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Osteoartritis

Osteoartritis

La osteoartritis es una enfermedad de las articulaciones o coyunturas que afecta principalmente al cartílago. El cartílago es un tejido resbaladizo que cubre los extremos de los huesos en una articulación. El cartílago permite que los huesos se deslicen suavemente el uno contra el otro.

Causas

La causa de la osteoartritis se desconoce. Es una enfermedad que está relacionada principalmente con el envejecimiento o causada por el “desgaste y ruptura” en una articulación
Otros factores también pueden llevar a osteoartritis:
  • La osteoartritis tiende a ser hereditaria.
  • Tener sobrepeso aumenta el riesgo de osteoartritis en las articulaciones de la cadera, la rodilla, el tobillo y el pie, debido a que el peso extra causa más desgaste y ruptura.
  • Las fracturas u otras lesiones articulares pueden llevar a osteoartritis posteriormente en la vida. Esto incluye lesiones al cartílago y los ligamentos en las articulaciones.
  • Los trabajos que implican arrodillarse o estar en cuclillas durante más de una hora al día lo ponen a uno en mayor riesgo. Los trabajos que impliquen levantar objetos, subir escaleras o caminar también lo ponen a uno en riesgo.
  • La práctica de deportes que impliquen un impacto directo sobre la articulación (como el fútbol americano), torsión (como el baloncesto o el balompié) o lanzar también aumentan el riesgo de artritis.

Diagnóstico

No existe una definición de laboratorio o patológicas de la artrosis, y por lo tanto no se  aceptan las pruebas de laboratorio para diagnosticar. La confirmación se puede hacer a través de rayos-X. Esto es posible debido a la pérdida de cartílago, subcondral (“por debajo del cartílago”) esclerosis, quistes subcondrales en el líquido sinovial de entrar microfracturas pequeños bajo presión, el estrechamiento del espacio articular entre los huesos de la articulación, y la formación de espolón (osteofitos) – de aumento del recambio óseo en esta condición, aparecen claramente en las radiografías. Las radiografías simples, sin embargo, a menudo no se correlacionan bien con los hallazgos del examen físico de las articulaciones afectadas. Por lo general, otras técnicas de imagen no son necesarias para diagnosticar clínicamente la osteoartritis.
Patologías relacionadas con cuyos nombres se pueden confundir con osteoartritis son pseudo-artrosis. Esto se deriva de la pseudo-palabras griegas, que significa “falso”, y la artrosis, que significa “conjunto”. Diagnóstico de los resultados radiográficos en el diagnóstico de una fractura dentro de una articulación, lo cual no debe confundirse con la artrosis, que es una patología degenerativa que afecta a un alto índice de articulaciones falángicas distales de pacientes de sexo femenino.

Síntomas

Los síntomas de la osteoartritis generalmente aparecen en personas de mediana edad y casi toda persona tiene algunos síntomas hacia la edad de 70 años. Sin embargo, estos síntomas pueden ser menores. Antes de los 55 años, la enfermedad ocurre por igual en ambos sexos. Después de los 55 años, es más común en las mujeres.
• Dolor crónico
• Rigidez: Se presenta en la mañana y luego de periodos de inactividad                  durante el día
• Sensibilidad en la zona afectada
• Protuberancias óseas. En las manos causan los conocidos nódulos de                  Heberden
• Crepitaciones
• Rango articular disminuido: Pérdida de movimiento
• Inestabilidad articular
• Incapacidad funcional: Pérdida de función del área afectada (incapacidad        para sentarse, caminar, tomar objetos…)
• Depresión y aislamiento físico: A causa del dolor y pérdida de                                funcionabilidad e independencia.

Tratamiento

La osteoartritis no se puede curar y muy probablemente empeorará con el tiempo. Sin embargo, los síntomas de osteoartritis se pueden controlar.
Aunque siempre se puede someter a una cirugía, otras terapias pueden mejorar su dolor y hacer su vida mucho mejor. Aunque estos tratamientos no pueden hacer desaparecer la artritis, con frecuencia pueden retrasar la cirugía.
Medicamentos:
Los analgésicos de venta libre, los cuales se pueden comprar sin receta, pueden ayudar con los síntomas de osteoartritis.
  • La mayoría de los médicos recomiendan el paracetamol (Tylenol) primero, debido a que tiene menos efectos secundarios que otros fármacos.
  • Si el dolor continúa, el médico puede recomendar antiinflamatorios no esteroides (AINES), los cuales ayudan a aliviar el dolor y la hinchazón. Los tipos de AINES abarcan ácido acetilsalicílico (aspirina), ibuprofeno y naproxeno.
  • Tomar paracetamol u otra pastilla para el dolor antes del ejercicio está bien. Sin embargo, no se exceda en el ejercicio porque haya tomado medicamento.
  • Si está tomando analgésicos en la mayoría de los días, coméntele al médico. Posiblemente necesite que lo vigilen por los efectos secundarios, como úlceras y sangrado. Estos fármacos también pueden incrementar el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
También se pueden usar corticoesteroides inyectados directamente en la articulación para reducir la hinchazón y el dolor. Sin embargo, el alivio sólo dura un tiempo corto. Más de dos o tres inyecciones al año puede ser dañino.
Muchas personas emplean remedios de venta libre como glucosamina y sulfato de condroitina.
  • Estos suplementos pueden ayudan a controlar el dolor, aunque no parecen ayudar a que crezca nuevo cartílago.
  • Algunos médicos recomiendan un período de prueba de 3 meses para ver si la glucosamina y la condroitina funcionan.
La crema cutánea capsaicina (Zostrix) puede ayudar a aliviar el dolor. Usted puede experimentar una sensación de calor y picazón cuando se aplica la crema por primera vez, pero esta sensación desaparece después de unos días de uso. El alivio del dolor por lo regular empieza al cabo de 1 a 2 semanas.
Se puede inyectar líquido sinovial artificial (Synvisc, Hyalgan) en la rodilla, el cual puede aliviar el dolor durante 3 a 6 meses.

