Unimicosis

Unimicosis

La onicomicosis se define como la infección fúngica de la uña que produce su decoloración, engrosamiento y deformidad. Según el compromiso ungueal existen 4 subtipos de onicomicosis: distal subungueal, proximal subungueal, blanco superficial y por Cándida.
Solo la mitad de las uñas distróficas son producidas por hongos, por lo que la determinación micológica es fundamental para el diagnóstico diferencial y selección de un agente terapéutico efectivo.
La onicomicosis, una enfermedad sin aparente importancia clínica, debe alertar al médico de posibles enfermedades subyacentes o enfermedades conocidas mal controladas, corregir en lo posible los factores de riesgo, realizar el tratamiento más efectivo y con ello eliminar las posibles complicaciones tanto psicológicas como orgánicas. Afecta marcadamente la calidad de vida y el bienestar psico-social, ya que al afectar su función de protección, compromete la actividad diaria tanto laboral como social. En ciertos pacientes pueden afectarse psicológicamente, ya que la sociedad moderna valora en exceso la apariencia cosmética, además afecta las relaciones interpersonales por ser juzgados como de pobre higiene y miedo al contagio. Produce en el paciente vergüenza, trastornos de la personalidad, ansiedad y depresión.

Causas

En la mayoría de los casos son causados por dermatofitos, pero en pacientes inmunocomprometidos (como por ej. pacientes con SIDA) se pueden aislar otros agentes patógenos. Además, es frecuente encontrar asociado otras infecciones por dermatofitos como ser tinea pedis, tinea cruris y tinea corporis.
El hongo que causa la onicomicosis prospera en los ambientes cálidos y húmedos. Los factores que contribuyen a la onicomicosis incluyen:
● Lesión en la uña
● Exposición a ambientes cálidos y húmedos, como vestidores
● Medias húmedas
● Zapatos que quedan ajustados
● Mal cuidado de las uñas

Diagnóstico

Es necesario establecer el diagnóstico diferencial con otro tipo de procesos causantes de distrofi a ungueal como psoriasis, traumatismos, liquen plano, onicocriptosis, atrofi a ungueal y traquioniquia o distrofi a de las 20 uñas.
Es importante conocer también el género y especie de hongo aislado, ya que la orientación terapéutica es diferente en cada caso. sobre la existencia de enfermedades de base como la diabetes y otras causas de inmunosupresión, hábitos del paciente (contacto con agua, asistencia a lugares donde se anda descalzo y en ambiente húmedo como piscinas, vestuarios, duchas compartidas, etc.) y profesión, por la exposición a traumatismos o a productos irritantes (deportista, albañil, pintor, etc.). La historia y exploración del paciente debe incluir, además de la lesión motivo de la consulta, el resto de la superfi cie corporal, buscando lesiones satélites a distancia. En pacientes con lesiones cutáneas crónicas o recurrentes sugerentes de dermatofitosis se deben explorar siempre los pies buscando signos de micosis La recogida de la muestra debe realizarse antes de comenzar el tratamiento antifúngico. Si el paciente ha recibido un tratamiento previo se debe esperar un tiempo después de la suspensión del mismo antes de la toma de muestras: 15 días si se han utilizado cremas antifúngicas, 1 mes para las lacas y de 1-3 meses para los antifúngicos sistémicos (1 mes para la griseofulvina y 3 para la terbinafina). Para recoger la muestra se utilizan cortauñas, tijeras, pinzas, hojas de bisturí o tenazas. La muestra ha de ser abundante recortando la uña hasta zona sana, si la hubiera, y recogiendo trozos de uña y detritus de la parte inferior de la placa ungueal. la onicomicosis por dermatofitos más frecuente, es inicialmente una infección del lecho de la uña más que de la propia uña, los restos subungueales de la parte más proximal de la lesión son los que proporcionan mejores resultados en el diagnóstico. El diagnóstico microbiológico consiste en la visualización del hongo en la muestra y el cultivo de la misma para identificar el género y especie de hongo causal. El éxito del diagnóstico depende mucho de la calidad de la muestra recogida, de la experiencia del microbiólogo en la visualización microscópica y la discriminación entre hongos que están ejerciendo una acción patógena, hongos saprofitos de la uña y hongos contaminantes de los medios de cultivo.

