstructivos.
La mayoría de expertos coinciden en que un número tan bajo de casos ALCL no son un motivo de profunda preocupación o generalizada. De hecho, la FDA señaló que ALCL asociadas con los implantes de mama es extremadamente raro, citando datos del Instituto Nacional del Cáncer que la incidencia de ALCL se trata sólo de un caso por cada 500.000 entre las mujeres en general, con la tasa entre las mujeres que tienen implantes de mama de numeración aproximadamente tres casos por cada 100 millones de dólares.
Mientras tanto, haciendo lo que puede para mantener su sistema inmunológico sano puede ser una buena medida preventiva contra la ALCL, así como muchas otras enfermedades y trastornos. Trate de darle a su sistema inmune un alza de algunos productos básicos dieta saludable, y las fuentes de vitalidad de los alimentos.

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Experiencia mamografía puede mejorar con la práctica

Radiólogos que interpretan un gran número de mamografías no detectan más cánceres de mama, pero son mejores en la identificación de lesiones mamarias que no son cancerosos, según un nuevo estudio.

Los investigadores examinaron los resultados de 120 radiólogos en seis estados (California, Carolina del Norte, New Hampshire, Vermont, Washington y Nuevo México) que interpretó cerca de 800.000 mamografías entre 2002 y 2006.

Contrariamente a sus expectativas, los investigadores no encontraron una asociación clara entre el número de mamografías interpretada por un radiólogo y la capacidad de identificar tipos de cáncer.

“Lo hicimos, sin embargo, encuentran que los radiólogos de mayor volumen de interpretación eran mucho más bajas tasas de falsos positivos y recordó que menos mujeres por cáncer detectado,” el autor principal Diana SM Buist, investigador principal del Grupo de Salud del Instituto de Investigación en Seattle, dijo en un comunicado de la Sociedad Radiológica de América del Norte de noticias.

Un resultado falso positivo se produce cuando se recomiendan más pruebas de una lesión sospechosa de cáncer, pero no lo hemos encontrado. Los resultados falsos positivos causar ansiedad a los pacientes y dar lugar a pruebas adicionales que cuestan cerca de $ 1.6 mil millones al año en los Estados Unidos, Buist dijo.

El estudio también encontró un vínculo entre la habilidad del radiólogo mamografía de cribado y la relación con el total de la detección (de diagnóstico, además de detección) mamografías.

“Los datos sugieren que los radiólogos que interpretan las mamografías de cribado deben pasar al menos una parte de su tiempo a la interpretación de las mamografías de diagnóstico, ya que los radiólogos que interpretaron las mamografías de diagnóstico muy pocos tenían peor rendimiento, incluso si leen un alto volumen de mamografías de cribado”, dijo Buist.

Ella y sus colegas también calculó el efecto de aumentar el volumen mínimo necesario de interpretación de los radiólogos de EE.UU., que en la actualidad 960 mamografías cada dos años.

El aumento del volumen total anual mínimo de 1.000 se traduciría en 43.629 el número de mujeres están retirando del mercado para otras pruebas, los investigadores estimaron.

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Las células de cáncer podrían ser capaces de impulsar su propia muerte

Una investigación reciente sugiere que las células de cáncer están equipadas con una pastilla suicida: una proteína en su superficie que les da la capacidad de enviar a las células inmunitarias una señal que les dicen “cómanme”.

Ahora, el desafío es averiguar exactamente cómo lograr que las células de cáncer emitan la señal en lugar de la peligrosa señal de “no me coman”.

Un estudio que aparece en la edición en línea del 22 de diciembre de la revista Science Translational Medicine reporta que las células envían una atractiva señal que dice “cómanme” al mostrar la proteína calreticulina. Pero otra molécula, llamada CD47, permite a la mayoría de células de cáncer evitar la destrucción al enviar la señal contraria, “no me coman”.

En una investigación anterior, científicos de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford encontraron que un anticuerpo que bloquea la CD47, desactivando la señal, podría ayudar a combatir el cáncer, pero quedaban algunas incógnitas.