Prevención

Si bien no necesariamente puede prevenirse la osteoartritis al 100%, llevar un estilo de vida saludable y reducir los factores de riesgo ayudan considerablemente. Si ya padece osteoartritis, no confíe plenamente en los tratamientos pasivos.
Sopesar las terapias complementarias y alternativas con la modificación de estilo de vida adecuado conducirá a mejorar el padecimiento, una reducción del dolor y una mejor sensación general de bienestar:
  1. Pérdida de peso: El exceso de peso corporal puede colocar una excesiva carga de peso y estrés a las articulaciones. Por lo tanto, la pérdida de peso es recomendable para aquellos que tienen sobrepeso o son obesos, no sólo por los efectos beneficiosos sobre las articulaciones, sino también para su salud general.
  2. Prevenir las lesiones: Si bien no todas las lesiones se pueden evitar, muchas lesiones de la columna vertebral se pueden prevenir mediante el uso de mecanismos o técnicas apropiadas para levantar peso, y las lesiones en las extremidades inferiores a veces se pueden evitar cuando una lleva el calzado adecuado.
  3. Realice actividad física: Un sistema cardiovascular sano significa una mejor salud. Trate de realizar media hora de actividad física de intensidad moderada 5 días por semana. Hacer ejercicio es también uno de los mejores tratamientos no farmacológicos para la osteoartritis.  Existen excelentes disciplinas de bajo impacto como practicar natación y caminar a paso rápido.
  4. Mantenga una dieta saludable: Una dieta sana y equilibrada rica en antioxidantes y nutrientes es importante para la salud general. De hecho, modificaciones en la dieta también puede afectar el nivel de dolor. Considere la posibilidad de una dieta anti-inflamatoria. Los diferentes alimentos se metabolizan de manera diferente en el cuerpo, algunas que reducen la inflamación y otros que hacen lo contrario. Los alimentos a incluir son las frutas ricas en antioxidantes y hortalizas, nueces, pescado, pollo, grasas omega-3 y granos enteros. Los alimentos que deben evitarse son carnes altas en grasa, queso, almidón, alimentos azucarados, las grasas trans, crema de mantequilla, y alimentos muy procesados.
  5. Tomar glucosamina: La glucosamina es una sustancia natural que produce el cuerpo que lubrica las articulaciones. Con la edad, sin embargo, la producción se reduce con lo que tomar suplementos naturales, por ejemplo 1500 mg por día, suele ser recomendado para personas mayores de 40. Casos de estudio realizados en Brasil, han demostrado que una combinación herbaria de sulfato de glucosamina con la “uña de gato” ha producido efectos regenerativos.
  6. Ciertas hierbas con reconocidas acciones anti-inflamatorias han resultado útiles para tratar la osteoartritis: Alfalfa, Hortensia, Yuca,  Cola de Caballo,  Apio, Cimicifuga , Sauce, Blanco , Bardana ,  Olmo Americano  ,  Zarzaparrilla,   valeriana ,  Pimiento Rojo ,  Hierba de los Gatos   ,   Milenrama   ,   Ananás (piña). La principal acción de estas hierbas no sólo es desinflamar las articulaciones en casos de osteoartritis degenerativa o de artritis traumática, sino también en tendones y músculos lastimados, esguinces, contusiones, bronquios inflamados, inflamaciones de órganos y vísceras. La adecuada formulación de estas hierbas, en proporción con las dosis correctas, permite además efectos sedantes, suministro de silicatos orgánicos necesarios para los cartílagos , tendones y huesos, favoreciendo la reparación y previniendo el envejecimiento de esos tejidos.
  7. El trabajo sobre la postura: Tener una buena postura reduce la carga sobre las articulaciones, ya que permite que el peso corporal se distribuya más uniformemente. Los quiroprácticos pueden dar ejercicios específicos para corregir problemas para una buena postura, incluyendo ejercicios de fortalecimiento para los músculos relativamente más débiles y se extiende por los músculos relativamente tensos.
  8. El cuidado quiropráctico: El cuidado quiropráctico regular puede detectar y corregir a tiempo los pequeños problemas antes de que se conviertan en problemas mayores. Tal vez inicie un programa de ejercicios, sean isométricos, aeróbicos, isotónicos, de amplitud de movimientos o de levantamiento de pesas.
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Artrosis

Artrosis

La artrosis es una enfermedad producida por el desgaste del cartílago, un tejido que hace de amortiguador protegiendo los extremos de los huesos y que favorece el movimiento de la articulación. Es la enfermedad reumática más frecuente, especialmente entre personas de edad avanzada. Se presenta de forma prematura en personas con enfermedades genéticas que afectan al tejido conectivo como el Síndrome de Ehlers-Danlos y el Síndrome deHiperlaxitud articular.

Causas

Las causas de la artrosis son múltiples y a menudo aparecen juntas en la misma persona, por lo que sus posibilidades de desarrollar la enfermedad aumentan.
  1. Envejecimiento: La artrosis es una enfermedad de personas mayores. El desgaste de la articulación producida por el uso durante años, junto con una menor capacidad de recuperación de los tejidos al aumentar la edad, son factores importantes.
  2. Herencia: En algunos casos, por ejemplo la artrosis de las articulaciones de las manos, existe una predisposición familiar, principalmente entre las mujeres.
  3. Obesidad: La obesidad predispone a la artrosis en las caderas y rodillas ya que el sobrepeso acaba dañando el cartílago articular.
  4. Trastornos por sobrecarga: Cuando la forma de la articulación o de un miembro no es la normal, por ejemplo cuando las piernas están torcidas o una pierna es más larga que la otra, se produce un desgaste mayor en toda la articulación o la parte de ella que soporta mayor peso.
  5. Lesiones locales: Cuando se producen fracturas, golpes importantes o inflamaciones de cualquier causa en una articulación, la recuperación nunca es completa y el cartílago tiene predisposición a alterarse más pronto.
  6. Exceso de uso: Produce el desarrollo de artrosis temprana o en lugares poco frecuentes como el hombro en jugadores de balonmano, rodillas en futbolistas, el codo en trabajadores con martillos neumáticos o las articulaciones de los nudillos de las manos en labradores.

