Amigdalitis o anginas

Amigdalitis o anginas

La amigdalitis o anginas es la inflamación de una amígdala palatina o ambas (masas de tejidos ovales, carnosos, grandes que están en la pared lateral de la orofaringe a cada lado de la garganta). Estas agrupaciones de tejido contienen las células que producen anticuerpos útiles en la lucha contra la infección.

Causa

La causa más frecuente de la amigdalitis son las infecciones por virus o bacterias.
Infecciones bacterianas y virales son las principales causas de la amigdalitis. Las amígdalas tienen como función principal de proporcionar inmunidad al organismo mediante la producción de anticuerpos durante una invasión de virus o bacterias en el cuerpo. Las células de glóbulos blancos presentes en las amígdalas ayudan a luchar contra los organismos infecciosos.
Las causas más comunes son las infecciones causadas por:
* Las bacterias de Streptococcus
* Staphylococcus y bacterias
* Los virus.
El grupo A bacterias estreptocócicas es el organismo principal responsable causal para la amigdalitis y puede lleva a la faringitis.
Adenovirus causas de la amigdalitis viral.
La amigdalitis en los niños menores de dos años está causada por virus. En los niños de mayor edad, aunque la mayor parte siguen siendo causadas por virus, comienzan a intervenir también las bacterias.
La amigdalitis puede aparecer en cualquier época del año pero son más frecuentes en los meses de invierno.

Síntomas

*Dificultad para tragar es el principal problema asociado a la amigdalitis.
* Dolor de garganta severo es otro síntoma principal de la amigdalitis.
*Dolor de oído.
*Dolor de cabeza.
*Dolor de garganta que dura más de 48 horas y puede ser fuerte.
*Sensibilidad de la mandíbula y la garganta.
*Cambios y/o pérdida de la voz.
* Fiebre y escalofríos origen en infección de las amígdalas y la inflamación.
* Tos seca, dolor de cabeza, dolor de músculos son los mismos síntomas de la    amigdalitis.
* La amigdalitis bacteriana puede mostrar erupción de la piel en algunas personas.
* Amigdalitis viral pueden tener síntomas tales como secreción nasal y síntomas del resfriado común.

Diagnóstico

El diagnóstico de la amigdalitis es fácil de dar, porque al abrir la boca y explorarla se nota que las amígdalas han crecido y están enrojecidas y en ocasiones se pueden observar también secreción amarillenta o que están cubiertas por una película blancuzca.
Se logran ver bien, cuando el médico presiona la lengua hacia abajo con un palito desechable, llamado “abatelenguas” y con ayuda de una lamparita puede observar el estado de las anginas y determinar el grado de complicación existente.
Si la amigdalitis se presenta con mucha frecuencia o afecta a los demás miembros de la familia, es necesario realizar un examen de laboratorio que consiste en tomar una muestra de la secreción de las anginas, utilizando un palito con algodón en la punta. Este estudio se llama exudado faríngeo y permite detectar el tipo de bacteria o virus que está provocando la enfermedad.

Tratamiento

* Antibióticos
* Si no se trata la amigdalitis puede causar infección del tracto respiratorio superior e inferior de infección de las vías respiratorias.
* Aliviar el dolor de las amígdalas es el objetivo principal del tratamiento.
* Los antibióticos como la eritromicina y claritromicina son ampliamente utilizados. La penicilina y las cefalosporinas son la buena elección de los medicamentos usados para tratar la amigdalitis.
* Amigdalitis crónica puede necesitar la extirpación quirúrgica de las amígdalas y se llama amigdalotomía.
El tratamiento específico será determinado por su médico, o médicos basándose en lo siguiente:
•    La edad del paciente, su estado general de salud y su historia médica.
•    Que tan avanzada está la enfermedad.
•    Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
•    La tolerancia del paciente a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
•    La opinión o preferencia del paciente (o de su familia).
•    La causa de la infección.

Amigdalectomía

La cirugía de las amígdalas es necesaria cuando el tratamiento de la amigdalitis recurrente con medicamentos y otras medidas de soporte no es eficaz. Se suele realizar junto con la adenoidectomía (extirpación de las vegetaciones adenoideas). Las principales indicaciones de amigdalectomía son:
1.    Cuando el gran tamaño de las amígdalas junto con el de las adenoides interfiere con la respiración provocando pausas de apnea durante el sueño.
2.    Cuando hay infecciones recurrentes de garganta. Si en un periodo de 2 años, un niño ha tenido de 3 a 5 brotes de amigdalitis anuales, el especialista ORL podría valorar la posibilidad de una amigdalectomía
3.    Cuando con anterioridad se ha tenido un absceso periamigdalar.
4.    Cuando la amigdalitis es causa de convulsiones febriles.
Procedimientos
Suele aparecer en epidemias, principalmente en niños menores a 18 meses de edad, con incidencia máxima en lactantes menores de 6 meses. La incidencia anual durante el primer año de vida se estima en 11 casos/100 niños.
•    Antes de la intervención se hace un estudio preoperatorio.
•    Las ocho horas anteriores a la intervención el niño debe permanecer en ayunas.
•    La amigdalectomía se hace bajo anestesia general, en un quirófano, con un anestesista que monitoriza en todo momento las constantes vitales del niño. La intervención dura alrededor de unos 20 minutos.
•    El cirujano extrae las amígdalas del niño a través de la boca, sin realizar incisiones en la piel. La operación se realizará con instrumentos específicos, que disecan las amígdalas extrayéndolas del lecho amigdalar. El sitio de donde las amígdalas han sido extraídas cicatriza por sí mismo en 10-14 días.
•    En la mayoría de los casos el tiempo de estancia en el hospital es de 5 a 10 horas. Niños menores de 3 años o con enfermedades crónicas permanecerán en el hospital al menos 24 horas. Al alta el otorrinolaringólogo indicará tratamiento antibiótico y analgésico.
Cuidados
Tras la operación de amígdalas, aparecen en la zona de la intervención unas costras blanquecinas. Estas costras no son signo de infección, sino la evolución normal de la cicatrización de la mucosa faríngea. Se debe tener mucho cuidado en que estas costras no se desprendan bruscamente para evitar el sangrado. Por ello, es conveniente:
•    Reposo relativo tras la amigdalectomía, evitando los ejercicios bruscos.
•    Evitar las maniobras en la boca que puedan llevar al desprendimiento de las costras (higiene dental posterior, colutorios enérgicos, etc.)
•    Seguir una dieta blanda fría durante dos días, que luego se hará tibia hasta pasado el séptimo día en que se comenzará con dieta normal.
•    Hay medicamentos como la aspirina que interfieren con la coagulación, procurar evitarlos antes y después de la intervención.
Riesgos
1.    Riesgo anestésico, igual que cualquier otra operación. Afortunadamente, gracias a las medidas de control y los nuevos fármacos anestésicos, este riesgo es mínimo.
2.    Sangrado del lecho amigdalar. Se puede producir inmediatamente tras la intervención o alrededor del séptimo día de la operación, cuando la escara que cubre la zona operada se cae. Está complicación puede minimizarse siguiendo las recomendaciones de su otorrinolaringólogo para el postoperatorio. Cuando la hemorragia ocurre la mayoría de las veces es escasa y cesa espontáneamente.
3.    Dolor intenso de garganta durante la deglución, a menudo irradiado a oídos. Es pasajero y suele responder al tratamiento analgésico.
4.    La amigdalectomía no parece influir de forma negativa en la respuesta inmune (defensas) del organismo. La función de las amígdalas es suplida íntegramente por el resto de los tejidos linfáticos del organismo.

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