“Muchas células normales del organismo tienen la CD47, pero no se ven afectadas por el anticuerpo anti CD47”, comentó en un comunicado de prensa de la universidad Mark Chao, estudiante de postgrado de la Stanford y autor líder del estudio. “En ese momento, sabíamos que el tratamiento con anticuerpos del CD47 mataba selectivamente sólo a las células de cáncer sin ser tóxico para la mayoría de células normales, aunque no sabíamos por qué”.

Ahora, la investigación ha demostrado que la calreticulina existe en una variedad de cánceres, entre ellos algunos tipos de leucemia, el linfoma no Hodgkin, y los cánceres de vejiga, cerebro y ovario. “Esta investigación demuestra que el motivo de que el bloqueo de la señal ‘no me coman’ de la CD47 funciona para eliminar el cáncer es que las leucemias, los linfomas y muchos tumores sólidos también presentan la señal ‘cómanme’ de la calreticulina”, apuntó en el comunicado de prensa el Dr. Irving Weissman, director del Instituto de Biología de Células Madre y Medicina Regenerativa de la Stanford, e investigador coprincipal del estudio. “La investigación también muestra que la mayoría de poblaciones de células normales no muestran la calreticulina, y por tanto no son afectadas cuando las exponemos al anticuerpo bloqueador anti CD47”.

El próximo paso es comprender cómo funciona la calreticulina. “Deseamos saber cómo contribuye al proceso de la enfermedad y qué sucede en la célula que provoca que la proteína se mueva a la superficie celular”, apuntó en el comunicado el Dr. Ravindra Majeti, profesor asistente de hematología e investigador coprincipal del estudio.

“Cualquiera de estos mecanismos ofrece nuevas formas potenciales de tratar la enfermedad al interferir con estos procesos”, señaló Majeti.

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El uso de una aspirina diaria podria reducir riesgo de cancer

El uso a largo plazo de una aspirina diaria de dosis baja reduce drásticamente el riesgo de morir de una amplia gama de tipos de cáncer, una nueva investigación revela.

En concreto, un equipo de investigadores británicos descubrió evidencia de que una dosis baja de aspirina (75 miligramos) toman todos los días durante al menos cinco años provoca una caída del 10 por ciento a 60 por ciento de los accidentes mortales en función del tipo de cáncer.

El hallazgo proviene de un nuevo análisis de ocho estudios con más de 25.500 pacientes, que inicialmente se había llevado a cabo para examinar el potencial de protección de un régimen de dosis bajas de aspirina sobre las enfermedades cardiovasculares.

Las observaciones actuales sigue a la investigación previa realizada por el equipo mismo estudio, que reportó en octubre que un régimen a largo plazo de la aspirina en dosis bajas parece que afeitarse el riesgo de morir de cáncer colorrectal en un tercio.

“Estos resultados proporcionan la primera prueba en el hombre que la aspirina reduce la mortalidad debido a varios tipos de cáncer”, señaló el equipo del estudio en un comunicado de prensa.

Pero el autor principal del estudio, el profesor Peter Rothwell de John Radcliffe Hospital y la Universidad de Oxford, ha destacado que “estos resultados no significan que todos los adultos de inmediato debe comenzar a tomar aspirina.”

“Ellos demuestran importantes beneficios nuevos que no hayan tenido en cuenta en recomendaciones de las guías”, agregó, señalando que “las directrices anteriores con razón, advirtió que en personas sanas de mediana edad, el pequeño riesgo de sangrado con aspirina en parte compensa el beneficio de la prevención de los accidentes cerebrovasculares y ataques al corazón. ”

“Sin embargo, las reducciones en las muertes debido a diversos tipos frecuentes de cáncer ahora alterar este equilibrio para mucha gente”, sugirió Rothwell.

Rothwell y sus colegas publicaron sus resultados el 07 de diciembre en la edición digital de The Lancet.

En la investigación participaron en la revisión actual ha llevado a cabo durante un período promedio de cuatro a ocho años. Los pacientes (algunos de los cuales habían recibido un régimen de dosis bajas de aspirina, mientras que otros no) fueron seguidos por hasta 20 años después.

Los autores determinaron que si bien los estudios aún en marcha, el riesgo global de muerte por cáncer se desplomaron un 21 por ciento entre los que tomaban aspirina a dosis bajas. Pero los beneficios a largo plazo en algunos tipos específicos de cáncer comenzó a mostrar el resultado de cinco años después de los estudios de composición.