Diagnóstico

El diagnóstico de la artrosis es sencillo, y se basa en la evaluación de los síntomas y en la exploración física que realiza el médico al paciente. El médico valora qué síntomas tiene el enfermo, dónde se localizan, cómo es el dolor, en qué circunstancias mejora (con el reposo) o empeora (al subir o bajar escaleras, al abrir o cerrar grifos…). También interroga sobre qué otras enfermedades padece el enfermo,  qué tratamientos está recibiendo, y si él o algún familiar padecen o han padecido algún tipo de enfermedad reumática, traumatismo o lesión articular previos.
Con la exploración física, el médico puede observar cuáles son las articulaciones afectadas y qué grado de severidad tiene la artrosis. Para ello, se inspecciona la articulación y se palpa su superficie para determinar los puntos dolorosos. También se evalúa qué rango de movilidad tiene, determinando cuáles son los movimientos que desencadenan los síntomas.
Las radiografías permiten confirmar el diagnóstico de artrosis, al poderse constatar en las articulaciones los cambios radiológicos típicos de los procesos artrósicos. Mediante los estudios radiológicos se puede determinar de una forma mucho más precisa la severidad de la artrosis.
Los análisis de sangre no tienen ninguna utilidad para diagnosticar la artrosis. Todos los resultados que se determinan son siempre normales en la artrosis, incluyendo las denominadas “pruebas reumáticas”. La única indicación para realizarlos es para confirmar con su normalidad el diagnóstico de artrosis, descartando otras enfermedades reumáticas que sí producen algunas alteraciones en los análisis de laboratorio. Por ejemplo, en las artritis están alteradas la velocidad de sedimentación de la sangre, el factor reumatoide y otras pruebas reumáticas; en la gota el ácido úrico está alto…
Otras pruebas más modernas y sofisticadas (resonancia magnética, scaner, gammagrafía ósea) tampoco son necesarias para el estudio de un paciente con artrosis. El médico únicamente puede considerar indicada su realización en los casos aislados en los que se sospecha que, además de la artrosis, existe alguna otra complicación asociada (rotura de menisco en la rodilla, hernia discal o afectación de los nervios espinales en la artrosis de columna, por ejemplo).

Síntomas

El dolor de las articulaciones y la imposibilidad de realizar movimientos normales a partir de los 40 o 50 años, son síntomas claros de un cuadro de artrosis.
El dolor aparece al realizar algún movimiento o cargar algún peso, es muy frecuente que el inicio de la artrosis tenga su primera manifestación al cargar las bolsas del supermercado. La persona necesita descansar unos minutos y el dolor así como la falta de movilidad desaparecen, razón por la cual no es sino hasta bien avanzada la enfermedad, cuando se suele consultar con un especialista.

Tratamiento

El tratamiento de la artrosis incluye medidas farmacológicas y no farmacológicas dirigidas a aliviar el dolor y a mejorar la función articular.
El tratamiento farmarcológico debe de comenzar por el uso de analgésicos simples ( por ejemplo, Paracetamol ), pudiéndose añadir después antiinflamatorios no esteroideos ( por ejemplo Ibuprofeno y Naproxeno sódico ) o plantearse la administración intraarticular ( infiltración ) intermitente, de córticoesteroides.
El tratamiento no farmacológico incluye la educación del paciente, ejercicios para recuperar el movimiento articular e incrementar la fuerza muscular y la capacidad aeróbica, reducción del peso sobre las articulaciones dolorosas y aplicación de calor y frío para mejorar el dolor.
En articulaciones gravemente dañadas, puede ser necesaria la cirugía reparadora o reemplazadora (prótesis articulares), para suprimir el dolor y restaurar la función.

Prevención

Reducir los factores de riesgo que se asocian directamente a la artrosis como la obesidad, el sedentarismo o los deportes muy bruscos.
• Practicar ejercicio físico, en especial aeróbico (bicicleta, caminar…), ya que incrementan la masa muscular y mejoran la nutrición del cartílago.
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La gota

La gota

La gota es una enfermedad producida por la acumulación de cristales microscópicos de ácido úrico en las articulaciones que provocan artritis. En ocasiones, estos cristales forman cúmulos abultados (tofos) bajo la piel que se pueden palpar o se depositan en los riñones, siendo causa de cólicos nefríticos u otras alteraciones en el funcionamiento de estos órganos. De hecho, casi el 20 por ciento de los pacientes afectados por la gota desarrollan cálculos renales. Por sexos, la gota es 4 veces más común en hombres, especialmente entre varones de mediana edad, aunque también se manifiesta en mujeres después de la menopausia.

Causas

La gota se origina por un exceso de ácido úrico en el organismo. Este exceso puede deberse a un aumento en su producción, a una eliminación insuficiente del ácido úrico por el riñón y/o a un exceso de ingesta de alimentos ricos en purinas que son metabolizadas por el organismo a ácido úrico. Ciertos alimentos como las vísceras de animales, mariscos y algunas legumbres, son particularmente ricos en purinas. También las bebidas alcohólicas pueden incrementar significativamente los niveles sanguíneos de ácido úrico. En condiciones normales, 1/3 del ácido úrico del organismo procede de los alimentos, y 2/3 del metabolismo.

Diagnóstico

El diagnóstico de la gota puede ser clínico, basándose únicamente en las características clínicas de los ataques agudos. Con seis criterios menores clínicos, aún sin determinación de uricemia ni exploraciones radiológicas, podemos realizar el diagnóstico. Una historia de ataques agudos, monoarticulares, con rápida aparición y la respuesta clínica adecuada a antiinflamatorios o colchicina, localizados en MTF o tarso, puede ser suficiente.
Criterios Mayores (cualquiera de ellos es diagnóstico)
  • Visualización de cristales de monourato sódico en muestra de liquido sinovial
  • Cristales en muestra de nódulo subcutáneo (tofo)
Criterios menores
1. Máxima inflamación en las primeras 24 horas
2. Más de un ataque de artritis aguda
3. Ataques monoarticulares
4. Eritema sobre las articulaciones hinchadas
5. Podagra
6. Ataque de podagra unilateral
7. Ataque en tarso unilateral
8. Tofo (nódulo subcutáneo sospechoso)
9. Hiperuricemia
10. Tumefacción articular asimétrica en estudio radiográfico
11. Quistes subcorticales sin erosiones en estudio radiográfico
12. Líquido articular (durante un ataque agudo) aséptico

Tratamiento

Las crisis de gota aguda o artritis gotosa se tratan con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), siendo a menudo necesario administrar dosis elevadas. Aunque probablemente en el tratamiento de la gota aguda son eficaces todos los AINE, habitualmente se utiliza la indometacina.
La gota aguda también puede tratarse mediante colchicina si lo tolera el estómago.
Los fármacos hipouricemiantes, es decir, que bajan el ácido úrico, como el alopurinol o el probenecid empeoran los episodios de gota aguda y nunca deben administrarse durante una crisis aguda. Generalmente se trata con colchicina, antiinflamatorios o los dos a la vez. La colchicina tiene el inconveniente de producir diarrea y los antiinflamatorios molestias de estómago.