Síntomas

La placa de la uña puede tener un aspecto engrosado, amarillo o nublado.
Las uñas pueden llegar a ser áspero y quebradizo, o puede separarse de la uña.
Usualmente no hay dolor u otros síntomas corporales, a menos que la enfermedad es grave.
Dermatophytids son hongos sin lesiones en la piel que a veces se forman como resultado de una infección por hongos en otras partes del cuerpo. Puede ser considerado como una reacción alérgica a los hongos.
Esto podría tomar la forma de una erupción cutánea o comezón en un área del cuerpo que no está infectada con el hongo.
Dermatophytids Los pacientes con onicomicosis pueden experimentar problemas psicosociales significativos debido a la aparición de la uña.
Esto es particularmente mayor cuando las uñas se ven afectadas.

Tratamiento

El tratamiento debe ser costo/efectivo y siempre sistémico. La monoterapia con griseofulvina o con ketoconazol es poco efectiva, con elevada tasa de recurrencias y con significativos efectos colaterales. Los nuevos agentes antimicóticos (triazoles) como el itraconazol, fluconazol y terbinafina, penetran en la matriz ungueal rápidamente y presentan efecto terapéutico prolongado (hasta 6-7 meses), La forma de administración es la siguiente:
1.    Itraconazol, en pulsos de 400 mg/día en 1 semana cada mes (3 pulsos para las uñas del pie, y 2 pulsos para las uñas de los dedos de la mano). Produce cura micológica en el 80% de los casos, y 10,4% de recaídas. Presenta interacciones con drogas por lo que se contraindica absolutamente su uso asociado con simvastatina, lovastatina, terfenadina, astemizol, cisapride, midazolam, triazolam, quinidina y pimozida.
2.    Fluconazol (150-300 mg) administrado intermitentemente, una dosis semanal por 6-12 meses para las uñas del pie, y 3-6 meses para las uñas de los dedos de la mano. Produce cura micológica en el 90%.
3.    Terbinafina 250 mg/día durante 12 semanas para las uñas del pie, y 6 semanas para las uñas de los dedos de la mano. Produce cura micológica en el 70-81%.

Prevención

Ante todo mantener una higiene rigurosa con la finalidad de evitar la proliferación de hongos y bacterias. Lavarse las manos y los pies como mínimo 2 veces al día y secarlos adecuadamente. Es conveniente utilizar calzados y calcetines apropiados que faciliten la transpiración y ventilación adecuadas y cambiarlos a menudo evitando así excesos de sudoración y humedad de los pies. Realizar una manicura al menos una vez a la semana, esta, proporcionará una vigilancia adecuada de las uñas permitiendo corregir deformidades y mejorar su apariencia.
Para ayudar a reducir su probabilidad de desarrollar onicomicosis, siga los siguientes pasos:
■ Mantenga sus pies limpios y séquelos completamente después de lavarlos.
■ Mantenga sus manos secas y use guantes de goma cuando las limpie.
■ Mantenga las uñas cortas y secas, manteniéndolas en buen estado.
■ No recorte ni corte la piel cerca de sus uñas.
■ Tenga cuidado de evitar lesionar las uñas de sus pies.
■ Evite los zapatos que sean demasiado ajustados.
■ Use calcetines absorbentes de algodón y cámbielos antes de que se humedezcan.
■ Evite caminar descalzo alrededor de albercas, vestidores y otros lugares públicos.
■ Elija un salón acreditado para realizarse manicuras y pedicuras.
■ Evite las uñas artificiales, las cuales pueden atrapar la humedad.
■ Deje de fumar.
■ Si tiene diabetes, consulte a su médico acerca de los pasos que puede seguir para controlar mejor su azúcar en la sangre.

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