A los cinco años de la muerte debido a cánceres gastrointestinales se había hundido en un 54 por ciento entre los pacientes que toman aspirina de baja dosis.

El efecto protector de la aspirina de baja dosis en el estómago y la muerte por cáncer colorrectal no se observó hasta el 10 de años fuera, y para el cáncer de próstata, los beneficios apareció por primera vez 15 años en el camino.

Veinte años después de la primera de comenzar un programa de bajas dosis de aspirina, el riesgo de muerte se redujo en un 10 por ciento entre los pacientes con cáncer de próstata, 30 por ciento entre los pacientes con cáncer de pulmón (aunque sólo las personas con adenocarcinomas, el tipo se observa típicamente en los no fumadores), el 40 por ciento entre los pacientes con cáncer colorrectal ; y el 60 por ciento entre los pacientes con cáncer esofágico.

El impacto potencial de la aspirina sobre el estómago del páncreas, cerebro y las tasas de mortalidad por cáncer fue más problemático para medir, anotaron los autores, debido a la escasez relativa de muertes por estas enfermedades específicas.

También encontraron que las dosis más altas de aspirina no parecen aumentar el beneficio de protección. Y aunque ni la historia de género ni fumar parecía afectar el impacto de la aspirina de baja dosis, la edad sin duda lo hizo: el riesgo de 20 años de la muerte se redujo más drásticamente entre los pacientes de mayor edad.

Y al tiempo que advierte que más investigación es necesaria la construcción de esta “prueba de principio”, los autores sugieren que las personas que se embarcan en un largo plazo, el régimen de dosis bajas de aspirina en sus 40 años de edad y 50 son probablemente los que se benefician más.

El Dr. Alan Arslan, un profesor asistente en los departamentos de obstetricia y ginecología y medicina ambiental de NYU Langone Medical Center en Nueva York, describió los hallazgos como “muy significativo”.

“[Esto] es el mayor estudio para demostrar que las personas que toman aspirina durante un largo período de tiempo tienen un menor riesgo de muerte por muchos tipos de cáncer, especialmente cánceres gastrointestinales”, señaló.

“El mensaje para llevar a casa para los pacientes es que si alguien está tomando dosis bajas de aspirina o regular, puede que los ponen en un menor riesgo de muerte por cáncer”, agregó Arslan. “Sin embargo, si alguien no está tomando aspirina que deben hablar con su médico antes de comenzar. Aspirina tiene riesgos de efectos secundarios, como hemorragia y derrame cerebral.”

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El tratamiento del cáncer de mama puede conducir a la fractura de cadera

sobrevivientes de cancer de mama de mediana edad se enfrentan a un cáncer de mayor riesgo de fracturas de cadera, una condición que normalmente poco común en las mujeres menores de 70 años, un nuevo estudio ha encontrado.

Los investigadores de la Northwestern University en Chicago decir que esto puede ser debido a la menopausia precoz causada por el tratamiento del cáncer de mama y los efectos de medicamentos contra el cáncer de mama podría debilitar los huesos por el tiempo de las mujeres llegan a la edad media.

El hallazgo procede de un estudio de seis mujeres que habían sobrevivido al cáncer de mama y, en sus 50 años, estaban siendo tratados por fracturas de cadera.

La mayoría de las mujeres no sufren de osteoporosis, pero sí tienen una densidad mineral ósea por debajo de lo normal (osteopenia). Esto sugiere que los rápidos cambios en la arquitectura ósea causada por la quimioterapia, la menopausia precoz y un tratamiento adyuvante del cáncer de mama no se puede detectar en una prueba de densidad mineral ósea, dijo la Dra. Beatrice Edwards, profesor asociado de cirugía ortopédica y medicina y director de la salud de los huesos y la osteoporosis programa de la Universidad de Northwestern Feinberg de la Facultad de Medicina, quien dirigió la investigación.

Las mujeres habían sido diagnosticadas con cáncer de mama en fase inicial, y sus tratamientos han incluido tumorectomía, radioterapia y quimioterapia con adriamicina y cytoxan de uno a cuatro años antes de que se rompió una cadera. Todas las mujeres perimenopáusicas en el momento de la fractura.