Prevención

Cuando se manifieste un ataque de gota eleve la articulación afectada mientras esté en descanso. Aplíquese cataplasmas de carbón o arcilla en la parte afectada durante 1 hora 3 veces por día. Haga un baño de parafina en la región afectada. Tome mucha agua y jugos frescos. Haga fomentos calientes o fríos al sentirse mejor y aplíquese por 15 minutos cada tres horas. También es muy útil aplicarse una compresa de raíces u hoja de cofrei durante por lo menos tres horas.
Para mejorar la gota se debe modificar su régimen alimentario por uno rico en verduras, almendras, hortalizas, frutas y yogurt. Puede consumir frutas como uvas, melón, manzana, frutas cítricas, limón, banana, cereza y sandia. Consuma cereales integrales. Las hortalizas como la espinaca, hongo, espárrago, acelga no deben ser utilizadas, en cambio consuma constantemente tomate, nabo, lechuga, papa, remolacha. El tomate a pesar de ser ácido en su sabor, su efecto en la sangre es alcalinizante lo cual favorece a que se pueda eliminar el ácido úrico. Utilice también la leche y sus derivados preferiblemente descremados.
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Enfermedad de Lyme

Enfermedad de Lyme

Es una enfermedad inflamatoria que se disemina a través de una picadura de garrapata.
Se suele asociar con áreas arboladas y los prados donde viven los ciervos. La enfermedad de Lyme es más frecuente en el noreste de EE.UU. y la parte noroccidental de EE.UU. bañada por el Pacífico, así como en los estados más septentrionales de la región central superior de EE.UU.
La enfermedad de Lyme es una infección provocada por la bacteria Borrelia burgdorferi. Esta bacteria se suele encontrar en animales como los ratones y los ciervos. Puede infectar a los seres humanos a través de las picaduras de las garrapatas del género Ixodes (conocidas como garrapatas de pata negra o del ciervo). Estas garrapatas se infectan con la bacteria Borrelia burgdorferi al picar a animales infectados, transmitiendo la infección a los seres humanos al picarles e introducirles la bacteria en el torrente sanguíneo.
Puesto que las garrapatas no son fáciles de ver, ayuda bastante saber cuáles son los síntomas de la enfermedad de Lyme. Es fácil que una picadura de garrapata pase desapercibida. Muchas personas que contraen la enfermedad de Lyme no recuerdan que le haya picado ninguna garrapata. No obstante, la buena noticia es que no todas las picaduras de garrapata provocan la enfermedad de Lyme.
La enfermedad de Lyme se reportó por primera vez en los Estados Unidos en 1975, en un pueblo llamado Old Lyme, en Connecticut. Actualmente se ha informado de casos en la mayor parte de los Estados Unidos. La enfermedad de Lyme generalmente se observa a finales de la primavera, en el verano y a comienzos del otoño.
Existen tres etapas de la enfermedad de Lyme:
•    Etapa 1, llamada enfermedad de Lyme primaria.
•    Etapa 2, llamada enfermedad de Lyme secundaria y enfermedad de Lyme de diseminación temprana.
•    Etapa 3, llamada enfermedad de Lyme terciaria y enfermedad de Lyme crónica y persistente.
Entre los factores de riesgo para la enfermedad de Lyme están:
•    Realizar actividades que incrementen la exposición a las garrapatas (por ejemplo, jardinería, cacería o excursionismo).
•    Tener una mascota que pueda llevar garrapatas a la casa.
•    Caminar en pastizales altos.

Síntomas

La enfermedad de Lyme puede afectar a distintos sistemas, como el sistema nervioso, las articulaciones, la piel y el corazón. Los síntomas de esta enfermedad se suelen describir en tres fases, aunque no todas las personas tienen los mismos síntomas. Pueden ser:
1.    Por lo general, el primer signo de infección es una erupción o sarpullido de forma circular. Esta erupción aparece durante la primera o segunda semana inmediatamente posterior a la infección pero se puede desarrollar hasta 30 días después de la picadura. La erupción suele tener un aspecto característico de “ojo de buey”, con un punto circular de color rojo en el centro rodeado de un sarpullido rojo en forma de anillo que se va extendiendo. También puede tener el aspecto de un anillo de un rojo intenso que se va expandiendo. Suele estar caliente al tacto y no suele doler ni picar. La erupción en forma de “ojo de buey” puede ser más difícil de ver en personas de piel oscura o morena, donde puede parecer un simple moretón.

La erupción suele desaparecer aproximadamente al cabo de un mes. Aunque se considera típica de la enfermedad de Lyme, muchos pacientes no llegan a desarrollarla nunca.
2.    Junto con la erupción, los afectados pueden presentar síntomas de tipo gripal, como ganglios linfáticos inflamados, fatiga, dolor de cabeza y molestias musculares. Si no se tratan, los síntomas de la enfermedad inicial pueden remitir solos. Pero en algunas personas la infección se extiende a otras partes del cuerpo. Los síntomas de esta fase de la enfermedad de Lyme suelen aparecer durante las semanas posteriores a la picadura de garrapata, incluso aunque previamente no se haya presentado la erupción inicial. Los afectados pueden sentirse muy cansados e indispuestos, o presentar erupciones en otras áreas alejadas del lugar de la picadura.

