LA BULIMIA

La bulimia es una enfermedad que se define por comilonas o episodios recurrentes de ingestión excesiva de alimento, acompañados de una sensación de pérdida de control. Luego, la persona utiliza diversos métodos, tales como vomitar o consumir laxantes en exceso, para prevenir el aumento de peso.
Muchas personas con bulimia, aunque no todas, también puede sufrir de anorexia nerviosa, otro trastorno de la alimentación.
Causas, incidencia y factores de riesgo
En la bulimia, pueden presentarse episodios de ingestión excesiva de alimentos con una frecuencia de varias veces al día durante muchos meses. Dichos episodios provocan una sensación de autorrechazo, que lleva a la adopción de comportamientos compensatorios, como el vómito provocado o el ejercicio excesivo. Una persona con bulimia consume también laxantes, diuréticos o enemas en forma excesiva con el fin de evitar el aumento de peso.
Tales comportamientos pueden ser muy peligrosos y llevar a que se presenten complicaciones médicas graves con el tiempo. Por ejemplo, el ácido estomacal que se introduce en el esófago (el tubo que va de la boca al estómago) durante los vómitos frecuentes puede causar daños permanentes en esta área.
Muchas más mujeres que hombres padecen de bulimia y el trastorno es más común en niñas adolescentes. La persona afectada generalmente es consciente de que su patrón de alimentación es anormal y puede experimentar miedo o culpa asociada con los episodios de ingestión excesiva de alimento y purgas. Aunque el comportamiento generalmente es secreto, las claves para descubrir este trastorno incluyen actividad excesiva, hábitos o rituales de alimentación peculiares y verificación frecuente del peso.
El peso corporal usualmente es normal, aunque la persona se puede percibir a sí misma con sobrepeso. Si la bulimia está acompañada de anorexia, el peso corporal puede ser extremadamente bajo.
Se desconoce la causa exacta de la bulimia, pero los factores genéticos, del organismo en su conjunto, psicológicos, traumáticos, familiares, sociales o culturales pueden jugar un papel. Un caso dado probablemente se debe a más de un factor.
- Apetito desenfrenado
- Vómito provocado
- Uso inapropiado de diuréticos y laxantes
- Comportamiento excesivamente orientado hacia el logro
El examen de lo dientes puede mostrar caries dental o infecciones de la encía (como gingivitis). El esmalte de los dientes puede estar erosionado o picado por la excesiva exposición a los ácidos del vómito.
Un estudio ampliado de química sanguínea (chem-20) puede revelar un desequilibrio electrolítico (como hipocaliemia) o deshidratación.
El tratamiento se centra en romper el ciclo de ingestión excesiva de alimento y purga. El tratamiento ambulatorio puede incluir técnicas de modificación de la conducta, así como asesoría individual, grupal o familiar.
Igualmente, se pueden utilizar medicamentos antidepresivos en los casos que involucren depresión.
Los grupos de autoayuda, como Overeaters Anonymous, pueden ayudar a algunas personas con bulimia. La Asociación Estadounidense de Anorexia/Bulimia (American Anorexia/Bulimia Association) es una fuente de información sobre este problema.
La bulimia es una enfermedad crónica y muchas personas afectadas continúan presentando síntomas a pesar del tratamiento. Las personas con menos complicaciones médicas de bulimia que tienen voluntad y son capaces de involucrarse en una terapia tienden a tener una mejor posibilidad de recuperación.
- Pancreatitis
- Caries dentales
- Inflamación de la garganta
- Anomalías electrolíticas
- Deshidratación
- Estreñimiento
- Hemorroides
- Rupturas esofágicas
Situaciones que requieren asistencia médicaLa persona debe concertar una cita con el médico si ella o su hijo tienen síntomas de un trastorno alimentario.
La eliminación del énfasis cultural y social en la perfección física puede finalmente reducir la frecuencia de este trastorno.