En cuatro de las mujeres, el cáncer de mama ha crecido en respuesta al estrógeno, y su terapia contra el cáncer había incluido los inhibidores de la aromatasa para evitar que sus cuerpos de producir estrógeno. Investigaciones recientes han vinculado inhibidores de la aromatasa con pérdida de masa ósea posible en las mujeres.

“Aunque la mayoría de las mujeres con cáncer de mama puede esperar a estar totalmente curados de la enfermedad, la prevención de la pérdida ósea inducida por el tratamiento del cáncer es importante tener en cuenta en la supervivencia del cáncer”, dijo Edwards en un comunicado de prensa de la universidad.

“Más investigación necesita ser hecho antes de las pautas de tratamiento han cambiado, pero una mayor conciencia de los efectos adversos de ciertas drogas del cáncer de mama es necesario”, añadió.

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El ADN del cáncer de mama revela más secretos

La composición genética de los tumores de cáncer de mama podría predecir mejor qué tan bien le irá a una mujer que el tamaño y aspecto del tumor, que es la forma tradicional de analizar el cáncer, sugiere una investigación reciente.

Un equipo de investigadores europeos analizó la composición genética de 595 tumores de cáncer de mama y compararon los resultados con tejido de mama no canceroso. Luego utilizaron algoritmos para dividir los tumores en ochos tipos en función de los cambios en la estructura de los cromosomas, incluidas deleciones o amplificaciones en el ADN, apuntaron los autores del estudio.

Al hacerlo, los investigadores mostraron que algunas alteraciones en los patrones de ADN podían predecir el pronóstico y la respuesta del cáncer a tratamientos específicos.

Estos hallazgos se suman a un grupo de descubrimientos científicos recientes que sugieren que la clave para combatir el cáncer de mama podría encontrarse en el ADN de los tumores.

“¿Formará esto parte de la práctica clínica mañana? No”, aseguró el Dr. Daniel Silver, profesor asistente de medicina en el Instituto Oncológico Dana-Farber de Boston. “Es tan solo un paso de muchos hacia un conocimiento más profundo del cáncer de mama“.

El estudio aparece en una edición reciente de Science Translational Medicine.

En los últimos años, los oncólogos confían cada vez más en el análisis del ADN de las células del cáncer de mama para determinar qué cánceres son más propensos a responder a ciertos tratamientos y cuáles tienen las mayores probabilidades de recurrencia, explicó el Dr. Stephen Sener, ex presidente de la American Cancer Society y director de la división de oncología quirúrgica de la Facultad de medicina Keck de la Universidad del Sur de California.

“Durante muchos años, hasta principios de este siglo, se creía que el cáncer de mama era una enfermedad básica”, explicó Sener. “Pero desde la identificación del genoma humano, las personas trabajan ahora en el genoma del cáncer de mama. Estamos aprendiendo mucho más acerca de cómo se desarrolla el cáncer y cómo se comporta”.

En lugar del tamaño, grado o número de ganglios linfáticos impactados y otras características anatómicas del mismo tumor, muchos oncólogos ahora analizan la composición genética del tumor. Ya las pruebas de laboratorio pueden mostrar si las células cancerosas son receptores de estrógeno (ER) positivos, lo que significa que las células se valen del estrógeno para promover su crecimiento; receptor de progesterona (PR) positivo; receptores hormonales negativos o si tienen demasiadas copias del gen HER-2 , que promueve la proliferación celular.

Para cada tipo, podrían funcionar o no diferentes medicamentos. Para los cánceres ER positivos, por ejemplo, medicamentos como el tamoxifeno que bloquean las hormonas pueden ser efectivos, pero no así para las mujeres que tienen cánceres con receptores hormonales negativos.

“Hay algunos tipos de cáncer de mama que son muy grandes pero que nunca se propagan. Por otra parte, algunas pacientes tienen cánceres muy pequeños con muchos ganglios linfáticos impactados”, señaló Sener. “¿Por qué son diferentes estas pacientes? Muchos de nosotros nos hemos dado cuenta de que las descripciones anatómicas estándares del cáncer de mama son inadecuadas”.

La tecnología de ADN ha revolucionado las decisiones de tratamiento de los oncólogos, señaló Sener.