La enfermedad de Lyme puede afectar al corazón, provocando un latido cardíaco irregular o dolor torácico. Se puede extender al sistema nervioso, provocando parálisis facial (parálisis de Bell), así como hormigueo o pérdida de sensibilidad en brazos y piernas. Pude provocar dolor de cabeza y rigidez de nuca, lo que pueden ser signos de una meningitis. También puede provocar inflamación y dolor en las grandes articulaciones.
3.    Si las dos primeras fases de la enfermedad de Lyme no se detectan y/o no se tratan de forma apropiada, puede sobrevenir la tercera. Los síntomas de la última fase de la enfermedad de Lyme pueden aparecer en cualquier momento desde varias semanas hasta varios años después de la picadura infectante. Pueden incluir artritis (inflamación de las articulaciones), sobre todo en las rodillas, y lapsus de memoria (este último síntoma ocurre sobre todo en los adultos, siendo muy poco frecuente en niños y jóvenes).
Al tener un abanico tan amplio de síntomas, la enfermedad de Lyme resulta difícil de diagnosticar. Afortunadamente, hay un análisis de sangre que permite detectar anticuerpos contra la enfermedad.
En la mayoría de los casos, una garrapata tiene que estar en el cuerpo durante 48 horas para propagar la bacteria hacia la sangre.
Los síntomas de la enfermedad de Lyme primaria son similares a los de la gripe y abarcan:
•    Picazón generalizada
•    Escalofríos
•    Fiebre
•    Indisposición general
•    Dolor de cabeza
•    Mareo o desmayo
•    Dolores musculares
•    Rigidez en el cuello
Los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Sin tratamiento, la enfermedad de Lyme puede diseminarse al cerebro, el corazón o las articulaciones. Los síntomas de la enfermedad de Lyme en etapas avanzadas pueden abarcar:
•    Movimiento muscular anormal
•    Inflamación articular en la rodilla u otras áreas
•    Debilidad muscular
•    Entumecimiento y hormigueo
•    Latidos cardíacos (palpitaciones) irregulares
•    Problemas del habla
•    Comportamiento inusual o extraño.
Se puede presentar una erupción en “forma de escarapela”, una mancha roja y plana o ligeramente elevada en el sitio de la picadura, a menudo con un área clara en el centro. Esta lesión puede tener más de 1 a 3 pulgadas (2 a 7 cm) de ancho.

Pruebas

Se puede hacer un examen de sangre para verificar la presencia de anticuerpos frente a la bacteria que causa la enfermedad de Lyme. El que se utiliza con mayor frecuencia es el ELISA para la enfermedad de Lyme, cuyos resultados se confirman mediante una inmunotransferencia (Western blot).
Un examen físico puede mostrar problemas articulares, cardíacos o cerebrales en personas con enfermedad de Lyme avanzada.
Otros exámenes que se pueden hacer son:
•    Electrocardiografía.
•    Ecocardiografía para examinar el corazón.
•    Punción raquídea (punción lumbar para examinar el líquido cefalorraquídeo).
•    Resonancia magnética del cerebro.

Tratamiento

La enfermedad de Lyme se suele tratar con un ciclo de antibióticos de 2 a 3 semanas de duración. Los casos de enfermedad de Lyme que se diagnostican con prontitud y se tratan con antibióticos casi siempre se curan sin problemas. Los afectados suelen volver a encontrarse bien al cabo de varias semanas de tratamiento.
Cualquier persona que haya sido picada por una garrapata debe ser vigilada cuidadosamente durante al menos 30 días.
La mayoría de las personas que resultan picadas por una garrapata NO contraen la enfermedad de Lyme.
Se puede administrar una dosis única de antibióticos a alguien poco después de haber sido picado por una garrapata, si se cumple todo lo que se menciona a continuación:
•    La persona tiene una garrapata adherida al cuerpo que puede portar la enfermedad de Lyme. Esto generalmente quiere decir que una enfermera o un médico han examinado e identificado a la garrapata.
•    Se estima que la garrapata ha estado adherida a la persona durante por lo menos 36 horas.
•    La persona puede empezar a tomar antibióticos dentro de las 72 horas después de haber eliminado la garrapata
•    La persona tiene más de 8 años y no está en embarazo ni amamantando.
Se utiliza un ciclo completo de antibióticos para tratar a personas que tengan enfermedad de Lyme comprobada. El antibiótico específico que se utilice dependerá de la etapa de la enfermedad y de sus síntomas.
Los medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno, se recetan algunas veces para aliviar la rigidez articular.

Pronóstico

Si se diagnostica en sus primeras etapas, la enfermedad de Lyme se puede curar con antibióticos. Sin tratamiento, pueden presentarse complicaciones que comprometan las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso.
En raras ocasiones, una persona continuará teniendo síntomas que pueden interferir con la vida diaria. Algunas personas llaman a esto síndrome posterior a la enfermedad de Lyme.

Contagio

La enfermedad de Lyme no se contagia de una persona a otra persona. Pero se puede contraer más de una vez si le pican sucesivas garrapatas de ciervo. Estas garrapatas abundan en zonas arboladas o en el pelo de los animales domésticos. Siga siendo cauto aunque ya haya sufrido la enfermedad de Lyme.

Complicaciones

Las etapas avanzadas de la enfermedad de Lyme pueden causar inflamación articular prolongada (artritis de Lyme) y problemas del ritmo cardíaco. Los problemas del sistema nervioso y del cerebro también son posibles y pueden abarcar:
•    Disminución de la concentración
•    Trastornos de memoria
•    Daño a nervios
•    Entumecimiento
•    Dolor
•    Parálisis de los músculos faciales
•    Trastornos del sueño
•    Problemas de visión
Consulte con el médico si:
•    Presenta una erupción que luce similar a una diana.
•    Ha tenido una picadura de garrapata y presenta debilidad, entumecimiento, hormigueo u otros problemas.
•    Tiene síntomas de la enfermedad de Lyme, en especial si usted posiblemente ha estado expuesto a las garrapatas.