“Esta nueva forma de estudiar la genética del cáncer de mama nos ha permitido centrarnos más en el pronóstico, en quiénes responderán a la quimioterapia, a las hormonas o ambos”, señaló Sener. “Es realmente un gran avance en la tecnología de cáncer de mama que ha tenido lugar entre los últimos 3 y 5 años”.

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Los pacientes del cáncer de pecho con diabetes están en peores condiciones

Habiendo tanto el cáncer de mama y la diabetes aumenta considerablemente las probabilidades de muerte, muestra una nueva investigación.

Los investigadores realizaron un meta-análisis, o el análisis combinado de estudios previamente publicados, que observaron cómo pacientes con cáncer de mama con la diabetes le fue.

Seis de los siete estudios que se encuentran la diabetes pre-existente se asoció significativamente con mayor largo plazo, mortalidad por cualquier causa. En concreto, los estudios mostraron que los pacientes de cáncer de mama con diabetes tenían casi el 50 por ciento más probabilidades de morir que aquellos que no tenían diabetes.

Pero aún queda mucho por desconocidos, los autores del estudio, señaló que era prematuro concluir que la prevención de la diabetes o la mejora del control de glucosa en sangre daría lugar a un mejor pronóstico. Los datos no se fijan en las causas específicas de muerte, ni la investigación establecer si la diabetes en realidad causó más muertes por cáncer de mama.

“Se trata básicamente de una señal de que puede haber una asociación más fuerte entre la diabetes y la mortalidad por cáncer de mama que se han apreciado”, dijo el autor del estudio, el Dr. Kimberly Peairs, profesor asistente de medicina de la Johns Hopkins University School of Medicine en Baltimore. “El próximo paso es determinar si existe relación de causalidad entre la diabetes y la mortalidad por cáncer de mama”.

El estudio, apoyado por becas de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU., la Sociedad Americana del Cáncer y el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, se publica en la edición de enero del Journal of Clinical Oncology.

La razón por qué los pacientes de cáncer de mama con diabetes son más propensos a hacer mal no se conoce, pero varios estudios en la oferta de meta-análisis de algunas pistas.

Un estudio, por ejemplo, encontró que las mujeres con diabetes tipo 2 tienden a tener su cáncer de mama diagnosticado antes de los que no tienen diabetes.

Las mujeres con diabetes preexistente puede ser más enfermos en general que las mujeres sin diabetes. Eso puede que sean menos capaces de manejar los medicamentos de quimioterapia dura, o puede alentar a los médicos para tratar su cáncer menos agresivo debido a las preocupaciones sobre su salud en general, Peairs dijo.

Un estudio del equipo de revisión mostró que las mujeres con diabetes tenían más efectos adversos de la quimioterapia, mientras que otros demostraron que las mujeres con diabetes tienden a recibir un tratamiento menos agresivo, Peairs dijo.

También podría haber una causa biológica para el riesgo de aumento de la mortalidad. Los niveles altos de insulina pueden estimular el crecimiento del tumor, dijo la Dra. Julia Smith, director de la detección del cáncer de mama y prevención de la NYU Cancer Institute.

En las personas con diabetes tipo 2, las células se vuelven resistentes a la insulina, lo que lleva al aumento de los niveles de azúcar en la sangre, así como más de insulina que circula por todo el cuerpo.

“Regulación de la insulina, la obesidad y la diabetes [son] crítico en la salud general”, dijo Smith. “No se puede concluir que el control de la insulina se modifica nada sobre el cáncer de mama, pero se nos dice que debemos estar buscando en esas áreas y puede haber algo muy importante.”

Cerca de 24 millones de residentes de EE.UU., o un 8 por ciento de la población adulta, tenía diabetes en 2007, según la información de respaldo del artículo. Antes de la investigación también muestra que los diabéticos tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama.

Las mujeres deben tratar de mantener un índice de masa corporal de 25, limite el consumo de grasas animales, y el ejercicio para prevenir la diabetes y reducir el riesgo de cáncer, dijo Smith.

Y las mujeres que ya tienen diabetes deben asegurarse de que la controla, mientras que los oncólogos y los médicos que tratan pacientes con diabetes deben asegurarse de que están coordinando la atención, Peairs señaló.