Prevención

No hay ninguna forma infalible de evitar contraer la enfermedad de Lyme. Pero hay muchas formas de minimizar el riesgo de contraerla. Tener cuidado con las garrapatas cuando se encuentres en un área donde abundan. Si hace ejercicio al aire libre o le gusta la jardinería, pescar, cazar o acampar, tome precauciones:
•    Use botas o zapatos cerrados, camisas de manga larga y pantalones largos. Lleve el extremo inferior de las perneras de los pantalones dentro de los zapatos, botas o calcetines para que las garrapatas no puedan subir por las piernas.
•    Utilice un repelente contra insectos que contenga entre el 10% y el 30% de DEET (N, N-dietil-meta-toluamida).
•    Póngase  ropa de color claro para que le resulte más fácil detectar las garrapatas.
•    Si lleva el pelo largo, recójalo o use un gorro para protegerse.
•    Cuando esté al aire libre, no se siente en el suelo.
•    Inspeccione su cuerpo y sus ropas regularmente. Eche la ropa a lavar después de pasar un tiempo en un área donde abundan las garrapatas.
•    Asperje toda la piel expuesta y las ropas con repelente de insectos (asperjar las áreas exteriores únicamente, no lo use sobre la cara, utilice sólo lo suficiente para cubrir todo el resto de piel expuesta, no rocíe bajo las ropas, ni aplique sobre heridas o piel irritada, lave la piel al ingresar a espacios interiores)
•    Use prendas de vestir de colores claros para avistar las garrapatas
•    Use camisas de manga larga y pantalones largos con el doblez metido dentro de los zapatos o los calcetines
•    Use botas altas, preferiblemente de caucho
•    Revísese y revise a sus mascotas con frecuencia durante y después de un paseo o caminata.
•    Las garrapatas que transmiten la enfermedad de Lyme son tan pequeñas que son muy difíciles de ver. Después de regresar a casa, quítese las ropas e inspeccione completamente todas las áreas de la piel, incluyendo el cuero cabelludo.
•    Si utiliza un repelente contra insectos que contenga DEET, sigue siempre las indicaciones del prospecto y no se ponga más de la cuenta. Aplique el repelente en los cuellos y mangas de las camisas, así como en las vueltas o dobladillos de los pantalones, y aplíquelo directamente en la piel solamente en las áreas expuestas. Asegúrese de quitárselo lavándose cuando entre al interior.
En la actualidad no existe ninguna vacuna comercializada contra la enfermedad de Lyme.

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Hay muchos medicamentos para la artritis reumatoide, “Es algo que afecta por toda la vida quien la padece , por lo que desea encontrar la manera de realizar actividades al tiempo que protege las articulaciones y respetar su cuerpo”, dice Rhonda Reininger, director asociado del departamento de terapia física y terapia ocupacional en la NYU Hospital de Enfermedades Articulares.
La buena noticia es que hay muchas cosas que usted puede hacer para reducir e incluso evitar, el dolor.
A continuación, te mostramos 10 técnicas para ayudar a aliviar el dolor de la artritis reumatoide.
1.    Proteja sus articulaciones
Lo principal para un paciente, es la protección de sus articulaciones, incluso aquellos que actualmente están libres de síntomas. Usted siempre debe estar pensando en sus articulaciones, incluso al hacer pequeñas tareas.

En lugar de levantar una olla pesada, mejor   deslizarlo a través del mostrador, el uso de un hombro para abrir una puerta y no la mano, y mantener los libros en la palma de tus manos, no con los dedos.
2.    Haga ejercicio
El ejercicio puede ser un componente clave para mantener a raya a dolor en las articulaciones. También le puede dar más energía y mejorar su estado de ánimo.

Senderismo, ciclismo, natación y levantamiento de pesas, hacer tres veces a la semana durante 30 minutos puede ofrecer estos beneficios, pero consulte con su médico para asegurarse de que son seguros para usted. Evitar los pesos excesivos. Puede  comenzar  con períodos cortos de ejercicio hasta que sepa cómo hacerlos te hará sentir.
No haga ejercicio cuando las articulaciones están inflamadas, tomar un descanso cuando  sienta dolor y posiciones alternas periódicamente. Puede  realizar tareas tales como la jardinería o la cocina.

3.    Estire hacia fuera
Asumiendo que usted está libre de dolor,  usted debe tratar de estirar todas sus articulaciones cada día en la medida en que no le causa dolor.

Un fisioterapeuta u otro médico puede ayudarle a diseñar un programa de estiramiento para sus necesidades.

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4.    Dese un descanso
Descansar lo suficiente es importante.

Tomando un descanso puede relajar la mente, aliviar el dolor en las articulaciones, y ayudar a reducir la fatiga que se asocia a menudo con la enfermedad.

. Sin embargo, evite demasiado reposo. Un estilo de vida sedentario puede ser perjudicial,  descanse un poco para intercalar con la actividad.
5.    Tome un baño o una ducha caliente
El calor húmedo, en particular, parece penetrar bien y proporciona un alivio del dolor de la artritis reumatoide.

Además, las almohadillas húmedas calefacción, disponible en la mayoría de las farmacias, se puede aplicar de 10 a 15 minutos  proporciona un alivio temporal del dolor.
6.    Trate de cera caliente
Si usted tiene dolor en las articulaciones de las manos o los pies, un baño de cera caliente puede aliviar la inflamación. (Esta es una técnica clásica utilizada por lesiones relacionadas con el deporte.)

Esto puede funcionar mejor que un cojín de calefacción, ya que, como en remojo en un baño de agua caliente, la calefacción funciona a su manera completamente alrededor de los dedos o dedos de los pies.

Estos baños de cera caliente, que  algunos pacientes prefieren, se pueden encontrar en línea o en las farmacias.
7.    Pruebe un bastón
Mucha gente piensa que un bastón significa incapacidad, pero sí ayuda a reducir el dolor en las articulaciones, a quién le importa?

Bastones son fáciles de encontrar y utilizar y puede tomar hasta un 20% de su peso corporal fuera de sus piernas, caderas y tobillos.
8.    Perder peso
Tener sobrepeso puede causar una presión excesiva , y tienen efectos adversos, las articulaciones que soportan peso como las rodillas, la espalda y las caderas.

Los estudios han demostrado que el tejido graso puede producir sustancias químicas que pueden aumentar la inflamación en los pacientes con artritis reumatoide algo que debe evitar.
9.    El uso de herramientas especiales
Ciertos tipos de equipos pueden ayudar a hacer las tareas diarias menos dolorosas. Plumas, cuchillos, abrelatas, tiradores de cremallera, y otros productos están disponibles para ayudarle a proteger sus articulaciones.

La buena noticia sobre la búsqueda de estos equipos es que no siempre tiene que buscar en tiendas especializadas para ellos.

Muchas herramientas están diseñadas simplemente para facilitar herramientas a utilizar-cocina con grandes asas ergonómicas abrelatas, y saca del cajón grande.
10.    Plan de cuidado
Es difícil decir cuándo un ataque de asma puede ocurrir, por lo que sus articulaciones se vuelven rígidas e hinchadas, o cuando usted se exceda en el ejercicio.

Porque no se puede prever estos eventos, es una buena idea estar preparados y el plan para los problemas antes de que surjan.

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Los reemplazos de rodilla todavía funcionan veinte años más tarde

Los pacientes con rodillas artificiales seguían en plena forma tras veinte años, e incluso trotaban o jugaban al tenis, informan investigadores.

Según el estudio, la mayoría de personas que recibieron reemplazos de rodillas entre 1975 y 1989 en el estado de Indiana y vivieron veinte años más mantuvieron un estilo de vida activo. Todos reportaron actividad al menos “moderada”.

“El objetivo de someterse a un reemplazo total de la rodilla es mantener una rodilla funcional que permita a los pacientes seguir bastante activos durante mucho tiempo”, señaló el autor del estudio, el Dr. John B. Meding. “Esto muestra que dura al menos veinte años o más después de la [operación]”.

“Si recibe una buena rodilla y la trata bien, y tiene la suerte de vivir lo suficiente, incluso tras veinte años puede mantener ese nivel de actividad”, añadió Meding, cirujano ortopédico del Centro para la Cirugía de Caderas y Rodillas del Hospital St. Frances de Mooresville, en esa ciudad de Indiana.

Los resultados serán presentados el jueves en San Diego en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos. Los expertos advierten que la investigación presentada en reuniones se considera como preliminar, ya que no ha sido sometida al mismo tipo de escrutinio riguroso que la investigación publicada en revistas médicas revisadas por pares.

La cirugía de reemplazo de rodilla, también conocida como artroplastia de rodilla, se lleva a cabo para aliviar el dolor y restaurar el uso normal de la articulación, generalmente en personas afectadas por artritis grave. Durante el procedimiento, un cirujano extirpa el hueso y el cartílago dañados, e implanta una rodilla artificial. Los dispositivos están hechos de aleaciones de plástico, polímeros y metal, y están disponibles en distintos diseños según las distintas necesidades de los pacientes.

Como todas las cirugías, el procedimiento conlleva ciertos riesgos, entre ellos la posibilidad de infección.

En el estudio actual, de los 1,757 pacientes que recibieron reemplazos de rodillas en el St. Frances en el periodo examinado, 120 seguían con vida tras su seguimiento de veinte años. La edad promedio al recibir el procedimiento fue de unos 64 años.

La gran mayoría de pacientes del estudio sufría de osteoartritis (82 por ciento), y la mayoría eran mujeres (78 por ciento).

Los participantes del estudio fueron evaluados en cuanto a la flexibilidad de la rodilla, la distancia que caminaban, la capacidad de subir escaleras y el nivel de dolor. Todos los pacientes, excepto dos, podían usar las escaleras, apenas tres estaban confinados en sus casas, y 95 podían caminar por lo menos cinco manzanas. Muchos (82) podía caminar indefinidamente, y 81 no sufrían de dolor. Contra el consejo de los médicos, 22 participaban en deportes de alto impacto, como trotar, voleibol y tenis, algunos con ambas rodillas reemplazadas.

Cada año, se realizan entre 300,000 y 500,000 reemplazos de rodillas en EE. UU., apuntó el Dr. Howard Luks, cirujano ortopédico del Centro Médico Westchester en Nueva York.

Los hallazgos son más importantes para los pacientes más jóvenes, a finales de la cincuentena, que consideran un reemplazo de rodilla pero tienen dudas porque les preocupa que se desgaste, apuntó Luks, jefe de medicina deportiva del centro.

“Hasta ahora, le he dicho a mis pacientes que esta cirugía se mantiene de quince a veinte años, pero este estudio muestra resultados entre buenos y excelentes que pueden durar veinte años y más”, aseguró Luks.

Advirtió que el estudio debe ser respaldado por más investigación.

“Ahora, puedo decirles a mis pacientes que hay pruebas que muestran que puede durar más de veinte años”, añadió Luks, “pero no puedo decir que esté más allá de las dudas razonables”.

La tasa de éxito del procedimiento se cita en “entre 90 y 93 por ciento”, comentó, y señaló que alrededor del uno por ciento de los pacientes desarrollan infecciones que requieren de cirugía adicional. “Unos cuantos pacientes” se sienten insatisfechos con los resultados, posiblemente debido al dolor, anotó.

Los hallazgos recientes permitirán a los médicos “comenzar una buena conversación” con los pacientes que se plantean un reemplazo de rodilla, comentó el Dr. James Barber, cirujano ortopédico del Centro Médico Regional Coffee en Douglas, Georgia, que dijo que se encontraba “muy esperanzado por los resultados”.

“La clave para un buen resultado comienza con una conversación entre médico y paciente, que tienen que llegar a un acuerdo sobre las expectativas”, apuntó Barber. “No tenemos muchos dados, así que es bueno ahora contar con este estudio que muestra que a los pacientes les va bien. Esto nos permite compartir muchos datos sobre lo que el paciente puede esperar”.

“Que el fisioterapeuta diga que alguien puede doblar la rodilla tantos grados no es importante”, dijo Luks. “Para mí, el éxito se basa en que el paciente llegue a la oficina, me dé las gracias y me diga que es feliz y que puede hacer las cosas que quiere. Ese es el éxito”.

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El reemplazo hormonal podría aliviar la artritis

La terapia de reemplazo hormonal aplicada directamente al fluido de las articulaciones podría ayudar a regenerar el tejido dañado de los cartílagos en personas que sufren de osteoartritis avanzada, según investigadores alemanes.

El estudio buscaba examinar el potencial regenerador de un tipo de células, las células condrogénicas progenitoras o CCP, que se encuentra en las etapas tardías de la osteoartritis. Los investigadores especularon que dichas células podrían resultar influenciadas por los estrógenos, que se ha observado que afectan el metabolismo óseo, y la testosterona.

Analizaron muestras de tejido de 372 hombres y mujeres que sufrían de artritis y que se habían sometido a un reemplazo total de rodilla. La mayoría estaba a principios de los setenta.

En el fluido de las articulaciones de los participantes, encontraron 17 beta-estradiol, una forma de estrógeno, que afirman aumenta la deposición del calcio en ambos sexos. Y en el tejido osteoartrítico encontraron CCP positivos para los receptores de estrógeno y andrógeno.

Los investigadores también encontraron que CCP únicos estaban presentes en el cartílago de pacientes de osteoartritis en etapa avanzada.