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cancer de pecho relacionado con problemas cardiacos

El uso a largo plazo de inhibidores de la aromatasa, los medicamentos se recetan a pacientes con cáncer de mama, puede aumentar el riesgo de problemas cardíacos en las mujeres posmenopáusicas, según un investigador canadiense.

“Siempre ha habido sospechas”, dijo el Dr. Eitan Amir, investigador principal en el Hospital Princess Margaret en Toronto, que está previsto presentar los hallazgos esta semana en el San Antonio Breast Cancer Symposium en Texas.

En diciembre de 2008, la Food and Drug Administration de EE.UU. agregó una etiqueta de advertencia a anastrozol, un inhibidor de la aromatasa comercializado como Arimidex, citando un aumento potencial del riesgo de enfermedad cardíaca.

equipo de Amir evaluó los estudios previamente publicados para determinar si otros inhibidores de la aromatasa también aumentó el riesgo de enfermedad cardíaca en mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama. “Nos miramos a los siete ensayos que han comparado inhibidores de la aromatasa con el tamoxifeno,” dijo

Inhibidores de la aromatasa, que incluyen también Femara y Aromasin, evitar la producción de estrógeno, lo que algunos cánceres necesitan para crecer y extenderse. El tamoxifeno, otro fármaco frecuentemente prescritos para pacientes con cáncer de mama con tumores sensibles a los estrógenos, bloquea el efecto del estrógeno en el tejido mamario. Según las directrices actuales, los dos medicamentos se pueden utilizar en cualquier orden de la de varios años de tratamiento normalmente recomendado.

“En general, hay un 26 por ciento más de riesgo de eventos cardiacos – infarto de miocardio, angina de pecho e insuficiencia cardiaca – para las mujeres que toman inhibidores de la aromatasa para una larga duración”, que normalmente significa más de tres años, dijo Amir.

“Pero esas son las estadísticas relativas, y pueden ser un poco engañoso”, dice un riesgo relativo compara el riesgo en dos grupos diferentes de personas Otra de las medidas -.. Riesgo absoluto – se refiere al riesgo real de una persona de desarrollar la enfermedad durante un período de tiempo determinado.

En este estudio, el riesgo absoluto para cualquier mujer tomando un inhibidor de la aromatasa es menos alarmante. “Sólo el 1 por ciento más tiene la enfermedad cardiaca”, dijo Amir. Pero el riesgo entre los que ya tenían factores de riesgo para la enfermedad cardíaca, como presión arterial alta, llegó hasta el 7 por ciento.

“Los inhibidores de aromatasa se administra de forma rutinaria a [el cáncer de mama] muchos pacientes”, dijo. Y no todo el mundo obtiene el mismo beneficio, dijo, así que el tratamiento debe basarse no sólo en el riesgo de cáncer de mama, pero cardiovascular del paciente, el perfil y otros riesgos para la salud, dijo.

“Si usted tiene enfermedad del corazón, tal vez usted desea evitar los inhibidores de la aromatasa”, dijo Amir.

Otra opción sería cambiar de un medicamento para el otro, para evitar permanecer en inhibidores de la aromatasa a largo plazo, dijo.

Cuando comparó las mujeres que usaron inhibidores de la aromatasa primero a aquellos que usaron el tamoxifeno en primer lugar, el riesgo de efectos adversos graves fue similar. Pero hubo un indicio de que el cambiar los medicamentos redujo el riesgo de muerte por otras causas.

Debido a que este estudio fue presentado en una reunión médica, los resultados deben considerarse como preliminares hasta que se publican en una revista revisada por pares.

Sin embargo, los resultados no son ninguna sorpresa, dijo la doctora Julie Gralow, director de oncología médica del seno en Seattle Cancer Care Alliance, que revisó los resultados del estudio, pero no participó en ella.

Los inhibidores de aromatasa no son perfectos, dijo. Ni es el tamoxifeno, que se ha relacionado con coágulos de sangre, derrames cerebrales y cataratas.

“Para algunas mujeres tal vez el tamoxifeno es mejor”, dijo Gralow, que es cuidado de seguir de cerca a sus pacientes, y vigilar para cualquier sugerencia de las enfermedades del corazón.

Al igual que gran parte de la práctica médica, es necesario tomar decisiones sobre una base caso por caso, dijo.

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