“Pudimos aislar CCP en 95.48 por ciento de las pacientes de sexo femenino, y en el 96.97 de los de sexo masculino, lo que hace de estas células un buen objetivo para intervenciones quirúrgicas futuras para un gran número de pacientes de osteoartritis“, aseguró el Dr. Nicolai Miosge, de la Universidad de Agosto en Gotinga, en un comunicado de prensa de Wiley-Blackwell, que publica la revista Arthritis & Rheumatism.

Los hallazgos aparecen en la edición de abril de la revista.

“La terapia de reemplazo hormonal en el fluido de las articulaciones podría ayudar a aliviar los efectos de la osteoartritis“, concluyó Miosge, y añadió que se necesitan más investigaciones.

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Un poco mas sobre las tiroides

La tiroiditis es una inflamación de la glándula tiroides en el cuello, que se encuentra debajo de la manzana de Adán y por encima de la clavícula. La tiroides regula los procesos metabólicos del cuerpo, controlando su ritmo cardíaco, por ejemplo.

La Academia Americana de Médicos de Familia dice tiroiditis a menudo es el resultado de una enfermedad autoinmune, un ataque en el cuerpo por su propio sistema inmunológico. Una infección o ciertos medicamentos también pueden conducir a la tiroiditis.

Dependiendo de sus características, los síntomas tiroiditis pueden imitar los de una tiroides hipoactiva o hiperactiva. Estos síntomas pueden incluir:

* Pérdida de peso inexplicable o ganancia.
* Dolores musculares o debilidad.
* La depresión, el nerviosismo o la ansiedad.
* Fatiga o dificultad para dormir.
* Frecuencia cardíaca rápida.

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Tai Chi puede proporcionar alivio Artritis

Los pacientes con artritis pueden obtener alivio físico y emocional desde el antiguo arte chino de Tai Chi, encuentra un nuevo estudio, el más grande de su tipo.

Los pacientes con osteoartritis, artritis reumatoide y la fibromialgia se sintió mejor y se movió con más facilidad después de tomar clases dos veces por semana en el Tai Chi, un sistema de ejercicios de meditación, los investigadores encontraron.

“Se redujo el dolor, rigidez y fatiga, y la mejora de su balance”, dijo el autor principal del estudio Leigh F. Callahan, profesor asociado de medicina en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Escuela de Medicina.

Estudios más pequeños han relacionado el Tai Chi a beneficios similares para las personas con artritis, pero sus colegas había puesto en duda la aplicabilidad de los resultados a una población mayor.

En este estudio, además de pruebas de leve a moderada de alivio de Tai Chi, los participantes informaron ganar un mejor sentido de la estabilidad física, dijo Callahan. Ellos fueron capaces de extender su alcance y manteniendo su equilibrio, dijo – un logro importante para las personas con artritis.

Tai Chi, una forma de ejercicio de la mente-cuerpo, se originó como un arte marcial en China. Utiliza los movimientos lentos y suaves, junto con la respiración profunda y relajación para desarrollar fuerza y flexibilidad.

El Tai Chi se ha “vuelto mucho más convencional de lo que era hace apenas dos o tres años”, dijo Callahan, quien también es miembro de Thurston UNC Centro de Investigación sobre la Artritis. “Tenemos personas se adhieren a él y estar muy interesado en él.”

Si el Tai Chi ha demostrado reducir los síntomas de la artritis, podría convertirse en un tratamiento relativamente barato y simple para las diferentes formas de la enfermedad. Por lo general, clases de Tai Chi son baratos o gratis, Callahan dijo, y en este estudio, las personas con artritis pueden participar incluso si prefiere sentarse en lugar de quedarse.

En el estudio, los investigadores asignaron aleatoriamente a 247 personas – casi todas las mujeres y negro, con el diagnóstico de diversos tipos de artritis – para asistir a una hora de duración, dos veces por semana, clases de Tai Chi para dos meses, ni tomar el Tai Chi clases en un momento posterior. Las clases fueron diseñadas por la Fundación de Artritis. Los participantes procedían de 20 lugares en Nueva Jersey y Carolina del Norte, y tuvieron que ser capaz de moverse sin ayuda para ser elegibles.

Los investigadores tomaron los informes de todos los participantes en sus niveles de dolor, la fatiga, la rigidez y la función física antes de comenzar el estudio y en el período de evaluación de ocho semanas. También se les preguntó para votar ellos mismos en su estado general de salud, su estado psicológico (como la percepción de desamparo), y lo bien que podría realizar las actividades diarias.

Los participantes también fueron probadas en su fuerza y su rendimiento físico mediante el uso de una silla de tiempo de pie (que evalúa la menor fuerza de las piernas), su modo de andar a pie (normal y rápida) y dos pruebas de equilibrio (un soporte de pie y una prueba de alcance.)

Callahan dijo que aún no ha podido cuantificar las mejoras en porcentaje, pero los datos disponibles sugieren que los participantes consideraron de ligera a moderadamente mejor y mejora su sentido de bienestar. También dormía mejor, dijo.

Tai Chi parece proporcionar beneficios tanto físicos como mentales, añadió. “Todo el programa está diseñado para ayudar a la gente estar relajado y pensar en su respiración, pensar en sus movimientos. Todo es lento y pausado y con propósito.”

Los resultados del estudio – que fue financiado en parte por la Arthritis Foundation y los Centros de EE.UU. para el Control y la Prevención – fueron puestos en libertad recientemente en la reunión científica anual del Colegio Americano de Reumatología en Atlanta.

Myeong Soo Lee, un investigador principal con el Instituto de Medicina Oriental de Corea en Daejeon, Corea del Sur, dijo que el estudio es “riguroso”, pero tiene sus limitaciones. Por un lado, no se descomponen los beneficios por tipo de artritis, señaló.

No hay evidencia para apoyar el Tai Chi para reducir los síntomas de la artritis de rodilla, pero no para la artritis reumatoide, dijo Lee, quien ha estudiado el Tai Chi y la artritis.

Si bien los resultados pueden añadir peso en el caso de Tai Chi como un tratamiento para algunas formas de artritis, Lee dijo que se necesita más información antes de que pudiera convertirse en una receta general.

Dado que el estudio fue presentado en una conferencia, sus conclusiones y las conclusiones deben considerarse como preliminares hasta que sea publicado en una revista revisada por expertos médicos.

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